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domingo, 17 de julio de 2022

ASS (37): Los ángeles también hacen orgías

el increíble show de sexo en vivo protagonizado por Flavio, Miguel, Alejo y Marcano.

 


Apenas pasada la medianoche, en el escenario de la discoteca, Flavio, con un vaporoso disfraz de ángel comienza

a danzar elegantemente evolucionando en giros. El traje es una ancha túnica con mangas largas y unas alas cuyas plumas son rretazos de liviana tela blanca. A pesar de la holgura, la inercia y la ligereza del material, hace que de todas maneras se pegue a su atlético cuerpo marcándole los pectorales, el abdomen plano o los muslos.

Entonces, del otro lado del escenario, Miguel también sale y comienza a revolotear junto a Flavio. Viste exactamente igual y los bien estudiados movimientos hacen que la tela reaccione del mismo modo marcando su hermoso y simétrico cuerpo. Parecen mariposas en medio de un jardín. Se toman de la mano y así comienzan a danzar suavemente hasta que la música se atenúa.

Entonces, ambos se miran frente a frente, se toman las túnicas, y cuando la música vuelve con energía, se las despojan. Quedan totalmente desnudos, y lo que antes la ropa sugería, ahora sí que no deja lugar a dudas: musculaturas muy bien trabajadas de pies a cabeza y despojadas de cualquier pilosidad para acentuar la estética. Encima, su piel está pintada con un barniz especial que les da un brillo como si fuesen de un frágil material.

Comienzan a besarse en la boca y a acariciarse con mucha intensidad. Giran. Es un espectáculo ver sus cuerpos atléticos y sus hinchados culos, lo mismo que sus penes semierectos. Vuelven a verse frente a frente y a besarse intensamente en la boca, abriéndola todo lo que pueden, dejando que sus lenguas se entrelacen aunque de lejos no se note muy bien. Sus manos tienen el privilegio de acariciar tan espectaculares físicos.

Flavio se arrodilla, toma el pene semierecto de Miguel y lo comienza a chupar. No tarda mucho en ponerlo duro hasta que alcanza sus 18 centímetros. Entonces, la música se detiene. Alejo aparece por el fondo, también disfrazado de ángel. Flavio y Miguel lo miran con cierto temor.

Alejo se les acerca acusándolos con el dedo. Flavio y Miguel se le aproximan pidiéndo indulgencia, lo acarician en el pecho, los brazos y las caderas. Los dos chicos vuelven a besarse en la boca y lo miran como probándole que no están haciendo nada malo.

Vuelven a girar hacia él y con mucha sutileza lo despojan de su túnica, dejándolo completamente desnudo: al descubierto queda un hermoso cuerpo musculoso también pintado con ese extraño brillo, libre de vellos, su pene aún dormido sobre sus grandes bolas.

Flavio y Miguel se arrodillan y toman el pene de Alejo, acariciándolo y comenzando a chuparlo alternadamente. El gran falo del muchacho comienza a desplegarse y ponerse brillante debido a la saliva de sus dos compañeros y el flujo de líquido preseminal conforme crece hasta sus gruesos 18 centímetros. El pre-cum no deja de manar desde el glande.

Están en lo mejor cuando desde el fondo aparece Marcano también vestido como un ángel quien se les acerca y los asusta. Los tres calatos dejan de hacer lo que estaban haciendo pero no cambian sus posiciones. Aunque Marcano parece que no viene a condenarlos. Los mira, sonríe, y sin más preámbulo se quita su túnica.

También se queda totalmente desnudo exponiendo su maravilloso trabajo muscular con volumen y definición que se magnifica gracias a ese brillo corporal mientras su pene más largo, aunque está dormido sobre otro par de enormes bolas, se balancea a medida que se mueve. Alejo, Flavio y Miguel se le acercan y comienzan a acariciarlo.

Poco a poco se besan entre todos. Entonces, Alejo y Marcano se paran firmes uno al lado del otro mientras Flavio se la chupa al primero y Miguel al segundo. Cuando los dos penes están duros del todo, Flavio y Miguel giran y se ponen en cuatro patas para dejar que Alejo y Marcano les coman el culo respectivamente.

Luego de varios minutos de beso negro, Alejo mete su pene al ano de Flavio y Marcano hace lo mismo con sus 21 centímetros de virilidad en el de Miguel. Los dos activos comienzan moviéndose despacio, con mucha delicadeza. Poco a poco van incrementando la fuerza de las acometidas hasta que sus penes pueden verse como pistones activando el motor del erotismo sin culpas ni límites.

El sexo anal se prolonga por casi diez minutos hasta que Alejo y Marcano sacan sus penes y Flavio y Miguel se arrodillan a masturbarlos. Alejo eyacula en la boca de Flavio y Marcano en la boca de Miguel. Los dos pasivos se ponen de pie. Todos se besan en la boca.

Como broche de oro, Miguel va donde Flavio, hace que se arrodille de nuevo y comienza a masturbarse hasta eyacular en la boca de su compañero. Finalmente, Miguel se arrodilla y Flavio se masturba en su boca hasta eyacular dentro de ella. Todos se besan en la boca por última vez, miran al público, hacen una venia y se retiran del escenario. El aplauso es cerrado.

En uno de los privados, el Padre Albertto, quien ha llegado de incógnito, y Pedro también se maravillan ante el espectáculo.

“Tengo la verga durísima”, dice el sacerdote.

“No pensarás que te la chupe aquí mismo”, responde su monaguillo.

“Está oscuro. ¿Quién va a vernos”.

“Mejor vamos a la casa de tu amigo… también estoy arrecho”.

“Me parece buena idea. Igual tenemos que acostarnos ya porque mañana llega el Padre David con ese chico misterioso…”.

Cuando ambos se ponen de pie, Alberto mete su mano al culo de Pedro, que se ha puesto un jean ceñido. Luego se le arrima por detrás y simula cacharlo. Pedro gira y estampa un beso en la boca del cura. Apenas salen del privado al pasillo casi se chocan con un moreno alto y fornido.

“Disculpa”, le dice.

“No, disculpa tú más bien”, contestta el moreno y de pronto abre sus ojazos. “¿Pedrito?”

“¿Tío eli?”, atina a preguntar el muchacho desconcertado.

En la base del escenario, Willy termina de desmontar la cámara de su trípode, lo repliega y camina a un lado donde está enrique.

“¿Qué tal salió?”, consulta el artista.

“Recontra cañón”, contesta el empresario. “Debiste ver cuánto morro se chaqueteaba la verga en el público”.

“Con esto ya tenemos el 90 por ciento de la película; falta el remate”.

“Déjalos descansar. Eso lo grabamos mañana luego que reciba al morro que viene de Lima”.

Willy asiente. Ambos se meten a la oficina para guardar las cosas mientras los modelos de la noche están en la ducha de los camerinos quitándoseel barniz que usaron como maquillaje corporal.

“Puta madre, salió perfecto”, se alegra Flavio.

Yo pensé que no se me iba a parar el huevo”, al fin reacciona Alejo. “Estaba casi lleno de gente”.

“Coño, vale”, reacciona Marcano. “Si yo estaba también cagado de miedo”.

“A mí lo único que me preocupa es que cuando comience a crecerme el vello, va a picarme el cuerpo como mierda”, añade Miguel.

“¿No te hice daño?”, le pregunta Marcano.

“No, pata. Estaba bien dilatado… y arrecho”.

Marcano sonríe:

“Ayúdame con mi culo”, pide a Miguel. “No me sale el barniz”.

Miguel y Alejo se miran.

“Una sola mano no será suficiente”, anuncia el segundo.

Marcano sonríe mientras gira:

“Todos metan su mano”.

Alejo y Miguel comienzan a sobar las nalgas del venezolano. Flavio gira, mira la escena, sonríe, mete sus manos en los culos de sus dos compañeros:

“Guarden energía… más tarde tenemos una orgía”. 

Y para terminar, te dejamos con una porno gay.

domingo, 12 de junio de 2022

ASS (32): ¿Es seguro mamar pinga en un bus?

Bartolo es tan arrecho que puede tener un sexo tan romántico como arriesgado.

    
 

Suena una alarma en la oscuridad de la madrugada y Bartolo se despereza bajo sus cobijas. Al estirarse, siente un calor en su espalda y de inmediato un cuerpo atlético desnudo como el suyo; entre sus nalgas, el gran pene erecto de Marcano.

“Ya son las cuatro: levántate”, le dice en su oreja justo antes de besarle el cuello.

“Cinco minutos más”, ruega Bartolo sintiendo que su pinga también se pone erecta.

“Perderás el bus a Piura, y luego tu bus a Chiclayo… vamos a bañarnos”.

Bartolo gira bajo las cobijas, abraza a Marcano y le da un beso en la boca mientras pega todo su cuerpo desnudo, en especial ambas pijas al palo.

“¿En serio quieres que viaje y perderme un fin de semana cachando contigo?”

“Amo tu boca, tu verga y tu culo, vale; pero el transporte no espera”.

“Cachemos al toque, ¿sí, chamito?”

Marcano sonríe en la oscuridad, besa de nuevo en la boca a Bartolo, se acuesta encima; ambos comienzan a acariciarse. Marcano mueve su cadera estimulando ambos falos al mismo tiempo. La cobija se corre un poco. Le besa el cuello de nuevo, luego le chupa bien ambas tetillas, baja por el lampiño vientre, besa el vello púbico rasurado y comienza a chupar el pene mientras con una mano juega con los testículos y con la otra, aprovechando que Bartolo está abierto de piernas, va hasta la raja entre ambas nalgas duras. Para ayudarlo, bartolo eleva las piernas. Marcano se moja uno de sus índices con saliva y comienza a masajear el ano de su amante, muy suave, muy tierno.

La chupas bien rico, chamito… también te la quiero chupar”.

Marcano sonríe nuevamente, se incorpora por un instante y cuidadosamente se arrodilla en sentido opuesto. Ahora que están haciendo un 69, Bartolo también puede acariciarle testículos, nalgotas y estimular el ano mientras le chupa el pene.

Pero bartolo va un paso más allá. Como sea hace que el ano de Marcano quede a la altura de su boca y le hace un beso negro.

El venezolano comienza a rozar su largo y grueso pene contra el medio de los dos pectorales de Bartolo; adicionalmente, usa una de sus manos para masturbarle el pene como queriendo apurar algo y lo consigue.

“Voy a eyacular, chamito. ¡Se me viene la leche”!

Pero Marcano parece no hacer caso. Siente que el semen le inunda la boca. Se lo traga. Tras la sesión sexual, ambos se bañan juntos.

“Hiciste trampa, chamo. Se supone que los dos debíamos eyacular juntos”.

“Me estoy guardando para esa escena de sexo esta noche: ya sabes que con esa plata, podemos hacer todo lo que habíamos planeado”.

Bartolo sonríe en el estrecho cubículo de mayólica; acaricia la mejilla de Marcano:

“Lo sé, chamito. Solo recuerda que no debes arriesgar tu salud. Ya sabes lo que pasó con…”

“Sí, y el muy estúpido no quiere dar la cara”.

“Pero tú me aseguraste que contigo siempre usó condón, ¿no?”

“Conmigo siempre usó condón porque se lo exigí, pero no sé si con el resto”.

Casi volando y con su mochila de viaje  a la espalda,Bartolo baja las escaleras y se detiene en el pasillo del segundo piso. Toca una puerta. Sale Eliezer ya vestido secundado por Sandro quien se cubre sus genitales con una toalla y se detiene justo debajo del dintel. Saluda coquetamente.

“Pensé que te quedaste dormido”, sonríe Eliezer.

“Perdona”, se sonroja bartolo.

Sandro vuelve a meterse a su cuarto, y así desnudo, a su cama. Toma su celular, marca un número. A los cinco minutos, siente unos toques discretos en su puerta. Salta de su cama y abre. “Más veloz que un rayo”, comenta sonriendo.

Marcano, vistiendo polo y short, ingresa; de inmediato se los quita: queda desnudo otra vez.

Bajo las cobijas, Sandro está acostado boca arriba y con las piernas abiertas mientras Marcano está encima suyo besándole la boca y sobando ambos penes ya erectos. Tras besarle el cuello, Marcano repite la vieja técnica de mamar las tetillas, besar el abdomen (que sí tiene algunos pelitos), llegar al vello púbico algo recortado y mamar el pene, estimular los testículos con la otra mano y la otra meterla por la raja del culo hasta masajear el ano.

“Marcanito… ¿me dejas probar tu anito?”, bromea Sandro.

El venezolano no se hace de rogar. Repite la misma maniobra que con Bartolo y básicamente se sienta en cuclillas sobre la cara de Sandro dándole oportunidad a que goze sus enormes nalgas y su agujero a discreción. Cuidadosamente, Marcano se inclina y vuelve a chupar pija masturbándola al mismo tiempo. Y parece que la técnica combinada vuelve a dar resultado.

“Las quiero dar en tu cara”, pide Sandro extasiado.

Marcano para de chupar la pinga, la pajea rápido, cierra la boca y deja que los chorros de semen se disparen en sus mejillas. Cuidadosamente, se acuesta boca arriba y deja que Sandro se eche ssobre él para lamer su propia leche. Al terminar, lo besa en la boca.

“¿Te ordeño también?”, consulta.

“No es necesario, chico. Pero… ¿qué te parece si te acompaño en la cama hasta que te levantes?”

“Me parece una excelente idea”, sonríe Sandro.

Mientras tanto, el bus rumbo a Piura ya dejó las últimas calles de San Sebastián y la cabina de pasajeros se queda a oscuras. En la última fila viajan Eliezer y Bartolo pegados a la ventana.

“va casi vacío, ¿no?”, comenta Eliezer.

“Debe ser que es sábado o que es muy temprano”, cree Bartolo.

Pasan unos segundos y siente que Eliezer le toma la muñeca y se la lleva evidentemente hacia la bragueta: la pinga que vio y chupó la noche anterior está otra vez libre de cualquier ropa que la oprima.

“Qué pendejo eres”, sonríe.

“Aprovechemos que está oscurito”.

Bartolo duda, pero siente fluir la adrenalina. Se inclina y comienza a mamar la pinga. Eliezer reclina su asiento y pone sus dos manos sobre el fffrondoso cabello de Bartolo. El pedazo de carne no tarda en ponerse duro. Aunque, pensándolo bien, Eliezer usa la mano que tiene libre para recorrer la espalda del otro chico y meter su mano dentro de  la pantaloneta que se puso esa mañana para viajar. Se interna bajo la ropa interior y gana el par de lampiñas, suaves y bien formadas nalgas y luego masajea el ano.

Afuera ya comienza a despuntar el día aunque aún muy débil. Eliezer trata de concentrarse en el sexo oral y se acomoda un poquito, cuando de pronto, con la poca claridad disponible, ve acercarse a alguien. Desconecta a Bartolo de su pene, como puede se lo mete dentro del pantalón. El muchacho se asusta, más al mirar que alguien se aproxima y se sienta a su lado.

“O se bajan con algo, o llamo al cobrador”, dice aquella persona con una voz aguardientosa.

Para finalizar,mira un video porno gay aquí. 

viernes, 18 de mayo de 2012

SOT-2012-021: Lo bueno dura poco

Es difícil comenzar  a contar  lo que ha pasado, pero es necesario porque tanto ustedes como yo hemos querido, compartido y hasta deseado a SOT, un policía que tan sólo identificándose como lo que es, un suboficial Técnico, se atrevió a decir lo que muchos policías, muchos vigilantes, muchos serenos callan: que también nos gustan los hombres, y tenemos sexo o alguna relación con ellos.
Esta es la versión que no encontrarán en ningún atestado oficial, pero que debo contar para que las cosas queden claras, y para tener un poco de paz.

8MAY02, 22:39
SOT y yo estábamos en la cuadra de la Jefatura, conversando de diversas cosas, y acordándonos de la última aventura con el bailarín de una cantante. En eso, recibe una llamada. Tras atenderla, se voltea a verme, sonriente, me abraza, me da un beso en la boca.
- ¡Las cosas van a cambiar, huevón!
- ¿Como cambiar?
- Mañana me llamará el Comandante. Sólo te adelanto que las cosas van a cambiar.
- ¿Para mejor?
- ¡Lógico, huevón!

9MAY02, 11:06
SOT viene a mi oficina, totalmente entusiasta.
- ¿Recuerdas el patita que salvamos una vez en la playa, con un salvavidas que capacité?
- ¿El que resultó ser hijo de...?
- ¡Sí, ese mismo!
- ¿qué tiene?
- Desde mañana seré su escolta.
- ¿Del chibolo?
- ¡No! Del viejo.
- ¡Bien! ¡Felicitaciones!
- ¡De igual modo, huevón!
- ¿Por qué?
- Los dos hemos sido asignados.
- ¿qué?

10MAY02, 7:33
SOT y yo nos presentamos en la casa del señor, que es una autoridad. SOT está sonriente, desde la víspera está así.
Aparece la persona a la que vamos a escoltar. Nos presentamos.
- Lástima que tuve que pedir el cambio, pero me convencieron que debía ser por mi seguridad.
Hablamos sobre el protocolo de escolta, y comenzamos nuestro trabajo.

10MAY02, 14:15
Tras una mañana llena de traslados y reuniones, almorzamos y descansamos un poco.
- ¿Qué te pareció el día?
- Ese pata se codea con la crema y nata.
- ¡Es otro nivel! ¡Hasta el rancho ha mejorado!
En eso, entró el chico, un muchacho en sus veinte, con la pinta de pituquito surfer, pero amable. Nos presentamos.
- Gracias por la recomendación.
- De nada. Mejor ni lo digas...
- Tranquilo, aquí mi compañero es de toda confianza.
- ¿En serio?
- Claro.
Yo me mantengo mudo.
- Entonces, nos vemos más tarde.
- Claro, más tarde.

10MAY02, 21:09
Llego casi volando a la cita con SOT y el chico. Es un edificio de departamentos.
- Tarde, huevón.
- Disculpa. ¿Y el chico, dónde está?
- espera.
Lo llama por su celular.
Discretamente, la puerta del edificio se abre, y el portero nos pasa la voz. Entramos.
Llegamos hasta el departamento, donde nos recibe el chibolo vestido con una bata de baño.
Los tres nos sentamos en un sofá, conversamos de diversas cosas, y tomamos un etiqueta negra. Raro en mi servicio.
- Chicos, ¿alguna vez han estado en un jacuzzi?
- No.
-No.
- ¿Vamos?
Nos levantamos, y andamos.
- ¡Oigan, pero así con ropa no van a entrar.
Dicho esto se quitó su bata, y se quedó desnudo. Su pene está semi-erecto. SOT comienza quitarse la ropa, hasta quedarse sin ella, y revela que su gran falo también está comenzando a erectarse. Me mira, y me hace una seña. Tímidamente, me quito mi polo, mis zapatillas, mi jean, mis medias... y mi boxer. Yo sí no pude contener mi erección, y la tengo dura.
Los tres vamos a la habitación donde está la tina burbujeante, nos metemos y poco a poco nos relajamos, y comenzamos a rozar nuestros cuerpos.
El chico se mantiene siempre al medio cual sandwich, pero de vez en cuando mis manos y las de SOT se entrecruzan y acarician. Los tres penes están erectos al tope. Alternadamente, SOT y yo besamos al chico en la boca, y en distintas partes de su cuerpo firme y marcado, gracias a correr olas.

10MAY02, 21:48
Estamos los tres en la cama. De nuevo el chico al medio, dejándose besar por ambos. Los tres estamos desnudos y al palo.
El chico comienza a besarnos el cuello, el pecho, nuestros formados abdómenes, y llega a la altura de nuestras pelvis. Comienza a hacernos sexo oral, de forma alternada. Primero SOT, luego yo; luego SOT, y así... Nuestros miembros llegan hasta su garganta.
Mientras veo la escena, siento una mano en mi mejilla. Es SOT, me voltea suavemente la cara, me mira. Me besa apasionadamente en la boca. Nunca había pasado.
- ¿Son pareja?
- ¡No! Es la arrechura.
- Ah.
El chico sube y hace que nuestras tres bocas se junten en un solo beso.

10MAY02, 22:07
SOT se coloca un preservativo y me da uno. Él se encarama sobre las nalgas del chico, quien está en cuatro. SOT abre sus piernas, y comienza a penetrarlo suavemente. Su pene entra en el ano dilatado del muchacho. Yo miro la escena, entonces, SOT gira la cabeza hacia mi lado.
- Bésame el culo.
- ¿Qué?
- Bésame el culo.
Sin saber qué hacer, comienzo a lamerle las nalgas, que las tiene grandes. Mi lengua las moja por completo, mientras el se menea metiendo y sacando su miembro del trasero del muchacho.
- ¡El ano´, huevón!
- ¿Qué?
- ¡Hazme el beso negro!
Comprendí lo que SOT quería. Puse mi lengua en su ano, y esta vez humedecí toda la unión de sus nalgas.
se detuvo, y me dijo que yo tome su lugar, en la misma posición. Me encaramé, le introduje mi pene al muchacho, y sin que diga nada, SOT comenzó a hacerme el beso negro. Era la primera vez que lo experimentaba, y sentí un placer indescriptible.
Nos alternamos penetrando al chico, hasta que SOT dijo que quería eyacular. El muchacho se acostó boca arriba. Los tres comenzamos a masturbarnos. Primero eyaculó el chico, luego yo, y luego SOT. Las tres descargas de semen inundaban el vientre del joven.
SOT se acostó encima del chico y lo besó en la boca.
- Gracias por la recomendación.
- Y este es sólo el inicio. Las cosas van a cambiar.
SOT volteó a mirarme, y me hizo una seña de triunfo.
- Bésalo tú también.
Lo hice.
Cuando SOT se levantó, tenía su abdomen manchado con el semen que antes habíamos eyaculado.

10MAY02, 22:55
Dejamos el edificio con el mismo sigilo con que entramos.

11MAY02, 11:18
Nos piden que regresemos a empacar, porque esa misma tarde salíamos de viaje de comisión con nuestro escoltado´. Acatamos órdenes.

11MAY02, 18:56
Llegamos al lugar donde se tomarían los buses. Nos colocamos en posición en uno de ellos para resguardar a nuestro escoltado.
Para sorpresa nuestra, su hijo también viaja.
Después de cenar, partimos.

12MAY02, 01:33
Llegamos a nuestro destino, una ciudad en la sierra, donde al día siguiente habrá un programa de actividades, y nuestro escoltado tendrá que dar unas palabras; pero, como no tendrá que hacerlo hasta mediodía, nos dice que nos reuniremos a las 8;30 para tomar desayuno.
SOT y yo vamos a nuestro cuarto, para descansar.
- ¿Viste que viajó el chibolo?
- sí. Seguro lo acompaña.
- Bien raro, porque normalmente los hijos d estas autoridades prefieren estar al margen.
Mientras hablo, SOT se queda desnudo.
- ¿Nos duchamos antes de dormir?
- Estás cojudo. esa agua debe estar heladísima.
- Mejor. Así se duerme mejor. quítate la ropa.
Me guiñó el ojo, ¿Qué estaba pasando? Sin quitarle la mirada, me desbestí completamente.
Entramos juntos a la ducha.
- ¿Te acuerdas de la escuela de suboficiales?
- A la hora de levantarse...
- Ajá.
- ¡Mierda, esta agua está heladísima!
- Permíteme.
Me abrazó, comenzó a sobarme todo el cuerpo. Pude sentir su pene erectarse. Pude sentir el mío hacer lo mismo. Comenzó a hacerme una guerra de espadas.
- ¿Sigues sintiendo frío?
- No tanto.
Luego nos fuimos a la cama, así desnudos, abrazados, revolcándonos. besándonos en la boca. No dije nada para no malograr el momento. seguíamos rozando nuestros penes. Luego él se volteó.
- Hazme el beso negro.
Se lo hice. Luego, cambiamos de roles. ¡qué rica sensación!
Volvimos a rozarnos de frent, masajeando nuestros penes entre sí. Eyaculamos casi al mismo tiempo.
Nos quedamos dormidos, compartiendo la misma cama.

12MAY, 09:35
Tras desayunar, damos un paseo por la ciudad, bueno, cuidando al señor y su hijo.

12MAY02, 20:12
Después de la cena, SOT y yo acordamos quién resguardará esa noche al señor, ya que se había organizado una recepción, y era casi seguro que duaría hasta tarde. Por suerte, me tocó a mi.
- ¿Y qué harás aquí en el hotel?
- Ver tele, dormir. Mañana habrá que levantarse temprano, tú puedes reincorporarte al mediodía.
- OK.

12MAY, 21:15
Salimos para la recepción con el señor. Noto que su hijo no lo acompaña.
- Me dijo que estaba mareado. Mejor que descance. No está acostumbrado, y esta altura es traicionera.
A la media hora de llegar, veo que recibe una llamada, que conversa con otra autoridad. Regresa conmigo.
- acompáñeme. Tenemos que ver un documento, urgente.
- Sí, señor.

12MAY02, 22:20
Llegamos al hotel.
- Quédese aquí un segundo.
El señor se acerca a la Recepción. Uno de los chicos nos acompaña. Camino a su cuarto, nos detenemos en el de su hijo.
a una seña, el muchacho de Recepción abre la puerta.
El señor se queda estático.
Trato de asomarme.
¡Increíble! SOT está acostado sobre el hijo del señor, con las piernas de éste en sus hombros. ambos están desnudos en la cama.
El señor cierra la puerta.
- Vamos a ver los documentos.
Entré en el cuarto del señor. Por largo tiempo se quedó sentado en su cama, sin decir nada, y sin buscar documento alguno.
Al rato, me vio.
- Mira si ya terminaron.
Obedezco. Al tocar la otra puerta, me abre su hijo, con una toalla a la cintura, asustado, muy asustado.
- ¿Dónde está?
- Se fue.
Regreso al cuarto del señor. Le digo que su hijo está solo.
- Vaya a descansar. No regresaré.
Fui al cuarto. SOT no regresó toda esa noche.

13MAY02, 07:26
Regresamos a nuestra ciudad en una camioneta, el señor, su hijo y yo. Todo el trayecto se hizo en silencio.

13MAY02, 14:16
Ya en la Jefatura, llamo al celular de SOT. No hay respuesta.
Procurando que nadie me escuche, llamo a otros de nuestros amigos, les cuento la situación, y les pido que me ayuden a ubicarlo.

13MAY02, 21:19
Me llaman a mi celular.
- Lo tienen detenido. Mañana lo bajan a la Jefatura.

14MAY02,15:26
Por todos los medios intento ver a SOT. es imposible. Mis fuentes no consiguen información.

16MAY02, 9:55
Recibo una llamada de SOT.
- ¿Dónde estás?
- En la Regional. Me dijeron que espere. No sé nada más.
Media hora después, me llama uno de nuestros amigos.
- Te llamo para decirte que le quitaron su celular a SOT.
- Ya me lo temía.
- además...
- ¿Además qué?
- Lo cambiaron de destino.
- ¿A dónde?
- El sur. Fuerza anti-terrorista.
No termino de entender nada.
Llamo al celular de SOT. suena apagado. Y así sonó todo el día.
Desde entonces, no sé nada de él. Tampoco he visto al chibolo desde que regresamos.
sigo como escolta de este señor.
Me incomoda la incertidumbre.

(CONTINUARÁ...)
(Fin de la primera temporada)

©2012 Hunks of Piura Entertainment. Síguenos contando tus aventuras con policías, vigilantes y serenos: hunks.piura@gmail.com

domingo, 13 de febrero de 2022

ASS (15): Un escort para esta noche

 

 La verga de Alejo trabaja doble el lunes.



Esa noche, el ‘paciente’ de Alejo es un hombre de unos 35 años, contextura normal, sobre el que se acuesta ya desnudo en una cama de plaza y media con una manta de mala muerte bajo unos cursis tubos plásticos emitiendo una luz roja. Espejos en el techo, en la cabecera y a los costados. Alejo besa en la boca al otro hombre con mucha pasión. Mientras lo hace, gira hasta ponerlo encima suyo: “Chúpame la verga”, le pide.

El otro hombre recorre a besos el musculoso torso de Alejo, sus definidos abdominales y llega al pubis donde la pinga de 18 centímetros ya está parada y babeando. Sin esperar más –el tiempo es, literalmente, oro—comienza a mamarla.

“Así, mi amor; trágatela toda”.

Aunque, claro, para el mamón es complicado metérsela en su boca de labios carnosos. Tras unos diez minutos en ese plan,alejo consulta:

“¿Te la clavo?”

“¿No puedo mamarla otro ratito más?”

“Claro; es toda tuya”.

El otro hombre ahora saborea el lampiño escroto y usa su boca para adivinar el tamaño de los dos testículos allí dentro. Su lengua traviesa baja al perineo y busca llegar al ano.

“Solo mamada”, le aclara Alejo.

“¿No puedo hacerte beso negro?”

El joven lo piensa; recuerda los encuentros de las últimas 36 horas. Bah, es solo un beso negro. Levanta las piernas y ofrece su orificio al otro hombre: “Solo beso negro”, le aclara de nuevo.

Comparando con la lengua de Miguel, a este tipo le falta algo de destreza pero tampoco lo hace mal. Alejo se da licencia para disfrutarlo aunque eso implique que su gran pene pierda rigidez. Por si acaso, lo pajea.

“¿Aún tengo tiempo?”, consulta sonriendo el otro hombre.

Alejo baja sus piernas, dobla la cintura estrecha sobre la cama y se asoma al suelo del cuarto donde están las ropas de ambos. Mira su celular y aprovecha para sacar el paquete de condones y el sachet de lubricante: “Tenemos una hora todavía”.

El otro hombre sonríe, vuelve a chupar la pinga del atleta y la pone bien dura otra vez. Alejo se coloca uno de los tres condones, embadurna todo con lubricante: “Siéntate… para que no te duela”, le indica.

El otro hombre se deja ensartar el pene en su ano poco a poco y cuando ya no siente tanto dolor, cabalga. Alejo le acaricia las nalgas; se siente tentado a pajearle su pene más pequeño que el suyo pero no es parte del trato. Más bien, tras cierto tiempo cambia a un piernas al hombro (y entiende la lógica de los espejos), y luego en perrito. Su narcisismo lo lleva a contemplarse cachando con esa luz débil de mierda. Y verse reflejado lo excita sobremanera acelerando su orgasmo.

“Voy a darlas: ¿dónde te la vacío?”

“En mi pecho”.

Alejo hace que el hombre gire, casi se arrodilla sobre su abdomen, se masajea duro el pene y bota su semen sobre los aplastados pectorales.

Tras bañarse juntos tiernamente, ambos amantes salen de la habitación, bajan las escaleras y abordan un SUV que hay en un estacionamiento.

“Quería cachar contigo en la casa, Santiago, pero la huevada es que siempre hay gente”.

“Tranquilo. Ya habrá oportunidad”, calma el joven, sonriendo.

Casi a medianoche, el trayecto desde el hospedaje en Catacaos al centro de Piura se hace relativamente rápido. La SUV para a una cuadra de la plaza de armas.

“Te paso la voz la otra semana… ¿podrás?”

“Claro. Ya sabes cómo es”.

Cliente y escort se despiden. Alejo camina hasta una cochera a media cuadra y retira una motocicleta. En cuarenta minutos llega a San Sebastián y  en cinco minutos se estaciona en la casa parroquial. Mira a ambos lados, abre discretamente  una de las hojas del portón y mete el vehículo. En su celular ya se marca casi la una de la madrugada. Empuja la puerta de uno de los dormitorios y la cierra tras sí, se desnuda por completo y se mete en una cama ya ocupada. Y el ocupante se despierta asustado. También duerme desnudo.

“Pensé que pasarías la noche en Piura”.

“No. Hoy es lunes…”

El Padre Alberto mira los números en su despertador electrónico de la mesa de noche:

“Ya es martes”.

Alejo se encarama encima del cura y comienza a besarlo en la boca y el cuello.

“Antes que nada, Alejo, explícame cómo es eso que de AS ahora serás ASS”.

“No quiero dejar de ser un AS. Todavía no le he firmado papeles”.

“¿Acaso no confías en ese chico?”

“No es eso. Solo sigo tu consejo: que no me note urgido”.

Alberto sonríe y se besa en la boca con alejo. Ambos se besan las tetillas. Camino hacia su culo, alejo no desaprovecha la ocasión para besar el pene y las bolas del sacerdote. Le levanta las piernas y le aplica el beso negro que su cliente de aquella noche, o la noche previa, no supo hacer, y el cura goza con las cosquillas que le produce la lengua del joven en su culo rodeado de vellos.

“Déjame chupártela”, le pide.

“es toda tuya”.

El Padre mama la pinga de su protegido y es imposible ignorar el aroma a barrita de jabón de hospedaje. Con la verga ya dura, Alejo comienza a penetrar ese ano que sigue dilatado y a moverse rítmicamente en una pose que mezcla el piernas al hombro y una acrobática variante de un misionero. Eso es conveniente pues ambos adoran besarse en la boca.

Luego, Alejo gira para que el Padre le cabalgue la verga, y a él sí le acaricia el pene erecto y las bolas que le azotan el abdomen de tabla de lavar.

“Las boy a dar”, avisa el cachero.

“Aguanta para acabar juntos”.

Alejo masturba el pene de Alberto más rápido hasta que siente que las ráfagas cálidas de semen se disparan encima de su vientre.

“Ricco, Alejito. ¿Acabaste?”.

“Claro”, miente el activo.

Tras ducharse, ambos regresan a la cama y se arropan desnudoss y abrazados.

“¿Cuándo le firmarás el contrato, Alejo?”

“¿Cuándo me recomiendas?”

El cura suspira:

Que no pase del fin de semana”.

Alejo besa en la boca a Alberto:

“Y no te paltees: jamás dejaré de ser un AS… no después de lo bien que te has portado conmigo”.

El Padre Alberto sonríe. Le devuelve el beso:

“Durmamos… es muy tarde”.

 

Y para terminar,te dejamos un video porno.

miércoles, 13 de junio de 2012

SxEC 09: Mi orto y la ducha

El chico con el que estuve mide 1m68, contextura promedio, y una polla de 16 cm. se trata de un amigo que vive cerca de mi casa.
Hace unos días llegó para joder un rato. Mi hermano había llegado mareado, y se fue a dormir la mona, en su cuarto.
- Oye, me voy a bañar.
- ¿Y por qué no nos bañamos juntos?
- Ya pues.
Nos calateamos. Lo primero que me llamó la atención fue su pinga, tan rica. Yo tuve que aguantarme para no decir ni hacer nada.
Nos metimos a la ducha. Yo comencé a enjabonarme.
- ¿Te enjabono el culo?
Los dos nos reímos. Se la pasó todo el rato jodiendo y jodiendo.
- ¿Te paso el jabón por la espalda?
- Hablas huevadas.
En ese momento me volteé de tal forma, que casi le doy un beso en la boca.
- Sorry.
- No hay problema... ¿Saves? Tienes el culo bien redondito, mejor que de una jerma.
- ¿qué?
- Tienes culito de puta.
Los dos nos reímos.
- Tienes un culo tan grande que sobrado se aguanta dos pijas.
Mientras nos seguíamos bañando, sentí como un airecito sobre mis nalgas: él me había pasado las manos rápidamente, pero sin tocármelas.
- ¿No te vas a enjabonar el culo? ¡Yo te lo enjabono!
- ¿Cómo?
- Normal. Habla.
Entonces, su verga comenzó a pararse. Yo no le dije nada. seguí bañándome, cuando sentí que me sopló el cuello. Me volteé, y mi verga chocó con la suya. Las dos estaban armadazas.
Lo quise evadir, pero él me agarró de la cintura, y pegó su cuerpo al mío. ¡qué rica sensación, por Dios!
Áún así, le quité sus manos de mi cuerpo, pero él me volvió a tomar y me arrinconó contra la pared de la ducha, rozando su pecho, su vientre, sus piernas y su verga parada contra las mías. Era definitivamente rico.
- Chúpamela.
Me arrodillé a hacerlo, mientras el agua de la ducha caía, y me suavizaba el fuerte sabor de su pinga. se la succioné con fuerza, antes de pasar a comerme sus huevos.
Él me tomó del cabello y me metía y sacaba su pinga de mi boca. Por un momento, sentí que me ahogaba, y no pude articular palabra.
- Cómetela toda. qué rico la chupas. Tienes una boquita calientita. Si así tienes la boca grande, ¿cómo tendrás el orto?
Yo paré en seco, y lo miré extrañado.
- ¿Qué es orto?
- ¡Tu ano, pues, huevón!
Nos reímos.
Se la seguí chupando y chupando, y comenzó a hacer unos gemidos bien arrechos.
- Puta madre. sigue. Sigue.
se inclinó a tocarme el culo, y aprovechando la humedad de la ducha, me metió los dedos a mi... orto.
salió un toque a ver su ropa y regresó con un condón, se lo puso. Se sentó sobre el piso de la ducha, pero debajo de la lluvia. El agua seguía cayendo.
- siéntate despacito. quiero abrirte ese... orto.
Mientras la metía y bajaba, me dio dos fuertes nalgadas. su pene entró sin problemas en mi culo, quizás por el agua que caía.
Comencé a subir y bajar, a ir para adelante y para atrás, a apretársela con mis nalgas.
- Uyyy, ¡qué rico la aprietas! ¿quieres comértela toda?
Él me acariciaba la espalda. Entonces me senté dándole la espalda, y él empezó a besármela, lo que me provocaba cosquillitas placenteras.
 
me daba besos en la espalda que sentia cosquillitas ............
- Muévete.
Lo hice con fuerza.
Luego nos pusimos de pie, y él me cachaba con fuerza. El agua caía. qué rico se sentía, era espectacular.
Mientras me follaba, me abría las nalgas.
- es para que te entre y la sientas toda.
Me agarró de los hombros para bombearme el culo con más fuerza, y lo consiguió.
- No gimas fuerte, que mi hermano te puede escuchar.
Comenzó a gemir despacio, pero se le olvidó, me sacó la pinga, casi arrancó el condón, y disparó su leche sobre mi espalda.
Terminamos de bañarnos, pero él no dejaba de acariciarme.
Antes de salir de la ducha, se arrodilló, y me dio un beso en la nalga derecha, en la izquierda, y abriéndomelas, en... el orto.
- qué rico ortazo que me he comido.
se levantó y me quiso dar un beso en la boca, pero se lo esquivé y terminó dándomelo en la mejilla.
Mi hermano seguía durmiendo la mona. Cuando pasamos y lo vimos de reojo, notamos que su verga estaba parada.
 
©2012 Hunks of Piura Entertainment. Comenta este relato aquí.

sábado, 12 de marzo de 2022

Proyecto Lujuria .: El culo de Osmar es de dominio nacional


La campaña de Lust se estrena a nivel nacional tres domingos después de que fuese filmada y fotografiada. El aviso de televisión sale en dos versiones: una en la que se sugiere el desnudo de Osmar y que se pone entre diez y once y media de la noche, y la otra en la que se le ve completamente desnudo, que sale entre medianoche y las dos de la mañana. Al terminar la primera hora de estreno, la etiqueta #lustentupiel no es tendencia pero ya tiene varios comentarios, en especial preguntando sobre la identidad del modelo. César, quien también es un hábil community manager, responde con el nombre. No falta quien comienza a buscar a Osmar en las redes sociales, a seguirlo, a enviar solicitudes, a desearlo.

El miércoles previo al lanzamiento oficial, el modelo ha podido ver el preestreno de la pieza junto a Escalante, César, un ejecutivo de Lust y Zaira.

“No pensarás acabar la temporada justo ahora que va a circular esto”, induce el director de reparto a la directora de escena, a quien además extiende uno de los afiches donde se ve a Osmar desnudo de espaldas volteando la cara, sonriendo seductoramente hacia la cámara, el cuerpo húmedo, las dos nalgas como globos, el paisaje del bosque seco al fondo, la jarra de aluminio blanco en la mano, Lust a la derecha (hay una segunda versión del afiche donde el nombre tapa el culo del modelo). “Incluso con esto, deberías abrir una función adicional los sábados y domingos”.

Zaira mira el afiche sobre el papel brillante con muchas dudas en la cabeza:

“Me pides mucho, Arnold”.

“Tienes que ser profesional y entender que este negocio es así”.

Osmar, César y el ejecutivo de la compañía miran a ambos en silencio.

“¿Dices que te gustaría hacer una versión en cine de la obra?”

“Con tu dirección escénica: los chicos ya conocen tu método”.

“No tengo experiencia en cine”.

“Bueno. Yo te pronostico que las entradas este domingo se van a agotar; si eso pasa, recuerda que estoy aquí listo para apoyarte”.

 


El domingo del estreno de la campaña publicitaria, Osmar, Evandro, Alexis, Escalante, César, Abelardo Sosa y Fernando (especialmente invitados por la producción de la campaña) se reúnen en la casa de Gibrán justo para ver la tanda de las doce y ocho de la madrugada: la espalda y el culo del modelo sin censura con Gymnospedia No. 2 como fondo musical y el hermoso paisaje del valle de San Lorenzo, la voz de Osmar cerrando la pieza convertida en un susurro digno de clímax sexual. Un aplauso cierra los veinte segundos de edición.

“Te quedó de la puta madre”, se emociona el anfitrión mientras palmea los fuertes muslos de Osmar, quien lo agradece.

A su lado Evandro, que lo ha tenido abrazado todo el tiempo, le da un beso en la mejilla:

“Sabía que lo harías excelente”.

“Tú eres el culpable de todo esto”, sonríe el modelo.

Gibrán reparte cuba libre y vodka a los concurrentes, excepto Evandro:

“Tengo que conducir de regreso”, se excusa.

“Ay, por un vasito”, insiste Gibrán.

“Hermoso lugar”, califica Alexis a Sosa. “Me encantaría conocer”.

“Cuando desees te esperamos, ¿no, Fer?”

El peón sonríe asintiendo.

“Si la campaña es un éxito, lo que vendrá es la versión cine de Voto De Castidad, adelanta Escalante.

Evandro alza las cejas sin pronunciar palabra; Osmar se da cuenta y lo codea con disimulo.

“¿Qué dijo Zaira?”, pregunta Alexis con timidez.

“Ella y yo estamos cortados por la misma tijera, querido: si vemos que el chanchito engorda, ¿nos prohibiremos comer el chicharrón?”

Alexis entiende la metáfora y sonríe.

El celular de Evandro suena, lo saca y lee:

“escuchen este mensaje de Laura, chicos: el comercial quedó hermoso, Osmar luce churrísimo, y espero que no te demores mucho que más tarde el día se pondrá pesado en la ttienda… Así que dicho esto, caballeros, me retiro”.

Evandro se pone de pie y el resto le dice que se quede un rato más; mejor dicho, el resto menos Escalante.

“Solo un ratito más”, casi ruega Osmar.

Evandro sonríe. Escalante es ahora quien arquea las cejas.

El ratito dura media hora más. Osmar acompaña a su amigo hasta la reja de entrada:

“Cuando acabe la temporada quiero darme un par de días como vacaciones. En Piura hay unas playas hermosas”.

“¿Irás con Laura?”

“No, Os. Quiero ir contigo”.

“No me parece, Evan. Ella podría…”

“Ella no sabe nada; soy muy cuidadoso. Confía en mí”. Evandro abraza a Osmar y le da un beso en el cuello: “Recuerda que te amo”.

“Por favor, Evan”, ruega Osmar susurrando.

De regreso al departamento de Gibrán, lo encuentra besándose en la boca con Alexis compartiendo uno de los modulares de la sala, ambos con sus vasos de cuba en las manos. En el sofá, César, Sosa y Fernando conversan animadamente mientras se acarician los muslos mutuamente. Escalante se prepara un trago; Osmar va a esperar su turno:

“¿Te hago un vodka?”

“No, vale”, sonríe el modelo. “Yo lo haré. Gracias”.

“¿A dónde te va a llevar esa relación con Evandro Cruzado?”

Osmar se sorprende.

“Vamos, muchacho. Es más que evidente que hay algo entre ustedes. Que nos hagamos los cojudos y no comentemos nada para evitar rumores es una cosa, pero los hechos saltan a la vista”.

“Solo somos amigos, Arnold”.

“Esa amistad no te llevará a ninguna parte. ¿Sabes que Evandro está quemado de las cadenas y el cine mainstream? A lo mucho puede hacer teatro, quizás radionovelas, aunque esa voz no le ayuda, y cine erótico… o porno, como en sus inicios”.

Osmar comienza a mirar con recelo a Escalante quien vuelve a la carga:

“Si tú quieres retomar la carrera que el chavismo te interrumpió en Venezuela, lo que tienes que hacer es seleccionar mejor tus metas y a tus amistades. No niego que Evandro te consiguió la obra, pero sin tu talento a la hora del casting, no habrías conseguido el papel; menos el de Lust, y quién sabe qué otras cosas positivas hay por venir”.

“Una cosa es mi relación personal con Evandro, otra es mi relación profesional”, aclara Osmar.

“Yo no me meto en tus relaciones personales, Rivero; lo que te estoy diciendo es que revises a dónde quieres enrumbar tu carrera: Lima es solo una escala, ¿o piensas sentar raíces aquí?”

Osmar resopla sin mucho disimulo:

“Disculpa”.

Cuando se está retirando, Escalante lo toma del brazo y trata de retenerlo:

“Enfócate en tus metas, Osmar. Eso te hará grande”.

El modelo se suelta algo brusco y prefiere encerrarse en su nuevo cuarto. Se desnuda y mete a la cama. Ahí, con la luz apagada, y con la poca que entra desde la calle, trata de entender lo que ha logrado en la última quincena: se mudó a un sitio más cómodo y abrigado, consiguió su primer comercial de alcance nacional, sigue en la obra, sigue en el gimnasio. Recuerda su promesa de aquella mañana de domingo, hace tres semanas, cuando su cuerpo desnudo (como esta noche) se entregaba a la naturaleza. Recuerda también los mensajes y gestos confusos de Evandro. Recuerda a su familia.

Tocan su puerta muy despacio. Prefiere arroparse y hacer de cuenta que no ha escuchado nada.

“¿Os?”, consultan del otro lado.

Escucha que giran la perilla de la puerta, pero tuvo la precaución de ponerle seguro así que se arropa bien con la cobija y prefiere aislarse de todo.

Del otro lado de la puerta, Alexis, desnudo de la cintura para rriba, toca de nuevo. Gibrán se le aproxima:

“¿No te responde?”

Alexis da un beso en la boca al otro chico, quien está solo en bóxer:

“Ese reconchasumadre me va a escuchar”. 

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Orales aprobados

La boca es una de las herramientas más arrechantes para generar placer, ya sea que nos lo den o que lo demos.
Y, como cualquier parte del cuerpo, requiere mucha práctica para que sea capaz de generar una vaciada inolvidable, ya sea con la sola voz o directamente en una chupada profunda.
El sexo oral no es sólo tarea de quien lo ejecuta, sino de quien lo recibe, pues, mejor que nadie, sabe qué sensaciones genera este órgano cuando pasa por ciertas partes del cuerpo.
Revisemos las manifestaciones orales más alucinantes.

BESOS; ¿Por qué mucha gente rehúsa besarse en la boca? Respuesta: porque no saben cómo hacerlo. Lógicamente a la primera no sale, pero si nunca se intenta, nunca se sabrá el poder de tus besos. Para comenzar, relaja tus labios, y usándolos solamente explora los labios de la otra persona. Siempre es bueno comenzar lentamente, sintiendo a la otra persona, ya que estimula las terminaciones nerviosas de ambos, y así de a pocos, puedes ir yendo más adentro hasta hacer que ambas lenguas se conviertan en blandas espadas que combatan por activar más y más terminaciones nerviosas. Sobre cuál es el ángulo ideal no podemos decirte nada pues varía de persona a persona, lo que sí es exigible es una boca fresca, limpia y sin heridas. Evita morder o dejar que te muerdan pues no sabes qué contiene la sangre de la otra persona, ya que la saliva, por otro lado, suele no transmitir problemas (a menos que tengas hepatitis). Cuando beses, entrégate y descubrirás un mundo que te abrirá las puertas a sensaciones que nunca pensaste
Para quienes quieren algo diferente, les invitamos a probar algo: tomar un poco de licor y conteniendo el líquido en la boca, pasárselo a la otra persona, compartiéndolo. Eso sí, todo con mesura.
También puedes “exportar” tus besos a otras partes del cuerpo bajo los mismos criterios, activando las zonas erógenas de la otra persona (o las otras, quién sabe). Combinar los besos en la boca con el cuello son un excelente ejercicio erótico, sólo para comenzar.

FELLATIOS: Son las chupadas de pene. Como la verga es un órgano muy sensible, hay que tratarlo con cuidado. El mejor método para una chupada sin problemas es abrir la boca lo más que se pueda, y luego irla graduando, usando la lengua y el paladar hasta el grosor del miembro. El resto es succionar y remedar el movimiento penetratorio usual (es decir, por adelante o por atrás, pero más abajo). Si tu compañero puede mover las caderas para aumentar el placer, mejor. Ten mucho cuidado con los dientes, ya que producen incomodidad a la otra persona, y pueden causar la pérdida de la erección, y debes comenzar todo otra vez. Si el pene es muy grande, puedes usar una de tus manos para masturbar la parte de la raíz (algo así como se ve en las pelas porno).
Echarle cosas encima al pene como chocolate o yogurt, puede funcionar, además de que le agregas una nueva sensación: el sabor. Por lo general, estas sustancias no dañan el condón, pero si de eso piensas pasar a otro nivel de penetración, es mejor que lo cambies por otro y uses lubricante.
Puedes complementar esta práctica usando tus manos paracariciar los huevos, el trasero o las partes del cuerpo de la otra persona que estén a tu alcance. Quien lo recibe puede acariciar el cabello, pero nunca forzar una penetración violenta, pues puede causarle serios problemas a quien te lo chupa, o puedes recibir un mordisco involuntario.
Si tú eres quien recibe el oral, siempre ten limpia tu herramienta. Si tienes el prepucio grande, arremángatelo y lávalo con jabón, especialmente, si produces esa especie de sarrito blanco, pues genera mal olor, y si se mete por el glande, puede generarte infecciones en las vías urinarias o, en el peor de los casos, en la próstata.
Otra recomendación, especialmente con los muy velludos, es recortar algo de pelo por higiene (ver “¿Lampiños o velludos?” en este mismo blog).

TESTÍCULOS Y PERINEO:Muchos hombres nos recontrarrechamos cuando nos chupan los huevos, pero hay que tener cuidado por la hipersensibilidad de esta parte. Siempre comienza lamiendo la piel del escroto, y luego, con cuidado, métete una bola en la boca, entonces, si no hay dolor u otro problema, la otra. El siguiente paso es succionar. Mientras tanto, puedes usar tus manos para acariciar la cadera, los glúteos o el pene. También para acariciar las piernas o el resto del cuerpo.
La zona del perineo, es decir lo que está entre el ano y los testículos –la entrepiernas propiamente dicha- también es sensible, y lo mejor es estimularla con la punta de la lengua. Esto es posible debido a que en esa zona se encuentra la próstata.
Como siempre, si eres tú quien recibe este tipo de oral, mantenlo limpio, y, d ser posible, libre de pelos o con pocos de ellos.

NALGAS: Para muchos patas, la estimulación de las nalgas les genera paltas, porque piensan que se volverán pasivos. Esto es un gran error, porque para ser pasivo basta con quererlo. El tema es que estimular las nalgas con los labios es super alucinante seas activo o pasivo, debido a la cantidad de terminaciones nerviosas, y mientras más grandes mejor. Como nota adicional, la mejor manera de estimularlas con las manos es usando la yema de los dedos: incrementa la erección.
BESO NEGRO: Éste es el máximo reto de cualquier encuentro sexual, y también el más controversial, debido a la naturaleza fisiológica del ano. Pero, por alguna razón, el del hombre está repleto de terminales nerviosas, por lo que su estimulación produce demasiado placer, y, en algunos casos, genera una eyaculación, lo que es normal.
La mejor manera de preparar el beso negro es primero pasando la lengua por toda la raja del culo, y luego separando las nalgas, hasta asaltarlo directamente con los labios o la lengua en punta. Esto es preferible a meterle los dededos pues se evita herirlo. Además la sensación de humedad, hace que se relaje y se dilate más para luego ser penetrado con la verga.
La lengua puede ser usada tanto para lamer los bordes del ano, como para simular una penetración directa.
Obviamente, que para recibir este oral, debes haberlo limpiado a conciencia, especialmente a la hora del baño, y, sólo por buen gusto, no haberte ocupado recientemente. Además no tener heridas allí o en las inmediaciones.
Si tú eres quien lo va a aplicar, rasúrate la cara, pues es incómodo sentir la barba raspando justo en esa zona.
Finalmente, recibir un beso negro, si eres activo, no te hace pasivo. Insistimos, eso ya viene en tu chip, y que no lo reconozcas, es otro tema completamente distinto. Si no, mira a Rocco… él sí que sabe cómo disfrutarlo.

¿Preguntas?: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿Podría ser seropositivo?

Definitivamente, no es una de las mejores noticias que quieras recibir, pero si tienes una conducta de riesgo, considera la posibilidad.
Se dice que una conducta de riesgo es aquella que le abre más puertas al virus de inmunodeficiencia humana (VIH) para que te produzca la infección.
Las conductas de riesgo más reconocidas son el sexo inseguro, las transfusiones con sangre contaminada, compartir objetos que hayan estado en contacto inmediato con cualquier fluido interno de una persona infectada (semen, orina, sangre, linfa).
Más abajo, te proponemos un pequeño test para saber si hay probabilidades de que estés infectado.
Hay que aclarar que el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida) no es una enfermedad en sí misma, sino un conjunto de condiciones donde la salud se deteriora.
Esto es producido por la invasión del VIH, que, al reproducirse en el organismo humano, se come las defensas; entonces, cuando tu cuerpo actúa para protegerte de cualquier enfermedad o infección, no las encuentra y es derrotado.
Una infección por VIH, que degenere en SIDA,puede provocar la muerte, pero su ingreso al cuerpo no es perceptible.
De hecho, el VIH no presenta síntomas específicos en la persona que lo porta, excepto que ésta tiene problemas para acabar de manera natural con una enfermedad o infección que, en condiciones normales, es sencillo de superar.
Incluso, las condiciones que tiendan a desarrollar SIDA no aparecen sino hasta después de unos cinco a diez años.
Sin embargo, esto es relativo, por eso la única forma de detectarlo es hhaciéndote una prueba de sangre, donde se detecta si hay una reacción del virus ante ciertas sustancias: la conocida ELISA.
Pero, esta prueba no nos dice mucho, excepto que hay problemas con tus defensas, por lo que se debe confirmar con otra más precisa o de Western Blot.
El sistema público de salud, en el Perú, prefiere que estas pruebas se realicen en sus establecimientos, para que si das positivo, puedas calificar a un tratamiento antrirretroviral denominado TARGA.
La razón es el alto costo de los medicamentos, cuya última generación te permiten alargar tu vida tanto como lo quieras, si y solo si eres fiel al tratamiento.
Las pruebas, los detalles y la interpretación de los resultados se realizan previa consejería, y los profesionales a cargo han sido y son capacitados para absolver todas tus dudas.
Pero, ¿calificas para una prueba de descarte de VIH? En realidad sí, porque en una región como Piura, donde está desarrollándose una suerte de explosión sexual sin control, las posibilidades son altas.
Te proponemos las siguientes cuestiones. Sólo responde sí o no, nada más:
- ¿He comenzado actividad sexual sin protección, especialmente cuando era adolescente?
- Alguna vez tuve relaciones sin protección, aunque el sujeto sea conocido?
- Alguna vez se nos ha roto el condón teniendo sexo con penetración?
- Se la he chupado a alguien sin protección?
- ¿Han eyaculado en mi boca?
- ¿Me he tragado el semen de alguien?
- Le hice el beso negro a alguien justo después de haberlo penetrado por el ano?
- Al hacerle la sopa a una chica, he saboreado o tragado los fluídos de su vagina?
- ¿Le di un beso en la boca a alguien, teniendo heridas en la mía?
- He tenido diarreas o tos persistente por más de un mes, y no ha cedido a ningún tratamiento?
- ¿Me olvido de las cosas cuando me emborracho?
- Comparto mi cepillo de dientes o máquina de afeitar con alguien?
- Usan la misma navaja para cortar los pelitos chiquitos en la peluquería a donde voy?
- ¿Comparto jeringas?
- ¿Alguna vez he hecho un pacto de sangre?
- Me drogo?
- El semen de alguien me ha caído sobre alguna herida?
- He chupado la sangre de alguién?
- La sangre de alguien me ha caído sobre alguna herida?
- ¿He dado un beso en la boca teniendo caries?
- ¿Me he dejado meter la cabecita del pene sin protección, aunque no hayan eyaculado?
- Aunque no me hayan penetrado, me han eyaculado justo en el ano?
Si tan sólo una de tus respuestas fue sí, ve al centro de salud y hazte la prueba.

CÓMO NO SE CONTAGIA
- Lágrimas, sudor o saliva. Si bien son fluídos que salen del cuerpo, la carga viral que poseen es totalmente insuficiente para producir una infección. Es más el VIH no sobrevive a la intemperie, y su agonía dura unos pocos segundos (menos mal).
- La Ropa, toalla, utensilios, el jabón o el champú. Siempre que no estén en contacto con heridas en la piel, que estén sangrando o supurando, se pueden compartir sin problemas.
- Accesorios, útiles de escritorio, electrodomésticos. Ningún riesgo, pero cúidate de los aretes.
- Baños. Ningún riesgo; pero, en los saunas, lo mejor es no sentarse en las bancas, debido a las infecciones con hongos, que son una puerta al VIH.
- Tatuajes. Si la aguja es completamente nueva, ningún riesgo; pero lo ideal sería que no te los hagas.
- Estornudos, escupitajos, pedos, zancudos o mosquitos. Ningún riesgo, es decir para el VIH.
- Espacios abiertos o cerrados. Ningún riesgo.
- Expresiones de cariño: besos, abrazos, apretón de manos. Ningún riesgo.
- Bailar pegaditos con o sin ropa. Ningún riesgo… a menos que te excites hasta la eyaculación directa sobre la piel de la otra persona.
- Sexo sin penetración. Ningún riesgo.

¿Preguntas?hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario

domingo, 24 de abril de 2022

ASS (26): El verdadero secreto sexual del cura

Padre Alberto cacha de lo mejor con Miguel cuando recibe una noticia que podría joder sus planes.

 


Nada mejor para el Padre Alberto que terminar un domingo junto a Miguel, desnudándose mientras se besan en el dormitorio del AS. Ambos se echan sobre la cama, uno encima del otro.

“Entonces no te dio pena coger con Alejo frente a una cámara”, concluye el sacerdote.

“Si aún viviera en mi casa, creo que sí tendría un poco de roche; pero ya sabes que a ellos les importé una mierda”.

“Ya, cuate. ¿Hasta cuándo vas a seguirles teniendo ese resentimiento?”

Alberto besa otra vez en la boca a Miguel.

“ojalá a la gente le guste mi culo velludo”, comenta el artista.

“?Por qué no les podría gustar? Yo ya lo estaba extrañando… igual que tu verga”.

Ambos se dan un nuevo beso; entonces Miguel se incorpora un poco, gira respecto a la posición de Alberto y le coloca su pene en la boca mientras él se agacha a chupar el del cura.

La pose del 69 es perfecta no solo para que ambos se mamen mutuamente sus pingas, también para que se succionen sus bolas y, aprovechando la flexibilidad de ambos, a que se abran sus nalgas por igual y se practiquen el beso negro al mismo tiempo. Los penes erectos descansan cada  uno sobre la hendidura entre los pectorales del otro.

Giran sobre la cama. Ahora que el Padre Alberto está encima, aprovecha para incorporarse, avanzar hasta el culo velludo de Miguel, levantárselo más, golpear su pinga dura sobre el propio agujero y, en cuclillas, irla metiendo poco a poco. Miguel, desde su ángulo, puede ver las dos grandes nalgas del cura bien abiertas, el agujero del ano rodeado por una matita de vellos, cómo un pene grueso de 18 centímetros taladra sus entrañas, y cómo su cachero, para tener más estabilidad, se apoya en la cabecera de la cama y comienza a bombearlo. Él comienza a pajearse.

“Qué rico la metes, Betito”.

“¿Te gusta cómo te cojo, morrito?”

“Me encanta”, susurra Miguel.

Alberto saca su pene, gira, se pone ssaliva en todo el ojete y toma el falo erecto de Miguel, lo calibra y se sienta sobre él engulléndolo con su recto. Cuando lo consigue, comienza a rebotar mientras el otro chico mueve también su cadera. Ahora es el sacerdote quien se pajea.

“Dame verga, así, rico”.

“Adoro ese culazo que tienes”.

Alberto se vuelve a zafar, hace que Miguel gire sobre sí mismo y luego lo pone en cuatro patas. Vuelve a meter su pinga y no se ahorra el chasquido de su ingle al chocar con esos velludos glúteos. Luego le cede el turno a Miguel quien la tiene fácil porque las nalgas del cura son lampiñas y suenan más.

Como el Padre sabe que Miguel no dura mucho, repite el 69, pero ambos de costado sobre la cama. Cada uno toma el glande del pene del otro y lo asegura bien en su boca mientras masajea el resto del miembro. Alberto es el primero en saborear el semen del chico mientras Miguel espera más tiempo hasta que lo consigue.

“¿Qué tales están mis mecos?”, cachondea Alberto renunciando a vestirse de nuevo.

“Ricos y nutritivos, y hasta deben venir benditos”, ríe Miguel.

“Ven acá, pendejo”. El cura atrae su cabeza a la del más joven y lo vuelve a besar en la boca. Justo entonces suena el celular del cura. Se levanta de la cama, mira la pantalla y hace un gesto de silencio a Miguel.

“Bueno, ¡Padre Provincial?”

“Padre Alberto”, le responde otro hombre por el aparato. “Te estuve llamando a la casa parroquial pero nada”.

“Ehh… estaba… duchándome, Padre Provincial. ¿En qué puedo servir?”

“Pues, te llamo para informarte que el próximo domingo, junto con el Padre David, estoy enviando a un novicio para que te ayude en tu apostolado”.

Alberto se queda frío:

“¿Qué… dice… Padre Provincial?”

A la mañana siguiente, el sacerdote se trata de tranquilizar con un whisky en el minidepartamento que Flavio alquila cerca del Puente Cáceres, en Castilla. El modelo viste una pijama de franela y babuchas, se sienta al costado y pone su gruesa mano en el ancho muslo del visitante.

“¿En serio crees que lo hacen para joderte, Beto?”

“Me las ingenié para que por dos años no me mandaran a nadie y evitar… bueno… tú sabes. Pero si viene, solo basta un error insignificante para que todo se vaya a la chingada”.

Flavio acaricia la cabeza de Alberto, se le acerca y lo besa en la boca.

“Necesitas relajarte. Vamos”.

“No sé si tenga ganas, Flavio”.

“Pero yo sí… hace semanas que no cachamos”.

Flavio vuelve a besar a Alberto en la boca. Logra que éste deje su vaso de escocés en una mesita de centro y sin mucho esfuerzo se lo lleva al dormitorio. Allí, ambos se siguen besando y desnudando por completo hasta acostarse en la cama. El modelo se queda bajo el sacerdote, abierto de piernas, rozando su pene cabezón erecto contra el largo falo del visitante. Flavio abre más sus piernas hasta levantarlas y hacer que el pene de Alberto resbale hasta la propia entrada de su ano.

“Me encanta cómo lubrican Alejo y tú, pero más me encanta cómo me cachan”.

“Lástima que ese recluta no está aquí, ¿no?”

“No importa, Beto. Alejo y tú son solo el inicio”.

Mientras ambos se besan en la boca, el pene de Alberto va ingresando dentro del ano de Flavio hasta que los testículos del sacerdote chocan contra las nalgas del modelo. Ambos comienzan a moverse y el placer comienza a elevarse. Definitivamente, el culo de Flavio es insaciable. Tiempo después, Alberto cacha al modelo en perrito. Ambos gimen y jadean fuerte, sin miedo. Estando en el último piso del edificio, nadie los escucha.

Luego Alberto se acuesta a lo ancho de la cama. Flavio se sienta encima de su pinga, dándole la espalda, se la mete por el culo y comienza a rebotar. Entonces, el celular del muchacho suena: él reconoce el tono.

“Ya llegó”, se detiene, se saca el pene erecto con mucho cuidado, se limpia la raja del culo con un pedazo de papel higiénico, se pone su pijama y sus babuchas.

Alberto se queda calato sobre la cama dudando si vestirse o no. Mejor opta por quedarse así, en pelotas. Cinco minutos después, escucha que se abre la puerta y que dos personas entran conversando. Luego un poco de silencio, algo que parecen ser unos besos y luego unos pasos que se aproximan.

“Qué hubo, Beto”, escucha en la puerta.

Al voltear la cara, Enrique entra luciendo su glorioso cuerpo musculoso al desnudo…

Y para terminar,te dejamos con una porno. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Casa De-Formación (14): Dioses desnudos

Hunks of Piura

Pedro está acostado sobre su cama mirando hacia la pared. Es la hora de LA SIESTA.

Piensa.

No quiere cerrar los ojos.

Algo de viento se mete por la ventana, pero no lo siente del todo, ya que la cama de Darwin está camino hacia la claridad.

Golpes en la puerta.

Mejor hacerse el dormido.

Nuevamente, golpes en la puerta.

Se pone boca abajo, total, ahora tiene puesto un short holgado, así que nadie se excitará con su ropa sexy.

-          Pedro.

No es la voz de Darwin. El aludido se voltea sobre su cama fingiendo despertar.

-          Jorge. ¿Qué pasó?

-           ¿Te molesto?

-           No. Ven, siéntate.

El musculoso cierra la puerta, las cortinas de la ventana y atiende la invitación. Luce el ‘uniforme’ de siempre, pero huele rico.

-          ¿Todo OK?

-           Sí… bueno… OK, OK, no tanto, pero…

-           Supe lo que hizo Darwin anoche.

-           ¡Ay, ya te fue con el chisme!

-           En realidad lo obligué a hablar. Estaba anoche echado en el sofá de acá afuera.

-           ¿Y qué te dijo?

-           Que la cagó. Que se siente mal.

Pedro baja la mirada, se sienta sobre el colchón, apoyándose en la pared, mirando hacia la ventana.

-          Debió pensar antes de forzarme.

-           Sí, aunque dice que… no te la metió.

-           Pero es como si lo hubiera hecho.

Jorge se interna más en la cama y se reclina también sobre la pared al costado de Pedro.

-          A veces los chicos somos bestias.

-           Lo hice con ustedes dos esa noche. Me dolía un poco… aún me incomoda alguito.

-           ¿Sangraste?

-           No. Eso pasó… - Pedro enmudece por algunos segundos. - ¡Ya pasó eso!

Jorge alza su brazo izquierdo y rodea el cuello de Pedro, quien se acurruca.

-          Escucha: debes perdonar a Darwin. Yo ya lo amenacé. Le dije que si vuelve a hacer esa cojudez, yo mismo lo saco a patadas. Simplemente tú me debes avisar. ¿Lo perdonas?

-           Bueno. Lo haré porque tú me lo pides… porque tú me lo pides, ¿cierto?

-           Sí. Si los reverendos se dan cuenta, pueden joderlos a los dos.

-           OK, Darling.

Jorge espera a que Pedro lo mire; lo besa en la boca. El chico le responde.

El atleta se pone de pie, se quita el bibidí y el short negro. Debajo no tiene nada. Vuelve a subirse al costado de Pedro, y esta vez intenta besarlo de frente. Lo logra con dificultad.

Ambos terminan acostándose uno al lado del otro. Jorge saca lentamente el short de Pedro, y éste completa la tarea.

Tamppoco tiene nada debajo.

Entonces, el adulto se acomoda encima del menor: lo abraza, lo acaricia, lo besa en la boca y el cuello. Le abre las piernas, juntando su genital en proceso de endurecimiento con su par erecto.

-          Coquito, no me la metas, ¿sí papi?

-           No mi amor.

Las caderas de Jorge se mecen entre las piernas de Pedro. Ahora ambas espadas de carne pueden combatir en igualdad de condiciones. El físico-culturista se abre de piernas para abrir más las de su amante, quien lleva sus manos a la conquista del masivo trasero encima suyo.

Cuando Pedro está ascendiendo en su grado de excitación…, la puerta del dormitorio se abre.

 

Jonatan y Manuel están durmiendo la siesta, cada quien en su lecho. Ambos no lucen más que la ropa interior.

El piurano despierta, y rápidamente se voltea a ver si su compañero está en la otra cama. Lo contempla un rato. Duda. Mide. Decide. ¡Calsoncillo fuera!

Torna  su cuerpo hasta quedar frente a frente con el durmiente que está cruzando ese foso de medio metro.

Su pene, que hace varios días no daba señales de vida, comienza a crecer. Tras estar en perpendicular al colchón, poco a poco, a medida que crece y se engrosa, termina haciendo una diagonal.

¿Por qué ocultarlo?

 

Jorge sonríe, abrazado a  Pedro, quien está mudo y estupefacto.

- ¿Están jugando a las luchas?

- Sí, Reverendo Roberto. ¿Quiere jugar?

- Sí. ¿Por qué no?

El religioso cierra la puerta. Se desnuda.

Pedro se sorprende al mirar el gran falo de quien los organiza en la cocina; luego mira a Jorge, aún sobre él.

- Tranquilo. No tengas miedo.

Jorge se para y se coloca frente al Reverendo.  Lo toma de las manos. Comienza a hacer fuerza. Los cuerpos no tardan en juntarse.

Despacio, ambos caen sobre la cama de Darwin, y se alternan en someterse uno al otro.

Pedro no sabe qué hacer, pero sí tiene seguro que no quiere irse de allí: dos hombres de cuerpos atléticos en la pugna más sensual que no vio jamás. Quizás en las pornos que bajó alguna vez de Internet; pero, en vivo, es otra cosa.

De pronto, Jorge se coloca encima de él. Parece haberle ganado.

Comienza amover su pelvis sobre la del moreno contrincante.

- Te vencí.

- Sí. Debes cobrarte la victoria.

- Pedro, ven, comparto mi victoria contigo.

El chico salta de su cama. Jorge se para un rato y le indica que se acueste sobre el religioso y repita lo que él estaba haciendo un ratito antes.

Pedro lo hace, y el Reverendo lo recibe . siente su gran pene bajo su pubis y las piernas del otro rodeándole las caderas, colocándole los talones en medio de las nalgas.

Jorge, entonces, se acuesta sobre ambos.

El del medio y el de abajo se corren.

- Me vine.

- Ay, yoo también.

Jorge toma grandes trozos de papel y se los da a ambos para que se limpien el semen que ha embadurnado su bajo vientre.

El religioso sale primero, tan en silencio como entró.

Jorge y Pedro se quedan solos.

- Escucha: calcula diez minutos antes de ir al baño, ¿OK?

- OK, Darling.

Un nuevo beso en la boca.

Pedro se queda anonadado y desnudo, preguntándose si el Reverendo Rafael es, o se hace, el cojudo.

Sea cual fuere la respuesta, eso a él le complace.

 

Manuel, al fin, se despierta.

Frente a si está Jonatan desnudo, como si posara para una pintura en honor a un dios griego durmiente.

Su anatomía le genera una sensación inevitable: su pene queda tan erecto como el que tiene al frente, a sólo medio metro.

¿qué pasaría si sus manos se posaran allí?

 

(CONTINUARÁ…)

 

 

Escrito por N-Ass. ©2012 Hunks of Piura Entertainment. Esta es una obra de ficción: cualquier parecido con nombres, lugares y situaciones es pura coincidencia. Escribe al autor: hunks.piura@gmail.com o deja tu comentario aquí.