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martes, 18 de abril de 2023

Peruvian Boys (1): el encanto selvático de Moisés

Terminando la primera década de este milenio, en Chiclayo se concibió un proyecto de revista orientada a público gay. Se le llamó #Peruvian Boys (Chicos Peruanos).






 

No solo se trató de mostrar a chicos posando ante la lente de la cámara. También buscó dar información relevante sobre algunos lugares, incluyendo datos de interés para el turismo.





 

En este primer número, el plato de fondo es Moisés, un modelo que posa en la exótica selva peruana. Además, se incluye información útil sobre la ciudad de #Chiclayo.






 

Te compartimos aquí su primer número esperando que sea de tu agrado.

También chequea  Backstreet Meeting. | Tuitéanos | hunks.piura@gmail.com 

miércoles, 5 de abril de 2023

Miguel Rosas: “Hay aún la creencia de que el desnudo masculino es obsceno”

Conozcamos algo más del pintor y artista plástico peruano que nos desafía a quitarnos la ropa para crear arte.

 


Que “el cuerpo desnudo de un hombre es bello” no es novedad y aquí te lo hemos mostrado, entre otras perlas. Pero que un artista plástico peruano se haya atrevido a plasmarlo y mostrarlo en público, eso sí se llama tener los huevos bien puestos.

 

Y no estamos hablando de chicos en pelotas sacados de su imaginación. Miguel Rosas (Lima, 19 de enero de 1992) dibuja y pinta a varones que se desnudan frente a él en su taller, y los va plasmando rasgo a rasgo, músculo a músculo, centímetro a centímetro… incluso el pene o los testículos.

 

Quizás conozcas su historia: Miguel Rosas dibujó desde niño pero tuvo que someterse a la exigencia de estudiar una carrera que pagara sus cuentas. eligió Economía. Pero un accidente que lo dejó impedido de caminar por unos meses lo enfocó en el dibujo y la pintura, y eso le sirvió como terapia.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

El caso es que Miguel dibujaba lo que todo el mundo dibuja; ya sabes, paisajes, costumbres, objetos inertes. Entonces, un día rompió la frontera y trazó chicos desnudos. Y no solo los trazó; hizo que éstos se quitaran toda la ropa frente a él para inmortalizarlos. Y no solo hizo que se desnudaran; los expuso a quien quiera verlos.

 

Este artista plástico y pintor limeño  nos concedió valiosos minutos de su tiempo para conversar algo más sobre su arte y lo que hay dentro del proceso creativo.

 

¿Cómo lograste mantenerte firme en tu decisión de dibujar y pintar cuerpos masculinos?

Al comienzo era algo que quería experimentar en el arte. ya había hecho otros temas en pintura pero quería pintar desnudo masculino y luego continué por la fascinación que tengo a la hora de hacer mis obras. Es una experiencia que disfruto dibujando las líneas y poniendo el color, consiguiendo plasmar la belleza masculina.

 

¿Tuviste miedo en algún momento?

Si, al inicio pensé en que si pintaba cuerpos masculinos y sobretodo desnudos no podría publicarlo debido a que podría generar reacciones en contra ya que es más común en el arte ver el desnudo femenino. Pero fui superando esos miedos.

 

¿Cómo los superaste?

En el proceso de hacer las pinturas y conocer a los modelos que participaron fui dándome cuenta que lo que hacía era tan o mas maravilloso como el resto del arte y que debía continuar haciéndolo.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

¿Cómo calificarías esa primera sesión con tu primer modelo posando desnudo?

Fue buena. Para esa ocasión fue un amigo mío el que posó y me sentía muy cómodo. El resultado también me gustó mucho y pude aprender mucho de esa primera experiencia.

 

¿Fue fácil plantear el desnudo a tu amigo?

No mucho. Él ya había posado para mí pero con ropa. Tuve que convencerlo de posar desnudo para hacer dibujos y una pintura. La confianza que tenía conmigo fue lo que le animó al final.

 

En tu experiencia, ¿el hombre peruano se desnuda con facilidad para ser plasmado en un dibujo o una pintura?

No. Muchos prefieren posar aún con algo de ropa por miedo a mostrar sus partes íntimas a otra persona. Además hay todavía una creencia que el desnudo masculino es obsceno como para ser representado en el arte.

 

¿Por qué no es obsceno plasmar un desnudo masculino?

Porque el arte es libre y el desnudo masculino es parte de la naturaleza. La idea de que sea obsceno, o no, depende más de la cultura de las personas de una determinada parte del mundo.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

Pero persiste el temor de mostrarse sin ropa, en especial el pene, los testículos o las nalgas, ¿no?

Si. Hay una cultura conservadora y de pudor en mostrar los genitales.

 

Las culturas prehispánicas peruanas representaron penes erectos, incluso ahora hay una controversia sobre un huaco que semeja un pene erecto. A tu juicio, ¿es arte mostrar una erección?

Claro. El arte muestra todas las facetas de la vida de las personas. Si se puede representar una acción como el trabajo, comer, dormir, ¿por qué no también el sexo o una erección?

 

Entonces, ¿por qué tanto escándalo cuando un chico decide posar mostrando su pene erecto o incluso eyaculando?

Porque aparte de los artistas, el resto de las personas no tienen ese conocimiento artístico ya que no tienen mucho contacto con el arte. Y otra razón es porque este tipo de arte no es común, esto recién se está exponiendo al público.

 

y los hombres somos obras de arte por definición, ¿no?

Por supuesto; somos una obra de arte de la creación.

 






Miguel Rosas nos cedió algunas de sus obras que las redes sociales han censurado, y que aquí las podrás ver sin temor a que nos desaparezcan del ciberespacio.

 

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martes, 7 de febrero de 2023

el misterio de Olorun (4)


En Pueblo Libre, Lima, el Reverendo Manuel Palomino, responsable de ICK en Perú, autentica las pruebas de su existencia en carne, hueso y energía.

“Él anda entre nosotros haciéndose pasar como un negro común, a veces como un desconocido peón, o simple transeúnte. Por sus poderes de Orisha, revelará su identidad, sólo a quienes Él escoge”, me explica.

Según ICK, Olorum, quien fuera ejecutado durante la Colonia, resucitó el 15 de agosto de 2007, afirmación que ha sido blanco de críticas, y hasta escarnio, por parte de creyentes de otros cultos y religiones.

“Sinceramente, creemos que el gran problema de la sociedad moderna es que se ha vuelto demasiado superficial, materialista, pragmática y racionalista. Al perderse la fe en lo sobrenatural y divino, los modernos pierden contacto con esa otra realidad”, reflexiona Palomino.

Trae a colación el hecho que las culturas de la antigüedad tenían un fuerte componente de creer en lo sobrenatural: “En tal sentido, es tiempo que, especialmente, las nuevas generaciones de peruanos re-descubran y aprecien la herencia cultural y religiosa del antiguo Perú y también esta que nos trajeron los esclavos del continente negro”.

 


Resurrección

El 15 de agosto de 2007, un terremoto de ocho grados en la escala de Richter, remeció, durante dos minutos, la zona costera del norte de Ica y el sur de Lima. Las poblaciones quedaron muy dañadas, en especial Pisco.

El seísmo, producido a las 18:40 estuvo acompañado de un raro fenómeno lumínico que se pudo apreciar en la ciudad de Lima, y fue reportado por todas las cadenas nacionales, y algunas internacionales, de televisión.

Cuando Olorum era ejecutado, cerca de Pisco, Ica, predijo dos fuertes cataclismos, y que resucitaría en el segundo de ellos.

Desde entonces, está en medio del mundo en forma tangible, pero con la posibilidad de aparecer y desaparecer a voluntad, o a simple vista, tal como lo contaron sus hermanos, hace cuatro siglos.

ICK insiste que la aparición del Daniel escobar es Él.

 


De la hostilidad a la amistad

La probabilidad de un encuentro con Olorum en el Alto Chira, Sullana, es tan eventual como la cantidad de testimonios que provocaron este viaje por medio hemisferio.

Pero, si sucede, el Reverendo Palomino sugiere que lo último que se debe sentir es temor, fuera de que su identidad podría ser inequívoca: un afrodescendiente desnudo, atlético, alto y con un grillete en el cuello.

Si se le tiene miedo, o se le rechaza, es probable que se termine siendo alzado en peso, y arrojado al canal, así que la salida es otra.

“La persona que se encuentra con Olorum debe mostrarle una actitud amigable, con mucha sinceridad. Olorum, en su condición de Orisha, percibe fácilmente cuando alguien no es sincero, ni amigable con Él”, aconseja Palomino.

El Orisha se aparece a personas a quienes quiere poner a prueba, creando un escenario sobrenatural. Para romper el hielo, puede recitarse una antífona.

“Amo a Dios y a Cristo su Vodún Hijo. Y reconozco que tu eres Olorum su Orisha su siervo sobrenatural enviado, que has resucitado para traernos  bendiciones.  Reconozco y aprecio tus actos de libertad que hiciste por los hermanos negros, e indígenas. Y que heroicamente fuiste a la cruz por todos los oprimidos y pobres que padecen la injusticia. Te acepto Olorum.”

Palomino también aconseja agregar el Padre Nuestro en Patwa, la lengua de los pueblos africanos que fueron sometidos a esclavitud en Sudamérica.

“Faada, mek piipl av nof rispeck fi yu an yu niem.  Mek di taim kom wen yu ruul iina evri wie. Evridie gi wi di fuud we wi niid. Paadn wi fi aal a di rang we wi du siem laik ou wi paadn dem we du wi rang. No mek wi fies notn we wi kaaz wi fi sin. An protek wi fram di Wikid Wan”.

Dice Palomino que si Olorum escucha esta oración, comprenderá que su interlocutor está identificado con su causa, su historia y sus creencias. Pero, se debe recordar que estas expresiones deben ser sinceras, si no… ¡un baño no deseado en el canal!

Empleando este protocolo, Olorum podría llegar a hablar y a  entablar una duradera amistad basada en el respeto y la protección mutuas.

“Es más, no se sorprenda si después Olorum empieza a tratar con usted en sueños. Luego jugará con usted, le esconderá sus cosas, llaves, etc., porque es un Orisha juguetón y travieso”, afirma el Reverendo Palomino.

¿Esclavo furioso, o mas bien un Orisha milagroso y socarrón? Por lo pronto, la ICK lo honró en 2011, sacando su imagen en procesión.

“Hará otras cosas raras para mostrarle su presencia y amistad. Puede incluso visitarlo. Y su ayuda será muy efectiva cuando se cree en él y se lo aprecia: él se hace su amigo”, indica Palomino.

  

martes, 31 de enero de 2023

el misterio de Olorun (3)


Oret Watson, un joven negro que había llegado a buscar suerte en Kingston, Jamaica,salió un sábado por la noche a divertirse. A la entrada de la discoteca Da Quad, se encontró con David Minto y unas chicas.

Quiso hacer gala de su vanidad, y retó a Minto a una carrera de piques en sus motocicletas. El escenario sería el Knourfurd Bpulevard, que a esashoras estaba despejado.

Watson aceleró a tal punto que tenía la carrera ganada, a no ser porque en una intersección se le cruzó un camión.

Cuando él, su contrincante y el improvisado auditorio pensaron que moriría estrellado, su máquina desaceleró, aparentemente, sin que él pudiera maniobrarla.

El camión pasó sin rasguñarlo, siquiera; su única explicación: un milagro.

Curado del susto, y de la vanidad, regaló su motocicleta a Minto, y decidió regresar a casa. Si tenía la suerte de que algún transporte público pasara, lo tomaría; si no, completaría el camino a pie.

Ningún vehículo circulaba, hasta que uno se detuvo cerca, ocupado por tres afrodescendientes como él. sin dudarlo, se subió.

En el camino, Watson les contó su experiencia, y los otros pasajeros le dijeron que “Dios había actuado a través de su Orisha Olorum”.

Cuando llegó a su destino, el conductor, un joven negro como él, le dio su tarjeta de presentación, diciéndole que estaba a su servicio.

A la mañana siguiente, buscando entre sus cosas, halló la tarjeta. Estaba a nombre de un Olorum sáduha.

En otro momento, una persona no identificada, pero que se sabe que es blanca, estaba ansiosa porque debía pagar la deuda de su tarjeta de crédito, de 658 dólares americanos.

El día del vencimiento de su deuda llamó al banco, y le dijeron que no debía preocuparse porque ya había sido cancelada por completo, a través de un depósito a su cuenta.

Personal del banco le informó, después, que un joven negro había realizado la transacción, asumiendo que iba de su parte; pero, el deudor no había enviado a nadie, y lo que era peor, no tenía el dinero justo.

 


Intercesión exitosa

Antes de mudarse a Kingston, Oret Watson vivía en la zona rural de Jamaica, donde su abuela trató de instruírlo en la veneración al Orisha Olorum; incluso, lo encomendaba constantemente.

Oret desdeñó tal protección, se llenó de arrogancia y se fue a vivir a la ciudad. El incidente de la noche de la carrera de piques le hizo regresar a sus raíces.

Cuando se reencontró con su cariñosa abuela, se quedó pperplejo al saber que aquella misma noche, ella, presintiendo una desgracia, rezó por él y recibió la confirmación de la desaceleración de la moto que salvó su vida.

El milagro fue atribuído a Olorum, lo que provocó la conversión de Watson, quien ahora vive en las Islas Cayman, donde se desconoce su paradero. Su amigo David Minto, también creyente, es quien repite la historia a quien quiera saberla.

Sobre el deudor sobregirado, se la pasaba constantemente pidiendo la interseción de Olorum para salir del trance.

Videos de vigilancia del banco muestran a un joven negro, atlético, alto y con anteojos oscuros, realizando una transacción. Esa noche, Olorum se le presentó en sueños y se le había confirmado como su benefactor.

La Iglesia de Cristo Kyrios (ICK) asegura que es el líder anti-esclavista en persona,quien cuatro siglos antes se rebeló en Perú, y que, aparentemente también se materializa a lo largo del canal Daniel Escobar, en sullana.

  

martes, 24 de enero de 2023

el misterio de Olorun (2)


La gente que ha tratado de reconstruír la historia de Olorum también le atribuye el diseño de la bandera peruana bicolor, esto es, blanco y rojo, los mismos del Vodum.

La adición son cinco cruces negras, en conmemoración a la muerte de su abuelo, Baba Kwame y sus cuatro generales, asesinados por el dueño de la hacienda Maranga (Lima), Pedro Mondragón de Covarrubias.

Según la tradición Yoruba, el rojo representa a su Orisha Shango y el blanco a Obátala. “Cuando Olorum atacaba, la bandera era extendida”, convirtiéndose así en la  primera señal emancipadora de su tipo, al menos para la población afrodescendiente.

Sofocada la  rebelión, la bandera fue llevada a Pisco, Ica, lugar donde, según la Historia oficial, el Libertador José de San Martín la creó, en 1820; aunque, tras la Declaración de Independencia, en 1821, sólo consideró libre a la población afrodescendiente que naciera después del 28 de julio de ese año.

ICK sugiere que san Martín recibió mucho apoyo por parte de los esclavos pisqueños.

Su templo principal, en Pueblo Libre, Lima, tiene una réplica de la bandera de Olorum, como símbolo de la libertad.

ICK aclara que estos datos fueron debidamente investigados y presentados en 2011 en el Museo Afroperuano, en Ciudad de Lima.

 


Las profecías
Pisco también fue el fin de Olorum, pues, dejando la seguridad de Piura, regresó y fue capturado. A las autoridades españolas, con fuerte influencia católica, no le hizo ninguna gracia las reivindicaciones religiosas de Olorum, y mucho menos, su categoría de Orisha.

Tras un juicio, fue sentenciado a morir clavado a un árbol en forma de cruz, pues se consideraba que era la mejor forma de acabar con la ‘superchería’ de origen africano, pagano para la mentalidad colonial.

“La ejecución  se hizo cerca de una playa en Pisco.  Cuando Olorum fue clavado en su cruz,  anunció eventos terribles: uno fue la destrucción de Lima colonial, que ocurrió en 1746”, relata el Reverendo Foster.

Olorum también predijo su propia resurrección en medio de un destructivo terremoto que afectaría la comarca donde fue crucificado, y que, aparentemente, ya ocurrió.

ICK asegura que, tras su muerte, el cuerpo de Olorum se mantuvo incorrupto.

 


Códigos secretos

Los Orishas siempre están rondando nuestro mundo físico: “Lo que ustedes han recogido en Chalacalá, es parte de sus manifestaciones sobrenaturales”, subraya Foster, en la sede de ICK, en Kingston.

La tradición llegó a Jamaica luego que varios de los seguidores de Olorum fueran deportados. Ésta se conservó en el Patwa, idioma de origen africano y de carácter sagrado, que es usado por esta Iglesia dentro de sus ritos.

Los creyentes de la ICK tambié nos explicaron que es posible escuchar ciertas palabras en Patwa en el folklore jamaiquino, como el reggae, su género musical más conocido, y que este idioma es el que realmente utilizan en vez del inglés británico, que aparece por todos lados como el oficial.

El Patwa es parte de la familia Bantú, y se habló en Etiopía, Nubia… e Israel.

“Inclusive, eruditos han encontrado  algunas expresiones Patwa en los manuscritos antiguos de los Evangelios”, dice Foster, por lo que no descartan que Jesucristo y sus Apóstoles conocieran ese idioma, o al menos en parte.

La tradición dice que Ellos hablaron arameo, mas Jerusalén, su capital, era lo que en tiempos actuales llamamos una ciudad cosmopolita.

El Patwa ha permitido que el relato de Olorum se preserve, pues lo mantuvo lejos de extirpadores de idolatrías y curiosos

¿Y por qué el espíritu del ‘esclavo furioso’, literalmente, arroja a la gente al canal Daniel escobar?

“Ése es un tipo de castigo que Olorum aplicaba a los escépticos  y racistas que rechazaban creer en su resurrección y manifestación sobrenatural”, dice el Reverendo Foster.

Pero, ¿qué hacer si se nos vuelve a cruzar en el camino? Este caso está a punto de explicarse… o eso parece.

“¡Cuidado! No sean escépticos”, advierte Foster.

  

martes, 17 de enero de 2023

el misterio de Olorun (1)


“Lo que sucede allá en san Vicente de Piedra Rodada, Sullana, es real”, advierte el Reverendo Dwight Foster.

“La gente allá está enfrentando una manifestación sobrenatural”, indica el representante de la Iglesia de Cristo Kyrios (ICK) en Kingston, Jamaica.

Foster explica que es una religión, por su carácter sobrenatural, que propone la creencia en un solo Dios, que es el mismo de las tres grandes religiones monoteístas del mundo (Cristianismo, Judaísmo e Islamismo), pero que aporta una raíz marcadamente africana a la teología e historia de cada una de ellas.

Dicho en sencillo: las grandes figuras de la Redención humana y su descendencia directa tuvo rasgos étnicos negros, y se distribuyó por el mundo a través de una diáspora forzada durante la gran trata de personas (tráfico humano) autorizada por las grandes potencias de la Edad Moderna, que se tiene registro.

Aunque su centro principal queda en Perú, se practica en Colombia y en Jamaica.

Hay testimonios de Varias personas que transitaron a lo largo del canal Daniel escobar, entre san Vicente de Piedra Rodada y los dos pueblos de Chalacalá, en Sullana.

Estos lugareños, porque los atacados son varones, contaron  que, en ciertas noches de luna llena, una sombra con forma de un afrodescendiente fornido, y vistiendo sólo un grillete al cuello, les atacaba y les arrojaba a la corriente de agua.

Si ellos quieren acusar a alguien, podría ser a Olorum  Sádua, un esclavo que condujo una rebelión en el centro-sur peruano, durante el siglo XVII, que llegó a poner en jaque a la población de Lima, pero que la historia oficial no registra.

Sí, no leíste mal: el presunto responsable de estos incidentes es una persona que tiene… siglos de vida.

 


Rebeliones silenciadas

Desde el siglo XVI, miles de hombres y mujeres del África habían sido capturados cual animales y transportados en condiciones infrahumanas hasta las colonias americanas, desde el actual Estados Unidos hasta el cono sur de Sudamérica.

Lo que la Historia no cuenta es que hubo varias rebeliones por la manera cómo los patrones españoles, ingleses y portugueses les trataban. En el caso del Perú, la rebelión de Olorum parece haberse impuesto en la plantación Regis, al sur de Lima, para luego liberar a sus hermanos y hermanas y emprenderla contra la capital del Virreinato del Perú.

“Los petrificados habitantes pidieron la intervención del Virrey”, relatan, y como respuesta, él envió al ejército que diezmó a los rebeldes.

“Olorum y sus guerreros más valientes escaparon” hacia el norte peruano. “En su ruta alcanzaron Chalacalá, también Yapatera (Morropón) y simbilá (Piura), con el mismo propósito: combatir la opresión y liberar a su gente”, cuenta Foster.

“Olorum tuvo un particular interés en Chalacalá, porque en los días cuando esclavo, fue alquilado por su antiguo amo… durante un periodo”, nos explica.

La estancia fue pródiga en maltratos y torturas, por lo que les prometió que volvería  “para vengar esos crímenes”.

 


El
Orisha
Los antiguos esclavos llegaron a contar que Olorum tenía la habilidad de aparecer y desaparecer a voluntad en diferentes lugares. Eso, aunado a su valentía, éxito, poder sobrenatural  y su fuerte apariencia muscular, fue suficiente para ser calificado como un Orisha.

En la teología africana, un Orisha es la emanación de un Vodum, que, a su vez, es la emanación del mismo Dios. Ellos creen en la existencia de dos Vodunes y siete Orishas.

Varios testigos de la aparición destacaron su contextura física porque no es común, no sólo en el campo, sino en todo Piura… a menos que un fisicoculturista temerario, y conocedor del relato, quisiera hacer uso de un retorcido sentido del humor.

Hablando en estricto sentido criminológico, sería sencillo, con esa descripción física, considerar a una decena de sospechosos, que, dicho sea de paso, no registra antecedentes policiales. Para ICK, este dato es evidencia de que se trata de Un Orisha.

A pesar de la masa muscular, en todos los lugares de los incidentes, sólo quedó marcado un par de huellas: las de la víctima.

Por otro lado, maniobrar con un grillete al cuello es complicado por el peso. Este accesorio tampoco es casual, según la ICK.

“Él usaba un grillete. Durante una ceremonia Vodum, solía romperlo con sus propias manos”, explican. “Cada año, el grillete de hierro era reemplazado por uno nuevo, y Olorum  repetía la acción ritual  ante los sorprendidos ojos de sus compañeros, como una forma de mostrar  su poder para conseguir la libertad”. 

miércoles, 13 de octubre de 2021

¿Qué te parece un Superman bisexual?

Aunque varios digan que es un truco de publicidad, lo cierto es que Superman se declara bisexual. ¿Qué le pasó a Clark Kent? ¿Ya no se satisface solo con Lois Lane?



No se trata del tradicional Hombre de Acero que por más de 80 años ha acompañado a nuestros abuelos y padres despertando su admiración, y, por qué no, quizás hasta cierta envidia. ¿Quién no ha querido tener la pinta o el físico de Kal-el? Pero pensemos en ti, ¿nunca has querido saber qqué tesoros se esconden detrás de ese traje pegadito? ¿Qué tal la tiene Superman? ¿Tendrá pendejos? Y si los tiene, ¿se los rasura?

Bueno, regresando al asunto. El caso es que Clark y Lois tuvieron un hijo al que llamaron Jonathan, John en versión corta, quien anda con un estrés de los mil diablos y en eso termina conociendo a Jay Nakamura, un reportero gráfico quien lo cuida, y con quien aparentemente surge una relación, al menos, erótica. ¿Bien conveniente que sea un fotógrafo, no?

Según la editorial DC Comics, dueña de los derechos de Superman y la Liga de la Justicia, la historia está disponible en los Estados Unidos desde noviembre de 2021 y es un esfuerzo de uno de sus desarrolladores de personaje por buscar que los superhéroes no solo representen valores como la justicia y la esperanza para toda la humanidad sino que también se conviertan en espejos donde toda la fanaticada nos podamos mirar.

No es el primer personaje de DC que sale del molde heterosexual equivocadamente asociado a virilidad. Hace unos años, Robin, el compañero de Batman, también se declaró bisexual (a pesar que muchos apuestan todas sus fichas a que entre ambos, por lo menos, hubo una tocadita de paquete) y su competencia, Marvel, también está apostando a personajes que son o bisexuales, o gays o lesbianas.

A nosotros nos parece excelente que bajo estos puntos de vista, el Superman Junior se plantee como bisexual o gay y rompa de una buena vez ese estereotipo estúpido de que para ser un gran héroe o heroína tienes que ser exclusivamente heterosexual. ¿Acaso no hay héroes homosexuales o bisexuales en nuestras comunidades que son ejemplos de valor y fortaleza?

Pero, ¿qué te parece a ti? Algunos de nuestros usuarios piensan también que es una buena noticia, y ya hay uno que se ha apuntado a probarle el culo al hijo de Clark y Lois. ¿Será suavecito, será de acero? Definitivamente esas nalgas sí deben sser duritas, ¿no? Entonces, ¿qué opinas tú? Comenta en la caja de comentarios, en nuestro Twitter o a hunks.piura@gmail.com

            Ah, y te dejamoscon una fantasía porno alusiva. 

miércoles, 4 de agosto de 2021

Balto, El SuperZambo

Narración e ilustración originales de Iván.pe

 






Hace unos años estaba pintando unos carteles cuando se me acabó el material y tuve que conseguir más para entregarlo a tiempo. Yo solía comprar en una papelería del centro de Piura, y ahí estaba Balto, un hermoso negro, alto, rico pecho, amplia espalda, cintura finita, culo redondito y unas piernas de futbolista. Si supieran cómo se me hacía agua la boca cuando lo veía en sus shortcitos de deporte que no podían disimular su gran bulto.

¿De cara? Muy guapo el huevón, de esos que llaman ‘negros finos’, pelo zambo ni corto ni largo, muy amable, sonriente, servicial, aunque mayormente callado. Con decirles que me enteré su nombre de casualidad, porque una de las vendedoras le pidió que despache un pedido: “Balto, anda a tal sitio”, “Balto, lleva tal cosa”. Su trabajo consistía en cargar la pappelería o los útiles de escritorio que le encargaran dentro de la misma tienda o en las oficinas que hay en todo el centro de la ciudad, a donde iba en su carretilla o su furgoneta.

No es que la papelería donde Balto trabajaba fuese la más baratta para comprar el material que me faltaba. La verdad es que cada que podía, me daba una vuelta por ella aunque sea para preguntar huevadas y poder ver al negro, y a veces me lo encontraba con su short, o a veces con su pantaloneta que peor le marcaba las piernas, el bulto y las nalgas. Sí, yo estaba enamorado de ese tipo.

 






Una mañana que entré por huevear, pregunté por una plancha de tecnopor a sabiendas que allí no la venden. Ahí estaba Balto cargando unos paquetes de papel. La vendedora, como es lógico, me dijo que no tenían. Me quedé un rato haciendo como que veía otras cosas aunque en realidad lo que quería era solazarme con la estampa del negro. Entonces se me perdió de vista. Decidí que ya era suficiente por ese día, encima sentía que mi calzoncillo estaba mojadísimo, porque cuando se me para la pinga, boto líquido preseminal como mierda.

No había dado dos pasos fuera de la tienda cuando en plena avenida Balto me dio alcance. “Aquí no venden las planchas de tecnopor”, me dijo. “Las venden en el mercado”. Me quedé cojudo. ¿Cómo sabía él por lo que había preguntado si no estaba cerca? Me quedé mudo, idiotamente mudo. “Gracias”, solo le respondí casi tartamudeando. “Pero te las puedo conseguir si deseas”, me ofreció.

Mi corazón latía a dos mil. No mil; era poco. Mi pinga bajo mi jean se había puesto dura, especialmente al verlo en su polo y su clásico short de deportes. Tenía que reaccionar como sea. “Ya”, le dije aún tartamudeando. “Necesito unas diez”. Balto me dijo que ya, le di la plata, uno de los últimos billetes que me quedaba. “¿Y dónde te las llevo?” ¡Mierda! No había reparado en ese detalle: en mi casa estaban mis viejos. ¿Hacerlo ir para que solo conozca mi dirección?

Providencialmente, sonó mi celular. “espérame un toquecito”, le dije”. Él solo sonrió. Era un amigo de Talara que estaba en una pensión por el Cementerio San Teodoro, relativamente cerca, quien me quería consultar unos detalles técnicos de una pintura que estaba haciendo. ¡Piensa rápido, Iván, ! ¿Y si le das la dirección de tu amigo? Su cuarto tiene entrada independiente, la zona es tranquila, no tenía nada que hacer ese día. A la mierda. Arriesguemos, me dije…

 






Tras aburrirme analizando un lindo bodegón que había pintado mi amigo, consulta que bajo otras circunstancias le habría costado otra cosa, me lancé con la más absoluta desvergüenza: “Quiero hacer un casting aquí”. Su cuarto era amplio, como un cinco por cinco, baño propio, y la mayor parte del espacio estaba libre. Incluso su cama, su caballete, sus lienzos y sus materiales no ocupaban ni la mitad del espacio.

Mi pata dudó. “¿Necesitas mi ayuda?”, me preguntó sorprendido.

“No. Necesito tu cuarto… pero en privado”.

Mi amigo me medio sonrió. Aceptó.

Un cuarto de hora después, Balto estaba tocando en la reja de la casa con las planchas de tecnopor. Mi amigo bajó a abrirle y dejó que el negro suba. Yo estaba en la ducha tratando de tranquilizarme, pero el solo hecho de saber que estaba subiendo me había puesto la pinga al palo otra vez. Tocaron la puerta. Me puse la toalla en mi cintura. Balto estaba ya arriba sonriendo: “su pedido, señor”. Intenté ver detrás del cuerpón. Mi amigo no estaba. “Gracias”, le dije. “entra”, lo invité. “Salvo que estés… apurado”.

“No”, me sonrió Balto. Pasó. Cerré la puerta. “¿Aquí vives?”

“No”, le dije. “en realidad es el cuarto de mi amigo, y estamos… estamos proyectando unas obras”.

“¿Esas frutas?”, preguntó Balto señalando el bodegón en el caballete.

“Eh, es otro proyecto… unos… superhéroes”.

Balto sonrió.

“Estábamos hablando sobre cómo debía lucir el superhéroe y… estábamos revisando figuras de hombres”.

“Pero no tienes cuerpo de superhéroe”, dijo mirando mi contextura ligeramente marcada bajo la toalla.

“No, yo no soy parte del casting”, le confirmé. “en todo caso, tú podrías servir como modelo”.

Balto rió. “Pero no hay superhéroes negros, todos son blancos, rubios”.

“¿quién dice que no? Uno de los Linterna Verde fue negro”.

“¿Y qué superhéroe sería yo? ¿Superzambo?”

Ambos reímos. El rostro de Balto estaba más brillante que nunca debido al sudor.

“¿Y por qué no un Superzambo?”, lo traté de seducir.

“¿qué debo hacer?”

“¿Podrás… quitarte la ropa… si no… si no te molesta?”

Quedarme calato?”, sonrió Balto.

“No Necesariamente… puedes quedarte en ropa interior nomás”.

“Yo no tengo problema en estar calato”, siguió sonriéndome”. “Tus amigos me han dicho que así se quedan los patas en la Escuela de Arte”.

Tragué saliva. Balto dio un paso hacia mí, ttomó la toalla en mi cintura y la desató. Quise atraparla para que no vea mi pinga erecta, pero cuando reaccioné, él había ttirado la toalla a la cama. Entonces, se qquitó el polo: ¡Dios mío! ¡Qué rico par de pectorales lampiños, moldeados cual cojines, pezones duritos, abdomen algo afirmado con casi nada de vello, la cintura delgadita.

De inmediato, tomó su short y se lo bajó con todo y ropa interior: vello púbico tupido, una manguerita negra descansando encima de un par de generosas bolas. Ya ni les hablo de las piernas. Imaginen las de Érick Delgado. Algo así. “¿Me quito las zapatillas también?”

No había reparado en su par de calzado de lona azul. “Yo lo hago”, le dije casi al borde de la estupidez. Me arrodillé, desaté los pasadores y lo descalzé. ¡Que ricos pies! Me quedé así arrodillado con su pene a la altura de mi boca. Entonces me acarició la cabeza, me volvió a sonreír, se inclinó hasta que su cara dio con la mía. ¿Les detallo el beso que me dio o solo bastará si les digo que su boca sabía a gloria y que nuestras lenguas danzaron a un ritmo frenético?

Se irguió de nuevo, tomó su pene con una mano y con la otraacercó mi cabeza. “Chúpamela”. Detalle: su aroma no era el de macho sudado, solo el de macho. Comencé a mamarle su miembro con dulzura aferrándome primero de sus caderas y poco a poco de su enorme, lampiño y suave culo. Sentía cómo ese falo iba creciendo poco a poco entre mi paladar y mi lengua y quería tragármelo. Traté que su glande llegara a mi garganta. Comenzó a cacharme la cara muy suavemente.

“Levántate”, me dijo, entonces. Caminamos a la cama, hizo que me arrodille en ella, me abrió mis nalgas con sus manotas. Lo siguiente que sentí fue su lengua lamiéndome los glúteos y luego el agujero de mi ano. No pude contener mis gemidos.

Tras varios minutos, vino lo bueno. Puso la cabeza de su pene en mi hueco y comenzó a meterlo poco a poco. Debí estar muy dilatado o su miembro botaba tanto o más líquido preseminal que el mío. El caso es que fue penetrándome con facilidad.  Me bombeó firme pero gentilmente. Balto comenzó a jadear y su tono de voz cambió un poco. “Eso querías, ¿no?”, me encaró. “¿Te gusta mi verga?”

“Sí”, respondía extasiado y masajeando mi propio pene.

Entonces me cambió de posición: boca arriba, me levantó las piernas y me la siguió metiendo. Yo me seguí pajeando ya sin complejos. Entonces me la sacó, se acostó boca arriba y se la pajeaba con fuerza.

“Siéntate encima”, me dijo.

Yo me levanté y abrí mis piernas tanto como pude, separé mis nalgas con mis manos y la penetración fue instantánea. Toda su verga estaba nuevamente dentro de mi recto caliente. Lo cabalgué como loco, como si se tratase de un galope por un camino accidentado.

“Así trágate mi pinga, goloso”, me dijo.

“Así, hazme tuyo, mi superzambo”, le gemí.

Nuestros jadeos aumentaban. Mis glúteos sonaban como aplausos rrítmicos al chocar ccon su ingle. Era el éxtasis completo.

“¿Te la doy dentro?”, me preguntó.

Asentí. Unos minutos más tarde, experimenté cómo su leche caliente se disparaba al interior de mi recto en medio de un gruñido. Segundos después, mi semen se proyectaba en rráfagas sobre su abdomen. Me agaché y nos volvimos a besar en la boca. Mi esperma estaba untando nuestros  vientres, mientras su pinga aún seguía dura dentro de mi ano. Fue un rico beso.

“¿Sí la hago de Superzambo?”

“Aún me falta dibujarte”, le alcancé a responder, acariciando su intrincado cabello.

“¿Tu amigo podrá prestarte el cuarto otra vez… o también le entra?”

“Ya veremos”, le dije.

Volvió a besarme. Su pinga seguía dura dentro de mi ano.

 






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