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viernes, 24 de marzo de 2023

¿eres heterocurioso y te jode un cuerpo musculoso?







En Perú decimos heterocuriosos a los chicos que se identifican como abiertamente heterosexuales pero que, así, como quien no quiere la cosa, tienen sus encuentros con chicos del mismo sexo.  ¿Eres uno de ellos?

 

Si no te defines como bisexual o gay reprimido (que no es lo mismo que gay de clóset), sientes la curiosidad por el morbo de tener una sesión íntima con otro chico, lo experimentas y ya, ahí queda todo, no te embarcas en una doble vida (o no, al menos, de forma permanente), y defiendes tu relación heterosexual por encima de todo, definitivamente eres un heterocurioso.

 

No hay nada que criticarte. Si exigimos que se respete la diversidad en nuestras identidades de género  (cómo nos consideramos incluyendo o excluyendo nuestro sexo anatómico), lo primero a lo que debes restar importancia es cuando alguien te pide que “te definas”. Total, para gustos y colores, han escrito los autores.

 







Si no lo has notado, eres atractivo para los gays y bi porque eres el morbo en persona. Es más, a ti no te jode tanto lo gay o lo bi. Tu rollo es tener una buena experiencia sexual con alguien de tu mismo sexo. Ésa es tu principal ventaja. Claro que si tienes buena verga o buen culo, eso suma pero no determina.

 

Pero, ¿qué pasa cuando tienes enfrente a un musculoso, sea en foto, video… o en persona? ¿Sientes que dejas de ser el centro de la atención?  ¿Repites ésa de “qué tiene él que no tenga yo”? ¿Te incomodas hasta la molestia? ¿Mandas a la mierda tu lado amable y dejas aflorar tu grinch? ¿Te cuesta trabajo evitarlo? ¡Tranquilo! Aquí vamos a darte algunas ideas que pueden servirte.

 

  1. Dale al musculoso la importancia que le das a todas las personas de tu entorno cercano. Ni mucha ni poca. En tanto lo acojas de forma natural, su presencia no molestará pero tampoco será un mal necesario.
  2. No cometas el error de matricularte en el primer gym que encuentres para “ser como”. Eso significaría vivir “a la sombra de”. Si te metes a entrenar, hazlo porque sientes que lo quieres y necesitas, no porque las circunstancias externas te obligan.
  3. Métete en la cabeza que un musculoso no es una amenaza; es una oportunidad: hazte su amigo, claro si merece ser tu amigo… pero en general, las asperezas suelen limarse cuando conoces y entiendes a la persona… y llegas a descubrir que a lo mejor, tú vas a serle de más ayuda que él a ti.
  4. Si te preguntan por el musculoso a sus espaldas, tú no digas nada. Un “no opino de gente que no conozco” dicho de manera tranquila va a funcionar mucho.
  5. Por encima de todo, se tú mismo. Recuerda que tu atractivo radica en tu esencia, no necesariamente en tu apariencia. Así que… ¿no te estás molestando innecesariamente?

 












Por cierto, el musculoso de esta entrada es el brasileño Evandro Silveira.

 

Mira porno de heterocuriosos con gays | Tuitéanos | hunks.piura@gmail.com 

sábado, 26 de noviembre de 2011

Si la meto, ¿también soy?

Uno de nuestros centenares de usuarios nos hizo una interesante consulta por nuestro correo-e.
Si un pata se la mete a otro pata, entonces ¿también es gay?
La respuesta es sí, pero antes de entrar en detalles, revisemos algunas cosas relacionadas con la terminología.
Hay que diferenciar entre orientación sexual y opción sexual.
La primera es la manera cómo nos sentimos más cómodos viviendo nuestra sexualidad a lo largo de nuestra vida.
La segunda es el rol que adoptamos en una práctica sexual concreta, y por un periodo limitado de tiempo.
Las orientaciones sexuales son tres: homosexualidad, bisexualidad y heterosexualidad.
* Los homosexuales (gay) son quienes prefieren sexo o romance con alguien de su mismo sexo, esto es, o bien dos patas o bien dos jermas. No interesa si uno de ellos venga con sorpresa, salvo una cirugía radical que removió genitales.
* Los bisexuales (bi) son quienes no tienen paltas en tener sexo o romance con una persona de su propio sexo y –después o al mismo tiempo- con las del otro también. En otras palabras, aquí califican los patas que están con jermas, y también con patas; o jermas que están con patas, y también con jermas.
* Los heterosexuales (straight) son quienes siempre prefieren a la gente del sexo contrario, esto es, patas con jermas o jermas con patas. ¡Listo!
Las opciones o roles han sido tradicionalmente catalogados en dos: el activo (top), quien la mete, y el pasivo (bottom), quien la recibe. Entre ambos tenemos al versátil o moderno (versatile) que se siente cómodo haciendo los dos roles.
Volviendo a la pregunta del correo-e, un pata que se la mete a otro pata es gay, gay activo, pero gay finalmente, ya que, por definición, tiene una práctica homosexual.
Y ¿cuál es la palta? Que por años y años, hemos traído la tara de que quien la mete es el fuerte y quien la recibe es el débil, lo que es honestamente discutible, porque eso de dejárse penetrar no es precisamente de débiles.
Esto viene de la formación machista traída durante la Conquista, donde siempre el varón es quien hace las tareas más complicadas y la mujer, las menos tediosas… lo que también es discutible, porque si no, aver, pónganse a cocinar, lavar, planchar, limpiar, barrer, comprar… y así sucesivamente.
Y es que, como los varones hemos dominado la historia por laaaargo tiempo, hemos definido las relaciones humanas en función de la fuerza (¿fortaleza?) o el poder.
La huevada es que esta tara no sólo habita en la mente de los activos, sino de todo el mundo, y la verdad de las cosas es que si vamos a tener sexo o romances para dominar o ser dominados, estamos cagando fuera del bacín. Así de simple.
La idea es que ambos (si es que no son más) se realicen, o al menos disfruten, por igual en este tipo de relaciones, aunque este es un tema que podemos ampliar después.
Entonces, si la metes o te la dejas meter, no eres más ni eres menos… eres persona, y eso es lo que importa.
Y si tus patas todavía siguen con esa centenaria tara, ni modo. ¿Sabes cómo se le dice a quienes arrastran taras? ¡Tarados, pues! Ja, ja, ja.

Escríbenos: hunks.piura@gmail.com o déjanos tus comentarios.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Límites y prejuicio

Cuando hablamos de sexo, mucha gente confunde límites con prejuicio, pensando que son la misma cosa, pero no es así.
Por definición, un límite es a donde algo llega como mucho, o como poco, y está determinado por la capacidad de aquello que se expande o se contrae, como por ejemplo, nuestra actitud frente al sexo.
Un prejuicio es una idea preconcebida que tenemos acerca de algo o de alguien sin contar con información comprobada.
Esto quiere decir, hablando de sexo y sexualidad, que tenemos la suficiente información para entender ambos conceptos en su dimensión real, sin apasionamientos, pero tampoco sin indiferencia.
No tener prejuicios implica tener un abordaje inteligente de la cuestión, y es aquí donde entran los límites.
Éstos tienen que ver más con las cosas que nos gustan o nos disgustan personalmente, y que tiene que ver con una cuestión de valoración personal.
Para ponerlo más sencillo, es probable que no nos escandalicemos por el matrimonio entre personas del mismo sexo, y aún creamos que es un derecho de ambas; pero, que nosotros lo hagamos, ya es otro tema. Podríamos hacerlo o no, pero eso no significa que seamos prejuiciosos, sino que, dentro de lo que conocemos, hay cosas que no aríamos porque ya sabemos de qué se trata.
allí radica la diferencia.
Lo que debes hacer siempre es buscar información acerca de todo para que sepas tomar decisiones y señales tus propios límites.
Hacerlo llevado por el prejuicio es la peor manera de andar por la vida y de tener un criterio muy corto respecto a cómo desarrollarse como individuo.
Fíjate en tu propio círculo y te darás cuenta de las diferencias significativas entre quienes tienen la mente más abierta y son más sabios que otros.
Tú decides si quieres estar en esa esquina, pero suele ser la mejor opción para ti y para el resto.
Y Y tras ofrecerte una información desprejuiciada, le ponemos límite a esta entrega aquí.

¿Preguntas, comentarios? Déjalos aquí o en hunks.piura@gmail.com

miércoles, 6 de julio de 2022

La pinga del campesino

La sexualidad entre hombres no conoce límites, y gracias a la tecnología los gays y bi campesinos se están integrando cada vez más y mejor.

 


Tenemos un prejuicio equivocado sobre el sexo gay o bi. Pensamos que solo ocurre en la ciudad. Mentira. En el campo ocurre en la misma proporción. Quizás no tenga lo sofisticado de una ciudad pero a los varones del campo también les excita ver un buen culo, quizás una verga, quizás ambas, pero lo cierto es que se les pone dura y jugosa o se les dilata del mismo modo.

Y ahora que los servicios de internet también han penetrado entre plantaciones y granjas, los varones del campo tienen el mismo acceso que cualquiera en la ciudad para sextear desde la intimidad de su cuarto o mandarte gloriosas fotos hot, como las que ilustran este post y que son 100% reales. Esa pinga pertenece a un chico campesino de Piura.

Dicho sea de paso, ¿quién dijo que un chico del campo no disfruta igual del sexo que un chico de la ciudad. Igual te mete la pinga, le puedes meter pinga, te la mama, se la mamas, lo puedes besar, masajear, acariciar, amar. En fin, todo lo que el sexo entre dos patas adultos te permita. Incluso hasta hacer una sesiónde fotos al desnudo o una buena escena sexual que no deje espacio a la imaginación, final feliz incluido.

 


Así que te animamos a explorar el campo como otro lugar donde puedes buscar contactos para chatear, intercambiar material, visitar, tener sexo, o hasta encontrar el amor de tu vida. Bueno, o a lo mejor un buen ejemplar masculino que pueda ilustrar nuestras páginas. Si conoces a alguno, o vives en el campo, te invitamos a ser parte de la experiencia gay y bi de nuestra comunidad. Escríbenos a hunks.piura@gmail.com para enterarte qué debes hacer, o deja tu mensaje aquí abajo en los comentarios. Recuerda que esto es solo para mayores de edad. Y, como siempre, seguimos hablando en nuestro Twitter.

Encuentra más sobre campesino gay parcela gay y sexo gay en el campo. 

jueves, 16 de enero de 2014

Crónicas de un moderno (10)

ACONSEJAMOS DISCRESIÓN DEL LECTOR: Algunas escenas que presentamos a continuación son inapropiadas.

 

TRACK #10: ¿Y SI NO LO FUERA?

 

Aquella mañana del lunes, me desperté muy arrecho. Creo que un presentimiento impidió que me masturbara, me dirigí al baño y me duché para irme a clases.

En la academia todo me fue bien, esa tarde no tenía asesoramiento, sin embargo quería salir. Al llegar a casa dije que tenía asesoramiento, me creyeron, bueno me acosté a descansar. Me levanté, me duché de nuevo y salí a la biblioteca de Piura, me fui a estudiar. Permanecí en la biblioteca hasta las 6:00 pm y luego me dirigí a las calles de Piura, ya vería que aventuras encontraría en el camino.

Una vez más, fui a las cabinas de la Av. Huánuco, esta vez me dieron la cabina número 10, esta también se encontraba en una esquina.

Ni bien me senté, me percaté que un pata que estaba en la cabina 11, me quedó mirando, su cabina estaba bien escondida, no se veía casi nada la parte exterior.

Pasado unos diez minutos, me di cuenta que ese chico de aproximadamente unos 19 o 20 años me miraba. Yo le seguí el juego, también lo miré, finalmente entre miradas y señas, me dio a entender que vaya a su cabina, al llegar me cogió mi pene. Yo ya estaba arrecho, el tipo me miró y sonrió.

  • ¿Cuántos años tienes? , me preguntó
  • 16, le dije
  • Si, porque tienes una cara de niño, ¿Quieres que te la chupe?

Haciendo un gesto sonriente le dije:

  • A ver dale

Dicho eso el chico me sacó el pene de mi pantalón y comenzó a succionar, bueno a decir verdad no lo hacía muy bien, pero como yo estaba con la temperatura alta, dejaba que continuara.

Después de un momento me regresé a mi cabina por si sospechas, es que nunca había hecho eso y tenía miedo me descubran. Pasado unos minutos volví a ir a la cabina del chico y se repitió  la acción y asi nos mantuvimos como tres veces, hasta que finalmente aquel hombre me dijo que se le acababa su tiempo, me paso su correo en un papelito, una vez más boté el papel.

Aún me quedaba 30 minutos, no me había dado cuenta que la persona que estaba frente a mi cabina, se había ganado con el dato, me hacía señas y yo ponía la sonrisa de niño travieso.

Después de unos minutos este chico, al cual se le notaba bastante lo gay, se dirigió a la cabina de control y alquiló  más tiempo, pero esta vez pidió la cabina que se había desocupado minutos antes.

Aquel chico me miró y me llamó, las palabras no fueron necesarias en esta ocasión, el patita comenzó a chupármela, este chico si lo hacía muy bien, después de haber permanecido casi 10 minutos en su cabina, regresé a la mía y noté que me quedaban ya 5 minutos para que se terminé mi tiempo, sin despedirme de ese mamón, salí de aquel lugar.

Caminé por toda la Av. Huánuco y salí  por la Arequipa con Sánchez cerro, al llegar allí cogí un carro para dirigirme a mi casa, en el interior me encontré a una compañera de colegio, ella también se estaba preparando pero en otra academia.

Yesica es su nombre, con ella siempre, como se dice vulgarmente hemos mordido en fiestas organizadas por el colegio, esta chica siempre me había llamado la atención pero no para tenerla como enamorada, si no para tener sexo con ella. En la etapa de colegio siempre le insinúe eso.

Durante el camino a casa, estábamos hablando de cómo nos iba en esa nueva vida lejos del colegio.

No recuerdo porque se dio la conversación, pero tocamos el tema de que ella quería que le enseñe algunos cursos que no comprendía, yo acepté ayudarla esa misma noche, pues aún era las 8 pm.

Al llegar a la puerta de su casa me comentó  que no había nadie, la casa estaba solo para los dos. Ingresamos al interior, ella sacó sus separatas y las colocó sobre la mesa, estuve mas o menos 15 minutos explicándole algunos temas.

De repente me miró y sonrió, yo también hice lo mismo pero comencé a cogerle las manos, seguido de esta acción ella comenzó a besarme, no me contuve y le correspondí, nos pasó  mucho para que yo le hiciera recordar lo que siempre le insinuaba en el colegio, ella con sonrisa arrecha me dio un sí con un beso.

Caminamos besándonos hasta su cuarto, de pronto me lanzó con fuerza a su cama y comenzó a desvestirme, yo hice lo mismo pero más rápido que ella.

Si, era la primera vez que sentía el cuerpo de una mujer sobre mí, y vaya sí que ella era un mujerón.

No podía pedirle que me haga sexo oral, porque quizá  iría en contra de su voluntad y como minutos antes ya me la habían recontra mamado, ya estaba satisfecho. Yesica, ya no era virgen, pero sí que se comportaba bien rico en la cama. Pasado unos minutos me vine en el interior de ella, no recuerdo cuantos chorros lancé, pero si fueron más de dos, estaba arrecho.

Pasamos pocos minutos acostados, nos cambiamos y salimos en dirección a la mesa sin palabra alguna, cogí mis cosas y las acomodé, ella me miró y me dijo:

  • Jamás pensé que lo hagas tan rico
  • Es que tu estas bien rica, le respondí y al mismo tiempo sonreí.

Nos sentamos un rato en la mesa, sin embargo yo estaba preocupado, no por haber cogido con una ex compañera de colegio si no porque me había venido en el interior de ella y tenía miedo vaya a meter las cuatro y allí sí que se cagaba mi vida. Al parecer Yesica notó eso, me miró y me dijo:

  • Ya sé porque estas así, tienes miedo que yo quede embarazada ¿Verdad?

Con la cabeza afirmé lo que ella había dicho. Yesica sonrió y me dijo:

  • Tú sabes que soy inteligente, tú crees que me voy a meter a hacer eso sabiendo que corremos peligro, mira Frankzito yo no me encuentro en días de peligro, asi que no te preocupes.

A decir verdad eso me dejo más tranquilo, pero no del todo. Terminamos esa plática y salí en dirección a mi casa, su casa estaba a unos 7 minutos de la mía, así que fui caminando. Ingresé dando las noches a todos, me dirigí a cenar, ni bien terminé de comer, me fui a mi cuarto.

Sentí aquella noche una sensación algo extraña, pensar que horas antes, dos patas me hicieron sexo oral y después terminé  follando con una chica, me había gustado tanto tener sexo con una mujer, creí pues, que quizá me había metido al mundo gay por equivocación… Estaba confundido.

 

(CONTINUARÁ…)

 

© 2014 Hunks of Piura Entertainment. Los nombres fueron cambiados. Escribe a hunks.piura@gmail.com o comenta aquí. SIEMPRE PRACTICA SEXO SEGURO.

domingo, 22 de enero de 2012

SOT-2012-004: Me callaré si me incluyes

Tengo 23 años, y para ganar puntos con mi capitán, me asignaron a cuidar por las noches una obra pública. soy alto, bien parecido, cuerpón, lampiño, menos de la zona genital, donde mi miembro mide unos 18 1/2 cm. Ésto pasó hace unos sábados.
Antes de entrar al detalle, debo decir que en la obra hay un ingeniero civil, más o menos de unos 25 años, limeño, que se queda a dormir en un cuarto que le han preparado. Él también es alto, blancón, bien formado, muy buena gente y alegre.

20:00
Empiezo mi guardia. Para distraerme, me pongo a ver televisión en un aparatito que me han puesto en mi caseta de vigilancia. Como no hay nada interesante, le doy una ronda a la construcción.

20:11
Regreso a mi caseta. Abro un cajón y encuentro unas revistas pornográficas. Las hojeo, pero prefiero dejarlas porque comienzo a exitarme, y no tengo cómo desfogar.

21:43
Llega el ingeniero con otro sujeto, de unos 20 años, algo alto, cuerpón, vistiendo un polo y jean. Trata de ocultarse la cara con una gorra.
El ingeniero me saluda, y me dice que es su primo, y que lo va a acompañar para darle un encargo.
Noto que ambos se ponen nerviosos.
Los dejo pasar. No hago más nada para no ganarme problemas, ya que este ingeniero está bien relacionado con mi capitán.
Por si acaso, echo doble candado al portón de entrada.

22:26
Juzgo que el tiempo para que el ingeniero dé el encargo al pata es suficiente, y decido ver qué pasa. Comienzo a caminar sigilosamente, y voy primero al depósito de materiales. Por si acaso, tengo mi arma de reglamento a mano.

22:28
Inspecciono el depósito de materiales, el patio donde está la maquinaria, y hasta paso por el costado de la caseta donde duerme el ingeniero. Negativo.

22:30
Ingreso a la construcción, procurando deslizarme por las paredes que no son iluminadas ténuemente por la luz de la calle.
Escucho unos jadeos.
Me asomo con cuidado hacia una sala techada.
El chico que acompaña al ingeniero está apoyado en una especie de repisa de concreto. Lo reconozco porque detrás hay una ventana por donde se cuela la luz de un poste. Tiene la gorra puesta hacia atrás. Está desnudo, y parece que su ropa está a un costado.
A sus pies, hay alguien que mueve su cabeza a la altura de su pubis.
El chico la agarra, mientras jadea y mueve la cabeza, en señal de placer.
Alguien le está practicando sexo oral, porque escucho expresiones como: "qué rico la chupas", "así, sigue, trágatela toda".
No puedo identificar a la otra persona, pero a contraluz, parece no tener ropa, ya que puedo identificar el brillo de las nalgas.
Mientras observo en mi escondite, siento una opresión dentro de mi pantalón.

22:35
La otra persona se levanta, abraza, y besa en la boca al sujeto que está de pie.
Trato de acercarme más para ver mejor, pues no puedo identificar a la segunda persona.

22:37
Comienzo a aproximarme, pero no me doy cuenta que hay una tabla en el suelo. La piso y hago ruido.
ambos amantes se sobresaltan, y uno de ellos, el que estuvo arrodillado cuando llegué, pasa la voz. ¡Es el ingeniero!
El otro sujeto trata de agarrar su ropa, pero mando voz de alto.
El ingeniero me reconoce e intenta negociar conmigo, a la vez que tranquiliza al otro muchacho.
A contraluz, veo la erección de sus miembros.
El ingeniero me dice que no diga nada, que me recompensará por mi silencio.
Le digo que es una irresponsabilidad lo que hace, y que es muy grave.
Él insiste que me dará lo que le pida a cambio de mi silencio.

22:41
Comienzo a desnudarme. Pongo mi ropa al filo de esa repisa de concreto, y me acerco al muchacho que acompaña al ingeniero, que está en cuclillas otra vez, haciéndole sexo oral.
El muchacho comienza a aacariciarme mi abdomen y mi cintura. Me pide que me acerque.
Me pongo a su costado, y pongo mi mano izquierda a la altura de sus nalgas.
De pronto, siento que el ingeniero comienza a acariciarme los muslos, para luego practicarme sexo oral.
Deslizo mi pulgar hasta el medio de las dos nalgas del otro muchacho, y él comienza a acariciarme la espalda.
El ingeniero alterna haciéndonos sexo oral al muchacho y a mi.

22:54
El ingeniero se echa sobre la repisa de concreto, pero pone sus piernas en uno de los lados. El muchacho se coloca detrás de él.
El ingeniero se acomoda para chuparme el pene.
Poco después veo cómo el muchacho se agita, mientras sus caderas suenan al chocar contra las nalgas del ingeniero. Gime de placer.

23:09
El muchacho me pide que tome su lugar. Lo hago.
A tientas me coloco el condón que me dejaron, mientras él se saca el suyo y le ofrece su miembro al ingeniero. Como ahora estoy en contra de la luz, puedo ver claramente cómo se produce el sexo oral. El pene del muchacho es grande y grueso.
Penetro al ingeniero y comienzo a mover mi cadera, logrando el mismo sonido que mi antecesor.
De vez en cuando, el muchacho trata de mirar en mi dirección, y se muerde los labios, o se lame el labio superior de su boca.
La luz me deja ver su cuerpo marcado, y logro reconocer las facciones: es un empleado de construcción civil. que el año anterior estuvo postulando a un concurso de culturismo, y no obtuvo puesto.
El muchacho me pide que, cuando esté a punto de eyacular, que me aguante y le avise.

23:28
Le aviso al muchacho que quiero eyacular.
Me pide que pare, que me acerque y me quite el condón.
Me paro frente a él, y siento cómo el ingeniero me chupa el pene otra vez, y luego a él, quien me acaricia mi cuerpo con ambas manos.
El ingeniero agita nuestras caderas tomándonos de las nalgas.
De pronto el muchacho toma mi rostro, aproxima el suyo y me da un beso en la boca. Le correspondo.
En ese mismo instante, siento que eyaculo. Gimo debido a la excitación y la cosquilla que me produce la boca del ingeniero en mi glande.
Entonces, se lo chupa, y el muchacho se tirita todo, y da un gemido profundo, a la vez que dice: "Las di, las di".
El ingeniero se pone de pie y nos pide que le acariciemos el cuerpo mientras él se masturba.
algunos minutos después, nos avisa que está eyaculando.

23:45
Abro los dos candados del portón y dejo salir al muchacho con el ingeniero.

00:16
El ingeniero regresa. Hablo sobre el tema con él.

07:06
antes de retirarme, le paso la voz al ingeniero, y le recuerdo la conversación del momento cuando regresó. Me dice que descuide.
Me hace pasar a su caseta.
Volvemos a tener relaciones sexuales. Me acuesto sobre él y le introduzco mi pene en su ano, mientras él se agita, y hace que eyacule hasta por dos ocasiones.

08:34
Me retiro definitivamente del local en construcción y me voy a mi pensión a descansar.

CONCLUSIÓN
El muchacho entró a trabajar en la obra la mañana siguiente.
Cada vez que él y el ingeniero quieren tener relaciones, me invitan sin inconvenientes.
Ya lo hemos hecho tres veces más.
En la primera, volvimos a tener relaciones con el ingeniero.
En la segunda, ambos me hicieron sexo oral, pero el ingeniero volvió a ser penetrado por los dos.
En la tercera, el ingeniero nos hizo sexo oral a los dos, pero luego, yo los penetré mientras hacíamos trencito.
El ingeniero y el muchacho tienen traseros firmes e ideales para una penetración.
El muchacho ya me habló aparte para tener relaciones conmigo pero no se ha dado la oportunidad aún.
Mi capitán está contento con mi desempeño.

(Preparado por SOT para Hunks of Piura Entertainment. ©      2012)
¿Quieres publicar tu relato? hunks.piura@gmail.com

jueves, 28 de noviembre de 2013

Crónicas de un moderno (4)

ACONSEJAMOS DISCRESIÓN DEL LECTOR: Algunas escenas que presentamos a continuación son inapropiadas.

 

TRACK #4 MI PRIMERA EYACULACIÓN

Hace una semana volví  a ver a Erick,  había venido a visitar a su familia, yo pasaba a comprar algunas cosas para comer.  Él pasó junto a mí, ahora ya no me saluda, ni me mira, que lástima. Después que desapareció, recordé aquellos tiempos, llegué  a  casa,  fui a mi cuarto, los recuerdos me invadieron, y con una sonrisa pícara que se dibujó en mi rostro, me acordé cuando mi mamá se dirigió a mi cuarto.

-Norma  te buscan-dijo mi hermana.

-Ya voy respondió-  mi mamá

Al parecer se dio media vuelta, sin lograr llegar a abrir la cortina del cuarto y encontrarse con "espectacular escena”.

Creo que si no la hubiesen llegado a buscar yo no estuviese escribiendo, no estaría vivo para contar esto, hace rato me hubiesen sacado la mierda.

Que tal susto el que me llevé y Ericksito también.

Nunca terminé como quien dice baceandome en él.

Posteriormente, solo repetíamos la escena, de que él se pegue a mi cuerpo, pero ya no volví a penetrarlo tan rico como aquella vez.

Lynn y Diego, los mismos chibolos con quienes jugaba las escondidas, a veces querían llegar a jugar nintendo, yo no los dejaba pues ya tenía con quien jugar nintendo y a veces jugar otras cositas. Ya se me había hecho costumbre de que cada vez que jugaba nintendo con Erick, éste se terminara sentando encima de mí.

Una vez estaba con Erick en un acto similar a los anteriores,  de pronto escuché risas que soltaron, mmmmmm ¿Quienes serán??

Con disimulos me asomé  y logré identificar que era diego y Lynn creo que ellos siempre se habían ganado lo que hacía yo con Erick y al parecer también querían probar de mi medicina jejeje, habían días en los cuales Erick no iba a jugar y los lobos feroces de Diego y Lynn buscaban esconderse conmigo, Lynn una vez lo hizo, colocó su trasero delante de mí, bueno no estaba mal pero si comparamos el de Lynn con el de Ericksito, pues el de Lynn quedaba en nada, los mismo pasaba con pasaba Dieguito, se ponía delante de mí, con la excusa de que, según yo te cubro porque, como tú eres más grande, si me encuentran tu puedes salir corriendo y avanzas a tocar el poste y entonces la cuentan de nuevo, perfecto yo y mi pene contento mientras tenerlo delante mío bacán.

Lástima que esa aventura no duró para siempre porque venía la maldita época de colegio ya por esas fechas Erick hacía sus maletas para regresarse a su pueblo.

Colegio, casa y tareas; tareas, casa y colegio que aburrida que empezaba a ponerse mi vida.

Ya tenía 13 años y a partir de allí tengo entendido que empieza a desarrollarse los espermas en el hombre y tanta cosa pero bien es cierto que extrañaba tener a Erick junto a mí, ¿Sería que empezaba a coger gusto por personas de mi mismo sexo?

Una tarde de sábado llego Diego y Lynn a mi casa a buscar a mi hermano para jugar blade blade (algo así se escribe creo), mi hermano estaba durmiendo así que yo los atendí, entraron a mi casa y estaban jugando, me llamaban para que jugase con ellos pero en realidad yo no importaba, me había vuelto un poco sobrado, en el sentido que ya no quería compartir momentos con la gente del barrio.

Al promediar las 5pm Diego se fue, me quedé con Lynn, solos en la sala porque mi hermano estaba durmiendo, mis otros hermanos no estaban y mi mamá también dormía.

Me metí a la moto taxi que habían comprado meses atrás y como era con puertas la cerré, pasó poco rato para que Lynn abriera las puertas y se metiera a hacerme compañía ahí, estando en el interior de la moto se puso de pie y al volverse a sentar busca mis piernas y se sentó encima de mí.

Mmm- este quiere pene me dije a mi mismo.

Bueno yo empecé a seguirle el juego y lo penetré, él estaba feliz, mi cuerpo empezaba a tener otra sensación distinta, sentía que algo iba a pasar, al rato saqué mi pene y me quedé un ratito con el pene afuera, sentí que algo vino mmmmm.

 Me ardió un poco al expulsarlo, pensé que quería orinar, fui al baño y veo que había expulsado algo lechoso. Por primera vez en mi vida conocía el semen, mi semen; después de esa vez, ya no agarre con el chibolo.

Yo cursaba el segundo año de secundaria, a mi aula entró un chico nuevo, él era de Cajamarca, Raúl se llama, era un poco más alto que yo, ojos marrones claros, delgado, estaba bueno el chibolo, llegó todo tranquilito, pero con el tiempo resultó ser un pendejazoo, siempre jodia a las flacas, al igual que yo con trece años, era bien arrecho.

Raúl siempre se sentaba lejos de mí,  pero si teníamos amistad. A ese siempre lo veías con las manos en su pene, el que se le paraba por tanto manoseo, eso excitaba.

Un día tocó hacer limpieza de aulas, todos estaban con ropa de educación física, la típica vestimenta del polo blanco con el logo del colegio y un buzo de tela bastante fina, Raúl se acercó y me dice:

-Van a ver agua al baño

-Ya bueno, van-le dije.

En el baño yo estaba lavándome la cara y él orinando, de pronto, siento un cuerpo que se pegó a mí, era Raúl, quien estaba detrás mío y con ese rico pene que comenzaba a despertarse, él me lo juntaba sobándolo en mi trasero, puxa se sentía rico, más aún cuando Raúl comenzaba a moverse y a apegarse mas y mas, ¡que rico concha su mare!

Yo también quería sobarle mi pene en su trasero, pero él no se dejaba, por más que yo trataba, y hacía numerosos intentos colocándome detrás de él, pero él nada que ver, parecía que nomás le gustaba poner el pene sobre el culo.

Lo importante de todo es que esa escena estaba caliente y llena de adrenalina.

Raúl me condujo a una cabina del baño, allí yo puse mi culo en él, pero solo por encima del buzo, aunque me hubiese gustado sacárselo y que me lo meta todo, se le veía excitado, comenzó a cruzarme sus manos en mi cintura y podía sentir que su miembro se le paraba bastante, solo nos mantuvimos así, por desgracia no pasaron más cosas y nunca más se volvió a repetir eso. Pasaron unos tres meses y Raúl, se cambió de colegio.

Llegó el día de la primavera, fuimos de paseo a Sullana, las secciones de 2do A y 2do, yo pertenecía a segundo B era y de segundo A era Jefri, el mismo chibolo con el que empecé desde pequeño.

 

 

(CONTINUARÁ…)

 (CONTINUARÁ…)

 

© 2013 Hunks of Piura Entertainment. Los nombres fueron cambiados. Escribe a hunks.piura@gmail.com o comenta aquí. SIEMPRE PRACTICA SEXO SEGURO.

 

martes, 22 de mayo de 2012

Su homofobia y nuestra intolerancia

Por: Laertes

La semana pasada les pedimos que opinen sobre cómo erradicar la homofobia. Aquí un punto de vista para iniciar la discusión.
La mejor respuesta parece ser "acabando con los homofobos": muerto el perro, muerta la rabia. Pero sería lo mismo que hacen ellos con nosotros.
Lo mejor sería enseñar que la vida de un gay no es fácil, ni disipada, como muchos piensan, o, como muchos de nosotros, como gays,  muchas veces hacemos creer con nuestro comportamiento.
La homofobia es tan vieja como el homosexualismo. Desde siempre hubo gente contraria a nuestra orientación sexual, como hubo gente que denigró a los negros, o que mató a los judíos
El homosexual, por decirlo así, es el nuevo perseguido, con la diferencia que nosotros, a veces, somos quienes originamos esa persecución.
Claro, la culpa es quenosotros, como gays, siempre somos pomposos, alegres, más extrovertidos y sexualmente desinhibidos. Es nuestra naturaleza.
El que acabemos con la homofobia -o al menos reducirla- depende únicamente de la educa´ción en la familia, en los colegios, en las universidades, enseñando que todos merecemos respeto, que todos tenemos un lugar en el mundo.
La Iglesia es la máxima homofoba. Generalizando, muchos sacerdotes dicen que está bien ser homosexual; el pecado está en practicar la homosexualidad. Otros dicen, porque me lo han dicho: "Dios creó al hombre y a la mujer", entonces ¿ a nosotros quién nos creó?
Según la Iglesia, está bien  tener tendencias homosexuales, pero  debemos guardar celibato, no practicar  relaciones, no enamorarnos de personas de nuestro mismo sexo.
Yo he sufrido de cerca la homofobia, de parte de un compañero de colegio, y descubrí que me fastidiaba porque yo le gustaba en ese entonces. Posteriormente me enteré que deseaba mi cercanía en privado, pero en público me trataba de homosexual, sin llegar al sexo explícito.
Creo que para reducir la homofobia, tenemos que educarnos nosotros mismos, educar a nuestros amigos, educar a nuestros hijos, en casa y en el colegio; corregir a quienes se creen con la autoridad de juzgar en nombre de "la hombría y la masculinidad", de Dios y de las buenas costumbres.
La cruzada para erradicar la homosexualidad es grande, pero  nosotros debemos unirnos, dejar de lado nuestras diferencias, mirarnos mal porque uno se vistió mejor que el otro, porque uno es más guapo que el otro, tiene más dinero o mejor cuerpo. Dar ese gran paso, y sobre todo educarnos y educar.
 
¿Estás de acuerdo con este punto de vista? ¿qué opinas? hazlo a continuación o en hunks.piura@gmail.com

sábado, 26 de marzo de 2016

La Agencia (15)

Por Hunk01

 

Cuando la novela acabó, la producción organizó una gran fiesta de despedida. Rodrigo no estaba muy animado a asistir. De hecho, tras la muerte de santiago, sus fines de semana consistían en ir a Cangrejos, una playa solitaria, y caminar solitario, vestido apenas con un diminuto bañador, lo que le dejaba una sexy marca que se apreciaba cada vez que realizaba sus escenas de desnudos. Meditaba, oía las olas del mar, armaba castillos en la arena, se divertía viendo como los cangrejitos huían de él cuando caminaba entre ellos.

Así que estaba planeando regresar a la playa cuando Raúl le palmeó el hombro.

-          ¿Listo para el reventón?

-           No. Tengo otros planes. ¿Tú?

-           Me iré a un lugar mágico y místico.

-           ¿Cusco?

-           Jajaja. No. Algo más cercano. ¿Quieres venir conmigo?

A la mañana siguiente, Raúl y Rodrigo llegaron a un edificio que parecía el estudio de televisión donde trabajaban. Adentro habían varios omnibuses estacionados. Ambos abordaron uno de ellos. Ocho horas después, llegaron a Huancabamba. Al salir del terminal, Raúl contactó a un joven, lo siguió. Al anochecer, él y Rodrigo llegaban a una choza. El ocaso dibujaba raros picachos que el joven contempló fascinado. Un hombre de unos 35 años y vestido con un poncho bermejo les dio la bienvenida y los invitó a pasar, los acomodó en una habitación, y luego los llevó a cenar sopa de gallina.

-           Descansen un poco. A medianoche comenzamos. Disculpen que solo hay una cama, pero no esperaba al joven.

-           Tranquilo, Mateo. Rodrigo y yo nos acomodaremos.

El anfitrión se retiró.

-           El viaje me cansó tanto que hasta me dormiría en el suelo.

-           Puede ser, Rodrigo, pero amanecerías tieso.

Rodrigo y Raúl se acomodaron en la cama y durmieron hasta que les pasaron la voz a medianoche. Raúl se levantó y se desnudó por completo.

-           ¿estás loco, borícua? Afuera debe hacer un frío de mierda.

-           Desnúdate si quieres, pero es parte del rito.

Raúl salió. Rodrigo, entonces, tocó las paredes y las sintió frescas. Comenzó a desnudarse poco a poco. Cuando se quedó como vino al mundo, descubrió  que su cuerpo no se tiritaba ni sentía frío. Salió del cuarto.

Al llegar a la sala, encontró a Mateo y Raúl arrodillados sobre una jerga, ambos desnudos. El chico que los había llevado hasta la choza tomó a Rodrigo del codo y lo arrodilló al costado de Mateo, quien, pocos segundos después, comenzó a hacer una oración y bebió algo en una concha grisácea. Sirvió otro poco y se lo dio a Raúl; luego hizo lo mismo con Rodrigo. Era un licor amargo aunque con cierto sabor a anís. Rodrigo sintió sus ojos pesados pero sin la sensación de sueño. Fue respirando más despacio hasta que no oyó nada y no se percató de nada. Mateo seguía rezando en un idioma que desconocía. Poco a poco, Rodrigo vio como una especie de túnel y una luz al final. A medida que avanzaba, vio como en una película, todos los hechos de su vida: una infancia llena de regalos, una adolescencia llena de fiestas y ropa, una juventud que prometía una carrera, una familia que tenía una casa aunque no se viera frecuentemente, las pasarelas, las sesiones de fotos, la novela, las sesiones de sexo con Lugo, Santiago, el productor. De pronto, Rodrigo sintió su pene erecto. Exhaló un poco, y comenzó a eyacular profusamente. Jadeaba. Miró a su izquierda: Mateo y Raúl también estaban erectos, con los ojos cerrados pero con un gesto de excitación. Raúl eyaculó; luego Mateo. Los tres se miraron sin morbo, como liberados. Mateo los tomó de la mano.

-           Vamos a purificarnos.

Solo se pusieron poncho y sus zapatillas, más un sombrero. Caminaron por dos horas a través de la oscuridad. Arriba, era posible ver todas las constelaciones.

Llegaron a un paraje donde corría mucho viento y hacía frío. Mateo siguió orando y rociándoles un raro licor que los chicos bebieron también. A las cinco de la mañana, el paraje comenzó a aclarar. Mateo quitó los ponchos a Raúl y Rodrigo; él hizo lo mismo. Los tomó de la mano y les pidió que lo acompañaran.

-           Piensen en su felicidad. Solo en su felicidad.

Avanzaron un paso más. Rodrigo sintió que sus pies se congelaban, pero sintió la adrenalina también. Segundos después, se sumergió en el agua helada tres veces. Salió desnudo a la orilla. La aurora ahora permitiía ver una pared de roca frente a sí, y en la base, una laguna del tamaño de una cancha de fútbol. Raúl tomó su mano y le sonrió con cariño. Rodrigo hizo lo mismo. Mateo salió desnudo de la laguna e hizo que todos se pusieran sus ponchos otra vez, y les pidió regresar a su choza, para desayunar y descansar.

Cuando Rodrigo despertó, notó que la claridad se colaba por las rendijas del techo. Alguien lo abrazaba: era Raúl. Ambos estaban desnudos, pero no sentían frío. ¿Acaso todo había sido un sueño? Rodrigo fue sacando el recio brazo de Raúl.

-           ¿Te incomodo?

-           Pensé que estabas dormido. ¿Tuvimos sexo?

-           Mejor que eso. Mejor que eso.

Rodrigo se volteó. Detrás de Raúl estaba Mateo también abrazándolo desnudo.

-           ¿Durmieron bien, jóvenes?

-           Creo que sí. ¿Tú, Raúl?

Raúl abrió los ojos, sonrió, se acercó a la cara de Rodrigo y lo besó tiernamente. Rodrigo comenzó a acariciarle el musculoso cuerpo. Entonces Raúl se volteó como pudo y besó a Mateo.

Los penes de los tres no tardaron en erectarse, mientras se confundían en un nudo de caricias, besos, roces, gemidos, cimbrados y poses. Cuando Rodrigo quiso eyacular, Mateo tomó el pene del muchacho, lo envolvió en un pañuelo rojo y dejó que el blanco fluído se depositara ahí. Hizo lo mismo cuando Raúl eyaculó e hizo lo mismo cuando él eyaculó. Metió los pañuelos en bolsitas plásticas y se los dio a cada  uno.

-           Guárdenlo, y cuando regresen, me buscan y completaremos la ceremonia.

 

(CONTINUARÁ)

 

© 2016 Hunks of Piura Entertainment. Esta es una obra de ficción: cualquier parecido con nombres, lugares o situaciones es pura coincidencia.

domingo, 3 de julio de 2022

ASS (35): La libido insaciable del candidato

El sexo con patas es una buena forma de dar y recibir favores políticos también.


 

Sobre una cama, un chico trigueño fornido y lampiño, no más de 20 años, mete pinga al culo de otro hombre de contextura normal aunque con piernas y culo musculosos, no más de 45 años, quien lo recibe en un cómodo misionero. Ambos gimen mientras la penetración es intensa sin llegar a lo brutal. El más joven levanta el rostro, frunce placenteramente el ceño y jadea profundo. Da unas cuantas embestidas más a ese culo y se detiene poco a poco.

“Ya la di”.

“Follas riquísimo”.

El joven se incorpora, saca su pene, se quita el condón y se baja de la cama.

“¿Dónde boto el forro?”

“En el water”, le dice el que aún sigue acostado. “Si quieres, dúchate”.

El chico sonríe y se va a la pieza ccontigua. El que sigue acostado y desnudo piensa que meter su pinga en ese culito redondo y aferrarse a esas piernas gruesas debe ser tan excitante como a ver estado bajo sus brazos también gruesos. Mejor se levanta y también se dirige a la ducha. Adentro el chico ya se está jabonando.

“Ahorita acabo, don José Luis”.

“Normal, podemos bañarnos juntos. ¿ya tiraste el condón donde te dije?”

“Sí, don José Luis. Disculpe más bien si le hice doler”.

“No,descuida. Recuerda que tienes que presentar tu expediente en un fólder pasado mañana directo a Salaverry y él se encarga de todo”.

El chico asiente. Minutos después, cuando ambos ya están vestidos, José Luis le entrega una tarjeta de presentación con su nombre. Se le acerca tocándole el bulto.

“Las paredes tienen oídos, así que no se lo comentes ni a tu almohada. Cuando te toque renovar contrato, volvemos a follar, ¿entendido?”

“Entendido, don José Luis. Tiene un culo riquísimo”.

El hombre más adulto sonríe y despide al muchacho. Apenas abandona el dormitorio, entra un hombre más bajo y guapo, cabello peinado a lo Elvis, delgado aunque evidentemente atlético, quizás 35 años aunque en realidad tiene cinco más. Se despide del chico que sale con la cabeza baja y cierra la puerta con seguro.

“?Tenemos nuevo sereno, Josélu?”

“Sí, querido Salaverry. Nada que hacer que estos chibolos heterocuriosos follan riquísimo”.

“Hablando de follar, llegó tu… bueno, tu gestor de campaña”.

José Luis sonríe sarcásticamente. Salaverry vuelve a abrir la puerta, llama a alguien y entra Eliezer.

“¡Pelu! Vine a la hora que me dijiste pero tu… edecán me dijo que estabas probando pinga”.

“José Luis, Eli. José Luis. ¿Cómo te fue por San Sebastián?”

“El alcalde, ni mierda; pero te conseguía Sandro y al capi”.

“No me digas que hiciste un trío con esos dos rechuchas”.

“Sí, pero mejor estuvo el trío con el capi y ese chibolo de administración de empresas, el hijo rebelde de ese empresario amigo tuyo, el de la fábrica de…”

“¿le metiste pene a Julio o a Flavio?”, se sorprende José Luis.

“Se la metimos al tal Flavio… Prometió votos si lo dejamos hacer porno gay”.

Salaverry se intriga:  “¿Porno gay en Piura? ¿Quién es el osado?”

“¿Recuerdas a ese chico que posó desnudo para esa expo en Bellas Artes?”

“Ah ya, el gogo atlético”, recuerda Salaverry. “¿Y cómo nos dará votos haciendo porno gay?”

“Pide inmunidad, que nadie lo joda, y a cambio mueve a sus seguidores para votar por Pelu”.

“Mientras no me pida follármelo en cámara, sí nos conviene”, reflexiona José Luis.

“Pero casi linchan a ese profesor por mostrar el pene flácido de ese chico”, objeta Salaverry.

José Luis se le acerca y le da un beso en la boca:

“Tampoco podemos despreciar la oferta, Aníbal: los LGTBIQ y demás están ganando espacio. Pelearse con ellos sería una estupidez política”.

“Pero el obispo, Josélu…”

“¿Acaso no son los gays quienes más follan con gente de su mismo sexo, querido Salaverry?”

“Y hay gays evangélicos, y budistas, y agnósticos, y ateos”, agrega Eliezer.

José Luis vuelve a besar en la boca a Salaverry. Hace una seña a Eliezer quien se acerca y también besa al edecán. Luego, los tres al mismo tiempo. Para ser todo formalito, Salaverry tiene unos labios y una lengua que se ajustan perfecto a la de sus otros dos compañeros. Mientras tanto, los tres se van sacando la ropa.

Ya desnudos y subidos en la cama, José Luis mama la gran verga de Eliezer mientras masturba la de Salaverry, recta, gorda, emanando mucho líquido preseminal, 18 centímetros destacando en medio de un cuerpo muy velludo. Al igual que Eliezer, el edecán no se corta o rasura el vello púbico, pero en relación a su armonioso cuerpo, tampoco se ve mal.

Puesto en posición de pollito tomando agua, Eliezer separa las grandes nalgas de José Luis y comienza a hacerle un beso negro mientras Salaverry entrega su pene erecto para que su jefe se lo mame todo. Luego,los dos subordinados se turnan para meter y bombear sus grandes penes dentro del ano de su jefe. El que no lo penetra por atrás, lo hace por la boca.

En ese trance, cuando a Salaverry le toca meter su pene al culo de José Luis, termina expulsando todo su semen allí dentro. Resopla, gime profundo, se aferra a las grandes nalgas de su jefe mientras deja que su orgasmo fluya. Eliezer lo mira sonriendo.

Ya relajados, los tres descansan desnudos en la cama.

“¿Dónde dices que harán ese show porno gay?”, pregunta José Luis fingiendo desinterés.

“Zona Industrial. ¿Quieres ir?”

“Aunque quiera, hoy me toca ser esposo modelo. ¿Y… Julio no pidió nada?”

“Darle chamba a su hijo. Parece que hay un roche con el cura de San Sebastián y el capi prefiere que trabaje para ti”.

“¿Qué roche tiene el cura de san Sebastián?”, curiosea Salaverry.

“Que es más cachero que todos nosotros juntos, o eso me insinuó”.

“Aguanta”, reacciona José Luis. “¿No es el hijo del capi que…?”

“Sí, Pelu. Creo que es el que te cachaste hace años”.

“Puta madre”.

“¿Por qué? ¿qué pasa?”, se extraña Salaverry.

“Q        ue cuando eso pasó, ese chibolo tenía… 14 años”. 

    

lunes, 24 de marzo de 2014

Anselmo (24)

ACONSEJAMOS DISCRESIÓN DEL LECTOR: Algunas escenas que presentamos a continuación son inapropiadas.

 

Por: N-Azz

 

CAPÍTULO 24

“¿Nombre?”

“Segundo Ismael Narváez Olaya”.

“¿Edad?”

“21”.

“¿Cumplidos?”

“Sí, en mayo”.

“Bien. Dame tu brazo. Quieto  ¿sí? Bien… flexiona tu brazo. Mantennlo así por cinco minutos. Es todo”.

El chico vestido con bata blanca puso el tubo con la sangre en una gradilla. “¿Siguiente?”

“Jorge Luis Pérez Roca. 25 años. Cumplidos en julio”.

Zulú estaba en el extremo de la cocina, sudando, aunque no hacía calor.

“¿Jo’ge Luí’? ¿Y de’ónde se llama M’a’?”

Don Martín miraba la escena, como supervisando.

“¿Y de dónde te llamas Zulú?”

 “El’ij’e puta de Zá’ me lo puso”.

“¿Siguiente por favor?”

“Zulú, sigues tú”, apuró don Martín.

“P-p-pero ¡yo’jtoy sano! ¿No me vé’?””

“no me digas que te cagas de miedo por una aguja”.

“No. Que va. Pero, pero, no’é necesario pué’”.

“Por favor, señor”, requirió el embatado.

Don Martín prácticamente cogió a Zulú por sus brazotes,lo empujó y lo sentó a la fuerza, muy a pesar de sus protestas.

“¿Nombre?”

“¿Delant’e tó’?”, protestó el moreno sudando mucho más, tanto que su camiseta se pegó a su bien marcado cuerpo.

Don Martín pidió que Max y Febo salieran de la sala de la televisión. Los dos no se fueron muy lejos, pues cruzaron el pasadizo y se sentaron en las bancas del gimnasio.

“¿Nombre?”

“¿No hay nadie, ¿no?”

“¡Ya carajo! ¿Vas a colaborar con el señor?¡? ¡No tenemos toda la mañana!”

Don Martín comenzaba a perder la paciencia.

Mientras tanto, en el escenario del Alpha Male,con cortinas cerradas, Baco estaba solo. Comenzaba a imaginar cómo sería su actuación cuando le tocara tener sexo frente a unas 150 personas.

Estaba recostado en el mismo sofá donde Zulú, Febo y el ausente Zack enloquecieran al público un mes antes.

¿Quién sería el compañero de escenario ideal para él?

No negaba que Zulú le era atractivo, pero despreciaba su actitud. Apreciaba a Febo, pero compadecía el hecho de que negara a su pueblo. Obviamente, Kike sería de confianza, pero su padrino lo había vetado debido al VIH. Max era el que quedaba. Sin duda, él sería el compañero sexual ideal, pues le parecía lo más cercano a su añorado Elías… pero no era Elías.

La nostalgia quizo raptarlo. Entonces se repitió mentalmente que Anselmo debía quedar atrás, debía ser fuerte y afrontar este nuevo destino.

Si sus compañeros se habían acostumbrado a hacer del sexo una forma de vida, ¿por qué él no?

Súbitamente, Kike entró y se sentó a su costado.

“Wáshington Saldívar Barros, alias Zulú”.

“¿Cómo?”

“El nombre verdadero del vergón. 22 años. Están tratando de sacarle sangre”.

Se oyó un grito desgarrador de dolor.

“parece que ya lo hicieron”.

Kike se rió.

“Yo también quiero saber si estoy positivo”.

“Seríamos dos. Pero, ¿has tenido sexo ya?”

“Cuando lo hice con Elías no nos protegimos”.

“Pero lo hicieron una sola vez”.

“Los papelitos que trajiste dicen que basta un solo contacto para estar contagiado”.

Baco se acercó y abrazó a Kike, quien reaccionó con miedo. “¿Qué haces?”

“Los papelitos dicen que si te abrazo no me contagio. Sólo si tenemos sexo sin condón o si me pasas tu sangre”.

Kike sonrió y se acurrucó en el pecho de su amigo. “tu memoria de elefante”.

“¿Se habrán dado cuenta que falto yo?”

“Si te presentas, lo cagas a don Martín. Supuestamente no deberías estar aquí. Además, ese día que fingimos el trío con Max, nos ‘protegimos’. Por eso no te hará la prueba”.

“Si todo sale como él dice, la gente se dará cuenta tarde o temprano”.

Kike no supo qué responder a Baco, pero ¿cómo don Martín disimularía la existencia de un menor de edad en el personal del Alpha Male?

Justo, el susodicho ingresó. “Ya puedes bajar. El chico del laboratorio se fue”.

Los tres regresaron al gimnasio.

Fevo y Max estaban sentados sobre las bancas, algo pensativos. 

Don Martín pidió al instructor que organizara todo para entrenar. “Llamen a Zulú”. Febo salió a buscarlo.

Mientras Baco y Kike se fueron a sus dormitorios para cambiarse, Max empezó a hacer lo mismo entre las máquinas. Don Martín lo miraba mientras se quedaba en suspensores y se ponía su body de siempre. “Hazlo suave con Kike”.

Max hizo sí con la cabeza. Se había terminado de cambiar.

Febo entró con Zulú, quien mantenía su brazo flexionado y un gesto de dolor en la cara.

“No pod’é’ntrenar”.

“¿Y ahora que mierda te pasa?” don Martín perdía la paciencia de nuevo.

“No pue’o mover mi brazo. ¡Me duele!”

Don Martín agrarró el puño de Zulú, y, violentamente lo obligó a extender la extremidad. El moreno gritó tan fuerte como cuando le metieron la aguja, y comenzó a sollozar.

Max y Febo no podían contener la risa.

Don Martín meneó la cabeza. “Negro de mierda. Se nota que no has ido al ejército”.

Se fue de ahí.

Por la tarde los reunió a todos en el comedor. Les entregó sus sobres. “Yo sé que la ley dice que es personal, pero deben decirme el resultado si quieren seguir chambeando conmigo”.

Max, Febo y Zulú abrieron los sobres, desdoblaron el contenido, y se rascaron la cabeza.

Reactivo. No reactyvo. ¿Dónde decía si estaban infectados?

Don Martín los vio y le sonó a sánscrito.

Llamó al laboratorio.

Don Martín regresó. Los miró a todos.

Los cinco segundos de silencio se hicieron una eternidad.

“Están limpios muchachos”.

 

 (CONTINUARÁ…)

 

© 2012, 2014 Hunks of Piura Entertainment. Esta es una obra de ficción: cualquier parecido con nombres o situaciones es pura coincidencia. Escribe a hunks.piura@gmail.com o comenta aquí. SIEMPRE PRACTICA SEXO SEGURO.

Texto producido con el Método Writting Fitness. Más información aquí.

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