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domingo, 12 de junio de 2022

ASS (32): ¿Es seguro mamar pinga en un bus?

Bartolo es tan arrecho que puede tener un sexo tan romántico como arriesgado.

    
 

Suena una alarma en la oscuridad de la madrugada y Bartolo se despereza bajo sus cobijas. Al estirarse, siente un calor en su espalda y de inmediato un cuerpo atlético desnudo como el suyo; entre sus nalgas, el gran pene erecto de Marcano.

“Ya son las cuatro: levántate”, le dice en su oreja justo antes de besarle el cuello.

“Cinco minutos más”, ruega Bartolo sintiendo que su pinga también se pone erecta.

“Perderás el bus a Piura, y luego tu bus a Chiclayo… vamos a bañarnos”.

Bartolo gira bajo las cobijas, abraza a Marcano y le da un beso en la boca mientras pega todo su cuerpo desnudo, en especial ambas pijas al palo.

“¿En serio quieres que viaje y perderme un fin de semana cachando contigo?”

“Amo tu boca, tu verga y tu culo, vale; pero el transporte no espera”.

“Cachemos al toque, ¿sí, chamito?”

Marcano sonríe en la oscuridad, besa de nuevo en la boca a Bartolo, se acuesta encima; ambos comienzan a acariciarse. Marcano mueve su cadera estimulando ambos falos al mismo tiempo. La cobija se corre un poco. Le besa el cuello de nuevo, luego le chupa bien ambas tetillas, baja por el lampiño vientre, besa el vello púbico rasurado y comienza a chupar el pene mientras con una mano juega con los testículos y con la otra, aprovechando que Bartolo está abierto de piernas, va hasta la raja entre ambas nalgas duras. Para ayudarlo, bartolo eleva las piernas. Marcano se moja uno de sus índices con saliva y comienza a masajear el ano de su amante, muy suave, muy tierno.

La chupas bien rico, chamito… también te la quiero chupar”.

Marcano sonríe nuevamente, se incorpora por un instante y cuidadosamente se arrodilla en sentido opuesto. Ahora que están haciendo un 69, Bartolo también puede acariciarle testículos, nalgotas y estimular el ano mientras le chupa el pene.

Pero bartolo va un paso más allá. Como sea hace que el ano de Marcano quede a la altura de su boca y le hace un beso negro.

El venezolano comienza a rozar su largo y grueso pene contra el medio de los dos pectorales de Bartolo; adicionalmente, usa una de sus manos para masturbarle el pene como queriendo apurar algo y lo consigue.

“Voy a eyacular, chamito. ¡Se me viene la leche”!

Pero Marcano parece no hacer caso. Siente que el semen le inunda la boca. Se lo traga. Tras la sesión sexual, ambos se bañan juntos.

“Hiciste trampa, chamo. Se supone que los dos debíamos eyacular juntos”.

“Me estoy guardando para esa escena de sexo esta noche: ya sabes que con esa plata, podemos hacer todo lo que habíamos planeado”.

Bartolo sonríe en el estrecho cubículo de mayólica; acaricia la mejilla de Marcano:

“Lo sé, chamito. Solo recuerda que no debes arriesgar tu salud. Ya sabes lo que pasó con…”

“Sí, y el muy estúpido no quiere dar la cara”.

“Pero tú me aseguraste que contigo siempre usó condón, ¿no?”

“Conmigo siempre usó condón porque se lo exigí, pero no sé si con el resto”.

Casi volando y con su mochila de viaje  a la espalda,Bartolo baja las escaleras y se detiene en el pasillo del segundo piso. Toca una puerta. Sale Eliezer ya vestido secundado por Sandro quien se cubre sus genitales con una toalla y se detiene justo debajo del dintel. Saluda coquetamente.

“Pensé que te quedaste dormido”, sonríe Eliezer.

“Perdona”, se sonroja bartolo.

Sandro vuelve a meterse a su cuarto, y así desnudo, a su cama. Toma su celular, marca un número. A los cinco minutos, siente unos toques discretos en su puerta. Salta de su cama y abre. “Más veloz que un rayo”, comenta sonriendo.

Marcano, vistiendo polo y short, ingresa; de inmediato se los quita: queda desnudo otra vez.

Bajo las cobijas, Sandro está acostado boca arriba y con las piernas abiertas mientras Marcano está encima suyo besándole la boca y sobando ambos penes ya erectos. Tras besarle el cuello, Marcano repite la vieja técnica de mamar las tetillas, besar el abdomen (que sí tiene algunos pelitos), llegar al vello púbico algo recortado y mamar el pene, estimular los testículos con la otra mano y la otra meterla por la raja del culo hasta masajear el ano.

“Marcanito… ¿me dejas probar tu anito?”, bromea Sandro.

El venezolano no se hace de rogar. Repite la misma maniobra que con Bartolo y básicamente se sienta en cuclillas sobre la cara de Sandro dándole oportunidad a que goze sus enormes nalgas y su agujero a discreción. Cuidadosamente, Marcano se inclina y vuelve a chupar pija masturbándola al mismo tiempo. Y parece que la técnica combinada vuelve a dar resultado.

“Las quiero dar en tu cara”, pide Sandro extasiado.

Marcano para de chupar la pinga, la pajea rápido, cierra la boca y deja que los chorros de semen se disparen en sus mejillas. Cuidadosamente, se acuesta boca arriba y deja que Sandro se eche ssobre él para lamer su propia leche. Al terminar, lo besa en la boca.

“¿Te ordeño también?”, consulta.

“No es necesario, chico. Pero… ¿qué te parece si te acompaño en la cama hasta que te levantes?”

“Me parece una excelente idea”, sonríe Sandro.

Mientras tanto, el bus rumbo a Piura ya dejó las últimas calles de San Sebastián y la cabina de pasajeros se queda a oscuras. En la última fila viajan Eliezer y Bartolo pegados a la ventana.

“va casi vacío, ¿no?”, comenta Eliezer.

“Debe ser que es sábado o que es muy temprano”, cree Bartolo.

Pasan unos segundos y siente que Eliezer le toma la muñeca y se la lleva evidentemente hacia la bragueta: la pinga que vio y chupó la noche anterior está otra vez libre de cualquier ropa que la oprima.

“Qué pendejo eres”, sonríe.

“Aprovechemos que está oscurito”.

Bartolo duda, pero siente fluir la adrenalina. Se inclina y comienza a mamar la pinga. Eliezer reclina su asiento y pone sus dos manos sobre el fffrondoso cabello de Bartolo. El pedazo de carne no tarda en ponerse duro. Aunque, pensándolo bien, Eliezer usa la mano que tiene libre para recorrer la espalda del otro chico y meter su mano dentro de  la pantaloneta que se puso esa mañana para viajar. Se interna bajo la ropa interior y gana el par de lampiñas, suaves y bien formadas nalgas y luego masajea el ano.

Afuera ya comienza a despuntar el día aunque aún muy débil. Eliezer trata de concentrarse en el sexo oral y se acomoda un poquito, cuando de pronto, con la poca claridad disponible, ve acercarse a alguien. Desconecta a Bartolo de su pene, como puede se lo mete dentro del pantalón. El muchacho se asusta, más al mirar que alguien se aproxima y se sienta a su lado.

“O se bajan con algo, o llamo al cobrador”, dice aquella persona con una voz aguardientosa.

Para finalizar,mira un video porno gay aquí. 

jueves, 8 de diciembre de 2011

Tu ropa interior ideal

Es la última frontera antes de descubrir aquello que nos interesa, ya sea por delante o por detrás.
¡Por supuesto! Es nuestra ropa interior, underware, interiores, calzones, o como los quieras llamar.
Aunque los boxers parecen haberse puesto de moda otra vez, no siempre debes guiarte por este criterio.
Igual que con toda tu ropa, debes buscar algho que te deje cómodo. Ten en cuenta que esto es lo que llevamos por dentro, y si te molesta no siempre estarás de buen humor.
De nuevo un consejo relacionado con la tela. Es mejor el algodón, incluso si se entalla a tu cuerpo, pues el hombre suele sudar más de la entrepierna, entonces, es una fibra que absorbe mejor ese líquido y no genera alergias.
La ropa interior de materiales sintéticos es una buena opción para el frío, o para esos momentos íntimos especiales, y, si te olvidaste de tu ropa de baño, puede fungir perfectamente como aquélla.
Otro consejo: no uses ropa interior muy ajustada porque te jode la circulación de la sangre, especialmente si andas panchonchito. Compra los de tu talla real y te evitarás problemas.
Pero, ¿qué tipo de ropa interior es la más adecuada para qué momento? Revisemos.

BOXER: El también famoso pantaloncillo, se ha vuelto popular por la moda.
Tienes dos variedades: los sueltos y los entallados.
Son perfectos cuando debes quedarte semi-desnudo frente a mucha gente porque el roche no es mayor.
Los boxers sueltos son ideales si tienes nalgas planas y quieres dar sensación de volumen, especialmente bajo los jeans.
Los entallados, mas bien, suelen contraer las nalgas, así que son buenos para los culones (aunque ya salieron unos en EE.UU. que levantan las pompas). Estos son excelentes para usarlos bajo la ropa formal o de tela, ya que si te debes agachar o sentarte en cuclillas, no se marcan como los slips, sin importar el largo de la manga.
Los entallados pueden ser de algodón o alicrados, pero estos últimos tienen la desventaja de deshilacharse y perder su textura lisa si los usas con mucha frecuencia, en tanto que los primeros pierden elasticidad con los años por lo que puedes reciclarlos como unos sexys shorts.
Varios, especialmente en zonas sísmicas, o cuando comparten cuarto, o cuando están de viaje, los usan como pijama. Es una opción adecuada, pero depende de ti.

SLIPS: En Perú les llamamos calzoncillos, y ha sido la ropa interior masculina más común que hemos conocido.
Tenemos desde los de abertura adelante para, supuestamente, sacarte el pene, hasta los compactos, que parecen ser más prácticos.
Recientemente han aparecido nuevos con pretina elástica, que, a veces son un martirio, debido a la presión que ejercen en la cintura, dejándola muy marcada y dando problemas con la digestión.
Esta prenda tiene su subclasificación: la truza tradicional (parecida a las olímpicas de baño), y el bikini. La diferencia entre ambas es el ancho de la manga, que en el bikini se reduce al máximo, y es más sexy.
Los slips son convenientes para el gimnasio, especialmente cuando cargas peso, entrenas piernas, o usas short de licra entallada (tipo bicicletera). La razón es que favorece el movimiento de las piernas y aprisiona mejor los testículos, cosa que el boxer, aunque sea entallado, no consigue.:
Si tu trasero no es grande, esta prenda te favorece, debido a que libera más el glúteo… pero tampoco esperes milagros.
Disimula mejor las erecciones, pero si estás sentado y quieres que te la chupen, hará algo complicado la salida de tu pinga.
Son más baratos que los boxers, por lo que algunos los usan como indicadores de posición económica, pero en un lugar caluroso como Piura, los slips son mil veces mejores y más prácticos, especialmente durante los meses de verano.
Si no te queda otra que tomar un baño teniéndolos puestos, asegúrate que estén bien elasticados, si no, alguien se ganará con tus intimidades, salvo que quieras eso.

SUSPENSORES: En inglés son los llamados jockstraps.
Normalmente diseñados para practicar deportes, porque permiten proteger y asegurar los testículos –y por lo mismo, sin tela en las nalgas, excepto dos elásticos-, en el Perú tienen una variante introducida por una empresa que rellenó con tela la parte del trasero y usó un elástico ancho para unir la tela, quedando mas bien como un taparrabo.
Entonces, si vas a entrenar, son perfectos; pero, si piensas usarlo de ropa interior es una alternativa muy cachonda.
No recomendamos usarlos con ropa formal o jeans, especialmente si vas a sudar mucho, porque en algún momento el sudor se filtrará, y dará la impresión que tu culo está permanentemente mojado.

HILO DENTAL: En inglés, las T-strings. Casi siempre son alicrados, debido a que deben cubrir adelante y descubrir de forma sexy atrás.
Si te incomoda tener una tela metida entre las nalgas no los uses. Igual si no tienes nalgas grandes.
Tampoco son recomendables para largas jornadas de trabajo, pero sí para citas especiales o para un encuentro luego de la disco, o algo que no demande mucho tiempo. Eso sí, ten muy limpio tu culo.
El hilo dental más barato cuesta el doble que los boxers promedio.

Hay otros tipos de ropa interior como los de manga larga que te cubren toda la pierna, pero no los recomendamos para la costa de Piura, debido a que la temperatura más baja que hemos tenido es 13 grados. Podrían servirte para la sierra, pero siempre y cuando estés por encima de los 2000 metros de altura, y hagas trekking.
Otros, como el hilo dental que es incluso hilo delante, y apenas tienen un trocito de tela para asegurarte los genitales, requieren que te depiles el vello púbico, especialmente si te vas a desnudar frente a alguien.
Los transparentes suelen ser de fibra sintética. Son recontracachondos (si no, que lo diga william Levy), pero los recomendamos para ocasiones íntimas especiales.
Aunque la lavadora te ahorra tiempo, el lavado a mano le alarga la vida a tu ropa interior. No uses agua caliente porque el elástico deja de serlo y la fibra se debilita.
Si temes percudirlos, y son blancos, la lejía es una buena aliada.
No remojes interiores de distinto color juntos, y mucho menos con los blancos. El resultado será ropa íntima multicolor.
algo que casi nadie hace es personalizar su ropa interior. Si te vacila puedes agregarle toques muy personales, especialmente si son pequeños.
Otra cosa que pocos hacen es reciclarlos, especialmente si te has encariñado con alguno de ellos. Ponerle un nuevo elástico, recolorearlo o darle una nueva y sexy apariencia son cosas que deberías probar, de paso que les das un toque más tuyo.
Algunos prefieren no usar ningún interior. Es una opción interesante, pero ten en cuenta que si sudas mucho, filtrará a través de tus pantalones. No te lo recomendamos si vas a hacer deportes de potencia, pues puede producirte hernias en los testículos. Mas bien no usarlos es perfecto para dormir, te lo recomendamos.
Y… ¿qué ropa interior traes hoy?

¿Preguntas? Escríbenos: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.

domingo, 12 de agosto de 2012

Fantasías: El Skater (2)

Francisco dejó de lado las dudas que habían recorrido su mente momentos antes mientras disfrutaba de una buena corrida al lado de Joao, y éste último alejaba de sí mismo toda inseguridad o temor perdiéndose en ese beso apasionado que el primero le correspondía.
Francisco hizo a un lado su skate y cruzó sus brazos alrededor de la cintura de Joao presionándolo contra su cuerpo, sintiendo como su pinga empezaba a ponerse dura nuevamente.
Joao disfrutaba de las caricias de su amante mientras lo sujetaba por el cuello.
Se separaron y se miraron profundamente por unos segundos. Entonces Francisco tomó su mano y lo condujo hacia el mueble.
-Ven, quiero estrenar ese mueble- le dijo Francisco con una sonrisa coqueta.
-Oe, pero que esto quede entre nosotros. Ni una palabra a nadie. Mi hermano me mata si se entera que soy maricón- agregó Joao seriamente.
-Descuida, tú y yo sabemos que aquí no ha pasado nada, ¿verdad?
-Jaja… entonces no perdamos tiempo-
Los amantes se fueron despojando una a una de sus prendas. Joao empujó a Francisco hacia el mueble y éste cayó sentado. Vio como la pinga de éste se notaba totalmente sobre el bóxer, reclamando su salida al exterior, y al mismo tiempo Francisco llevaba una de sus manos sobre su enorme paquete frotándolo y dándole a entender a Joao cuál era el paso siguiente.
Joao miró fijamente los ojos verdes de Francisco, los cuales lo tenían encantado, se deleitaba con la perfección de su cuerpo y empezaba a sentir como su temperatura corporal iba en aumento al igual que su erección.
Se arrodilló y acercándose a él le quitó el bóxer. Al instante, su pinga de 18 centímetros estuvo al descubierto.
-¡Chúpamela! Estoy arrecho y quiero follarte después…- dijo Francisco excitado.
Obediente, el muchacho posó sus labios sobre la pinga de su amante y empezó a succionar lentamente, de arriba hacia abajo, mientras que con una de sus manos la sostenía. Las expresiones faciales de Francisco denotaban el placer puro, al límite.
Joao le chupaba cada centímetro de su pinga, le pasaba la punta de su lengua por la cabeza y luego bajaba a los testículos para introducirlos en su boca y chuparlos mientras los estiraba un poco en un jugueteo espectacular.
-¡Sigue!, no pares, la chupas riquísimo…- decía Francisco en un esfuerzo por no gemir fuertemente.
-¿Te gusta?-
-Sí, cómetela todita, es toda tuya, sácame la leche…-
Francisco tomaba su pinga con una de sus manos y la golpeaba en los labios de Joao.
-Ven, sube al mueble y ponte en cuatro- le dijo mientras se ponía de pie.
Joao se despojó del bóxer que llevaba puesto y le dejó ver a Francisco su pinga totalmente erecta y húmeda por sus fluidos.
Se agachó en el mueble y sintió como la lengua de Francisco recorría sus nalgas y luego su ano. Por momentos lo mordía, y era lo que más lo excitaba.
-¡Oh! ¡Qué ricooooooo! Cómetelo Francisco…-
-Tienes un culazo, en un rato te lo voy a reventar-
Francisco continuó haciéndole un intenso beso negro a Joao. Disfrutaba cada segundo, y no dejaba que su lengua se perdiese ni un solo espacio de las nalgas y del ano de éste.
Joao gemía intensamente. No era la primera vez que experimentaba dicha práctica, pero sí que Francisco sabía mover su lengua. Además el hecho de que su mayor fantasía se estuviese cumpliendo lo excitaba aún más.
Francisco subía y bajaba entre sus nalgas, recorría su espalda, frotaba su pinga entre las nalgas de Joao y lo embestía simulando el más morboso sexo.
-Sigue chupándome el ano, muérdeme- le decía Joao extasiado.
-Tienes el hueco rosadito, me provoca cacharte todo el día-
-Entonces no esperemos más y empecemos-
Francisco se separó de Joao y buscó su pantalón. De su billetera sacó un condón, lo abrió y se lo dio a Joao.
-Pónmelo con la boca- le dijo con esa sonrisa pícara de siempre.
Una vez más Joao obedeció. Se puso el condón en la boca y se acercó a la pinga de Francisco. Puso el condón en la punta y con su boca ejerciendo presión empezó a extenderlo a lo largo.
El muchacho disfrutaba de una manera increíble la mamada del ya no tímido joven. Por su mente sólo pasaban ideas de cómo sería follar el rico culo que tenía Joao, lo cual ocurriría acto seguido.
Joao se dio vuelta y colocándose en pose de perrito estaba listo para que Francisco lo penetrara. Puso algo de saliva en su ano y sintió luego como la pinga de Francisco empezaba a introducirse. A medida que lo hacía, Francisco lanzaba un intenso gemido. Su respiración era fuerte y apretaba con sus manos la cintura de Joao acercándola a la suya.
Una vez dentro, Joao empezó a gemir. Se movía suavemente, mientras Francisco contemplaba como su amante disfrutaba de su destreza en el sexo.
-Ve más rápido- dijo Joao.
-Como quieras huevón, te voy a romper el culo- respondió
Dicho esto, empezó a dar fuertes embestidas mientras aumentaba la velocidad. Joao gritaba de placer, y el sonido del choque de los testículos de Francisco con sus nalgas lo volvía loco. Esta había sido su gran fantasía: tener sexo con el chico del cuerpo perfecto, al que tanto aborrecía pero que a la vez deseaba.
Francisco subió al mueble y ahora penetraba con más fuerza a Joao.
-Métemela, métemela- exclamaba Joao
-¿Te gusta? Dime si te gusta cómo te cacho-
-Me encanta-
-¿Cómo dices?-
-Me encantaaaaa, cáchame fuerte-
Al acercarse al oído de Joao, éste aprovechó a darle un beso mientras Francisco disminuia poco a poco la fuerza de sus embestidas.
-De costadito Joao- le dijo
-Fóllame y no pares huevón, quiero tu pinga dentro de mí-
-Jajaja, ¿bien arrecho estás no?- le susurró al oído
-Tú cáchame y no digas nada jaja-
Los amantes se acomodaron una vez más en el mueble y mientras se besaban, Francisco empezó a penetrar con fuerza a Joao, quien con una de sus manos lo sujetaba por la espalda y lo apretaba más contra su cuerpo para sentir aún más adentro su pinga.
-Oh, sigue- gritaba Joao
-¡Qué rico culooooo!-
El roce entre sus cuerpos, los sonidos que se producían, la escena sexual parecían sacadas de una película porno. Disfrutaban cada segundo como si fuera el último y los gemidos habían invadido completamente la habitación.
-Levántate, quiero que cabalgues- le dijo Francisco
-Huevón, es mi pose favorita-
-¿Te gusta cómo te cacho? ¿Es rico?-
-Quiero tu pinga el resto del día jaja-
Terminado el diálogo, Joao empezó a sentarse lentamente sobre la pinga de Francisco, quien miraba atentamente cómo su palo se perdía en el culo de su amante. No había diferencia alguna con el trasero de una mujer. Joao trabajaba mucho aquella parte de su cuerpo y definitivamente los resultados saltaban a la vista.
Poco a poco fue aumentando la velocidad en su acción y otra vez el golpe de sus testículos contra las nalgas de Joao se oía fuertemente. Estaba muy excitado y pronto a llegar al clímax.
-Sigue, sigue, sigue- gritaba Joao.
Francisco lo tomó por el cabello y deteniéndolo empezó rápidamente a follarlo.
Su pinga iba de adentro hacia afuera del culo de Joao con gran rapidez y mientras tanto balbuceaba morbosas expresiones al oído de Joao.
-Me vengo, me vengoooo- le susurró al oído
Francisco sacó su pinga y mientras Joao se arrodillaba empezó a masturbarse.
Joao, ya arrodillado esperaba ansioso los chorros de leche en su boca
-¡Abre la boca! Te voy a llenar de leche…-le decía Francisco.
-Dámela, dámela-
-Ah, ahí va, ahí va, oooooh…-
De pronto, un chorro de leche espesa y blanquecina cayó en la boca de Joao quien probaba su sabor y jugaba mientras tanto.
Tomó la pinga de Francisco y la volvió a introducir en su boca, chupándola muy satisfecho.
-¿Te gustó?
-Me encantó, cachas como los dioses-
-Tú tienes un culo que me vuelve loco, que rico culo por Dios-
-Lo puedes tener cuando quieras, ya sabes la condición…-
-Relajado huevón… Jajaja-
Ambos se sentaron nuevamente en el mueble, sonrientes y satisfechos luego de la intensa jornada. Joao tenía un nuevo amante, y a la vez había realizado su mayor fantasía. No había sido cosa del destino, sino que sólo había sido necesaria la decisión de ambos de avanzar al siguiente nivel.
-Oe, se me hace tarde para mi reunión… tengo que irme-
-Ya, normal, me cambio al toque y bajamos por ahí-
Cuando Francisco se estaba poniendo de pie, Joao lo detuvo, lo miró fijamente y se enamoró de su angelical rostro. Se disponía a besarlo cuando de pronto escuchó el claxon de un carro.
Miró confundido hacia la calle, y ahí estaba el servicio de taxi que había solicitado minutos antes. Se hallaba vestido de manera distinta, con el cabello ordenado y su ropa no tenía muestras de haber sido arrancada con fuerza. Estaba sentado en una de las bancas que había en el pasadizo de acceso al edificio.
El viento de la tarde lo había arrullado y se quedó dormido. Sólo atinó a sonreír al darse cuenta que toda aquella experiencia sexual había sido fruto de su imaginación.
Se puso de pie, tomó sus cosas y al salir, fijó su mirada atentamente en Francisco, quien aún se hallaba en el parque, sin camiseta y con su cabellera rubia al viento.

Escrito por Sebastian para Hunks of Piura Entertainment. Siempre practica sexo seguro. Los nombres son ficticios. Contacta al autor a sebastian.hunk90@gmail.com



miércoles, 16 de enero de 2013

SOT-2013-003: El enfermero de Año Nuevo

Hunks of Piura

29DIC2012

10:08

Un ruido en la pared del costado me despierta, como si alguien estuviera mobiendo cosas. Soy un policía recién graduado, tengo 20 años, y me han destacado a una ciudad cerca del mar aquí en Piura. Soy de Trujillo, y acepté esta primera responsabilidad para ir haciendo méritos en mi hoja de servicios. Por eso, incluso, acepté hacer dos guardias seguidas con la esperanza de que me den libre el 31 y poderme escapar a Máncora, que está a una hora y media de camino.

Alquilo un cuarto donde tengo lo básico: mi cama, una tele, mi cómoda con ropa, unos DVD.

Esta madrugada regresé como a las 4:00, y todo lo que quiero es dormir.

Me coloco una toalla a la cintura, pues estoy desnudo (siempre duermo así), y salgo a ver qué pasa.

Hay cajas en la puerta del costado. Deduzco que alguien se está mudando, pues ese cuarto ha estado descoupado por dos meses. Justo sale un muchacho blanco, joven, quizás unos 20 a 22 años, vistiendo un polo manga cero y un short de tela. se le nota fibroso, por lo que creo que hace deporte.

“Hola”, me dice, mientras recoge y entra unas cajas. Nos presentamos. Se trata de un enfermero que viene a hacer su año de prácticas. Adentro del cuarto, hay otro muchacho que conozco de vista, y que efectivamente trabaja en el hospital de la ciudad. Nos saludamos a lo lejos, y regreso a mi cuarto, juzgando que no necesita mi ayuda.

Me quito la toalla y me recuesto en mi cama. Mientras vuelvo a quedarme dormido, escucho vagamente que comentan sobre mí. Si algo me gusta de este cuarto es que hay tal silencio, que, de vez en cuando, sientes el ruido de la calle, o de los otros cuartos, por lo que puedes dormir tranquilo.

“¿Has visto el cuerpazo que se maneja ese tombo?”, escucho que alguien pregunta. Aparentemente el nuevo vecino. ¿Será…? Pero eso no tiene nada de raro, hasta en el trabajo me han comentado sobre mi contextura: soy trigueño, alto, fornido, y con el cabello corto, me veo más atractivo aún, lo reconozco. Incluso, entreno en el gimnasio de vez en cuando, al punto que una vez el instructor me pregunto si quería concursar en una competencia de fitness, pero mi comando no lo autorizó, diciendo que ésas son mariconadas.

 

18:22

Regreso a mi cuarto luego de jugar un partidito de fútbol, y tomar sólo una cerveza, como para aplacar la sed, cuando lo encuentro sentado en el suelo al costado de la baranda del balcón, pues vivimos en un segundo piso, leyendo.

Se para a saludarme.

“¿Y qué planes para el 31?”, le pregunto.

“Tengo guardia. Además, nos ponemos en alerta roja”, me explica.

Afortunadamente, yo creo que el 31 me iré a Máncora. Incluso ya quedé con un colega para irnos en su carro.

Quedamos en ir a cenar juntos a la pensión que tengo. Luego voy a ver a una chica que estoy enamorando, para invitarla a pasar año Nuevo conmiho, y ver si acepta algo más.

 

31DIC2012

10:36

Mi comando me manda una nota de urgencia, diciendo que tendré que hacer guardia esa noche. Voy a ver a mi superior, pero me dice que tienen que desplazar personal porque tienen que resguardar un evento, y hay información de Inteligencia de que será algo ‘movido’, y en todo caso, me ofrece mas bien ir a reemplazar a alguno de mis compañeros que irán allá. Le digo que prefiero quedarme en la Jefatura.

A última hora le aviso a mi amigo que no iré, y el teléfono de la chica está apagado.

 

1ENE2013

4:20

Terminado mi turno, me voy acon un compañero a una fiesta cerca de mi cuarto. Tengo rabia y frustración, y comienzo a beber sin sentido.

 

7:32

Regreso a mi cuarto. En la puerta me topo con mi vecino, el enfermero. Abre la puerta del edificio. Entramos. Me pregunta cómo me fue. Como estoy evidentemente borracho, trato de hablar lo menos posible. Él sube las escaleras delante de mí, y puedo ver cómo sus nalgas danzan rítmicamente debajo de su pantalón de tela. parece que no se hubiera puesto ropa interior.

Entro a mi cuarto, y me desvisto, como es mi costumbre, para ir a dormir. Justo cuando me voy a desplomar sobre mi cama, tocan mi puerta. Sin cubrirme, abro. Es el enfermero. “A lo mejor quieres tomarte esto. Es bueno para la resaca”. Siento sus ojos explorándome de arriba abajo. “Entra”, le digo. Aún sigue con su uniforme puesto. “Siéntate”, le invito. Me pongo a buscar una botella de agua. “espero que no te escandalices de ver a un hombre calato”, le sigo diciendo. “Tranquilo. Siempre los veo, aunque…” me intriga que no haya terminado la frase. “Aunque qué”, le replico. Se queda callado. Me tomo la pastilla, y me pongo de pie frente a él, quien está sentado sobre mi cama. “Aunque no de un cuerpo tan bonito como el tuyo”.

“¿Te gusta?”

El enfermero se sonroja. Me sonrío.

“¿Tú haces deporte?”

“Algo de voley. A veces salgo a correr, planchas, abdominales, esas cosas”.

“¿Voley? Debes tener buenas piernas entonces”.

“No creo”, me dice siempre sonriendo.

Sin pedir permiso, comienzo a tantearle sus muslos. Los tiene duros.

“Puta, huevón. Las tienes como roca”.

“Tú también tienes bonitas piernas”.

“Tócalas si quieres”.

“¿Puedo?”

“Claro. A confianza”.

El enfermero comienza a pasear sus manos por mis muslos, los costados, los abductores, pero evita rozarme mis testículos. Luego salta a mi pantorrilla. Al sentarse de nuevo su suave cabello me roza mi pene que omienza a crecer.

“No has revisado bien mis abductores”, le digo.

“Sí lo hice”.

“Revísalos todos”.

Vuelve a pasar sus manos por ellos, y me roza mis testículos. Me volteo.

“Toca”, le digo.

Ahora me acaricia mis femorales, y mis glúteos.

“Tienes bonita espalda”. Me comenta.

“Pero me estás tocando el culo”, le respondo.

“Disculpa”.

Me volteo. Mi pene está erecto.

“¿Y ahora qué opinas?”.

“Tienes bonito… bonitos pectorales y brazos… y abdominales”.

“¿Y mi huevo?”

El enfermero me sonríe, y se pone a verlo.

“Es grande y grueso, aunque algo arqueado”.

“O sea no te gusta”.

El enfermero me mira y se vuelve a sonreir.

“Tócame. Soy tu paciente”.

Tímidamente, el muchacho comienza a masturbarme. Algo de líquido pre-seminal se asoma en la punta. Comienzo a respirar hondo. Es una sensación bien placentera.

“¿Tienes condón?”, me pregunta.

Le saco uno, me lo pone, y comienza a chupármelo. Jadeo.

Tras unos minutos, se pone de pie, y comienza a desvestirse. Compruebo que sí tiene ropa interior, pero es un boxer bien chiquito. Se lo saca, se pone en cuatro en mi cama, y me ofrece sus blancas y redonditas nalgas. Comienzo a penetrarlo suavemente. Mi pene tiene unos 18 centímetros, más o menos. Lo bombeo así por unos minutos, hasta que le pido que se acueste boca abajo en mi cama.

“Levanta tu culo”, le ordeno. Lo hace, y se lo meto con fuerza. Él gime de dolor, creo. Ahora lo bombeo con más fuerza. Todos mis sentimientos se agolpan en ese instante: la frustración por no haber cumplido mis planes, la excitación que me causa esa chica que conocí, la injusticia de pasar mi Año Nuevo trabajando. De pronto veo, cómo en mi espejo de pared, y yo estoy encima del enfermero ‘metiéndole huevo’, como se dice vulgarmente. Él lo disfruta. Puedo ver su cara que me dic que quiere más y más.

Le beso la nuca, y me levanta más su trasero, además de agitarlo.

Doy un rugido y le suelto mi semen. Jadeo fuertemente a medida que mis testículos se vacían.

 

12:16

Despierto. El enfermero está durmiendo a mi costado, desnudo. Yo también lo estoy. Lo despierto.

“¿Tienes hambre?”, le pregunto.

“Un poco. Quizás un ceviche”, me dice.

“Ya pues. Cambipemonos”.

Se pone su ropa. Va a abrir la puerta de mi cuarto.

“¿Oye, ¿algo pasó aquí?”, le pregunto.

“¿Aquí? Nada. Estábamos… cansados. Nada más”, me responde sonriendo. Termina de vestirse y sale.

El resto del día no hemos vuelto a hablar del tema, aunque hemos ido a la cama un par de veces más.

 

Recopilado por SOT. ©2013 Hunks of Piura Entertainment. Escribe al autor: hunks.piura@gmail.com o deja tu comentario aquí.

domingo, 4 de marzo de 2012

SOT-2012-010: Visita nocturna

Hace poco me enteré que un chico que conocí por Internet, iba a quedarse solo cuidando una casa. El chico es atractivo, 20 años, deportista, y por lo tanto, de un cuerpo marcado. Por supuesto, lo que más me atrae de él es su trasero. Creo que juega fútbol y eso explica por qué está tan desarrollado. No sé por qué pero tengo predilección por los chicos que hacen deporte. Definitivamente se tiene buen sexo con ellos, porque son flexibles, más calientes y les gusta experimantar cosas nuevas sin hacer tantas preguntas.

20:00
Me reporto a mi guardia en la Jefatura. Haré el turno de madrugada, a partir de la 1:00, pero en vez de estar esperando en mi casa, mejor vengo desde ahora.

20:33
llamo al chico para que me dé indicaciones de cómo llegar a la casa. quedamos en que él estará afuera regando el jardín. De ese modo nadie sospechará que algo raro está pasando; además voy uniformado, así que los vecinos creerán que es una ronda.

21:15
Paso frente a la casa, y disimuladamente hago contacto visual con el chico, quien está regando el jardín. Hay pocos vecinos sentados en la calle. Regreso a la Jefatura.

22:20
Llamo de nuevo al chico. Le pido que deje la puerta abierta, de tal manera que ingrese sin hacer ruido y sin llamar la atención.


23:00
Paso nuevamente por la calle donde esta la casa. Me dirijo a ella. Empujo la puerta y ésta cede.
Adentro y con la luz apagada, está el chico esprándome en boxers.
Nos damos un beso profundo, y de la mano, me guía hasta el cuarto.

23:10
Ýa calatos, comenzamos a juguetear en la cama. Nos besamos en la boca, el cuello, y las tetillas.
Le pido que me haga sexo oral, y el chico va directo a mi pene erecto y comienza a succionarlo; luego, le pido que vaya a mis testículos, y lo hace.
Entonces, se me viene a mi cabeza aquella vez cuando vine algo tomado y le pedí a mi amante de aquella vez que me haga el beso negro. quiero experimentarlo de nuevo, y le pido al chico que me lo haga. Accede. Mientras me lame el ano con su lengua, yo comienzo a masturbarme. Recuerden que mi miembro mide 18 cm y es grueso.
Mi excitación es tal que le pido que pare y se siente sobre mi pene. Me obedece, y poco a poco va enterrando mi falo en su ano. Luego comienza a balancerase, y y mientras lo hace, me toca los testículos, y de vez en cuando se inclina para besarme en la boca. Yo aprovecho para acariciarle su firme cuerpo, y experimento a masturbarlo. su pene es grande como el mío, y bota gran cantidad de líquido pre-seminal.
Sin despegarnos, ruedo hasta quedar sobre el, le separo las piernas lo más que puedo, y sacudo mi cadera tan rápido como puedo. Él comienza a gemir. Mientras con un brazo me apoyo sobre el colchón, con la otra lo acaricio, y otra vez lo masturbo.
Cambiamos a la posición del perrito, y allí le puedo enterrar todo mi miembro sin problemas, me meneo tan rápido como puedo. Mis caderas aplauden sus nalgas, mientras él se masturba.
Finalmente eyaculo dentro de su ano. Es una sensación que no sentía hace tiempo.
Me dice que también quiere eyacular, así que se lo saco despacio, me acuesto boca arriba. y él se sienta encima de mi pene ya blando, se masturba, y eyacula sobre mi abdomen.
es la primera vez que experimento cómo el semen caliente se siente sobre mi piel.
Nos besamos de nuevo y nos vamos a duchar.

00:15
Ya fresco, me visto y lo dejo tras darle un nuevo beso. Mi guardia me espera.

CONCLUSIÓN
Estoy experimentando más con cosas que usualmente no hace un activo. El caso es que me gustan. Pero aún no entiendo por qué a los otros activos no les placen.
¿Ser penetrado? ¡No, aún no creo que llegue a ese nivel! simplemente digo que hay cosas que los activos deberían experimentar y que son placenteras.
O no sé...

Preparado por SOT para Hunks of Piura Entertainment ©2012-
Siempre practica sexo seguro. Cuéntanos tus experiencias con policías, serenos y vigilantes: hunks.piura@gmail.com

lunes, 2 de enero de 2012

¿Entrenar desnudo?

Para ellos, el cultivo del cuerpo era importante en la medida en que fuera de la mano con el cultivo de la mente.
Así, esta sociedad no sólo formó atletas que quedaron eternizados en estatuas, sino científicos cuyo legado aún estudiamos en escuelas y universidades.
Para los griegos, lo importante era lo de adentro, y en la medida en que hubiera un crecimiento allí, entonces eso se reflejaba afuera.
Es muy diferente la visión griega, esto es, desde dentro hacia afuera, a la que nos bombardean por todos lados que es completamente lo opuesto.
Tal era la importancia primordial de la belleza interna, que los griegos no necesitaban ni Adidas, ni Reebok, ni Umbro, ni Nike. De hecho, no usaban nada encima.
Es más, en los Juegos Olímpicos de la antigüedad, los deportistas estaban completamente desnudos.
En la concepción actual, sería impensable que hagamos deporte desnudos… pero, ¿y si dejamos de pensar como hoy?
“Cuando el cuerpo no tiene nada que lo cubra, eres más flexible, y te ahorras mucho en lavar la ropa sudada”, comenta un entrenador de cierta experiencia.
“Lo que pasa es que, como nos han enseñado que estar desnudo es inadecuado, entonces terminamos usando ropa, no mucha, pero cubiertos al fin y al cabo”, agrega.
En todo Piura, no hemos podido encontrar un solo sitio donde se lleve a cabo esta práctica, es decir, un sitio donde podemos ir, desnudarnos y entrenar.
Sin embargo, varios de ustedes nos han confesado que, cuando están solos en su cuarto, llegan a hacerlo.
“Yo lo hago frecuentemente, y un par de veces lo he hecho con amigos de mucha confianza”.
Pero siendo justos, la única actividad colectiva que la gente hace desnuda en Piura es nadar. Pero la condición es que el sitio sea solitario o muy privado.
“Cuando entrenas desnudo, y frente a un espejo, no hay nada que disimular porque te ves tal como eres, ssalvo que el espejo tenga fallas”, dice un pintor. “Yo lo hago, pero cuando estoy solito en casa”.
Casi todas las prácticas deportivas admiten que no uses ropa.
Sin embargo, si debes proteger órganos como tu cabeza, tu pecho, tus articulaciones o el pene y los testículos, sí debes usar algo que los proteja.
“Por ejemplo, si haces pesas de pie, no puedes tener los testículos sueltos, especialmente si cargas mucho peso. Puedes usar suspensores o calzoncillos que los aseguren”, nos aconseja el entrenador con el que conversábamos al inicio.
“Y por cuestiones sanitarias, si trabajas en un gimnasio público o personal, debes poner algo que aísle las bancas del sudor del cuerpo, sólo por respeto y seguridad de la otra persona”, añade. “Aunque, claro, eso lo debemos limpiar todos los días”.
Por lo demás, no sería mala idea comenzar a cambiar nuestra mente sobre este tema. Si bien no somos Grecia Clásica, no es mala idea que un día, podamos ir a un lugar donde –medidas sanitarias de por medio- podamos desnudarnos y ponernos en forma.
¿Lo intentamos alguna vez?

©2012 Hunks of Piura Entertainment.
¿Comentarios? Hunks.piura@gmail.com o déjalos aquí abajo.


miércoles, 5 de abril de 2023

Miguel Rosas: “Hay aún la creencia de que el desnudo masculino es obsceno”

Conozcamos algo más del pintor y artista plástico peruano que nos desafía a quitarnos la ropa para crear arte.

 


Que “el cuerpo desnudo de un hombre es bello” no es novedad y aquí te lo hemos mostrado, entre otras perlas. Pero que un artista plástico peruano se haya atrevido a plasmarlo y mostrarlo en público, eso sí se llama tener los huevos bien puestos.

 

Y no estamos hablando de chicos en pelotas sacados de su imaginación. Miguel Rosas (Lima, 19 de enero de 1992) dibuja y pinta a varones que se desnudan frente a él en su taller, y los va plasmando rasgo a rasgo, músculo a músculo, centímetro a centímetro… incluso el pene o los testículos.

 

Quizás conozcas su historia: Miguel Rosas dibujó desde niño pero tuvo que someterse a la exigencia de estudiar una carrera que pagara sus cuentas. eligió Economía. Pero un accidente que lo dejó impedido de caminar por unos meses lo enfocó en el dibujo y la pintura, y eso le sirvió como terapia.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

El caso es que Miguel dibujaba lo que todo el mundo dibuja; ya sabes, paisajes, costumbres, objetos inertes. Entonces, un día rompió la frontera y trazó chicos desnudos. Y no solo los trazó; hizo que éstos se quitaran toda la ropa frente a él para inmortalizarlos. Y no solo hizo que se desnudaran; los expuso a quien quiera verlos.

 

Este artista plástico y pintor limeño  nos concedió valiosos minutos de su tiempo para conversar algo más sobre su arte y lo que hay dentro del proceso creativo.

 

¿Cómo lograste mantenerte firme en tu decisión de dibujar y pintar cuerpos masculinos?

Al comienzo era algo que quería experimentar en el arte. ya había hecho otros temas en pintura pero quería pintar desnudo masculino y luego continué por la fascinación que tengo a la hora de hacer mis obras. Es una experiencia que disfruto dibujando las líneas y poniendo el color, consiguiendo plasmar la belleza masculina.

 

¿Tuviste miedo en algún momento?

Si, al inicio pensé en que si pintaba cuerpos masculinos y sobretodo desnudos no podría publicarlo debido a que podría generar reacciones en contra ya que es más común en el arte ver el desnudo femenino. Pero fui superando esos miedos.

 

¿Cómo los superaste?

En el proceso de hacer las pinturas y conocer a los modelos que participaron fui dándome cuenta que lo que hacía era tan o mas maravilloso como el resto del arte y que debía continuar haciéndolo.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

¿Cómo calificarías esa primera sesión con tu primer modelo posando desnudo?

Fue buena. Para esa ocasión fue un amigo mío el que posó y me sentía muy cómodo. El resultado también me gustó mucho y pude aprender mucho de esa primera experiencia.

 

¿Fue fácil plantear el desnudo a tu amigo?

No mucho. Él ya había posado para mí pero con ropa. Tuve que convencerlo de posar desnudo para hacer dibujos y una pintura. La confianza que tenía conmigo fue lo que le animó al final.

 

En tu experiencia, ¿el hombre peruano se desnuda con facilidad para ser plasmado en un dibujo o una pintura?

No. Muchos prefieren posar aún con algo de ropa por miedo a mostrar sus partes íntimas a otra persona. Además hay todavía una creencia que el desnudo masculino es obsceno como para ser representado en el arte.

 

¿Por qué no es obsceno plasmar un desnudo masculino?

Porque el arte es libre y el desnudo masculino es parte de la naturaleza. La idea de que sea obsceno, o no, depende más de la cultura de las personas de una determinada parte del mundo.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

Pero persiste el temor de mostrarse sin ropa, en especial el pene, los testículos o las nalgas, ¿no?

Si. Hay una cultura conservadora y de pudor en mostrar los genitales.

 

Las culturas prehispánicas peruanas representaron penes erectos, incluso ahora hay una controversia sobre un huaco que semeja un pene erecto. A tu juicio, ¿es arte mostrar una erección?

Claro. El arte muestra todas las facetas de la vida de las personas. Si se puede representar una acción como el trabajo, comer, dormir, ¿por qué no también el sexo o una erección?

 

Entonces, ¿por qué tanto escándalo cuando un chico decide posar mostrando su pene erecto o incluso eyaculando?

Porque aparte de los artistas, el resto de las personas no tienen ese conocimiento artístico ya que no tienen mucho contacto con el arte. Y otra razón es porque este tipo de arte no es común, esto recién se está exponiendo al público.

 

y los hombres somos obras de arte por definición, ¿no?

Por supuesto; somos una obra de arte de la creación.

 






Miguel Rosas nos cedió algunas de sus obras que las redes sociales han censurado, y que aquí las podrás ver sin temor a que nos desaparezcan del ciberespacio.

 

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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Orales aprobados

La boca es una de las herramientas más arrechantes para generar placer, ya sea que nos lo den o que lo demos.
Y, como cualquier parte del cuerpo, requiere mucha práctica para que sea capaz de generar una vaciada inolvidable, ya sea con la sola voz o directamente en una chupada profunda.
El sexo oral no es sólo tarea de quien lo ejecuta, sino de quien lo recibe, pues, mejor que nadie, sabe qué sensaciones genera este órgano cuando pasa por ciertas partes del cuerpo.
Revisemos las manifestaciones orales más alucinantes.

BESOS; ¿Por qué mucha gente rehúsa besarse en la boca? Respuesta: porque no saben cómo hacerlo. Lógicamente a la primera no sale, pero si nunca se intenta, nunca se sabrá el poder de tus besos. Para comenzar, relaja tus labios, y usándolos solamente explora los labios de la otra persona. Siempre es bueno comenzar lentamente, sintiendo a la otra persona, ya que estimula las terminaciones nerviosas de ambos, y así de a pocos, puedes ir yendo más adentro hasta hacer que ambas lenguas se conviertan en blandas espadas que combatan por activar más y más terminaciones nerviosas. Sobre cuál es el ángulo ideal no podemos decirte nada pues varía de persona a persona, lo que sí es exigible es una boca fresca, limpia y sin heridas. Evita morder o dejar que te muerdan pues no sabes qué contiene la sangre de la otra persona, ya que la saliva, por otro lado, suele no transmitir problemas (a menos que tengas hepatitis). Cuando beses, entrégate y descubrirás un mundo que te abrirá las puertas a sensaciones que nunca pensaste
Para quienes quieren algo diferente, les invitamos a probar algo: tomar un poco de licor y conteniendo el líquido en la boca, pasárselo a la otra persona, compartiéndolo. Eso sí, todo con mesura.
También puedes “exportar” tus besos a otras partes del cuerpo bajo los mismos criterios, activando las zonas erógenas de la otra persona (o las otras, quién sabe). Combinar los besos en la boca con el cuello son un excelente ejercicio erótico, sólo para comenzar.

FELLATIOS: Son las chupadas de pene. Como la verga es un órgano muy sensible, hay que tratarlo con cuidado. El mejor método para una chupada sin problemas es abrir la boca lo más que se pueda, y luego irla graduando, usando la lengua y el paladar hasta el grosor del miembro. El resto es succionar y remedar el movimiento penetratorio usual (es decir, por adelante o por atrás, pero más abajo). Si tu compañero puede mover las caderas para aumentar el placer, mejor. Ten mucho cuidado con los dientes, ya que producen incomodidad a la otra persona, y pueden causar la pérdida de la erección, y debes comenzar todo otra vez. Si el pene es muy grande, puedes usar una de tus manos para masturbar la parte de la raíz (algo así como se ve en las pelas porno).
Echarle cosas encima al pene como chocolate o yogurt, puede funcionar, además de que le agregas una nueva sensación: el sabor. Por lo general, estas sustancias no dañan el condón, pero si de eso piensas pasar a otro nivel de penetración, es mejor que lo cambies por otro y uses lubricante.
Puedes complementar esta práctica usando tus manos paracariciar los huevos, el trasero o las partes del cuerpo de la otra persona que estén a tu alcance. Quien lo recibe puede acariciar el cabello, pero nunca forzar una penetración violenta, pues puede causarle serios problemas a quien te lo chupa, o puedes recibir un mordisco involuntario.
Si tú eres quien recibe el oral, siempre ten limpia tu herramienta. Si tienes el prepucio grande, arremángatelo y lávalo con jabón, especialmente, si produces esa especie de sarrito blanco, pues genera mal olor, y si se mete por el glande, puede generarte infecciones en las vías urinarias o, en el peor de los casos, en la próstata.
Otra recomendación, especialmente con los muy velludos, es recortar algo de pelo por higiene (ver “¿Lampiños o velludos?” en este mismo blog).

TESTÍCULOS Y PERINEO:Muchos hombres nos recontrarrechamos cuando nos chupan los huevos, pero hay que tener cuidado por la hipersensibilidad de esta parte. Siempre comienza lamiendo la piel del escroto, y luego, con cuidado, métete una bola en la boca, entonces, si no hay dolor u otro problema, la otra. El siguiente paso es succionar. Mientras tanto, puedes usar tus manos para acariciar la cadera, los glúteos o el pene. También para acariciar las piernas o el resto del cuerpo.
La zona del perineo, es decir lo que está entre el ano y los testículos –la entrepiernas propiamente dicha- también es sensible, y lo mejor es estimularla con la punta de la lengua. Esto es posible debido a que en esa zona se encuentra la próstata.
Como siempre, si eres tú quien recibe este tipo de oral, mantenlo limpio, y, d ser posible, libre de pelos o con pocos de ellos.

NALGAS: Para muchos patas, la estimulación de las nalgas les genera paltas, porque piensan que se volverán pasivos. Esto es un gran error, porque para ser pasivo basta con quererlo. El tema es que estimular las nalgas con los labios es super alucinante seas activo o pasivo, debido a la cantidad de terminaciones nerviosas, y mientras más grandes mejor. Como nota adicional, la mejor manera de estimularlas con las manos es usando la yema de los dedos: incrementa la erección.
BESO NEGRO: Éste es el máximo reto de cualquier encuentro sexual, y también el más controversial, debido a la naturaleza fisiológica del ano. Pero, por alguna razón, el del hombre está repleto de terminales nerviosas, por lo que su estimulación produce demasiado placer, y, en algunos casos, genera una eyaculación, lo que es normal.
La mejor manera de preparar el beso negro es primero pasando la lengua por toda la raja del culo, y luego separando las nalgas, hasta asaltarlo directamente con los labios o la lengua en punta. Esto es preferible a meterle los dededos pues se evita herirlo. Además la sensación de humedad, hace que se relaje y se dilate más para luego ser penetrado con la verga.
La lengua puede ser usada tanto para lamer los bordes del ano, como para simular una penetración directa.
Obviamente, que para recibir este oral, debes haberlo limpiado a conciencia, especialmente a la hora del baño, y, sólo por buen gusto, no haberte ocupado recientemente. Además no tener heridas allí o en las inmediaciones.
Si tú eres quien lo va a aplicar, rasúrate la cara, pues es incómodo sentir la barba raspando justo en esa zona.
Finalmente, recibir un beso negro, si eres activo, no te hace pasivo. Insistimos, eso ya viene en tu chip, y que no lo reconozcas, es otro tema completamente distinto. Si no, mira a Rocco… él sí que sabe cómo disfrutarlo.

¿Preguntas?: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.