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lunes, 2 de enero de 2012

sot/2012-01: El vecino

Este es mi informe. Yo, 24 años, mi miembro mide 18 cm en erección, soy algo velludo, poco atlético, pero bien marcado y bien parecido.

15NOV11
9:17
Uno de los colegas me pide que le cuide su casa, debido a que planea irse de vacaciones con su familia, aprovechando el fin de año. Yo acepto.

2DIC11
17:32
Con las llaves en mi poder, llego a la casa de mi colega. Traigo una mochila con alguna ropa. Paso la primera tarde viendo televisión, aburrido.

3DIC11
15:22
Luego del trabajo llego a la casa. En la casa del costado hay un civil, como de mi edad, que me ve llegar y me saluda cort´´esmente.

15:40
Salgo a arreglar unas cosas en el jardín. Allí está el civil. Me vuelve a saludar. Se le nota tranquilo. Debe medir 1m65, y luce un polo y un short que me hacen pensar que practica mucho deporte, pues tiene cuerpo esbelto y músculos marcados. Destacan sus glúteos. Por hacerle conversación, le pregunto dónde hay una tienda cercana. Me da la información, y comenzamos a conversar.

18:35
Regreso tras jugar un partido de fulbito. Comienzo a desvestirme para tomar una ducha. Apenas me he quitado las zapatillas y las medias, cuando alguien toca el timbre. Es el civil, trayéndome un recibo de la casa de mi colega, que lo dejaron más temprano.
Lo invito a pasar, y comenzamos a charlar. Es técnico de computación, y trabaja en una oficina pública. Su manera de hablar me revela que podría gustarle la nota, en especial por la manera cómo se me queda mirando a los ojos, y a mis piernas, que las tengo musculosas y velludas.
Descubre unos DVD de música de mi colega. Le digo que, si desea, los puede ver.
Yo aprovecho para ir a desvestirme y entrar a la ducha.

18:55
El vecino me pasa la voz. Le digo que estoy en el baño, afeitándome. Cuando lo escucho, está en la puerta del baño. Sólo visto unos calzoncillos tipo bikini. Nos quedamos en silencio, hasta que él se despide del todo. Noto que ahora me mira con cierta lascivia y timidez. Debajo de mi ropa interior, mi pene está en semi-erección.

6DIC11
16:22
Regreso del trabajo. Encuentro al vecino en su jardín regando. Me acerco a saludarlo, y le comento que traje unos DVD del Grupo 5, por si le interesa verlos.

17:40
El vecino llega. Yo he trasladado el televisor y el reproductor de DVD al cuarto de mi colega, para mi mayor comodidad, frente a su cama. El vecino y yo nos acomodamos para ver los videos. Visto sólo una bermuda y un polo. Genero una erección, y hago lo posible para que el vecino la vea, tocándome y acariciándome la pelvis y la entrepierna.

17:55
Mi plan resulta: confirmo que el vecino mira de reojo mi erección.

18:03
El vecino alaba mi bermuda. Le digo que el material es suave, que lo toque. Él procede, pero tímidamente. Lo exhorto a que verifique la calidad de la tela. Entonces, comienza a pasear su mano por mi bermuda hasta que se topa con mi pene erecto. No me hace ningún comentario, pero duda si seguir.
Me desabrocho la bermuda y le digo que la tela es fresca por dentro, que la toque. Él procede. Mientras toca el forro interior, su mano roza mi pene erecto bajo mi bikini. Al fin me hace una pregunta al respecto. Le respondo como no dándole importancia, pero que no me molestaría en que lo averigüe él mismo.
El vecino mete su mano dentro de mi bikini, y comienza a tocarme mi pene erecto, que está húmedo debido a mi líquido pre-seminal.
Súbitamente, él saca su mano de mi interior, se levanta y dice que nos veremos después, que tiene que hacer.
Lo despido, pero quedo con la duda de si me he propasado o no.

8DIC11
17:09
El vecino va a verme para preguntarme por un libro que tenía mi colega. Le digo que si quiere lo busque, y me voy al cuarto.
A los pocos minutos él ingresa. Yo estoy viendo un documental en un canal de cable. Él lo mira también, y se viene a sentar a mi costado, en la cama.
Yo sólo visto mi bermuda, ya que una vez que termine el documental. pienso ir a bañarme.
Vuelvo a generar una erección, y me quito la bermuda. Cojo la mano del vecino y la traigo sobre mi ropa interior para que me sobe mi miembro. Lo hace. Luego le pido que lo sobe por dentro. Lo hace. Yo me bajo un poco la prenda y dejo al descubierto mis genitales. El vecino comienza a masturbarme, y a acariciarme el vello púbico. Tengo una placentera sensación ya que mi fluído pre-seminal me lubrica y permite que la manipulación de mi pene sea suave. De vez en cuando también me acaricia los testículos.
Muy amablemente le pido que me haga sexo oral, pero él se niega con mucha dificultad. A pesar de todo, nuevamente explora con sus manos mi pene, mi vello púbico  y mis testículos. Los acaricia con su suave palma.
Tras unos minutos, se levanta, se despide, y se va a su casa.
Debido a mi estado de excitación sexual, decido masturbarme en el baño, fantaseando con él. Logro un orgasmo que no había sentido en mucho tiempo, además de tener una eyaculación potente y abundante.

10DIC11
23:10
El vecino y yo coincidimos en una discoteca. Ambos estamos con nuestros respectivos grupos de conocidos, pero de vez en cuando nos tratamos de ubicar entre la multitud.

11DIC11
2:36
Salgo de la discoteca, y decido ir a la casa, algo frustrado porque una chica a la que estaba seduciendo me rechazó y se fue con otro muchacho, que resultó siendo su amante de turno.
Justo en la puerta de salida, me encuentro al vecino, despidiéndose de sus amigos.
Le pregunto a dónde va, y me confirma que también va para su casa. Tomamos movilidad juntos.

2:52
Llegamos a la casa de mi colega. Lo invito a pasar, pues tengo algo de trago en la refrigeradora. Él acepta.
Nos ponemos a conversar.

3:18
El vecino bosteza, le digo que si quiere, puede descansar allí conmigo. Acepta, después de pensarlo un poco.
Nos vamos a la cama de mi colega. Comienzo a desvestirme hasta quedarme desnudo, tomo una toalla y me voy a la ducha. Dejo la puerta abierta.
En un par de minutos, él llega al baño, totalmente desnudo. Me pregunta si podemos compartir la ducha. Acepto. Comienzan los primeros toqueteos, y confirmo que tiene unas nalgas firmes y algo desarrolladas. a diferencia de mi, él es lampiño y se rasura su vello púbico. su pene mide unos 13 a 14 cm en erección.

3:32
El vecino y yo vamos desnudos a la cama. Me acuesto sobre él, y comienzo a besarle el cuello, luego los labios, hasta que le hago un beso francés. Él me acaricia la espalda con mucha ternura, y se abre de piernas, las que eleva hacia mis nalgas. Yo comienzo a sobar mi pene contra el suyo, aprovechando que mi fluído pre-seminal es abundante y permite que ambos miembros se lubriquen. Él comienza a jadear y gemir.
Me ruedo para hacer que él quede encima mío, y comienza a explorarme con su boca, desde el cuello hasta que llega a mi vello púbico. Me chupa un testículo, luego el otro, y atrapa los dos en su boca. Experimento mucho placer.
Le pido que me chupe el pene, y él acepta. Entonces, me hace un suave sexo oral con su boca cálida. Como soy incircunciso, me jala la telita del prepucio y usa su lengua para lammer por dentro, incluyendo mi glande. Luego sigue succionando.
Vuelve a besarme desde mis genitales hasta el cuello. Nos damos un beso en la boca.
se coloca de tal forma que mi pene erecto queda entre sus nalgas, las que usa para masajearlo.
En un momento determinado, se sienta sobre mis caderas, alza su trasero, se soba el glande de mi pene en su ano, y, tras ponerle un condón, comienza a introducírselo.
Se nota que le duele, porque la penetración completa se concreta tras varios minutos, y su gesto de dolor es evidente. Le digo que se relaje, respire profundo, y así reducir el dolor, técnica que funciona. Cuando eso sucede, él comienza a mecerce. Percibo que su ano es estrecho, por lo que mi pene queda muy apretado allí adentro.
Vuelvo a rodar hasta quedar en cúbito dorsal, y comienzo a batir mi cadera tan rápido como puedo. Aunque dice dolerle, me pide que no me detenga. Así puedo graduar la velocidad de mi penetración, y de vez en cuando saco todo mi miembro y se lo vuelvo a introducir con suavidad. mientras que él, con sus piernas, me atenaza la cintura.
Luego ruedo otro poco para quedar en la posición de piernas al hombro. Él comienza a masturbarse. Logra una eyaculación en pocos minutos. Luego, lo hago yo.

4:55
Anbos quedamos rendidos sobre la cama, desnudos.

10:09
El vecino se despierta, me pasa la voz y se va a su casa, tras lavarse y vestirse. Yo continúo durmiendo.

18:16
El vecino viene otra vez, trayendo un DVD con una película para adultos. La vemos juntos y volvemos a hacer el amor.
Es un buen amante, pero lo instruyo para que sea precavido y discreto, de tal modo que podamos seguir disfrutando de nuestros encuentros.

CONCLUSIÓN
Tras aquel primer encuentro, tenemos relaciones sexuales cada dos a tres días. Es un excelente amante, pero tengo que empezar a planear dejarlo, pues mi colega regresará pronto, y no quiero que el vecino se acostumbre a mi. Me costará dejarlo, pero, con tal de su beneficio y el mío, es lo mejor. Ya veré cómo hacemos para seguir teniendo sexo en el cuarto que alquilo.

Elaborado el 23DIC11 por SOT para Hunks of Piura Entertainment. © 2011.

¿Deseas comentarlo o compartir tu relato? hunks.piura@gmail.com

sábado, 22 de febrero de 2014

Crónicas de un moderno (13)

ACONSEJAMOS DISCRESIÓN DEL LECTOR: Algunas escenas que presentamos a continuación son inapropiadas.

 

TRACK #13: LA PARED DEL COLEGIO

 

Por: Frank

 

Andrés había llegado puntual a la cita, después de habernos saludado con un apretón de manos, caminamos en dirección al parque que está al frente del colegio Don Bosco.

En aquel parque, platicamos asuntos personales de cada uno, después de unos minutos, la conversación tomó cuerpo, cuando me preguntó temas relacionados a sexo.

-          Frank, dime ¿ya has tenido sexo?

-          Si, ¿por qué?

-          Simple pregunta, quería saber si estoy al frente de alguien experimentado en el asunto.

-          Jajajaja, no creo tener tanta experiencia, quizá tú me enseñes algunas cosas.

Después de decirle esto Andrés, me miró se sonrió y me preguntó si tenía lugar para hacer algunas cosas, yo me reí y le contesté que no.

-          ¿Qué hacemos ahora?, me dijo Andrés

-          No sé la verdad.

-          Algún lugar caleta, ¿no conoces?, porque ando con unas ganas.

Me sonreí y le dije:

-          Wuao al parecer estas bien aguantado

Él soltó una pequeña carcajada y me invitó a que lo siguiera.

Mientras salíamos del parque en dirección a la Av. Guardia civil, Andrés me platicaba la experiencia que tuvo con un amigo de colegio.

-          Si Frank enserio, era estar con una adrenalina fatal, mi pata me había bajado el pantalón y me la comenzaba a chupar bien rico.

-          Asu, y no tenían miedo de que los encontraran

-          Si, pero estábamos bien calentones, ese huevón me jaló en dirección a un baño, cerró la puerta y allí siguió chupándomela, al rato yo también hice lo mismo, le bajé el cierre y saqué su pene, estaba bien duro, eso me arrechaba más. El huevón de un tirón me llevó hasta su pene y se lo mamé, ufsss, casi se viene en mi boca, pero hice que botara el semen en el wáter.

-          Y ¿por qué no te lo tomaste?, le interrumpí

-          Nada huevón, no me gusta, me da no se qué.

Entre conversaciones cachondas, nos dimos cuenta que estábamos cerca al estadio, nos miramos y nos metimos por el colegio San José de Tarbes, terminando ese colegio hay un callejón, el cual estaba oscuro. Solo con la mirada, ambos nos metimos allí.

El callejón poseía unas veredas, adornadas por unas plantas, al final se veía la salida.

Nos sentamos en la vereda y allí comenzamos a tocarnos.

Andrés bajó rápidamente hacia mi pene, yo le seguí el juego, finalmente, me acosté en el resto de la vereda, Andrés desabrochó mi pantalón y sacó mi pene, el cual comenzaba a despertarse.

-          Ya quieres que me la coma toda, me preguntó Andrés

-          Bueno si dale

-          Ya, ah verdad mira por allí

-          Está bien, no te preocupes.

Entre la oscuridad, podía ver como mi pene se iba desapareciendo entre los labios de Andrés, eso me excitó bastante, la saliva de Andrés mojaba todo mi pene, Andrés metía y sacaba rápidamente mi pene, había momentos en los cuales le daba arcadas, y eso lo hacían detener, después de unos momentos plantó y me pidió que ahora yo se lo chupe.

Andrés ya tenía su pene afuera, con su mano cogió mi cabeza y  la dirigió hacia ese pedazo de carne, comencé a chupársela, a un inicio me sentía raro por lo que estaba haciendo, reaccioné y planté, al subir la mirada me di cuenta que Andrés se mordía los labios y soltaba una sonrisa jadeante de placer. Saqué mi celular y vi que eran las 10 pm, era tarde como para llegar a casa.

-          ¿Qué pasó? ¿ por qué paraste?, me preguntaba Andrés

 

(CONTINUARÁ…)

 

© 2014 Hunks of Piura Entertainment. Los nombres fueron cambiados. Escribe a hunks.piura@gmail.com o comenta aquí. SIEMPRE PRACTICA SEXO SEGURO.

domingo, 27 de noviembre de 2011

¿Tienes forros?

Aunque la mayoría de nosotros sabe que es el medio más eficaz para aumentar la protección frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS), o para regar descendencia, todavía nos cuesta trabajo cargar uno.
A continuación, cuentos, mitos, leyendas y realidades sobre el uso del condón, PRESERVATIVO, FORRO, CAPUCHITA, JEBE, O COMO QUIERAS LLAMARLO.

ME DA ROCHE IR A COMPRARLO A LA FARMACIA, PORQUE ME VAN A VER MAL
Piensa en esto: las farmacias son negocios y necesitan generar dinero, así que lo último que pensará quien te lo vende es en ti. Esa persona necesita hacer la venta (si no, no gana comisión), tú necesitas hacer la compra. Hay está un roto para un descosido. Un consejo práctico puede ser comprarlo en un establecimiento que no esté en nuestro barrio, y elegir la caja vacía o menos concurrida, o que te atienda un pata, hasta que poco a poco te vayas acostumbrando. El roche debería ser que al momento de la verdad, todo se tenga que benir abajo porque tu respuesta sea: “No. No tengo”.

ESTOY ARRECHO, QUIERO COMPRAR UNO, PERO HAY MUCHA GENTE. ¿QUÉ HAGO?
Como las farmacias y boticas son los ÚNICOS lugares de venta a vista y paciencia de todo el mundo, un truco que nunca falla es decir algo así como “Voy a comprar una pastilla para el dolor de cabeza”. Siempre pasa piola. Por supuesto, pon cara de circunstancia, aléjate de los curiosos y disfruta. Los hostales y hoteles donde se venden ya son otra historia porque no te enfrentas a las multitudes.

NO SE SIENTE NADA CON EL CONDÓN.
Falso. Se siente igual. Y si aún tienes dudas, en el mercado, hay algunos que pueden venir con recubrimientos que incrementan la sensación, o que retardan la eyaculación. Un aliado al que siempre se ignora es al lubricante. Debes acostumbrarte a comprarlos juntos, y verás que la cosa cambia.

¿Y DÓNDE PONGO AL LUBRICANTE?
Después que te hayas colocado el condón sobre tu pene (¡no antes!), úntalo todo con cierta generosidad. Igual haz con el ano (o incluso la vulva, si eres bi). Las presentaciones mínimas vienen en sachet y en pruebas que hemos hecho, bien usado rinde hasta para tres aplicaciones. Pero esto puede variar por los tamaños de miembro o de ano, o por la misma naturaleza de la vulva femenina.

¿CUÁLES CONDONES SON MEJORES?
La verdad es que todos aquellos que no estén vencidos y que hayan sido comprados en establecimientos confiables, y eso es algo que tienes que cuidar siempre. Aunque hay variedad de texturas, sabores y colores, lo primero que debes verificar es la calidad.

CUESTA TRABAJO ABRIR LA FUNDITA DEL CONDÓN
Sí, al inicio esa era la crítica de todo el mundo a las funditas, y los accidentes eran comunes; sin embargo, hace varios años, los fabricantes ponen en la funda un sector en una esquina donde hay como rayas discontínuas. Ábrelo por ahí, usando sólo la yema de tus dedos índice y pulgar (¡no la uña), y sin violencia. Quizás valga la pena que practiques un poco en solitario. El siguiente paso es sacarlo con cuidado, y verificar que no tenga nada raro. Este ejercicio te puede servir para repasar cómo colocarlo y retiralo una vez que hayas eyaculado dentro del condón.

PERO YA EN EL MOMENTO DE LA ACCIÓN, ¿EN QUÉ MOMENTO SACO MI VERGA?
Justo cuando tu eyaculación termine y tu miembro comience a ablandarse. Si te demoras, la maniobra de rescatar pene y condón te expone a derrames accidentales y situaciones algo incómodas para ambos. Recuerda que el rescate se hace agarrando el borde del condón más tu pene, y retirándolo suavemente del ano o la vagina (¡por eso es útil el lubricante!).

CUANDO HAY PENETRACIÓN, Y SACO EL CONDÓN, SALE CACA. ¿HAY ALGÚN RIESGO?
Si tu pene está en contacto directo con la caca, sí; por eso, el condón es el método de barrera más eficaz no sólo para prevenir ITS, sino para ahorrarte estos inconvenientes. Si está cubierto, fuera del mal olor, no hay otro problema; y en cuanto a la salida de caca, se puede prevenir asegurando una evacuación total del intestino antes de tener relaciones, educando tu cuerpo, comiendo alimentos ricos en fibra y haciendo ejercicio; pero esto no te libra de las ITS u otros problemas.

CUANDO EXIJO USAR CONDÓN, ME DICEN QUE YA ESTOY RECORRIDO… PERO NO ES CIERTO.
Y aunque lo fuera, eso es en lo último que debes pensar. Es mejor que digan eso a que te califiquen de desprevenido, o descuidado.

MI PAREJA DICE QUE NO HA ESTADO CON NADIE. ¿AÚN ASÍ DEBO USARLO?
Sí. No interesa lo que diga. Así sea cierto, el coito anal también abre la puerta a otro tipo de infecciones que pueden afectar el pene por la propia naturaleza del ano, un canal para eliminar lo que nuestro cuerpo ya deshechó. En este aspecto, siempre duda, y exígelo sí o sí. La misma recomendación va si es que eres el activo, o sea. El que la mete.

¿Y SI NO QUIERE?
Allí va la famosa frase: “Entonces, no”.

NOSOTROS NO PENSAMOS PENETRARNOS. ¿LO NECESITAMOS?
Las relaciones sexuales no penetrativas no revisten mayor riesgo, a menos que la eyaculación se haga sobre el cuerpo de la otra persona. Basta una herida en la superficie de la piel para infectarse, pero la relación en sí no requiere uso de condón.

PERO NOSOTROS SÓLO HACEMOS ORALES… ¿NECESITAMOS USARLO?
Sí. El sexo oral es una relación de tipo penetrativo, así que requiere condón, claro está si es que el glande (la cabecita) del pene entra en la boca de la otra persona, y encima hay eyaculación. Ojo que sexo oral no sólo es chupar el pene, también es mamar o lamer las bolas, o el tronco del pene. El problema es la uretra, que es el canal que evacúa la orina y el semen, así como el líquido pre-seminal. Siempre que no haya heridas o laceraciones, lamer los huevos, o el tronco de la pinga, o el vello púbico, e incluso el perineo (la entrepierna propiamente dicha, entre la raja del culo y los huevos)no requiere condón, pero si se piensa introducir el glande (la cabecita) completa en la boca, sí se requiere protección.
Ah, un tip: metas o no metas tu cabecita en una boca, por favor, higiene íntima a conciencia.

LA GUERRA DE ESPADAS, ¿REQUIERE CONDÓN?
No. Nada más ten cuidado dónde eyaculas. Repasa las respuestas anteriores.

SOBARLA POR LA RAJA DEL CULO, ¿REQUIERE CONDÓN?
Tampoco, pero si vas a hacer eso, cuida dónde eyaculas (no en el ano, por ejemplo), y limpia bien la zona antes de hacerlo. Igual debe suceder con el pene: hay que asearlo siempre, y si eres de los que tienen erecciones con abundante secreción pre-seminal, o si crees que las darás pronto, es mejor que te protejas.

PUNTEAR EL OJO DEL CULO, ¿REQUIERE CONDÓN?
En principio, no; sin embargo, el choque constante puede abrir microheridas, y si tu erección va acompañada de líquido pre-seminal, lo mejor es que te protejas.

¿Y CUÁL ES EL PROBLEMA CON EL LÍQUIDO PRE-SEMINAL?
Se trata de esa agüita espesa pero transparente que sale mucho antes del semen, pero, como se origina al interior de tu cuerpo, contiene trazas significativas de virus, incluyendo el VIH, y hasta espermatozoides. Por si acaso, la función de ese líquido es lubricar la uretra del pene para facilitar la expulsión del semen.

UNA VEZ SE NOS ROMPIÓ EL CONDÓN. ¿ESTAMOS EN RIESGO?
Si alguno de los dos (o los dos) tiene alguna ITS, sí. Un chequeo médico, con su respectiva consejería, te sacará de dudas. Ambos servicios son gratuitos en los hospitales del Estado, como el III en Sullana o el santa Rosa, en Piura.

MIS CREENCIAS PROHÍBEN USAR CONDÓN, PERO… NO PUEDO EVITARLO. ¿QUÉ HAGO?
Ninguna creencia que ponga en riesgo la vida de sus seguidores vale la pena. En los establecimientos de salud del Estado, encontrarás consejería profesional y competente, y si te da roche, escríbenos (por ley, estamos obligados a guardar total reserva, pero no estamos certificados formalmente para dar diagnósticos, por si acaso).

PERO LOS PATAS CON LOS QUE PARO SON SANOS, NO SE DROGAN, TOMAN O FUMAN A VECES O NUNCA, Y HASTA HACEN DEPORTE.
Las ITS no discriminan a nadie. Claro que, como veremos después, la gente deportista tiene mejor respuesta a los tratamientos (no sólo de ITS, sino de cualquier condición, incluyendo el cáncer), pero se infectan igualito que cualquiera; entonces, las apariencias engañan en todos los casos.

Estas son sólo algunas inquietudes. Si tienes más, déjalas en hunks.piura@gmail.com (se garantiza reserva), o postéalas acá usando la función de Comentario.

además, te sugerimos complementar esta lectura, buscando en Google o Wikipedia con los términos "condon" "uso correcto condon".

viernes, 20 de enero de 2023

ASS (62): Así me la mamó, pero tú lo haces más rico

Damián pide a Juan reconstruir lo que pasó la noche que cachó con Paco.


“Nos cruzamos esa noche en la calle, me decía que venía de tomar unas chelas con unos amigos… creo que en el semental, o algo así”, relata Juan.

“¿Será el Cimarrón?”, interrumpe Damián.

“Sí, creo que sí”, replica Juan. “el hecho que venía algo picado, me hizo el habla, y, bueno… si se me estaba ofreciendo así, yo creí que podríamos venir aquí a pasarla bien. Total, ¿quién iba a enterarse?”

el peón y el policía están sentados en una mesa simple en la salita de la casa que Julio tiene en su parcela, cerca de San Sebastián. El dueño de la propiedad también está presente ese miércoles, ya pasadas las nueve de la noche.

“¿Te sirve esa información?”, pregunta Julio.

“va a cobrar relevancia en la medida en que paco despierte o podamos encontrar al mototaxista para corroborar datos”, explica Damián.

“¿encontrar al mototaxista?”, se extraña Julio.

“Pidió su alta desde ayer por la tarde y desde entonces su paradero es un misterio”, responde Damián.

“Lo que les digo es la pura verdad”, reclama Juan.

Damián estudia las agradables facciones del chico y le palmea el hombro:

“Mira, muchacho, aquí entre nos, yo sí creo que estás diciendo la verdad, pero si ese otro huevón va a hacer lo que pienso que va a hacer, lo mejor es que tengamos datos exactos para que Julio sepa cómo lo puede joder”.

“Perdone, don Julio”, baja la voz Juan.

“No es tu culpa”, responde el aludido, de manera tranquila.

“Lo que no entiendo es por qué quiere joderte de esa manera”, observa Damián a Julio.

El ex futbolista suspira y se estira sobre su silla.

“Cuando Sandro se hizo adolescente, se hizo hincha del equipo y lo veíamos apoyando en todos los partidos. Su viejo era socio del club y aportaba fuerte. Eso hizo que Sandro tuviera más acceso, incluso a los vestuarios. Tendría 15 o 16 años, y de pronto noté que rondaba mucho a los jugadores. Una vez lo descubrí cachando con uno de ellos en las duchas. Era José Luis. Sandro alucinó que el Pelu era su pareja y no lo abandonaba ni a sol ni a sombra. Tuve que hablar con su viejo para que nos lo quitara de encima porque ya estaba afectando nuestro rendimiento. Desde allí me cogió fastidio”.

“¿Y nunca lo pudo superar?”, inquiere Damián.

“No lo sé. Cuando Sandro cumplió 18 años, pidió adelanto de herencia a su viejo. Sandro fue siempre hábil para los negocios e hizo crecer su plata. Fue cuando se hizo socio. La huevada era que jugador que fichábamos, jugador que debía meterle pinga. Era fijo. Y cuando se le prendía a uno, no lo dejaba ni a sol ni a sombra. Hizo que uno de los chicos se separe de su mujer, y ya te imaginarás cómo fue eso. Me tocó ponerlo en su sitio. Empezó a decir que Pelu y yo éramos pareja, que hacíamos orgías con los otros futbolistas. Entonces le saqué su mierda”.

“¿Le pegaste?”

“Ya me había sacado de mis casillas y me había indispuesto con mi mujer… Me denunció… Menos mal que todo el equipo, incluyendo el cuerpo técnico, sacó la cara por mí y testificó diciendo que él era un acosador. Renunció como socio del club. La huevada es que eso te explica por qué me tiene cólera”.

“Ahora me quedan las cosas más claras”, comenta Damián. “Solo un detalle: ¿podrían mostrarme qué pasó  esa noche que viniste con Paco?”

“Mostrarle, ¿cómo?”, se extraña Juan.

“Hacer exactamente lo que hicieron esa noche ”.

Minutos después, Julio se desnuda por completo y entra al cuarto. Juan y Damián ya están acostados, calatos, uno al lado del otro.

“Comenzó a conversarme y a acariciar”, cuenta Juan.

“¿Cómo te acarició?”, averigua Damián.

“Me pasó la mano desde la tetilla hasta mi huevo”.

“¿Así?”

Damián pasa la palma de su mano desde el pectoral, suavemente, hasta detenerse sobre el pene semierecto de Juan.

“Así, así, exacto; entonces Paco comenzó a pajearme”.

Julio no pierde detalle de cómo Damián comienza a masturbar a su peón hasta que el pene se le pone bien duro. Su miembro también se pone bien rígido.

“entonces comenzó a chupármela”, indica Juan.

“¡Así?”

Damián se dobla como puede para iniciar el sexo oral.

“Tienes que parar el culo”, indica Juan.

Damián asume la posición señalada, lo que el peón aprovecha para acariciar las nalgas y masajear el ano del policía.

“La chupas mejor que ese huevón”, comenta el joven.

“¿Y solo cacharon Paco y tú?”, pregunta Julio mientras se masajea su pene duro.

“Sí, solo él y yo”.

Damián deja de mamar la pinga:

“¿qué pasó luego? ¿Le metiste tu pene?”

“Sí”, responde Juan muy excitado. “Se sentó encima de mi pinga”.

Damián toma un condón, le pone su propio líquido pre-seminal como lubricante, pues también se le ha parado el pene, unta ese mismo fluido al miembro de Juan, se coloca, pone la punta del glande en la entrada de su culo y comienza a tragárselo por atrás poco a poco.

“Aa la mierda”, reacciona el policía. “el tuyo sí duele”.

“Métetelo despacio”, aconseja Julio. Para qué te apuras si igual vas a gozar rico cachando?”

Damián sigue el consejo mientras respira hondo y lento y trata de expandir los músculos de su ano.

Ya con todo el pene dentro de su recto, el policía comienza a rebotar despacio.

“¡él cachó así?”, pregunta excitado a Juan.

“Sí”, dice el chico, bien arrecho, “pero tú te dejas cachar más rico”.

“¡así de rico, papito? ¿Así te gusta meter verga a un buen culito?”

“Claro que sí… y tu culito… está más sabrosito”.

Ambos gimen y jadean mientras Julio hace un esfuerzo para evitar que la leche se le salga mientras se sigue masturbando.

La sensación le parece tan deliciosa a Juan que no puede contener su orgasmo:

“Las voy a dar, carajo”, anuncia, y eyacula dentro del condón.

Damián deja de cabalgarlo poco a poco, pero su pene está bien al palo.

“¿Y él se pajeó sobre ti?”

“No”, suspira Juan, más relajado. “en realidad, le hice perrito, pero no se vació”.

Julio reacciona:

“¿Perrito, dijiste? O sea que siguieron cachando”.

Damián se saca el pene de su ano:

“¿Y cómo cacharon en perrito?”

“mirando a esa pared”, señala Juan hacia los pies de la cama.

“Eso lo puedo hacer yo”, anuncia Julio encaramándose, buscando un preservativo y poniéndoselo mientras Damián adopta la posición. Poco después, el pene del ex futbolista taladra el ojete del policía fiscal. Julio cacha como loco.

“¿Así se lo clavó?”, pregunta excitado a Juan.

“No, pero qué rico es verte dándole pinga a ese pata”.

Damián goza al sentir cómo esa pija le taladra el culo. Gime.

“agárrame piernas al hombro”, pide.

Julio se olvida de la reconstrucción de los hechos y le da gusto al policía. Adoptan la nueva posición. El ex futbolista vuelve a introducir su pene al ano del robusto efectivo del orden, en tanto éste comienza a pajearse:

“¿La damos juntos? Ya casi me vengo”.

“Yo igual”, avisa Julio.

“Vamos”.

Los dos reanudan la acción, solo que esta vez Julio bombea con más fuerza:

“Concha su madre, carajo, las voya dar, mierda… ¡las voy a dar,reconchasumadre!”

Julio eyacula dentro del ano de Damián, mientras éste apura su masturbación hasta que las ráfagas de su semen se disparan sobre su abdomen y pecho:

“Rico, carajo”, murmura Damián.

Tras lavarse y secarse, el futbolista y el policía salen de la casa en la parcela y están a punto de montar la moto que los regrese a San Sebastián. Es las once y media de la noche:

“Eres un pendejo”, sonríe Julio. “Todo lo que hiciste para que cachemos contigo”.

Damián no responde nada; solo sonríe. Ambos montan la moto. Cuando ya ven más cerca las luces de la ciudad… un camión sale de la nada.

“¿¿carajo!!”, advierte Damián tratando de controlar la motocicleta…

Para terminar, te dejamos con una porno gay | Tuitéanos | hunks.piura@gmail.com

  


viernes, 18 de noviembre de 2022

ASS (53): Somos hombres, ¿no?

    

    


Tras su jornada de prácticas, Pedro descansa totalmente desnudo en el dormitorio de la casa que ocupa Eliezer en Castilla. Tocan su puerta. Despierta y lo primero que nota es que su pene está duro como piedra.

No siente roche de taparse la erección así que se levanta y abre la puerta; total, allí solo viven Eliezer y él…

¿qué tal susto!

“Bu-bu-bue…”, dice un chico fornido cubierto por un un uniforme de sereno.

Pedro se queda congelado allí, con la puerta abierta, y el pene duro.

“Su-su-su… don Eliezer me mandó para ver si necesita ir a alguna parte”.

Pedro lleva una de sus manos hacia su miembro erecto para cubrirlo, sin mucho éxito.

“No”, responde tragando saliva y aliviándose del susto. “Me quedaré aquí”.

“Ah, entonces… puedo retirarme, si gusta”.

“¿Qué hora es?”, se pregunta Pedro, ya con su pene semi-erecto. Voltea hacia la mesa de noche.

El sereno le mira las nalgas lampiñas y redondas, firmes y bien formadas. Ahora su pene es el que comienza a ponerse duro.

“Va a ser las cinco”, reacciona Pedro, ensimismado.

“entonces, me regreso a la base, si usted no tiene problemas”.

Pedro se pasa la mano por la cara. Su pene ya no está erecto ahora, pero una gota de líquido preseminal rueda por su muslo derecho, producto de la lubricación interna de su miembro.

“¿qué harás en la base?”

“Aburrirme esperando órdenes”, responde el sereno, con una ligera sonrisa.

“Ah, perdona que esté calato y…”

“No, joven, no se preocupe… es normal… somos hombres”.

“Pero estaba con la… con el… ufff”.

“Seguro estaba durmiendo rico, digo, profundo, y a lo mejor estaba soñando algo… ya sabe”.

Pedro sonríe:

“Mejor entra y cierra la puerta; no quiero que llegue mi tío y crea que tú y yo hemos…”

“¿Tenido relaciones?”

Pedro vuelve a sonreír:

“No es mi intención ofenderte”.

El sereno entra al cuarto y cierra la puerta tras de sí.

“No se preocupe, joven”, tranquiliza. ”yo sé que si entrara y sospechara eso, usted lo negaría totalmente”.

“¿Por qué estás tan seguro de eso…? ¿Me dijiste tu nombre?”

“Huamán. Todos me dicen Huamán en el serenazgo”.

Pedro se sonríe otra vez:

“¿Por qué estás tan seguro de que yo negaría que tú y yo tuvimos relaciones sexuales, Huamán?”

“Porque se nota que usted es legal, joven…”

“Pedro… Mi nombre es Pedro”.

“Usted es legal, joven Pedro… y… si hubiese sido verdad, yo no me avergonzaría… Por lo menos me culparían de haber tenido relaciones con un joven tan legal y… guapo, como usted, y no con alguno de esos choros y gente de mal vivir que capturamos”.

“Debería tomarlo como un piropo, ¿no?”

“Usted vea, joven Pedro”.

Entonces el sereno le mira la entrepierna. Pedro se da cuenta y baja su mirada también: su pene está erecto otra vez. A continuación, mira de nuevo a Huamán.

“Mejor voy a ducharme”, avisa Pedro con una media sonrisa.

“yo lo espero, joven. Con su permiso, me retiro”.

“Hazme conversación al menos… mientras me ducho… si mi tío llega, le diré la verdad”.

“¿También le dirá que lo vi con la pinga al palo?”, Huamán baja un poco el tono de su voz.

“A la mierda con eso… Tú estás en ventaja: estás vestido”.

“¿Quiere verme calato, joven?”, se arriesga Huamán.

Pedro lo piensa unos segundos.

“No sería mala idea”, responde.

El sereno sonríe y, sin esperar confirmación, se saca el polo entallado, revelando un pecho fuerte y masivo, quizás no con un abdomen definido pero sí plano, sin llantitas. Se desabrocha la correa de tela y se inclina a sacarse las botas. Entonces, se desabrocha el pantalón, se baja la cremallera. Al bajarse el pantalón, un coqueto micro-bóxer cachetero color blanco contrasta con la piel cobriza del muchacho. Y esas piernas, son simplemente dos troncos de árbol añejo, fuertes, anchos, velludos.

Aunque lo que llama la atención de Pedro es lo que aparenta ser un pequeño tronco que se marca en la tela blanca de la ropa interior.

Huamán se saca las medias, por fin.

“¿¡Sigo, joven Pedro?”

“Somos hombres… ¿no?”, sonríe el aludido.

Huamán se baja el micro-bóxer: efectivamente su pene está erecto… y no es tan pequeño como parecía. Mas bien es gordito y parece lubricar mucho a juzgar por el brillo del glande. Quizás necesita un poco de recorte en el vello púbico. Quizás no.

“ya estamos calatos los dos”, anuncia el sereno con una sonrisa cachonda.

“y con el pene erecto”, agrega Pedro.

“Somos hombres”, reitera Huamán.

El joven anfitrión vuelve a sonreír:

“Solo falta que tengamos relaciones sexuales”.

Huamán sonríe también:

“No me jodería”.

Ambos jóvenes se miran fijamente a los ojos. Entonces, Pedro ya no puede más con la excitación. Se acerca a Huamán, pega su cuerpo y lo acaricia:

“Tienes la piel suave”, le susurra.

“Tú también”.

Pedro, entonces, aproxima su cara a la de Huamán. Lo besa en la boca. Mientras las lenguas de ambos  combaten golosamente, sus manos recorren las espaldas y los culos mientras sus penes erectos se refriegan uno contra el otro.

Huamán, entonces, toma la iniciativa y empuja a Pedro a la cama logrando acostarlo boca arriba. Luego, descansa toda su humanidad encima de ese terso cuerpo.  Pedro abre sus piernas y está dispuesto a sentir cómo la masculinidad del sereno se puede hundir en su culo, cuando…

“¡ya vine!”, se oye desde el pasadizo.

Pedro y Huamán se dejan de besar y se miran sudorosos y estupefactos.

Y para terminar, te dejamos con un video porno gay.


viernes, 2 de septiembre de 2022

ASS (44): El nadador y el político… con el pene erecto

Enrique coordina todo para lanzar un nuevo talento porno gay: Julián.



En uno de los dormitorios de la extensa casa de Enrique en Los ejidos, Julián está arrodillado en el filo de la cama totalmente desnudo mientras Flavio le mama su pene. El experto actor y modelo porno gay también está desnudo. Julián mira cómo su miembro es succionado por la boca experta de su compañero sexual. Al recorrer con su mirada la espalda de Flavio y llegar a sus musculosas y redondas nalgas, mira cómo entre ellas la cara de Enrique se solaza metiendo su lengua al ano del chico.

Julián cree que ver un beso negro a otro pata es una cosa excitante, pero está inseguro sobre si él haría eso. Sí le había chupado y lamido la chucha a sus enamoradas, ¿pero a otro chico? Mejor prefiere no pensar.

A un lado de ellos, Willy mira la escena atentamente. Está sentado sobre una silla y solo viste su bóxer. Su pene está evidentemente erecto y se lo soba con la mano. Entonces mira a Julián:

“Tienes que hacerte a la idea de que va a verte mucha gente, pero a la vez tienes que meterte en la cabeza que todo debe parecer muy íntimo y natural”.

“Jodida la cosa”, sonríe el nadador, cuyo hermoso cuerpo desnudo y depilado de pies a cabeza luce como una escultura griega bajo la luz suave del cuarto.

El celular de enrique suena. Suelta las nalgas de Flavio, camina hasta un ccostado de Willy, coge el aparato, mira la pantalla:

“Me llegó la visita… Sigue tú, güey”, indica a Willy.

Enrique se pone el jean y una chompa encima de su cuerpo desnudo, se calza las zapatillas rápidamente y sale del cuarto. Willy se saca el bóxer y continúa el beso negro que su compañero inició en el culo de Flavio. Julián sigue ‘practicando’ cómo manejar su excitación mientras le chupan el pene.

“¿te animas a cacharlo de una vez?”, Willy lo desafía.

Julián duda.

En el primer piso de la casa, Enrique recibe a Eliezer. Ambos se sorprenden de la estampa de culturista que lucen. Se sientan en los muebles de la sala.

“entiendo que debes tener muchas cosas que hacer así que iré al grano”, se desahueva Enrique. “Quisiera que me faciliten la piscina comunitaria un par de días para grabar un video porno gay: te pago lo que me pidan y eso pueden ponerlo como aporte a la campaña sin necesidad de buscar un concepto de blanqueamiento”.

“¿Para cuándo la necesitas?”, se sorprende Eliezer.

“Esta semana… ustedes vean el mejor momento”.

“La huevada es cerrar una piscina de uso público…”

“Yo entiendo, Eliezer; pero comprenderás que no puedo grabar una porno gay a vista y paciencia de todo el mundo. ¿Cuento con ustedes?”

El asistente de Pelu se toma unos segundos.

“Déjalo de mi cuenta”, al fin responde sonriendo. “Y… ¿cuán fuertes serán las escenas que van a filmar?”

Enrique se deja de protocolos y comienza a acariciar la pierna de futbolista  que se maneja Eliezer, quien comienza a sentir que la pinga se le pone dura. Entonces, pone su mano encima de la del productor porno gay:

“Creo que sabemos cómo va a terminar esto y… no sé cómo decírtelo… yo… es decir… ustedes”.

“¿¿Qué pasa, Eliezer?”

“¿Ustedes están sanos? Mira que ahora ha aparecido esto de la viruela del mono, hay ese nuevo brote de Covid…, y el… el…”

“Estamos vacunados contra Covid, Eliezer. Y sobre viruela del mono, todos tenemos sexo solo entre nosotros”.

“Y el VIH?”

“Todos estamos controlados y tomamos Truvada ®… por cierto, deberían convertirlo en política de salud pública, especialmente para los gays y bi que aquí son más de lo que el censo dice”.

“Yo caché con uno de los chicos que trabaja para ti; Flavio creo que se llama. Él me dijo que es escort, ¿entonces qué me garantiza que no tenga algo más?”

Enrique sonríe comprensivo y deja de acariciar la pierna de Eliezer:

“¿Tú coges con el tal José Luis, cierto?”

“sí… así que imagínate si le da algo… los otros candidatos lo demolerían”.

Enrique sonríe de nuevo:

“Te entiendo… bueno, celebro que tu jefe no sea… promíscuo… y más bien, mándame tu cotización y la cuenta para depositar”.

Eliezer se incomoda al escuchar la insinuación sobre la conducta sexual de Pelu pero se las traga:

“Claro… Mañana a primera hora”.

Eliezer se levanta y se despide. Enrique lo acompaña siguiéndolo a propósito para ganarse con su hermoso culo. Entonces, el moreno frena en seco:

“Nunca he visto el porno que hacen… ¿dónde puedo encontrarlo?”

Enrique le sonríe: “Sígueme”.

Cuando ambos llegan al segundo piso, sobre la cama Flavio está en cuatro patas mientras Willy le acomete por el culo con su verga y Julián sigue delante de la boca del actor y modelo dejando que le siguiera mamando el pene. Eliezer se asoma con cuidado tratando de no hacer bulla. Logra concentrarse en la imagen, tanto que su gran pene comienza a ponerse duro bajo su jean. Pero no solo es la única cosa que siente: algo se arrima en sus nalgas. Reacciona. Al girar, la cara de enrique está a milímetros de la suya.

“Soy activo solamente”.

Qué pedo, güey”, le susurra enrique. “Entonces acaríciame el culo”.

Eliezer no aguanta más; se trenza en un beso con el dueño de casa mientras sus manos se posan ya sin roche sobre las firmes nalgas, y más aún, tratan de meterse bajo el jean de enrique. Eliezer se separa de pronto, ya excitado:

“No tienes ropa interior”.

“No tengo nada debajo excepto unas ganas increíbles de que me cojas”.

“¿

En solo cinco minutos, Eliezer y enrique ocupan el cuarto contiguo y comienzan a desnudarse sin ddejarse de besar en la boca, suben a la cama y se arrodillan sin dejar que sus labios pierdan el contacto.

Así desnudos, Eliezer puede pasear sus gruesas manos por esas lampiñas, redondas y duras nalgas mientras su pene erecto esgrime con el pene erecto de Enrique.

“Chúpame el culo”, dice el anfitrión.

Enrique gira y se agacha. Eliezer olvida todos sus escrúpulos sanitarios y se inclina también a probar el ano que se le abre en medio de las dos poderosas nalgas que también lame, besa y mordisquea. Enrique gime y pide más.

Tras varios minutos de beso negro, Eliezer se levanta otra vez: “Chúpamela”.

Enrique gira y se prende de la vergota gorda y larga que se le eleva dura como un tronco fresco emergiendo del negro bosque de un vello púbico sin recortar. Increíblemente, enrique logra tragarse todo el pene. Eliezer lo agradece en el alma.

Posteriormente, Enrique da un condón a Eliezer quien se lo calza. Una buena cantidad de lubricante es untada sobre el falo y en el agujero del culo. La penetración anal se hace despacio. Eliezer sabe que su miembro no puede entrar de golpe; además, lento se siente más rico. Eso incluye el bombeo.

Él y enrique gimen mientras disfrutan del momento.

En la habitación del lado, Willy preña a Flavio. Saca su pene y mira a Julián:

“¿te animas? Hay condones”.

Julián lo piensa… “De acuerdo”.

Willy le alcanza el preservativo, Julián se lo pone y se coloca detrás de Flavio.

“Al fin te la voy a sentir en mi culo”, comenta éste último”.

Julián no termina de meterle la cabeza cuando siente que no puede evitar la eyaculación. Ahí acaba todo. Mira nervioso a Willy, quien no sabe qué decir.

En la habitación del lado, Eliezer todavía dura una hora más antes de que su semen llene el látex y tras un beso recuerdde a enriqe que el trato está cerrado:

“Tranquilo que vas a tener la piscina en el menor tiempo posible”.

Y para terminar,una porno gay.


domingo, 29 de mayo de 2022

ASS (30): Un nuevo actor porno exclusivo

Marcano llega a grabar su escena porno con Flavio y Enrique, a quien ya conoce de mucho tiempo atrás.

 


Marcano llega a la discoteca en la ciudad de Piura donde lo citaron para grabar su escena en la película porno que produce Enrique… con la producción asociada de Flavio. Un vigilante le da acceso junto a su vehículo. Sin necesidad de preguntarle, a leguas reconoce que este chico no es peruano como él. Al entrar, Willy está calibrando la cámara con las luces del escenario en el salón principal.

“Vengo a…”, anuncia.

“Claro”, sonríe el camarógrafo. “Te llevo”.

Si el rostro hermoso que puede ver y la anatomía perfecta que intuye lo han impresionado, el culo del chico le jala la vista mientras caminan por el pasillo hasta la oficina de la administración. Como resultado, Willy siente que su pinga comienza a ponerse dura dentro de su pantalón. Al ingresar a la oficina, Enrique está sentado viendo algo en su laptop mientras Flavio se termina de poner el short sexy que usará en la escena.

“Hola de nuevo…chamo”, sonríe Enrique. “Ya sabes cómo es el protocolo”.

Marcano le devuelve la sonrisa y comienza a desnudarse todo. Conforme va descubriendo su torso perfecto, sus piernas fuertes, su culo enorme, su gran verga y huevos, Flavio queda tan boquiabierto que olvida asegurar la trampilla del short y se le cae al suelo: su pene erecto queda al descubierto y sus mejillas enrojecen.

Esta escena será un poco diferente a las anteriores: Marcano encarna a un conserje que barre el escenario mientras el personaje de Flavio ensaya su coreografía.

“¿Un venezolano que no sabe bailar?”, pregunta el actor a Enrique mientras le ponen aceite.

“Y qué tiene, cabrón. Tú eres piurano y no sabes bailar ese… tendero, rondero, tontero, o como se llame ese baile que intentó enseñarte ese chico que te cogió en esa orgía”.

“Ah, el campeón nacional de tondero”, ríe Flavio. “El baile se llama tondero, ton-de-ro”.

Willy por su parte también coloca aceite a Marcano.

“Cuando me toque dar clases de figura humana, te contrataré como modelo”, le dice.

“¿Pagan bien?”

“No tanto como hacer porno, pero tu canon puede abrirte muchas puertas”, Willy le guiña un ojo.

Enrique grita acción, y Flavio comienza a bailar en el escenario mientras Marcano finge barrer en un costado. Entonces Flavio lo mira y lo seduce con su baile hasta conseguir llamar la atención del otro muchacho. Se le acerca, le sigue bailando, y mientras lo hace se va quitando el polo y luego el short. Entonces, toma el polo a Marcano, se lo arranca, literalmente, le baja la pantaloneta y se arrodilla a chuparle la verga.

A Flavio le cuesta trabajo lograr que esos gruesos 21 centímetros se metan todos en su boca pero la escena lo amerita.

“Chúpame el culo”, pide el bailarín.

Flavio se pone en cuatro sobre el suelo y Marcano se agacha a practicarle el beso negro. Willy aprovecha para captar la escena desde varios ángulos, como de costumbre, y de vez en cuando acomoda su erección. La forma cómo Marcano sopea a a Flavio es diferente, con más pasión, y la imagen lo capta fielmente.

Marcano se incorpora luego, disimuladamente se unta mucho lubricante en su pene erecto y lo va introduciendo en el ano ya dilatado de Flavio. Se supone que el actor debe fingir placer a través del dolor, pero esos gestos no son actuados. Bajo otras circunstancias, quizás le habría pedido a su compañero que detenga todo pero hay una cámara delante y mil soles más en su cuenta.

“Corten”, indica Enrique. “Vamos a grabar contraplanos y el fin de la escena”.

Marcano se detiene por un momento pero no saca su pene del ano de Flavio. Willy acomoda la cámara y Enrique se coloca en una puerta a espaldas de los actores. “Acción”, ordena.

Marcano vuelve a meter y sacar su verga del culo de Flavio mientras, al fondo, enrique hace el ademán de pasar y quedarse sorprendido viendo el coito en el centro del escenario. Entonces se apoya en la puerta y comienza a sobarse el paquete hasta ponerse el pene duro, sacárselo y comenzar a masturbarse mientras, supuestamente espía a los dos amantes; pero, en el proceso mueve tanto su mano que topa el escobillón que estaba arrimado al filo, hace que se caiga, y los dos chicos se asustan al ser descubiertos.

Primer plano a la cara de enrique, evidentemente excitado; corte en el mismo plano a su pinga erecta fuera de su pantalón. Tras un corte, Enrique, ya desnudo, se arrodilla delante de Flavio y le ofrece su pene para que se lo chupe mientras Marcano lo sigue haciendo sufrir al penetrarlo. Willy, como siempre, revoloteando mientras busca el mejor ángulo.

Tras cierto tiempo, Enrique cambia de lugar y se coloca detrás de Marcano. Le introduce su pene. Sabiéndose al medio del trenecito, Marcano comienza a mover su cadera tratando de estimular el ano de Flavio (sin conseguirlo) y estimulando el pene de Enrique con su ano (lográndolo por completo). Tras otro rato, Marcano y Enrique se paran dejando a Flavio al medio y arrodillado, se masturban y disparan su semen casi al mismo tiempo sobre las mejillas del modelo quien también masturba su miembro hasta eyacular sobre el suelo del proscenio. Corte y queda.

“Entonces… ustedes ya se conocían”, conecta Flavio.

“es una larga historia, cuate, como mi verga… y la suya”, se acaricia el pene Enrique.

Willy entra también desnudo y secándose con una toalla.

“El venezolano ya está listo para hacer la sesión en tu casa”, avisa a Enrique.

“Genial. Que salga, nos duchamos de inmediato y nos vamos”.

Marcano no demora mucho y aparece aún desnudo y también secándose.

“Por fin te taladré ese ojete”, sonríe el productor.

“¿¡Por qué no me metiste huevo esa vez en Maracaibo?”

“Me dio pena tu… novio. ¿Cuento contigo para la escena de mañana?”.

Marcano se sienta en una silla buscando su ropa:

“Mi ex novio. Y sobre mañana, siempre que haya dinero, cuentas conmigo”.

“Genial porque tengo una propuesta adicional: un contrato deexclusividad con ASS”.

Esa noche, Miguel masajea el cuerpo perfecto y desnudo de Marcano en el cuartito del AS.

“¿Y aceptaste ser su actor porno exclusivo?”

“Tengo buen cuerpo, tengo buena verga, tengo buen culo, soy versátil, me pagan por lo menos un 25 por ciento más de lo que saco en un mes. ¿Tengo más opciones?”

Miguel sonríe mientras le masajea las nalgas a a lo ancho y largo, y vaya que si son anchas y largas.

“Yo también lo acepté pero seguiré con el gimnasio, los masajes, el grupo de danzas. A ver si con lo que ahorro por fin puedo dedicarme a hacer mis cuadros y mis fotos de desnudos”.

“Con lo que ahorre primero validaré mi título de ingeniero, luego pondré una empresa de servicios, y si no, me iré a Buenos Aires, o Río, o México, o Miami… o Madrid”.

Miguel termina de masajear la parte posterior de piernas y hace que Marcano se ponga boca arriba en la camilla: su pinga está casi erecta.

“Primero tendremos que sobrevivir el primer año”.

“Gracias por reconectarme con el charro”.

“Por nada”, sonríe Miguel, acaricia la verga de Marcano, y se inclina a mamarla para terminarla de poner dura. Marcano disfruta esa boca tibia y húmeda hasta que súbitamente siente que le dejan de chupar el cipote.

“Oye, ¿y qué sabes de Edú? Alejo dice que no lo ve desde hace un par de días. ¿No fue contigo?”

“No”, dice Marcano. “Tampoco sé nada de él”.

“Raro, ¿no?”

“Sí… raro”, miente Marcano. Ya empeñó su palabra en no decir nada a nadie. 

            

domingo, 5 de febrero de 2012

SOT-2012-006: Un reencuentro fugaz y caliente

¿Recuerdan cuando les conté sobre mi experiencia sexual con el atleta que iba a correr por mi casa, o que animé a correr por mi casa? Bueno, me lo encontré la otra noche cuando regresaba de trabajar, y aprovechando que mi familia se fue de viaje por unos días, y me dejaron solito, bueno... mejor se los detallo.

21:02
De´pués de pasarme toda la tarde tomando cerveza con mis colegas en una dependencia, decidí irme a casa, no tan mareado, pero sí muy estimulado.
En la combi de regreso, coincidí con el atleta joven. Venía de hacer unas gestiones, y como el sitio del costado estaba libre, le dije que viajara conmigo.
En el trayecto, lo convencí de que viniera un rato a mi casa antes de pasar a la suya. También le rozaba mi muslo al suyo para excitarlo.
No lo veía desde aquella vez cuando fue a mi casa a primera hora de la mañana.

21:25
llegamos al paradero que hay cerca de mi casa, y nos fuimos los dos caminando.

21:38
Llegamos a la casa. Cerré la puerta, lo tomé de la mano y lo guié hasta mi cama.
Allí, con mi aliento a licor, lo besé en la boca, mientras le quitaba la ropa. Él también hizo lo mismo: polo, jean, ropa interior...
Me acosté sobre el borde de la cama, con los pies al suelo mientras él comenzaba a recorrerme el cuerpo con sus besos. Se detuvo buen tiempo en mis tetillas. Nuestros penes estaban bien erectos.
siguió bajando, y se detuvo otro rato en mi ombligo hasta que llegó a mi glande, y debido al tamaño de mi miembro, mientras me lo succionaba, con la mano me masturbaba la parte que aún quedaba libre, al mismo estilo de las películas pornográficas.
Me hizo sexo oral por varios minutos, hasta que le pedí que me chupara los testículos, a lo que él accedió.
Primero me tomó uno con su boca, luego el otro, y luego ambos.
Estaba muy excitado, tanto que le pedí que siguiera bajando.
Entonces, levanté mis piernas, y le ofrecí mi ano para que me lo lamiera.
No hubo necesidad de proponérselo dos veces, pues lo hizo, y fue la primera vez en mi vida que sentía un placer indescriptible, como nunca antes sentí.
Noté que mi ano estaba húmedo por su saliva, entonces le pedí que me rozara su pene en ese lugar. Lo hizo, y le puse mis piernas en su hombro.
Intentó penetrarme, o creo que sí llegó a meterme su glande, pero el hecho fue que reaccioné y le dije que no.
Le pedí que regresara a besarme la boca.
Luego ya nos acostamos normal sobre la cama. Yo me puse encima de él, y comencé a sobarle mi pene contra el suyo. Me pidió que le lamiera el ano, pero me negué.
Lo que sí hice fue levantarle las piernas hasta mi hombro, colocarme un preservativo, echarle saliva en su ano, y meterle mi pene.
Mi cadera chocaba contra sus nalgas, mientras él gemía.
Sentía su pene chocando mi vientre.
Volví a besarlo en la boca.
Tras varios minutos en esa posición, le pedí hacer la del perrito. Se colocó y le volví a meter mi pene, y disfruté viendo cómo éste entraba y salía de su ano.
Era la primera vez que experimentaba ese grado de excitación.
Luego me acosté boca arriba, e hice que se sentara sobre mi falo, y que comenzara a balancearse como si lo estuviera cabalgando.
Le acaricié todo su cuerpo formado y firme, mientras su pene seguía golpeteando mi vientre. Él gemía y se contorsionaba.
Luego, se inclinó para besarme en la boca, y allí sentí que su semen cálido se disparaba contra mi vientre y pecho.
Lo tomé de sus caderas, y comencé a bombear la mía rápido y fuerte, mientras sentía que su ano se contraía.
Saqué mi pene, le quité el preservativo, me masturbé y eyaculé en sus nalgas y espalda.

22:56
Tras un duchazo mutuo, lo despedí, y me eché a dormir hasta el día siguiente, prometiéndonos un nuevo encuentro pronto.

CONCLUSIÓN
Es la primera vez que experimento el llamado 'beso negro', y debo admitir que me gustó.
No sé si me hubiera dejado penetrar. El problema es que sólo tenía un preservativo.
Tammpoco estoy seguro si el grado de excitación fue debido al alcohol.
Espero que se dé un nuevo encuentro pronto para contestar todas estas preguntas, pero sin trago de por medio.
¿Será que me volveré moderno?

Preparado por SOT para Hunks of Piura Entertainment. ©2012.
¿quieres contarnos tu propia experiencia con policías, serenos o vigilantes? Escribe a hunks.piura@gmail.com

miércoles, 19 de marzo de 2014

The Bar's Boys (8)

Por: Nug Huyur

 

Capítulo VIII: El selvático (Parte II)

 

  • Muy bien soldado, descanse – le dije
  • ¡Si señor!
  • Muy bien, hijo,  mi nombre es Hipólito Ramírez – le di la mano – Ahora bien, vamos de tres a seis. A ver tú en la esquina derecha y yo en la izquierda.
  • ¡Si señor!

Nos pusimos en esquinas distintas, pero al cruzarnos le sobé el culo con la mano, él no se dio por entendido. Pero se notaba un culo durito, y algo amplio. Como a las cuatro de la mañana, todo estaba tranquilo, así que decidí orinar, me fui hacia un rincón que estuviese más oscuro que lo habitual para poder tener algo de privacidad, oriné y regresé sacudiéndome el pene, con la finalidad de que Silvester lo viera. ¡Bingo!, Silvester mordió el anzuelo, me miró descaradamente. De pronto, se me cayó la linterna de mano y él muy hacendoso.

  • ¡Señor, permiso para recoger la linterna! – dijo Silvester, con una voz que casi se le entrecorta.
  • Permiso concedido

El empezó a buscar, yo avancé hacia un lado de la torre donde la luz casi no llegaba pero apenas se diferenciaba, arrastré la linterna hacia mí, justo debajo de mi pene, que lo había estado agitando para endurecerlo, entonces encontró la linterna y se incorporó arrodillado.

  • Señor, la…lin….ter…na  –  dijo entre cortado mientras miraba mi pene.
  • Ok, pero mejor en vez de verla, ¿Por qué no la chupas?
  • ¿Puedo señor?
  • Claro, soldado, es más, es una orden ¡chúpela soldado!

Y sin aspaviento alguno le tomé la cabeza y se la hice ir hacia mi huevo, y él empezó a mamar mi pene, con tal agrado y profesionalismo, que me hizo sentir en la gloria, lo hacía suave y delicado, tanto como quien lame un chupete con tal placer, que él también lo disfrutaba. Usaba su lengua y sus labios sin meter sus dientes, lo hacia una y otra vez. Luego lo sacaba de su boca y le pasaba la lengua por todo el pene hasta la base, y luego chupaba mis huevos.  Tanto y tan bien que me dejé caer sobre los sacos que protegían la torre. De pronto oigo unos pasos, le cojo la cabeza. Pongo un dedo sobre mis labios, y hago la señal de silencio: ¡Shhhh! Espera no hagas nada, haz silencio, le ordené.

  • Y ¿Qué pasó? – preguntó angustiado Anthony
  • Sí, sí que ocurrió luego – insistió Osvaldo
  • ¿Los vio alguien? – Preguntó Cris.
  • Tranquilos no desesperen – repuso Hipólito – No nos vio nadie.

Los pasos se alejaron, y Silvester continuó con su tarea, asiduo a terminar lo iniciado. La agitación vuelve, y el corazón late, mientras su lengua lívida se desliza por mi pene, como niño pegado. Sus ojos fingiendo inocencia. Con el latir en la boca, se desliza el sudor por entre la ropa. Hasta que apretó con fuerza sus hombros, entonces llenó su boca con el líquido espeso blanco. El lame mi pene hasta limpiarlo, y luego lo escupe a un lado. Sonrió y el a mí.

  • Pobre chiquillo, le desvirgaste la boca – dijo irónicamente Cris.
  • Jajajaja, si claro, salud Cris – dijo Osvaldo
  • ¡Hey!, esperen, aún falta lo mejor – dijo Hipólito
  • ¡Más! – dijeron los tres al unísono. Anthony volteó y al ver a un grupo de muchachos que se les quedaba mirando, se sonrió.

Si verán, el sol comenzaba a despuntar, tocaron diana, y todos los soldados se levantaron, la guardia terminó y ambos bajamos a las duchas, para cambiarnos e irnos cada uno a sus labores, pero antes de pasar por las duchas sin que nadie se dé cuenta lo empujé dentro de un almacén, que tenía la puerta sin seguro. Miré a ambos lados de la puerta y cerré la puerta por dentro.

  • ¿Qué hace sargento?
  • Apura mierda, vamos a terminar lo que empezamos.
  • ¿Pero señor yo nunca lo hecho por ahí? – me respondió
  • Yo tampoco

Lo cogí de la camisa, y lo besé, él se sonrojó, nunca había besado, lo noté por su torpeza, pero a su vez me abrazó, pero lo empujé contra unos sacos de arroz, como pude le bajé el pantalón, le subí la camisa, y le vi las nalgas, estaban blanquitas. Se las palmee, una y otra vez, y él se agitaba de dolor. Le abrí ambas almohadas carnosas y vi su hoyito virginal, estaba marroncito, cerradito, lo agité con el dedo, lo escupí, una y otra vez, hasta que empezó a ceder, le metí un dedo despacito, luego otro, y otro, hasta dilatarlo bien, entonces se lo empecé a meter primero la cabecita, y gritó: ya no, ya no decía. Entonces lo sobé, le eché saliva y se lo volví a meter, lo nalgueé para soltar el anito, y esta vez entró una y otra vez, ahora ya no gritaba sino que gemía, y gemía de placer, le di un trapo para que mordiera. Seguí y seguí, eran ricas sus nalgas, chocaba contra ellas, una y otra vez. Hasta que me vine dentro de él. Se lo saqué lentamente.

  • Tienes rico culo -  le dije – desde ahora eres mi perro, ya sabes, ahora tendrás que cumplirme siempre.

Silvester sonrió y se subió el pantalón y lo hice que saliera primero. Pero antes lo besé y el correspondió tiernamente. Luego salí sin ser visto. Con Silvester salí un par de veces más, era un selvático muy excitante. Fui un tonto al dejarlo ir y todo por mis miedos.

  • ¡Ay!, ya se va poner triste – dijo sarcástico Anthony
  • ¡Salud Hipólito! ¡Salud! – Dijo Osvaldo – ¡Por tan buena historia!
  • ¡Salud! – respondió y tomó otro poco de cerveza.
  • Pero ya que estamos animados, quien continúa – Dijo Anthony
  • Y a mí no me invitan una cerveza – dijo la voz de alguien…

 

Continuará….

 

© 2014 Hunks of Piura Entertainment. Ésta es una obra de ficción: cualquier parecido con nombres, lugares o situaciones es pura coincidencia. Escribe al autor a hunks.piura@gmail.com o comenta aquí.

Siempre practica sexo seguro.

 

 

viernes, 27 de enero de 2023

ASS (63): “Méteme tu verga”

Julián pide ser pasivo otra vez, y ahora aguantándose la gran verga de Marcano.


A la mañana siguiente, jueves, Julián está en el vestuario de la Piscina Comunitaria totalmente desnudo, revisando la tanga que lucirá ese día para la grabación.  Esta vez es una de color naranja casi fosforescente.

Alguien ingresa. Julián no hace esfuerzo alguno por cubrir su pinga, sus huevos o su culo. Más bien, le llama la atención el muchacho alto y corpulento que acaba de entrar. ¡Qué hermosa anatomía! Además, ese rostro es guapísimo.

“Hola”, saluda el recién llegado blandiendo una sonrisa magnética.

“Hola”, responde Julián, algo fascinado.

“¿Tú eres el nadador?”

“Eso dicen”, sonríe Julián.

El otro muchacho ríe.

“Yo soy Marcano, pana; mucho gusto”.

“¿Eres… venezolano?”

Marcano comienza a desnudarse y descubrir su cuerpo de revista fisicoculturista poco a poco.

“Sí… haremos las escenas sexuales de esta mañana juntos. ¿Has pensado cómo?”

Marcano queda completamente desnudo. Julián no evita verle el pene largo, aunque dormido. Supone que al ponerse erecto va a ser una herramienta de dimensiones colosales.

“La verdad no tengo idea”, responde el nadador.

Marcano revisa la prenda que le han asignado. Sonríe. Es un hilo dental blanco. Comienza a ponérselo.

“Se me ocurre… que… nos dejemos llevar… ¿eres activo, pasivo, versátil?”

“Aún no lo tengo claro”, dice Julián. “Pero creo que tu sugerencia es válida… dejémonos llevar”.

La sorpresa para todos es que Marcano nada a nivel experto. Así que se les ocurre hacer una competencia de estilos con Julián.

Willy, como siempre, graba todo desde todos los costados de la piscina.

Ambos chicos llegan a los podios, emergen y se quitan las gafas de natación.

“¿Quién ganó?”, pregunta Julián muy contento.

“Creo que ninguno… llegamos empates”, responde Marcano.

“¿Desempatamos o qué?”

“Tengo una mejor idea”.

Ambos se meten bajo la ducha del vestuario. La abren. Mientras el agua recorre sus cuerpos, se acarician mutuamente, se abrazan, no tardan en besarse. Separan sus bocas por un instante:

“¿esto es premio o castigo?”, sonríe Julián.

“Es la gloria completa”, susurra Marcano.

Ambos siguen amándose con pasión.

Marcano, entonces, comienza a besarlo por el cuello y bajando hacia cada tetilla, el vientre, hasta que, arrodillado, comienza a mamar el pene de Julián. Con qué maestría Marcano se mete y saca el miembro ya duro de su nuevo amante.

El nadador no puede disimular el placer que le provoca esa fellatio.

Marcano deja de mamar la pinga, acaricia la cadera de Julián, y lo hace girar amigablemente.

Cuando el musculoso tiene ante sí el culo del nadador, no espera más y le separa las nalgas a la vez que dirige su lengua a toda la raja y después a todo el ano. Julián se siente en la gloria. Hace minutos que espera esa sensación.

Willy no deja de seguir toda la acción mediante su cámara.

Varios minutos después, Marcano deja de hacer el beso negro y se pone en pie:

“Chúpamela”, pide.

Julián, aún extasiado por la caricia que ha recibido el ojo de su culo, gira, se arrodilla, toma el pene de Marcano y se lo mete a la boca con ansiedad. A cada nueva succión, ese pedazo de carne crece hasta sus enormes proporciones.

Lo que al inicio parecía tarea fácil con un pene morcillón suma grados de dificultad conforme se engrosa y se extiende hasta sus 21 centímetros. La boca de Julián no está acostumbrada y siente arcadas por más que trata de mentalizarse.

“Lo haces riquísimo, pana”, lo anima Marcano. “La chupas delicioso”.

Es como un interruptor: Julián fluye mejor con la mamada y comienza a disfrutarla más. Lo mismo Marcano.

“¿Quieres lamerme el culo?”,consulta Marcano.

“¡Me encantaría!”

El venezolano gira y pone sus enormes y firmes nalgas al alcance de la boca de Julián, quien ya aprendió que, en esos casos, no debe pedir permiso, solo proceder. Lame los dos glúteos, lame la raja, saborea el ojo de ese culo. Marcano también experimenta esas deliciosas cosquillas:

“Así, pana. AAsí. Cómete bien mi ano”.

Ese beso negro también dura varios minutos hasta que Julián cesa, palmea una de las nalgas y lanza un pedido inesperado:

“Méteme tu verga”.

Marcano gira, duda un poco. Sonríe nervioso:

“¿En serio quieres sentir mi verga?”

“Confío en ti”.

Marcano desea hacerlo, pero no tiene lubricante a mano y él sabe lo que significa meter su pene erecto en ese culo que, evidentemente, no está entrenado para ese tipo de dimensión y acometida. . entonces ve algo y lo toma: una barrita de jabón que hay cerca de una de las regaderas.

Como ambos tienen sus cuerpos húmedos, la soba entre sus manos, hace espuma, la frota contra el ano de Julián y luego la frota en su pene, de paso que lo pone más duro.

Ubica el glande en el esfínter y comienza a empujar. Julián aplica las lecciones que aprendió cuando Miguel se la metió el día anterior: se relaja, respira profundo y despacio, trata de expandir su ano y permite que el glande de Marcano ingrese poco a poco. Obviamente, Marcano sabe que la paciencia es la clave.

Conforme le va introduciendo un centímetro más, va bombeando despacito. Julián siente que esa pinga duele más pero trata de resistir hasta que un súbito hincón viene de su ano.

“Au”, susurra mientras hace un gesto de dolor.

“¿Sigo?”

Julián respira un poco, se tranquiliza:

“Sigue”.

Marcano juzga que no debe meter todo su falo. Cuando llega a la mitad, comienza a bombear despacio mientras acaricia el atlético cuerpo de su amante, quien siente que le succionan todo el cuerpo por el ano.

“así, pata, qué rico”, suspira.

A Marcano le encanta meter su pene dentro de un agujero apretadito. Eso lo excita más. Mucho, más bien. Cuando menos se da cuenta, gran parte de su miembro ya está dentro de las entrañas del nadador.

La escena de sexo nada simulado continúa dentro de esa ducha donde un insólito Julián vuelve a ser pasivo mientras un musculoso y aventajado Marcano lo sigue poseyendo con gentileza y sensualidad. Ambos gimen y jadean.

Cuando la gran verga del venezolano ya está toda enterrada dentro del culo del nadador, y su cadera empieza a chocar contra esas firmes nalgas, el orgasmo se hace inevitable:

“Me vengo, pana. ¡Me vengo!”

“Dame tu leche, quiero tu leche”.

Marcano saca su pene, se pajea duro y eyacula sobre la nalga derecha de Julián. Una densa mancha blanca se desliza por toda la pierna del pasivo, quien gira, se abraza a su cachero, y sobándole el pene aún duro, lo besa en la boca.

“¿Te gustó?”, pregunta el sonriente venezolano.

“Bravazo”, responde el peruano, también sonriendo.

Se siguen besando. Willy corta la escena. Ambos actores descansan, por fin.

“¿Te sientes bien, pana? ¿Te hice daño?”, averigua Marcano.

“Me arde un poco”.

“a ver, gira”.

Julián hace lo que le dicen. Marcano se arrodilla, abre las nalgas y revisa el ano. Solo está rojo de la penetración, pero NO SE OBSERVAN OTRAS LESIONES.

“Todo parece estar en orden”.

“Gracias”, responde Julián.

Marcano abre la ducha y se asea:

“Tienes lindo cuerpo… y lindo culo, pana”.

“Gracias. Tú tienes un cuerpazo, Y UN CULAZO… y una pingaza”.

“¿ya te has comido vergas como la mía?”

“No… es la segunda verga que me como, y en solo veinticuatro horas”.

Marcano sonríe:

“Tenía miedo de romperte ese culo apretado; menos mal que aguantaste”.

Julián ríe.

“¿también vives en San Sebastián?”

“Sí, y también conozco a alejo y Miguel; de hecho, entrenamos juntos”.

“Me gustaría verlos de nuevo; son buenos patas”.

“si tienes libre, ¿por qué no nos visitas? A los chicos les va a encantar, creo”.

“No sería mala idea”, responde Julián. “¿estarán libres el sábado?”

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