Mostrando las entradas para la consulta buen cuerpo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta buen cuerpo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de marzo de 2013

Paolo: Mi pata

Escrito por Paolo

 

Estaba un día entrenando con mi pata. Él es alto, atlético,de buen porte,del tipo que no tiene que matarse en el gym para tener buen cuerpo,esos que su espalda es como una V y con unos cocos recontra marcados, ésos que parecen pared de ladrillos. Cuando se levanta el polo, da ganas de pasarle la lengua por el pliegue de sus músculos .  

Esos músculos marcados en la parte baja de la espalda a mí me parecen muy sexys. No sé si sea el caso de ustedes.

De cara, más o menos(pero, seamos honestos, ¿ a la hora del cache realmente interesa mucho la cara?) , super buena gente,un buen pata,un wevón del cual te podrías enamorar...

 

Comenzamos a entrenar . Recuerdo que ese día no tenía muchas ganas, ya que me tocaba hacer piernas y esos son los músculos más grandes y pesados; pero con Pedro se me quitó la pereza, y con su sexy voz empujandome a esforzarme más cada vez, se me pasó la wevada ¡VAMOS¡...¡DALE¡...¡NO WEVEES ¡,decía él.

 

poco a poco se me quitó toda la fatiga, y tanto calor,sudor y roce de nuestros cuerpos me comenzó a excitar.

Primero hicimos sentadillas, y cuando él me ayudaba y se me pegaba al cuerpo podía sentir un bulto "extraño". No estaba seguro q chucha era,si su pinga o la correa de protección pero fuera lo que fuera, se sentía MUY BIEN...

LUEGO llegó mi turno de ayudarlo, y como yo soy más chato, tenía que cogerlo del pecho,de su formado,duro y sudado pecho. Puse mis manos exactamente sobre sus tetillas y le pasé suavemente con la punta de mis dedos. Mi pata no dijo nada. No sé si lo habrá notado.

Me pegué junto a su cuerpo. Todo él estaba empapado de sudor, igual que yo, y olía muy bien, a macho sudado y desodorante REXONA V8, que me pone.

Me pegué aun más a su cuerpo y comenzó a descender para hacer las sentadillas. Mientras lo hacía, podía sentir cómo rápidamente la pinga se me ponía DURA, MUY DURA. Tenía miedo que mi pata me dijera algo, pero como estaba muy concentrado en el ejercicio, no dijo nada..

 

Terminamos de entrenar y nos dirijimos a las duchas. Éstas estaban vacías. Estábamos los 2 solos.

Él trató de quitarse el polo, pero como éste estaba tan mojado, no salía de su cuerpo. Estaba pegado. ¿ME PUEDES SACAR EL POLO?-me preguntó mi pata.

_Por SUPUESTO_respondí yo, y ni corto ni perezoso me acerqué hasta él. Puse mis manos sobre su torso mojado y lentamente le saqué el polo, recorriendo con mis manos su torso mojado.

_ES PARA HOY_dijo mi amigo, entre bromas, al ver que me demoraba más de la cuenta. Muy a mi pesar lo hice.

Se sacó el short y quedó en ropa interior frente a mi . Debido al sudor, su calzoncillo también estaba húmedo, así que podía notar su pinga crecida...

_¿QUIERES QUE TE AYUDE CON TU POLO'?_preguntó mi amigo

_POR FAVOR-RESPONDÍ

Éste pasó sus manos por mi torso y también se demoró al hacerlo. Sentía cómo recorría mi torso con sus manos.

Quedamos ambos con el torso desnudo,nos miramos fijamente por un segundo sin decir nada...

Me costaba respirar. Nunca había visto tan sexy a mi pata, y al parecer éste tampoco, ya que lentamente se acercó hasta mí. Chocamos abdomen con abdomen. Sentía sus cocos contra los míos. Puta ya tenía la pinga dura como un mazo.

Sin poder controlarme más, comencé a sobar la pinga de mi amigo sobre su calzoncillo, la cual no estaba parada del todo, pero podía sentir cómo rapidamente se estaba parando, Y RÁPIDO.

¿QUÉ HACES?_Dijo mi pata pero sin retirar mi mano de su pinga.

Nada_respondí

Éste no dijo nada más, y me comenzó a besar con fuerza. Besaba bien ,muy bien. Yo comencé a recorrer su cuerpo con mis manos, sin recordar q alguien podía entrar...

Súbitamente sentimos pasos, por lo que tuvimos que separarnos . Alguien acababa de entrar ...

Mi amigo me miró,sonrió y me dijo al oido¿LO SEGUIMOS EN OTRO LADO?...

 

Llegamos hasta untelo que él conocía por el centro, ,al cual yo nunca había ido.

Durante el camino no dijimos nada. No podía creer que me encontraba afuera de un telo con mi amigo. Jamás lo hubiera creído.

Sin esperar más, entramos, con un poco de roche debo decir. Él pagó la habitación. Yo tenía la gorrita puesta, para que nadie me reconociera.

Le dieron la llave 202, y subimos hasta la cual sería nuestra habitación por un par de horas.

Entramos. Cerró la puerta, y sin más me tomó con fuerza por la cintura y me abrazó, diciéndome
_Yo siempre te quise..

Éso me tomó algo por sorpresa, pero inmediatamente yo le respondí
_También yo.
Giré ,aun tenía sus brazos alrededor de mi cintura,me saqué el polo y nos comenzamos  a besar. Mientras nos besábamos bajé mi mano por su torso duro hasta llegar a la bragueta de su bermuda, la toqué suavemente y la tenía DURA,RECONTRA DURA..
-SÍ ,LA TENGO DURA_dijo riendo
-Ya me dí cuenta _respondí riendo.
Inmediatamente le saqué el polo y seguimos besándonos. Éste me levantó como si no  pesara nada. Yo puse mis manos alrededor de su cuello y nos besamos con mas fuerza. Yo ya la tenía recontra dura,igual o más dura que él.

Sin más, caímos a la cama besándonos.

 Yo ya no me podía contener más, sentía que en cualquier momento me iba a venir. Nunca había estado tan excitado.

Le saqué la bermuda. Él hizo lo mismo conmigo mientras me acariciaba las piernas...
_Me encantan tus piernas_dijo mientras me las mordía suavemente.
_Y a mí tus cocos_dije pasando  lentamente mi lengua por todo su abdomen hasta llegar a su bien formado pecho. Pasé mi lengua por sus tetillas, las cuales estaban duras y recontra rojas; entonces, mi pata comenzó a gemir de placer...
_AHHHH MIERDA SÍ... Eso le habia encantado así que yo seguí..._NO PARES _decía mientras me empujaba con fuerza contra su músculoso y sudado pecho....PUTA MADRE QUÉ BIEN SE SENTÍA..
Mientras le besaba el pecho comencé a pajearlo con fuerza. Mi pata moría de placer y yo también.

El mundo podía destruirse y nosotros ni cuenta nos hubiéramos dado....

Jalaba con fuerza y rápido su pinga recontra dura y venosa . La tenía recontra roja,

Mi pata trataba de no hacer ruido pero no podía,moría de placer...Y YO TAMBIÉN...
_ESO NO PARES,SIGUE_decía
Yo se la corría aun con más fuerza. En  el ambiente reinaba un olor a macho sudado y pinga. Con una mano lo pajeaba y con otra comencé a acariciar sus bolas. Éso fué suficiente.

Mi pata explotó en éxtasis...
_YA ME VENGO _DIJO:....segundos después salía toda su leche,en cantidades asombrosas sobre su bien formado pecho, formando pequeñas manchas de placer por doquier.
_Ahora es mi turno_dije sacando mi pinga y pajeándome sobre su pecho.

Instantes después me vine sobre su pecho mientras él me observaba extasiado y acariciandose la pinga.
_ESO ESO VENTE..._gritó mi pata al ver mi leche sobre su pecho...Una vez que me vine sobre él, acaricié su pecho, mezclando nuestras leches y me acerqué hasta besarlo.

 

Contacta a Paolo

 

lunes, 14 de noviembre de 2011

Tu cuerpo: aumentar, reducir, mantener… o fracasar en el intento

Hace poco, uno de nuestros compañeros tuvo un encuentro virtual con alguien del pasado.
“Es un profe que, cuando lo conocí, tenía 25 años, de cara simpatiquísima y un cuerpo envidiable, en forma. Buen pecho, brazos, buen trasero. Una vez me siguió hasta el baño, se la sacó y me mostró sus 19 centímetros de miembro”, nos compartió.
Pero lo que vio por la WebCam, cinco años después, lo dejó en shock. Para decirlo en términos sencillos, necesitaba una pantalla ancha porque en las convencionales ya no cabía.
¿Qué hace que un Adonis se convierta en… bueno, en dos o más Adonis, pero en el mismo cuerpo?
La explicación es bien simple: cero ejercicio, un cerro de comida y echarse al abandono. Y si para mantener el físico se suplementaba sintéticamente, tenemos el cuadro ideal para postular a doble de Manfred El Mamut.

Y UNO Y DOS…
Como que ya sonamos a disco rayado, pero hacer ejercicio nos mantiene en forma. Lo que quizás no sabías es que también nos aumenta o baja de peso.
Durante el ejercicio, nuestro cuerpo quema grasas y carbohidratos para convertirlos en proteínas, lo que, en muchos de nuestros casos, se traduce en masa muscular.
Si hacemos menos ejercicio del que necesitamos, ese desarrollo será mínimo; si hacemos más del que necesitamos, nos chuparemos. Entonces, la idea es encontrar el justo medio… eso, en condiciones normales.
¿Qué hacer si es que nos falta o tenemos exceso de peso?Simplemente, hay que aplicar el principio del párrafo anterior.
Si lo que queremos es aumentar, nuestra rutina no debe ser exhaustiva, suave mas bien hasta que poco a poco vayamos agarrando tono, forma y volumen. Si queremos reducir, entonces sí habrá que comenzar por sudar lo más que se pueda y hacer un sobreentrenamiento controlado del cuerpo, de tal manera que, en el proceso de chuparse, lleguemos a un nivel promedio (Revisa “Estas proporciones nos interesan” justo después de este artículo).
En el caso del profe, lo segundo le hará bien. El baile, los aeróbicos, correr largas distancias y hasta jugarse tres pichanguitas seguidas podrían venirle bien, siempre y cuando su corazón lo resista.
Entonces, otra vez, hay que consultar al médico antes de empezar, y buscar un trainer de confianza que pueda supervisar tu rutina, cuyos frutos, tanto en aumento como en disminución, podrías verlos en doce meses. Sí, suena demasiado, pero ¿Quién quiera celeste…
La cosa es empezar ya, pero no creas que el ejercicio lo hará todo.

A COMERRRRRR
Piura es una región rica en comida carbohidratada. Arroz, yuca, papa, camote, harinas, harinas y más harinas.
Si uno hace ejercicio regularmente, eso es beneficioso; pero si lo deja de hacer, se transforma en veneno.
Los carbohidratos son sustancias que nos proporcionan el “combustible” para que nuestro cuerpo pueda funcionar las 24 horas del día.
Si faltan, harán que una vez que los agotemos, nuestro cuerpo, literalmente, comience a “comerse” a sí mismo. En consecuencia, nuestra masa corporal se reduce.
Pero, si vamos a la inversa (como el caso del profe), el efecto será un aumento gradual al punto que parezcamos globo inflado.
Una alimentación balanceada nos proporciona la justa cantidad de proteínas, vitaminas y minerales, de acuerdo a nuestro ritmo de vida. Esto quiere decir que no todas las recetas aplican para todas las personas, ya que cada caso es particular.
Como te hemos venido explicando en artículos anteriores (en especial “Cuerpo de gym”), no hay un factor único para saber cómo debes alimentarte; sin embargo, sí hay estrategias generales para controlar tu peso.
La clave está en nunca dejar de consumir proteínas (naturales, por favor), ya que sostienen todo nuestro cuerpo, ni vitaminas (también naturales), pues nos dan energía y defensas extra. Entonces, ¿dónde debemos intervenir?
Fíjate en lo siguiente: si quieres aumentar de peso, debes incrementar tu ingesta de alimentos ricos en carbohidratos. Ojo, no comer más en cantidad, sino elegir los alimentos que tengan mayor proporción de harinas o grasas de tal modo que tu cuerpo no practique una especie de canibalismo.
Si, por el contrario, quieres bajar de peso, entonces la idea es reducir el nivel de carbohidratos y grasas, sin que eso implique reducir la cantidad que comes, sino vigilar la calidad. Aquí es donde entran las frutas, hojas y verduras en reemplazo de las harinas.
Volviendo al profe, esta segunda opción sería la conveniente; pero ¿cuáles alimentos concretamente debe consumir? Insistimos en que el médico debe explicarle qué dieta debe seguir, e igual debes hacer tú.
Una cuestión final: no es lo mismo tu metabolismo a los 20 que a los 25 que a los 30. conforme aumentas la edad, tu metabolismo disminuye, y si eso pasa, podrías aumentar de peso.
Si decides controlar lo que comes, es probable que veas resultados completos en el transcurso de doce meses. Recuerda, el chiste no es matarte de hambre o comer como si mañana fuera el fin del mundo. Sé razonable, y serás feliz.

¿QUÉ ESPERAS PARA LEVANTAR EL CULO?
La combinación de ejercicio regular y alimentación saludable atacará la parte física; pero ¿es lo único?
Esto de nada servirá si no te conciencias que el cambio lo haces tú, es decir, que el estar en forma viene desde tu cabeza, y pasa por saber cómo anda tu autoestima, cómo lidias con tus problemas de diario y cómo manejas ciertos trastornos emocionales, especialmente si nadie sabe que estás en la nota y tienes miedo de que se enteren.
Curiosamente, el ejercicio te será de mucha ayuda, pues, a medida que veas resultados, te motivarás más.
Pero, no es el único beneficio. Un portal alternativo piurano reveló que el ejercicio libera hormonas que son como drogas saludables de nuestro organismo: dopaminas, oxitocinas y serotoninas. En combinación, las tres mejoran tu estado de ánimo, aumentan tus defensas y mejoran tu humor.
Si ya leíste “Estas proporciones nos interesan”, verás que sugerimos verte calato en un espejo. A decir verdad, no es una idea descabellada.
Mírate y concéntrate en aquellas partes de tu cuerpo que hagan falta mejorar. Repítete a ti mismo: “Yo lo puedo cambiar, yo lo puedo cambiar…” Entonces, métete a la ducha (o échate un baldazo de agua), vístete como mejor te sientas, y sal a caminar por media hora sin rumbo fijo.
Cuando regreses, verás las cosas con otra perspectiva.
Repite la experiencia todos los días. Y si alguien te mira raro, mándalo a la mierda, pues lo que importta es que te veas y te sientas, no mejor, sino más sano.
Y eso podría convenirle al profe, para que regrese a ser el mismo de antes, porque a los 30 aún está a tiempo; y entonces, podrátrabajar mejor, rendir mejor, descansar mejor, digerir mejor, relacionarse mejor… y cachar como los dioses.

© 2011 Hunks of Piura Entertainment. Escríbenos: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.

domingo, 30 de enero de 2022

ASS (13): Un 'remember' entre futvolistas

Edú y el viejo de Pedro se dan tiempo para cachar en la chacra.


 

A mediodía, el papá de Pedro usa una pala para quitar las hojas secas que se han acumulado en uno de los pequeños canales en su parcela de mangos, ubicada a 20 minutos a pie de San Sebastián. Para sus 50 años de edad, luce extremadamente bien conservado, a no ser por las canas que ya adornan su cabello y que no está dispuesto a disimular, pero aparte de guapo, ese indiscutible cuerpo atlético, fruto del trabajo en el campo y un pasado relativamente no tan lejano como delantero del Deportivo Potreros, el equipo local, le mantienen una apariencia muy sensual.

Edú viene desde atrás con una palana en mano, y al llegar le mete la otra entre sus dos redondas y aún duras nalgas.

“Aguarda ‘che tu vida”, sonríe el papá de Pedro.

“Ya terminé de regar la otra melga”.

“Chévere. Yo acabo aquí y nos regresamos a la casa… Oye… ¿Y ya cachaste con mi retoño?”

“Carajo, Julio. ¡Si prácticamente me pusiste a tu hijo en bandeja! ¿Crees que uno es de piedra?”

El papá de Pedro sonríe.

“Como no escuché nada…”

“Te consta que desde que nos conocimos, siempre he sido bien caleta, querido Julio”.

“No me agas recordar, que se me para la pinga aquí mismo… ¿Te acuerdas esa Copa Perú hace ocho años?”

“¿No que se te va a parar la pinga aquí mismo…? Claro que me acuerdo. Y me acuerdo bien”.

Julio termina de palanear, se seca el sudor de la frente.

“¿Vamos a bañarnos?”

En la entrada de la parcela hay una casa de adobe enlucida con una sala, una cocina, un par de habitaciones y un baño. Está sencillamente amoblada. De hecho, era la casa del padre de Julio.

“Pedro me habló de abrir la casa para turismo rural los meses cuando no hay campaña; dice  que se puede ganar buena plata”.

“¿Y tienes idea de cómo es esa vaina?”, se interesa Edú.

“Más o menos me lo explicó. En realidad, la idea se la dio el Padre Alberto, el que se lo jaló de monaguillo”.

“Ah… el Padre Alberto”.

Julio capta el tonito socarrón de Edú:

“¿Celoso del cura?”

“Para nada”; tiene buen cuerpo y buen culo ese… Padre Alberto.

“Es que no quiero que la chacra esté tan sola: mi hijo mayor ya está trabajando aparte, mi hija ni cagando va a venir acá y Pedro no creo  que venga tampoco. ¿Tú vendrías a vivir acá?”

Ambos entran a la casa por una puerta trasera y dejan las palas a un lado; están sudados.

“No sé, Julio. La huevada es que no voy a vivir pajeándome aquí solito todo el tiempo”.

El papá de Pedro cierra la puerta:

“Podrías traerte a puntos bien caletas… como cuando estabas en el Potreros, o…”

“¿O qué?”

Julio mete su mano en el culo también redondo de Edú y lo agarra con fuerza, a la vez que se pega a su cuerpo y lo besa en la boca; se separa:

“O podríamos usarlo como nuestro… nidito de sexo”.

“Pensé que ibas a decir… ‘nidito de ammor’”.

Ambos ríen. Julio vuelve a besar a edú y ambos comienzan a quitarse toda la ropa. Las caricias y los besos continúan en el estrecho baño bajo los chorros de agua que se dan con una jarra mientras se aplican el jabón mutuamente: el cuerpo de Julio conserva la definición muscular, además de un envidiable vientre plano y definido. Ah, y la joya de la corona: bajo un tupido vello púbico, un largo pene de 19 centímetros que ya está parado mientras unos grandes testículos cuelgan como castañuelas.

“¿Te acuerdas esa vez hace ocho  años?”

“Ganamos la provincial y me cachaste como nunca”.

“Y te prometí que te seguiría cachando como nunca hasta que se te metió esa huevada de probar coño y largarte a Chile. Me tuviste en abstinencia sseis años”.

“No te quisiste divorciar”.

“Ni cagando lo iba a hacer”.

La pinga de edú también está al palo y rozando la de Julio.

“era más chibolo… luego me di cuenta que te pedía una chiquillada”.

“Qué bueno”.

Ambos atletas comienzan a hacer una guerra de espadas que los lleva a tope. Nuevamente se abrazan y besan en la boca.

“Cáchame, Julio”.

Tras bañarse y secarse, ambos ocupan una de las camas en uno de los dos cuartos. Edú está en cuatro patas mientras Julio le sopea el ano ruidosamente. Ambos gruñen de placer.

“¿Probaste verga en Chile?”

“Varias”, responde sonriendo edú.

“Ahora prueba la de tu macho”.

Edú comienza a chupar el pene erecto de Julio por largo tiempo, pero no consigue metérselo toda.

“Así, así. Chupa la pieza de tu marido. Rico la chupas, educito”.

El más joven busca en su mochila un condón, se lo da a Julio quien lo abre, se lo pone, escupe en todo el ano de edú, y le va metiendo el pene poco a poco.

“Despacio, Julio. Así despacito, mi amor”.

Los 19 centímetros por fin entran completos, y el resto es moverse con ritmo y paciencia. Edú se queja de dolor y placer.

“¿Te gusta cómo te culea tu marido?”

“Me encanta”, susurra el otro.

La verga dura entra y ssale del ano apretado de Edú; sus nalgas siguen tan golosas como cuando se fue de San Sebastián hace seis años, hasta que llega el orgasmo.

“¿Quieres tu yogur natural?”

“Dámelo”.

Julio se saca el condón, hace que Edú gire, y le pone el pene en su boca; lo masturba hasta disparar su semen dentro de él. El muchacho lo traga.

“¿Qué tal estuvo?”

“Pura proteína, Julito”.

A medio camino hacia San Sebastián, Julio simula orinar y tira el condón usado en un cerco de overos detrás de un algarrobo, aprovechando que nadie pasa por ahí:

“Ya sabes que de esto ni una palabra a nadie, ni a tu almohada. Prefiero que crean que estáss cachando con mi hijo; pero que ni sospechen que tú y yo cachamos o hemos cachado antes”.

“¿por qué tanto miedo?”

“Ya hablamos de esto, edú… ya no tienes 24 años, ¿recuerdas?”

El aludido se sonríe mientras divisa las primeras casas de la ciudad.

“¿Y ese Padre Alberto le entra, no?”

“¿También quieres cachar con el cura?”

Edú sonríe pendejamente a Julio mientras, al disimulo, le agarra el paquete.

Para finalizar,te dejamos con un video porno. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Modelo sí, pero puto no

Siempre tuve un sueño secreto: ser modelo.
Desde chibolo jugaba basquet, y luego comencé a hacer pesas en el gym.
Me cuidé de no tener la apariencia de físicoculturista, sino mas bien la de surfer.
Como mido un metro 83, esa figura me favorece para hacer pasarela, fotos o aparecer en lo que quiera. Además, manejo mi pinta, y aparento más edad de la que tengo.
Pero también sabía que Piura no era el sitio para lanzarme por ahí. Le insistí a mi viejo que me mandara a Lima. En realidad quería estudiar en una buena universidad, y lo del modelaje sería un hobby, algo para conseguir plata adicional.
Como mi viejo tenía billete, me mandó.
Desde la academia, yo estaba viendo cualquier oportunidad para meterme a modelar; pero, como soy algo moreno, como que nadie me daba bola.
Le caí a una chica que tenía un primo que organizaba desfiles en algunas discotecas de Lince. Le comenté mi sueño, y ella me dijo que bestial, que hablaría con su primo.
A los dos días, me consiguió un casting. Fui, y me hicieron las clásicas pruebas: rostro, ropa deportiva, casual, formal. Me senttía bien.
“Tienes buen cuerpo. ¿Modelarías en ropa interior?”, me comentó su primo, un pata de unos 30 años, blanco, pintón, que también modelaba.
“La verdad no sé. Quizás hasta ropa de baño puede ser”.
“Pero, ¿qué tipo de ropa de baño?”
“Bermudas nomás”.
El pata dudó unos segundos, y me dijo que normal, que esté a la expectativa de mi celu, porque ese fin de semana habría un desfile en una disco de la avenida Arequipa.

Ese sábado fui. Era desfile de polos y bermudas estilo surfer, de una marca que a mi me vacila.
Los otros patas que allí estaban me recibieron fríamente. Como que me quise arrochar. En eso llegó el primo de mi enamorada, los saludó, luego me saludó. Como que me dio algo de confianza.
Éramos cinco patas y cinco chicas. A mi me dieron el último turno, pero sólo hice dos pases.
Me gané cien lucas. Para comenzar está bien, dije. Entonces invité a mi flaca a una disco en Barranco, luego nos fuimos a su jato, y la caché a forro en agradecimiento por el pase que me hizo.

Durante dos meses estaba combinando la academia, con el estudio y los modelajes de los fines de semana. Mi familia, ni enterada.
La huevada es que siempre me daban los últimos turnos, y sólo dos o tres pases.
Invertí la plata que ganaba en ropa, pasajes, gym, y salidas los fines de semana.
La vaina es que siempre terminaba aguja. Necesitaba ver la forma de cómo progresar en el modelaje para tener más cosas.
Un día, fui a la agencia y le pedí al primo de mi jerma que me diera mejores turnos y más pases.
“Mira, choche, la vaina es que los otros chicos ya tienen tiempo, además los que me pagan me exigen que les dé la preferencia a ellos, si no, normal. Mas bien déjame ver qué puedo hacer”.

Una noche, uno de los modelos se enfermó, y el otro tuvo un accidente. Tuvieron que jalar nueva gente, pero no estaba a la altura de los dos principales: eran más chatos, nada de especial y cuerpo hasta las huevas.
Le dije al primo que me diera la oportunidad, pero él seguía con lo mismo. Me arriesgué e insistí más. Claro que el huevón me podía botar ahí nomás.
“OK. Pero esto no lo podemos hablar aquí. En cinco minutos sube las escaleras, y allí te digo qué podemos hacer”, me contestó muy serio.
Pasado el tiempo, subí. Había una oficinita. Él estaba allí solo.
“Mira, piurano. Te voy a decir la verdad: los dos patas tienen la preferencia porque tienen un trato especial conmigo. Por eso les pago más y tienen mejores pases”.
“Yo también puedo hacer lo mismo. He aprendido mucho aquí”.
“¿seguro?”
“¡Seguro!”
Quedó callado unos segundos, me miró de pies a cabeza: “Necesito verte calato”.
“¿Qué?”
“No te preocupes. Sólo quiero tener…. Una idea de tu canon… nada más”.
“Pero yo no desfilaré en calzoncillo…”
“Sí, lo sé… pero el próximo mes modelaremos wetsuits, y… como sabes… son pegadas al cuerpo, y… quiero ver si estás OK para eso… nada más”.
No sabía qué hacer. En ese momento sólo vestía un polo, una bermuda y unos slaps, porque cuando modelas ropa de playa, no llevas calzoncillo ni boxer.
“¿Me pagarás más?”
“¡Lógico, piurano! ¡Mucho más!”
Dudando, me quité el polo, luego la bermmuda. Me quedé calato frente a él.
Estaba nervioso.
Comenzó a pasearme la vista por todo el cuerpo. Imaginen un surfer calato, así estaba… exactamente así.
Vi que su mirada se detuvo bajo mi vientre.
“¿Qué pasa?”
“Puta, piurano. Eres pingón”.
“¿Y eso qué tiene que ver?”
“Son wetsuits, acuérdate”.
“Entonces, ¿no?”
“Al contrario. Eso tiene arreglo. Hay ropa interior especial para disimularlo”. Abrió un cajón y sacó una cinta métrica. “Sólo quiero saber cuál es tu talla”.
“¿Qué vas a hacer”, le dije, al ver que se me acercaba y comenzaba a arrodillarse. Me muñequeé.
“Puta, piurano. Se nota que eres nuevo. Esto es normal para cualquier modelo”.
“¡No me vas a tocar el huevo!”
Se detuvo. Me miró seriamente. “Entonces regresa donde los demás, y seguiremos como siempre”.
¡Mierda! ¡Yo necesitaba la guita! No supe qué hacer, y el huevón se regresaba a su asiento. Yo seguía parado, estático y calato.
“Ya pues. Tómame las medidas”.
“Ahora sí nos entendemos”, me dijo serio aún.
Se acercó y comenzó a medirme las ingles, la cintura, la cadera. Y de pronto, me colocó la cinta a lo largo de mi verga. Para que se hagan una idea, cuando está dormida mide como nueve centímetros. Llevó la cinta hasta mis huevos. Comenzaba a sudar frío, y a sentir una sensación medio extraña en mis partes.
“Tranqquilo, piurano… ¡Oye, está creciendo!”
Efectivamente, por alguna razón de mierda, mi pene comenzó a erectar, y la huevada es que él no sacaba la cinta de allí.
“Debo esperar a que te pase para que me dé una lectura correcta”.
La vaina es que mi vaina, en vez de bajarse, se puso ‘arriba Perú’. La cabecita comenzó a asomarse en la punta, y el líquido pre-seminal comenzó a fluir.
“Así no vas a poder salir de aquí. Imagina el roche con los otros chicos”.
Dejé de sudar frío: “Esperaremos”, propuse; pero nada.
“Mira, piurano, te doy doscientas lucas esta noche, fuera de tus pases, si dejas que te la chupe”.
“¡Hablas huevadas!”
“Ese es el trato que tengo con esos dos muchachos. Tómalo o déjalo, pero apúrate que el desfile comienza en media hora”.
Mi verga no se bajaba, y por más que pensaba en otras cosas, seguía babeando, dura, palpitando.
“Botas tu leche, y ‘eso’ se pasa… ¿sabías que la tuya mide 19 centímetros? Fuera que es gruesa…”
“OK. Hazlo, pero dame la plata primero”.
Sacó el billete y lo puso en el bolsillo de la bermuda, que estaba sobre el suelo. Se arrodilló, y comenzó a succionarme la cabeza, y lentamente, se fue metiendo todo mi palo duro en su boca. No se la pudo comer completa, y dejó unos dos o tres centímetros fuera.
Yo no sabía qué sentir.
Me la mamó por veinte minutos, y las di en su boca. Me dio la impresión que se tragó mi leche, porque la sacó enjuagadita y flácida.

Esa noche gané como seiscientas lucas. Salí disparado de la disco, me olvidé de mi hembra, llamé a unos patas de mi academia, y me fui a chupar a Barranco.
De sólo recordar lo que había pasado, comencé a tener náuseas.
Chupé y bailé casi hasta las cinco, casi pierdo el examen de admisión a la mañana siguiente porque el guachimán me olió el tufazo, y no me quería dejar entrar. Le tuve que bajar 50 soles.
No ingresé y me tuve que regresar a esta tierra, de la que preferí salir por mis dos sueños.

Comencé a prepararme de nuevo, esta vez para ingresar a la Nacional de Piura, y volví a darle fuerte al gym.
Unas amigas me rogaron para modelar, pero no quería saber nada. A duras penas participé de un luau, y nada más.
La buena noticia fue que ingresé, y me puse a estudiar como mierda.
La hija de una amiga de mi vieja, que también ingresó, me encontró y nos pusimos a conversar de todo un poco, entre eso, que ella se recurseaba modelando los fines de semana.
La cojuda era riquísima, y había fichado con una agencia que acababa de crearse.
“Oe, estás para modelar, ¿por qué no lo haces?”
“No… ya no corre”, le decía. Ni cagando le contaría lo que me pasó en Lima.
Pero, tenía el bichito. Además, necesitaba plata porque los fines de semana era puntual a la disco.
Me presentó al dueño de la agencia. Bien legal el pata, me explicó las condiciones y le acepté, porque no había nada de huevadas, aunque para decir toda la verdad, le rogué a mi amiga que estuviera presente durante la entrevista. Claro que le llevé mi book de Lima.
Me comenzaron a programar desfiles, pero siempre estaba en tercer o en último turno, y mis pases eran pocos.
Se lo comenté al dueño, un patín de unos 25 años.
“De acuerdo, morenito. Déjame ver qué puedo hacer, pero no te prometo nada”.

Otra vez, una noche nos pusieron a modelar bermudas.
Ya tenía como tres meses en que un fin de semana sí, otro no, iba a pasarela.
Aprovechando los previos al desfile, y como los otros modelos no llegaban, hablé con el dueño, que estaba ordenando el vestuario de cada modelo.
Como me enseñaron en Lima, estaba calato, bueno, no completamente, con una toalla encima.
“Ya pe. Dame mejores turnos y más pases”.
“Ay, moreno, pero ya estamos ordenados”.
“Mira, yo tengo más experiencia que ellos. Ya pe”.
“Déjame ver si las bermudas te sientan”.
Agarró el vestuario del modelo principal, y las probó encima de la toalla.
“¿Viste? Sí me quedan… ya pe”.
“OK, moreno, tú saldrás primero”.
Me alegré. ¡Puta! Si había alguien de Lima afuera, a lo mejor, la podría hacer.
“Pero… ¿qué te parece si haces algo por mi?”
“¡Claro! Dime”.
“Cáchame, ¿sí?”
Me quedé helado de nuevo. Lo vi fijamente: no era feo el pata, además tenía buen cuerpo, bonita sonrisa, buen culo. En su mano ya tenía listo el condón.
“OK”, le dije.
Me quité la toalla, mostrándole mi huevo aún dormido. Me le acerqué. Lo tomé por los hombros…
Lo lancé hacia la pared, estrellándolo.
“¿sabes qué? Métete tu pasarela por el culo, hijo de puta”.
Agarré mi ropa y me salí. Prácticamente me cambié en el pasillo de emergencia, mientras el huevón gritaba que las iba a pagar,que quién me creía yo, que me iba a mandar a la cana…
Lo mandé a la mierda, y me fui corriendo de ahí.
Ese lunes, mi amiga no me saludó, y otros patas me miraban medio extraño.
Supe que el imbécil ese le contó a algunas personas que me lo quise forrar a la fuerza, y que me iba a enjuiciar.
Jamás me llegó la notificación,y no tengo RQ.
Pero, mil veces, estoy tranquilo estudiando en vez de destacar a cambio de culearme a otro pata.
Pero eso sí: aún quiero ser modelo.

¿quieres publicar tu relato aquí? Escríbenos: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.

viernes, 20 de abril de 2012

SxEC 1: Partido bajo techo

Vivo en una casa, que en la parte delantera tiene una tienda resguardada con rejas, por seguridad. Un día estaba solo; entonces, llegó a comprar un chico. Es de cuerpo marcado, brazos grandes y formados, alto. Es simpático de rostro, donde destacan unos ojos claros.
Como el pata es del barrio, le abrí las rejas y lo hice pasar con toda normalidad.
Yo no me hacía muchas ilusiones, pues sabía que era heterosexual... o al menos eso creí.
- Por favor, véndeme una gaseosa.
- OK.
Caminé hasta la refrigeradora, que está del otro lado de la tienda. Él me siguió. abrí la puerta de la refri.
- ¿Qué gaseosa quieres?
Él me miraba fijamente, en silencio. Entonces, se acercó más, y me tocó el culo.
- ¡Aguarda, mierda. No seas gracioso!
Trataba de hacerme el inocente; además, yo siempre tuve la imagen de que con él no pasaba nada, a pesar que su imagen de macho varonil me impresiona.
- Ya. dime, qué gaseosa quieres.
Él seguía mudo, mirándome fijamente. Entonces, sus labios se despegaron.
- Yo quiero otra cosa.
me reí.
Se puso detrás mío, comenzó a tocarme el culo. Yo estaba palteadazo.
- Buen culo tienes.
Me empezó a acariciar. Me arrechó.
- Te veo por la calle, y me dan ganas de metértela toda.
Comenzó a tocarse su verga. Yo seguía muy nervioso, pues estaba tan cerca de mi. Normalmente, lo veo jugando fútbol y hablando de chicas con sus patas. Yo no sabía qué pensar ante las cosas que me decía, que, ni por casualidad, se me hubiera ocurrido que pudieran salir de su boca.
Se bajó el cierre de su pantalón, y se sacó su verga de 16 cm, gruesa.
- Mámala, chúpala.
Al inicio, me palteaba hacerlo, debido a los nervios. Pero me arrodillé, cerré la refri, y comencé a darle un mameluco.
- Wow! ¡Qué caliente está tu boca! Chúpala así.
Le pasé mi lengua por toda su boca, y también le lamí los huevos, que los tiene grandes. Entonces, él se bajó más su pantalón.
Dejé de chupársela, pensando que ya se iría, pero él comenzó a apretarme las nalgas, y a acercarme todo su cuerpo. Mi excitación hizo que la mía tamién se pusiera dura y babeante.
- Todavía no termino. quiero probar ese buen culo que se te marca cuando caminas. Lo debes tener bueno.
Yo me reí.
- Déjame comprobarlo.
Abrió la nevera de la refri, y me bajó mi short y mi calzoncillo.
- ¡Buen culo tienes!
Me nalgueó, y como él había metido su mano a la nevera, me la pasó por mi trasero. Luego comenzó a meterme los dedos, y a estrecharme más contra su cuerpo.
- Qué rico culo tienes, mejor que el de una puta.
Se rió.
Hizo que me incline, apoyándome en la refri. Sacó un condón, se lo puso y comenzó a metérmela. Me dolía como mierda.
- Qé rico y apretado está tu culo. Ahhhh. Vas a ser mío, carajo.
Comenzó a follarme y a seguirme follando. Entonces, hizo que me apoyara contra la pared, me abrió de piernas, y me la clavó de nuevo.
De allí, pasamos a la sala, y me tumbó sobre mi sofá para seguírmela metiendo. Me hizo piernas al hombro, pero con las piernas cerradas, según él, para sentirla más.
Se sacó su polo, y comenzó a acariciarse su pecho formado, y sus tetillas.
- ¿Te gusta?
- Sí, mi amor.
Se acostó sobre mi y me dejó sentir sus músculos firmes, aunque no grandes.
- Ponte en cuatro.
Me la metió de nuevo, y no paraba de decirme cosas cachondas.
- qué rico culo habías tenido, y te la tragas toda, so pendejo tragón y comelón.
Me nalgueó de nuevo.
En eso, eyaculó.
Se sentó completamente calato sobre mi sofá. Estaba cansado. Yo estaba complacido por esa imagen
- He cachado rico contigo. Tienes buen culo, carajo.
Se me acercó de nuevo, y en compensación a esas palabras, se la chupé otra vez. su verga estaba semi-dormida, luego de haber vaciado su semen.
- espero que se vuelva a repetir.
- Claro, por mi, normal.
- Ya... pro... que quede entre los dos.
- Normal. Descuida.
Normalmente no le cuento mis cosas íntimas a nadie, pero con todos ustedes, he tenido que romper esa promesa de silencio.
al día siguiente, lo vi jugando fútbol. Me vio a lo lejos.
No me saludó... como si no me hubiera visto...

©2012 Hunks of Piura Entertainment. Comenta este relato aquí o en hunks.piura@gmail.com

viernes, 11 de noviembre de 2011

No nos desees…

¿Te gustan nuestros cuerpos? Admítelo, te encantan… bueno, a nosotros también, pero son minutos de sacrificio, disciplina, cuidado y calidad de vida.
¿Sabes cuál es el mejor remedio para acabar con la angustia de poseer un cuerpo fuertote o agarrado? ¡Simple! Debes convertirte en uno de ellos, y por eso, aquí te revelamos algunos secretos.
El primero es obvio: ejercicio. No importa si inviertes en un gym, un personal trainer, o lo haces por tu cuenta, el truco está en competir contigo mismo. Puedes empezar con una rutina simple y corta, hasta donde puedan tus fuerzas. Poco a poco, puedes incrementar la resistencia.
Segundo, los resultados sólo dependen de tu esfuerzo. Por eso te decíamos que tu principal oponente eres tú, es decir, el que solías ser antes y el que puedes ser. No te idealices como William Levy porque te frustrarás, además que te podrías hacer un daño a tu salud (y tus neuronas). Ponte metas graduales basadas en tu propia genética.
Aquí es necesario decir algo: si eres afrodescendiente, tienes más chance de construir físico. Mientras más blanco seas, eso se hace más complicado. Pero, ¡ojo! Los afrodescendientes están condenados a no engordar porque son más propensos a la diabetes y al cáncer.
Tercero, ¿cuál régimen es mejor para ti? Lo ideal es combinar gimnasia diaria más tu deporte favorito, si quieres también a diario. El tiempo está en función de tu tiempo, pero recuerda que lo mínimo ideal es media hora, y lo máximo conveniente es un par de horas, no más, porque el sobre-entrenamiento puede degenerar en anemias, cansancio y cero físico.
Cuarto, debes alimentarte con lógica, ni tan poquito que te quedes de hambre, ni tanto que en vez de cuerpazo, termines convirtiéndote en puercazo. Eso sí, balancea tu dieta: proteínas, vitaminas, carbohidratos, grasas, en ese estricto orden.
Quinto, procura que tus alimentos sean naturales (si puedes orgánicos, mejor). Huye de los enlatados, embolsados y emplasticados. Para tomar prefiere agua, pero los jugos y refrescos de legítimas frutas naturales son valiosísimos. Los lácteos también son importantes…
Sexto, ¿suplementarse? Sólo si tu médico lo recomienda. La verdad, los instructores son los peores consejeros en este punto, y chicos con obesidad mórbida por hacerles caso son la mejor evidencia de ello.
Entonces, huye de las recetas mágicas para sacar un cuerpo de hunk, porque… para cojudos… no los bomberos (por cierto, ¿por qué los nuestros no se parecen a los de Bilbao?), sino los tarados que caen.
Séptimo, procura que tu rutina se desarrolle a la misma hora del día para estimular mejor tu metabolismo y desacelerar la oxidación natural del cuerpo. Ahora, si tus ocupaciones te lo impiden, no dejes para mañana lo que te toca hacer hoy.
Octavo, si entrenas en un gym, recuerda que no se trata de competir con los otros patas, ni de impresionar a tu instructor (aunque esté buenazo), ni a las chicas… grábate esto: “mi competidor soy yo mismo”.
Noveno, usa ropa cómoda para entrenar… o no la uses mejor. Sin embargo, si vas a cargar peso de pie, es importante asegurar la espalda, el abdomen y los testículos, si no, las hernias serán tus eternas compañeras. Pero si lo tuyo son los isométricos, probablemente inspirarte en la Antigua Grecia, te interesará.
Décimo, duerme lo suficiente: seis a ocho horas es lo ideal. Si te ejercitas, justo después de descansar, le sacarás mejor partido, y te sentirás vital todo el día, debido a que el ejercicio activa secreciones hormonales que brindan un mejor estado de ánimo, previenen la depresión y te envejecen más leeeeeentamente.
Undécimo, cero tabaco y drogas. En cuanto al alcohol, con un vaso al día te basta y sobra. De hecho, activa la circulación, pero el exceso, activa el riesgo.
Duodécimo, ten sexo de manera normal. Es más, el ejercicio físico estimula la libido y optimiza la erección, y si eso no es lo tuyo, relaja mejor otros músculos (ya sabes a qué nos referimos). Eso sí, no abuses… y esa es la clave en todo esto: no abusar.
Entonces, deja de desearnos; sé como uno de nosotros, pero manteniendo tu propia personalidad y sensualidad natural, porque un buen cuerpo, pata, es siempre bienvenido en cualquier lugar.

Escríbenos: hunks.piura@gmail.com, o deja tu comentario a continuación.¿C

jueves, 30 de marzo de 2023

“Tienes rico culo”. “Tienes rrica verga”

¿Cómo te sientes, y qué haces, cuando algún chico, especialmente si no lo conoces, te lanza ese piropo? Esto puede ayudarte.

 










El blog ChulucanasGym publicó un artículo con consejos para los chicos que tienen buen cuerpo, que desarrollan una zona en especial, como el culo, y que llama la atención y las miradas del resto, pero que a ellos les incomoda.

 

Nosotros le agregaríamos chicos que tienen desarrollada cualquier parte de su cuerpo sin necesidad de ir al gym, que están naturalmente dotados. Pensemos, por ejemplo, en tu pinga o tus huevos y el bulto que todo ese paquete produce incluso si te pones un pantalón ancho.

 

Podría ser un tema medio tonto, pero si uno se pone a conversar con esos chicos, la verdad es que en algunas situaciones sí lo ven casi como un trauma. ¿es tu caso?

 

A continuación queremos proponerte unas situaciones que te permitirán darte cuenta si te avergüenzas por esas partes generosas que el gimnasio o la Naturaleza te dieron, o a lo mejor no. Solo tienes que responder cada pregunta con sinceridad y en privado. No tienes que compartir tus resultados, pero si deseas hacerlo, más adelante te diremos dónde.

 


Si sales a la calle o vas a alguna parte, prefieres vestir:

  1. Ropa que no deje nada a la imaginación.
  2. Ropa que se te vea bien.
  3. Ropa no tan llamativa.
  4. Ropa ancha.

 


Estás en la calle o cualquier espacio público, de pie, y notas que un pata se te queda viendo el paquete, el culo, o alguna parte de tu cuerpo…

  1. Le sonríes, te le acercas y te haces su amigo.
  2. Le sonríes y ahí queda todo.
  3. Mejor miras a otro lado.
  4. Lo miras con rabia y le dices algo como “qué tanto me ves”.

 


Terminaste tu rutina de entrenamiento, tu casa queda lejos, estás bien sudado y el gimnasio solo tiene duchas comunitarias…

  1. Te bañas ahí, y mejor si hay más gente.
  2. Te bañas ahí y punto.
  3. Te bañas ahí pero te aseguras de estar solo.
  4. Ni loco te bañas ahí.

 


Si compartes cuarto, a la hora de dormir prefieres…

  1. Desnudarte por completo.
  2. Quedarte en ropa interior.
  3. Usar pijama completa.
  4. Usas la ropa de ese día.

 


Tu ropa interior favorita es…

  1. Nunca uso / hilo dental  / suspensor.
  2. Slip  / tanga / bóxer entallado.
  3. Ropa interior suelta.
  4. Ropa interior suelta, encima short, y usar las camisas o camisetas por fuera.

 


Tu ropa de baño favorita es…

  1. Tanga brasileña o más chica.
  2. Speedo olímpico, quizás una sunga.
  3. Short estándar.
  4. Bermuda ancha, preferentemente de colores opacos.

 


Si te piden un “nude” por redes sociales…

  1. Te lo tomas de inmediato y preguntas qué le pareció.
  2. Si tienes uno disponible, lo mandas.
  3. Cambias de tema, o mandas el de otro chico.
  4. No mandas nada o bloqueas al contacto.

 


Si eres activo y te dicen “qué rico culo”, o si eres pasivo y te dicen “qué rico pene”, tú…

  1. Invitas a tocarlo, acariciarlo y hasta besarlo.
  2. Si te lo tocan, bien; si no, no hay drama.
  3. Agradeces, y le recuerdas que tienes otros talentos.
  4. Le recalcas que solo eres activo o solo eres pasivo.

 


Si eres activo y te dicen “muéstrame tu culazo” o si eres pasivo y te dicen “quiero ver tu vergota”, tú…

  1. Accedes y muestras algo ‘extra’.
  2. Accedes sin mayor problema.
  3. Accedes de mala gana.
  4. ¿Acceder? ¡Ni cagando!

 


Si un artista te propusiera posar desnudo destacando tu culo o tu pene, tú…

  1. Dices que sí en el acto.
  2. El ‘sí’ depende de una negociación previa.
  3. Dices ‘lo pensaré’, pero en el fondo tu respuesta es no.
  4. Dices que no, y es tu última palabra.

 

Ahora, suma el número de las alternativas; si te salió…

  • De 10 a 19: Piensas que Dios fue muy generoso contigo al permitir que esa parte de tu cuerpo destaque y que despierte el deseo del resto, así que no te haces problemas en que te lo toquen, lo besen, lo chupen, lo masajeen… en fin, disfrutas tanto como el otro disfruta. Y si son más al mismo tiempo, tampoco te haces problemas. Sin embargo, tu amplitud de mente puede tener zonas ciegas riesgosas y hacerte blanco del acoso, o de que alguien filtre tus desnudos o videos privados sin tu autorización. Si aún así ves ese riesgo como una oportunidad, sigue adelante, pero que conste que te lo avisamos.
  • De 20 a 29: te tomas todo tu cuerpo de la forma más natural y relajada que sea posible. Te sientes seguro de lo que tienes, pero tampoco te preocupa en alardearlo. Está allí y ya. Si te lo tocan, te lo besan, lo acarician, etc, lo agradeces pero tampoco es tu objetivo de vida, incluso cuando tienes encuentros íntimos. Aún así, estate atento de que alguna gente pueda interpretar esa actitud ‘fresh’ como que les da permiso para ir más allá y crearte situaciones incómodas. Recuerda que tienes la habilidad de poner límites sin que eso suene agresivo ni voluble: úsala antes de que el tema escale a instantes que podrías calificar como incómodos para ambos.
  • De 30 a 39: Te sientes contento con lo que tienes, pero no te entusiasma mucho la idea de que otros se sientan contentos por lo que tienes. Es válido pensar que lo tuyo es solo para tu disfrute, y de hecho lo disfrutas al punto que hasta te lo tocas y te das buenas pajeadas erotizándote; pero eso solo se queda contigo. A decir verdad, no está pasando nada malo, es simplemente que prefieres ser más pudoroso, discreto, recatado. Trabaja en no traumarte mucho por la forma cómo te vea la gente, y aprende a no darle importancia a la presión que alguna de ella puede ejercer para que te destapes más. Si no te gusta la idea, dilo y ya, o camina en otra dirección sin renunciar a sentirte bien en tu propia intimidad. Si vas al gym, podría servirte este artículo.
  • De 31 a 40: Acéptalo: hay días, casi todos, en que crees que Dios o aquello en lo que creas fue demasiado generoso con ciertas partes de tu cuerpo… y tú crees que no te lo mereces. No te odias a ti, mas bien odias a tus genes, tu herencia familiar, tu entrenador. En fin, eres un Gárgamel andando. Te sugerimos que busques consejería profesional para que te ayude a procesar ese sentimiento que hasta podría deprimirte o mantenerte permanentemente ansioso. Si es necesario tomar una terapia, hazlo. Si después de esa consulta o ese proceso quieres ver cómo está tu situación, puedes volver a hacer este test.

 






Esperamos haberte ayudado. ¿el nombre del modelo? Es Alan Valdez.

 

Comenta aquí abajo | Tuitéanos | hunks.piura@gmail.com 

sábado, 10 de agosto de 2013

Cuaderno de Obra (2)

Creado por N-Azz. Escrito por Hunks01 y N-Azz.

 

En medio de pancartas, afiches y libros de actas y cajas, sobre una especie de gran trozo de tela, un chico delgado de 20 años yace acostado, boca abajo.

Encima suyo, un hombre de unos 35 años, de cuerpo más grueso y tosco (pero no obeso) mueve su cadera contra el trasero del primero. Por ratos se oyen pequeños jadeos y gruñidos.

Al fondo, una radio a todo volumen hace imposible que los sonidos de este espacio se escapen más allá de lo debido.

El adulto incrementa la velocidad de sus caderas, se aferra a los brazos del chico y suelta un rugido ahogado. Su gran culo deja de moverse. Está sudando a chorros.

-          Listo. Tu primer mes de deuda ya está pagado, falta el segundo. Anda al baño y límpiate.

-          Se levanta, y libera al muchacho, quien va a una puerta estrecha y desaparece, mientras él se saca el condón con mucho cuidado de no mancharse. Lo pone sobre unos volantes viejos, y comienza a vestirse.

-          Al salir del almacén, pasa a una oficina, donde otro hombre, de contextura normal, anteojos, unos 30 años, revisa unos papeles.

-           ¿Terminaste, Vinicio?

-           Lo rompí de pito al chibolo. Que le pase el dolor, y la otra semana me cobro lo que falta.

-           Mañana será la licitación, y me enteré que se la darán a Acrópolis.

-          Vinicio sonríe a su interlocutor, sin sorpresa.

-           Otra vez a lidiar con el reconchesumadre de Jáuregui.

-           La vez pasada respetó los acuerdos del sindica…

-           ¡Porque lo amenazé con parar la obra!

-          El chico que se había sometido a Vinicio pasa por el fondo raudamente, ya vestido, sin decir nada. El hombre de anteojos baja el volumen de la radio.

-           ¿Y qué fue del juicio que te metió?

-           Lo arreglamos extrajudicialmente. Estaba en mi derecho.

-           Bueno, nunca hemos tenido problemas con Acrópolis.

-           Ya te dije: porque la tuvimos cogida de los huevos. Si aspiras a ser más que un vocal, recuerda que no tienes un sindicato por las huevas. ¡Debes imponerte a como dé lugar!

-           Aunque anteayer se te pasó la mano.

-           ¡Carajo, Ezequiel! Para esos oligarcas, lo que hicimos anteayer es una cosquilla. Tienes que aprender a cagarte al neoliberalismo.

-          Un mensajero llega a la puerta, pregunta por Vinicio. El aludido recibe un sobre.

-           ¿Otra carta notarial?

-           No, mierda. Tengo que pagar la tarjeta de crédito.

 

No muy lejos, Tito continúa desnudo al extremo de la sala. Su pene pierde rigidez.

Su primo Miguel aún sostiene el carboncillo y la cartulina, algo incómodo.

en la puerta, un hombre moreno de unos 45 años está de pie, serio, con las manos a la cintura.

-          Viejo, es mi trabajo de la Escuela… Figura Humana.

-          Tito mira a ambos, sin saber qué hacer. Ahora su pene está totalmente flácido.

-          Juan, el padre, súbitamente, cambia su rostro serio y comienza a reírse.

-          Tito y Miguel se miran y lo miran con extrañeza.

-           ¡Los engañé! Ay, muchacho. Normal. No estaban haciendo nada malo, ¿o sí?

-           Te pasas, viejo. Se me suspendió el aliento.

-           Disculpa, tío. Es que…

-           Tranquilos. Pero la próxima vez, avísenme. ¿Se imaginan si hubiera sido la Irene? A ti te rompía las cartulinas, y a ti te rompía el alma y te ponía de patitas en la calle.

-          Los dos muchachos están más aliviados.

-           Tienes buen cuerpo, sobrino; pero, la próxima vez que poses, asegúrate que no se te levante el ‘muñeco’.

-          Miguel sonríe, y camina donde Tito.

-           Te acomodaré de nuevo para terminar. Me falta un par de trazos.

-          Juan se apodera de la puerta, como si fuera el arquero de la selección de fútbol donde suele jugar los fines de semana.

-           Yo me quedaré de ‘campana’.

-          Tras darle a Tito la pose inicial, Miguel regresa a su puesto, coge el carboncillo, y avanza lo que le falta para terminar un hermoso dibujo de su primo, como si fuera un dios de la Edad Antigua.

-          El pene de Tito se queda tranquilo y empequeñecido esta vez.

-           Listo. Acabé. Vístete al toque.

-          Tito se pone su ropa. A su pedido, Miguel le entrega a su padre la obra terminada. El adulto sonríe y hace gestos de aprobación.

-           Buen trabajo, hijo. Sobrino, deberías ser modelo.

-          Al fondo, alguien abre la puerta de la calle.

-           Tu madre. Guarda esto.

-          Miguel toma la cartulina, sus implementos de dibujo y sale. Tito se queda frente a Juan.

-           Tío, ¿en serio crees que puedo ser modelo?

-           Sí, creo que sí… pero…

-           ¿Pero?

-           ¿Puedes explicarme por qué se te paró la pinga… frente a tu primo?

 

Eduardo Jáuregui descansa sobre su cama. No es fácil manejar una constructora como Acrópolis. Peor hubiera sido seguir una carrera como físicoculturista, pues su padre nunca aprobó que se depilara todo el cuerpo –es velludo- y que saliera en tanga a concursar. Lo obligó a estudiar, y, con esfuerzo, se graduó como ingeniero civil.

De todos modos, apenas comenzó a ganar su plata, regresó a los fierros y siempre que puede se mata dos horas entrenando. Donde no le va bien es en su matrimonio: está separado de su mujer, y sólo ve a su hija de siete años una vez por semana.

De pronto, su celular vibra en su mesa de noche.

-          Dime, Wayo… Perfecto… Consíguete a Jonás para mañana: ese huevón necesita una segunda dosis. nos vemos.

Corta la llamada, y busca entre sus contactos, selecciona uno y lo llama.

-          ¿Renzo? ¡Hola, hombre! Oye, ¿te desocupaste de esa consultoría? … Aquí hay chamba…

 

 (CONTINUARÁ…)

 

© 2013 Hunks of Piura Entertainment. Esta es una obra de ficción: cualquier parecido con nombres, lugares o situaciones es pura coincidencia. Escribe a hunks.piura@gmail.com, o comenta a continuación.