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sábado, 16 de marzo de 2024

Lo sabemos: a ti también te fascina el culo de Jesús Neyra

 






Este actor, modelo, bailarín y ex futbolista nació en Lima, Perú, el 29 de noviembre de 1989. Ha sido tanto galán como villano. Nos sorprende con cada interpretación. Pero, por encima de todo, nos trae con la pinga dura y el culo dilatado por esa hermosa combinación de inteligencia, talento y, como no, un hermoso físico.

 

Y justo hoy queremos concentrarnos en lo tercero, el físico, y en particular en esas hermosas dos nalgas que traen más de una pinga bien al palo desde que lanzó su carrera en 2008.

 

Aparentemente el culo de Jesús Neyra es un don de la genética. Si bien jugar fútbol suele ddesarrollarte unos hermosos y redondos glúteos, no todo quien corre termina nalgón. Así que por su lado peruano-hispano o por el lado italiano, de donde desciende, debe existir algún ancestro que ha lucido un trasero tan o más lindo que el suyo.

 

Personas que han logrado conversar con él fuera de los reflectores y las cámaras nos contaron que el propio Jesús habría asegurado que no le dedica tanto tiempo a su cuerpo como pareciera. Aunque, cuando participó en la telenovela Avenida Perú, sí admitió que se metió a un entrenamiento físico especial para encarnar a un luchador de artes marciales mixtas.

 






Recordemos también que ha participado en realities de baile y trabaja en teatro musical, que exige mucho desplazamiento coreográfico en los escenarios. Ambas cosas demandan fortaleza en las piernas y los glúteos. Entonces, todo tiene sentido, ¿o no?

 

Al margen de si es o no es gay (él dice que no), también es cierto que una de nuestras fantasías sexuales es tenerlo totalmente desnudo, hacer que se agache, abrirle esos dos globos de puro músculo y comenzar por hacerle un buen beso negro que lo dilate tanto para que luego sea fácil enterrarle toda nuestra barreta. Y darle y darle hasta que nuestro semen inunde ese hueco caliente. Debe ser una rica experiencia. ¿O tú qué opinas?

 

Por lo demás, insistimos, este chico nos cae excelente y esperamos que el éxito le siga sonriendo. Y que, por supuesto, siga cuidando ese físico y nos siga deleitando con ese hermoso trasero.

 

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domingo, 28 de agosto de 2022

Otra fantasía gay con Fernando Carrillo

Este actor venezolano, al margen de si lo deseas o no, bien puede anotarse un récord: ser el objeto de deseo masculino que no ha perdido vigencia por más de 30 años.


Dicen que el buen vino es más rico cuanto más añejo, y parece que eso también sucede con el actor venezolano Fernando Carrillo (Caracas, 6 de enero de 1966) , quien con los años no se desluce sino todo lo contrario: además de su hermoso rostro, ese esculpido cuerpo en el que destacan esos increíbles abdominales y ese glorioso culo, lo hacen absolutamente irresistible.

El gran aporte de Fernando Carrillo a la comunidad gay y bi de Latinoamérica es haber sido uno de los protagonistas de sus más húmedas y pegajosas fantasías  por más de tres décadas desde que apareció en las pantallas de su país hasta que poco a poco se hizo más internacional, especialmente cuando llegó a radicarse en México.

Cómo olvidarlo cuando  lucía su cuerpo apenas cubierto con una tanga que solo consiguió parar penes y salivar a los amantes del beso negro, o más aún verlo en aquella emblemática foto filtrada de cuando grababa un duchazo totalmente desnudo. ¿Por Dios! ¿Qué jugosa retaguardia!


Pero si hablamos de fantasías eróticas con el buen Fer, ¿a cuáles nos referimos? Pensemos en su actitud de galán caballero e impetuoso a la vez, todo un monumento de carne al deseo sexual más cachondo. Así que desde Hunks of Piura  se nos ha ocurrido algo.

Como a Carrillo le encanta la vida en el campo, imagina que lo llevas a una cabaña para que descanse y lo acuestas en una cama muy cómoda. El actor se va quitando la ropa con esa sensualidad natural que lo caracteriza y una vez que está bien desnudo se echa boca arriba sobre el lecho.

Lo que Fernando ignora es que en las cuatro esquinas de la cama hay suaves cuerdas que nos servirán para atarle ambas manos y ambos pies. Ya bien sujeto, tú te desnudas por completo, tomas una pluma y comienzas a pasearla por toda su hermosa anatomía hasta detenerte en su bien cincelado abdomen. Paseas la pluma de lado a lado mientras él gime y pide que te detengas, pero tú no le harás caso.

entonces, te sientas sobre su pene semi-erecto, y con un suave masaje de tu raja del culo comenzarás a ponérselo duro y palpitante. Cuando lo consigas, sin dejar de pasear la pluma, te reclinarás hasta que le chupes y lamas sus tetillas. Él te pedirá que pares, que ya no más. Tú continuarás. No olvides seguir moviendo tu culo sobre su pene ahora ya erecto del todo. El actor jadeará y gemirá de placer, ya sin articular más palabra.

En ese momento dejas de besarle las tetillas y sin dejar de pasarle la pluma por el abdomen, le mamas bien su verga y le lames sus huevos con ahínco. Usa los dedos de tu otra mano para masajearle el ano gentilmente aprovechando que está amarrado con las piernas abiertas.

Entonces, te incorporarás, volverás a sentarte sobre su verga  y aumentarás elmovimiento de tu culo mientras sigues trabajándole el abdomen con la pluma, y te moverás tanto hasta que sientas que su semen fluye caliente entre tu ano y su pubis. Será el turno para que tú tomes tu verga y te la frotes hasta que tu leche se dispare sobre su abdomen esculpido como tabla de lavar.

Como acto final, te volverás a inclinar a lamer y tragar tu propio esperma… y el suyo, si es posible. Esa es nuestra fantasía. ¿Cuál es la tuya? Cuéntala en la caja de comentarios aquí debajo. Y si no te gusta Carrillo, dinos a quién y qué le harías. ¡Nunca dejemos de fantasear!

Mira también actorvenezolano, fantasía gay y actor desnudo.


viernes, 12 de agosto de 2022

ASS (41): La última escena de su primera porno gay

Una orgía entre todos los actores es el gran cierre para el primer trabajo de Enrique en Perú.


 

Enrique está esperando en la única salida de pasajeros del Aeropuerto de Castilla. De pronto a lo lejos, la estampa de un chico de cabello rubio ensortijado, bello rostro y un cuerpo evidentemente en forma llama su atención. Es joven, se dice mentalmente. Está padre el bato, califica. ¿Le irá a las panochas… o las vergas… o los culos?, se pregunta. Lo sigue con la mirada. El chico va acompañado de otro varón alto y delgado con quien conversa hasta que ambos llegan a una camioneta donde los espera un varón que él conoce: Alberto. De pronto, alguien le toca el brazo y lo saca de su burbuja de fantasía homoerótica.

“Hola Enrique”.

“Ju-Ju-Juan”, reaccciona el mexicano.

“Julián”, sonríe el recién llegado, cabello negro, rostro agradable, cuerpo de nadador.

Los domingos, el trayecto a Los ejidos se hace relativamente rápido, especialmente de mañana.

“Mientras me garantices que vas a pagarme la guita apenas termine de hacer esas escenas, hasta me dejo meter pinga por el culo”, sonríe el nadador.

“¿Tanto así, güey?”

“Debo plata a un culo de gente”.

Al llegar a la casa, Julián se sorprende al ver a Alejo,Marcano y Flavio en pequeñas toallas anudadas a la cintura mientras Willy prepara unas luces LED, la cámara de video y el trípode. Flavio trata de hacer contacto visual con Julián, pero éste busca la mirada a Alejo, quien se la brinda. Le sonríe.

“Por ahora vas a ver detrás de cámaras cómo se hace esto; luego comenzará un poquito de training para cuando te toque”, avisa Enrique.

“Yo… puedo ser su trainer”, dice Flavio coquetamente.

Julián sonríe por compromiso.

Cuando Enrique baja, también solo cubierto por una toalla anudada a la cintura, todo comienza al grito de Willy: “¡Acción!”

La última escena de la primera película de ASS comienza con Alejo, encarnando a Santi, mirando su celular mientras se soba el paquete bajo la toalla. Marcano entra:

“eh, tú, pana, ¿qué haces sobándote el huevo?”

“estoy arrecho viendo esta porno”.

Marcano se sienta al lado de Santi qquien comparte el celular.

Sin roche alguno, el venezolano comienza a ssobar el paquete a su amigo peruano.

“Me la estás poniendo más dura, huevón”.

“Y te la puedo poner más dura aún”, le responde el segundo.

Ambos se besan apasionadamente en la boca. Santi se descubre la toalla: su pinga ya está al palo. Deja el celular a un lado y Marcano se reclina a chupársela. Marcano sí que se sabe tragar todo ese pedazo de carne. Santi, en agradecimiento, le acaricia el cuerpo y trata de llegar a su culo quitándole la toalla.

Están en lo mejor cuando alguien los interrumpe.

“¿Así que quieren comer solitos?”, seduce Flavio.

Santi y Marcano le sonríen: “Ven”, lo invitan.

Flavio se saca la toalla, se sienta a lado de Santi y se turna con Marcano  para mamar la pinga gorda, larga y lubricada que destaca como un pequeño poste trigueño.

“No dejen de mamarla”, indica Willy, quien deja de grabar y mueve el trípode con la cámara a otro ángulo. “Tú a mis espaldas”, pide a Julián, quien tiene su verga al palo dentro de su ropa. “Acción, Enrique”.

De pronto, enrique, encarnando a Bill, entra y mira la mamada en grupo. Santi lo mira: “Para todos hay”, le sonríe.

Bill se quita la toalla y se arrodilla entre las piernas de Santi. Mama la verga. A continuación, se forma sobre el sofá un trenecito encabezado por Flavio, seguido de Marcano, seguido de Bill y santi a la retaguardia. Todos están inclinados haciendo un beso negro al compañero adelante.

Sin perder la posición, luego todos se meten el pene al ano del compañero adelante, excepto Flavio quien solo se pajea y excepto Santi cuyo hermoso y redondo culo queda libre a la fantasía; sin embargo, él y Marcano tendrán que hacer el baile pélvico para estimular el culo y la verga de Bill y el culo de Flavio.

Corte a un contraplano: Miguel o Mike baja las escaleras, mira la orgía, y sin esperar que le digan nada, se saca la toalla. La cámara muestra su pinga en proceso de erección estimulada con su mano.

Nuevo corte y nueva escena: Bill se sienta sobre el sofá y Flavio se sienta sobre su pinga, metiéndosela por el ano. Flavio cabalga un poco. Entonces llega Alejo y, aprovechando la lubricación natural de su pene, también se lo clava por el mismo agujero. Por fin, una doble penetración en pantalla.

Al costado, Mike llega y se arrodilla apoyándose en el asiento del ssofá. Marcano va por detrás y le hace un beso negro. Por precaución, Willy ha dado otra cámara a Julián para que grabe ese otro ángulo. El nadador lo hace muy a pesar de su excitación.

Al poco rato, Marcano mete sus 21 centímetros gruesos al culo de Mike.

La orgía continúa por media hora más.

En la última toma, Flavio se acuesta sobre la alfombra  a los pies del sofá. Mike y Santi se arrodillan a su derecha, Bill y Marcano lo hacen a su izquierda. Todos se masturban.

“las voy a dar”, avisa Mike; es el primero en eyacular. Su ssemen cae sobre el pecho de Flavio.

“Me vengo”, avisa enrique; es el segundo. Su leche cae sobre el otro pectoral y parte del abdomen de Flavio.

Quedan Santi y Marcano. ¿Quién será el primero en correrse? Contra todo pronóstico, ambos lo hacen casi en simultáneo.

“Las voy a dar”, gruñe Santi.

“Voy a acabar”, reacciona Marcano.

Finalmente, Flavio se ppajea y su semen se une al de sus otros cuatro compañeros creando una capa blanquecina sobre su blanca y bien labrada piel.

Como acto final, Flavio se unta las cinco leches sobre su cuerpo como si fuera jabón. Toma un poco con su dedo, lo prueba. Sonríe pícaramente a la cámara.

“¡Corten!”, avisa Willy tras un instante.

Cerca suyo, Julián tiene toda la ropa interior húmeda. También se ha vaciado.

Y para terminar,un video porno gay. 

sábado, 2 de julio de 2022

Proyecto Lujuria 9.4: Osmar es el chisme gay del momento


Cuando Escalante despierta, está inmovilizado en un lugar que reconoce de inmediato: un hospital.

“¿enfermera?”

No llega una mujer sino un muchacho joven, delgado y guapo. Revisa signos vitales.

“Quédese tranquilo; voy por la doctora”.

Escalante logra ver que, bajo el uniforme blanco, ese muchacho parece tener no solo un cuerpo formado, sino un culo redondito. Ni siquiera en convalescencia evita ver esos detalles.

“¡enfermero!”

El muchacho frena, se voltea un momento; el culo se le marca:

“¿Dígame?”

“¿Mi celular? ¿Mis compañeros?”

“Ehhh… la doctora va… a explicarle”.

Por fin el técnico de enfermería se retira, y Arnold Escalante comienza a pensar en lo peor, y a sentir cierto dolor en las piernas.

 


Al terminar la función de Voto de Castidad esa noche, Zaira entra azorada al vestuario. Alexis y Evandro se están comenzando a poner su ropa.

“Unos periodistas están rodeando a Osmar”.

“¿Y eso?”, se sorprende Evandro.

Zaira le alcanza su celular, lo mira sin mayor gesto y éste se lo pasa a Alexis.

“¿Qué pasa?”, se alarma.

Evandro se pone sus zapatos como puede y solo se coloca su casaca para protegerse el torso.

“Vístete rápido”.

Evandro casi sale atropellando a Zaira.

Alexis mira nuevamente al celular; no da crédito a lo que aparece en la pantalla de cristal líquido.

Mira a Zaira. Ella prefiere no hacer contacto visual.

Aún en el pasadizo de platea, Osmar sigue vestido con su bata de baño, mientras enfrente suyo hay un par de cámaras de televisión, algunos celulares apuntándolo, unas dos cámaras fotográficas, y una docena de reporteros cuando menos.

“¿Estaban preparando alguna obra con Arnold Escalante?”

“Es cierto que estás viviendo con uno de tus compañeros de reparto?”

“¿Solo son amigos?”

Osmar está aturdido. Evandro lo abraza.

“Gracias, chicos”, anuncia firme. “Ahora mi compañero no va a dar declaraciones; luego vamos a emitir un comunicado”.

Entonces los reflectores, flashes y micrófonos van hacia él.

“Evandro, ¿qué opinas de que se hayan publicado otra vez tus videos porno con Adrián Rodríguez?”

“¿Videos porno?”, el actor queda perplejo.

“¿Qué reacción tienes tras el accidente de Arnold Escalante?”, cuestiona otro.

“¿Accidente? ¿qué accidente?”

“¿Es cierto que tú y Osmar Rivero tienen una relación sentimental?”

Evandro se impacienta mientras el otro actor sigue casi congelado:

“¡No vamos a declarar!”

Estrecha a Osmar hacia su cuerpo y se repliega al vestuario mientras los reporteros los siguen, lanzando preguntas y destellos. Evandro se atrinchera ahí.

Ya dentro, Osmar se aferra fuerte al pecho de su compañero y comienza a llorar con amargura

“¡Que se vaya todo el mundo a la mierda!”

Evandro le besa el cabello y luego se lo acaricia con la mano.

Tras veinte minutos de espera, el operativo de extracción no es muy sofisticado que digamos. Ya vestidos, Evandro y Alexis salen abrazando a Osmar mientras Zaira les antecede. El actor va con la cabeza gacha. Llegan al auto, lo meten al asiento posterior; intentando no embestir a nadie, Evandro da arranque sin dar declaraciones. Su trayecto es  errático entre Miraflores, San Isidro y finalmente Jesús María

 


Poco después de la medianoche, en el condominio, Osmar termina de beber una infusión de valeriana caliente. Previamente, Evandro lo hizo ducharse y meterse a la cama mientras Alexis preparaba el líquido.

“¿Mucho mejor?”.

“Más o menos, Evan”.

“Trata de dormir”, sonríe dulcemente su amigo y compañero.

“No sé si podré”.

Evandro retira la taza, la deja en la mesa de noche, acaricia tiernamente la mejilla de Osmar y casi le da un beso en la boca:

“Yo me quedaré contigo”.

“Tienes que regresar a casa”.

“Sí, pero ahora tú eres lo más importante. Creo que debes tomarte libre todo el día de mañana aprovechando que no habrá función”.

“No,tengo gimnasio a primera hora. No… no voy a dejarme derrumbar otra vez”.

“No te exijas… Igual, desconéctate mañana en algún momento, ¿sí?”

Evandro se aproxima y le da otro beso pero en la mejilla.

“Gracias”, susurra Osmar.

“¿De qué? Trata de dormir y recuerda que te amo”.

Osmar se arropa en la cama y evandro toma la taza de la mesa de noche.

Sale a la cocina, la lava y luego regresa a la sala donde están Alexis y Gibrán sentados en el sofá.

“¿No te preguntaron otra cosa?”, averigua el velludo actor.

“No, nada más. Solo me sorprendió que supieran la dirección de aquí”.

Alexis mira a Evandro:

“Esos huevones primero vinieron acá”.

El actor resopla, piensa unos segundos:

“Nuestras vidas personales van a irse a la mierda a partir de esta noche; paradójicamente, las profesionales puede que se sobrevalúen”.

“Evandro, no me digas que estás pensando en plata a esta hora”.

“Alex, no pienso en plata; te digo qué nos espera desde que salga el sol

El inqilino principal luce muy desencajado.

“Alexis me dijo que debí quedarme callado: perdónenme, la verdad…”

“No es tu culpa, Gib´rán. Tú desconoces cómo se maneja el showbiz, especialmente en un mercado tan falsamente cucufato como el peruano”. Un descuido y tu reputación se va por el desagüe”.

“Y no salió de un baño de mujeres… ¿Qué haremos ahora, general Cruzado?”, Alexis trata de distender el ambiente.

“Con esa bomba atómica quien sabe en qué manos, no nos queda más que lidiar con la radiación”.

“¿Cierto que murió gente?”, pregunta Gibrán.

“Confirmaron uno; agrégale dos mal heridos, y otro no tan mal herido pero igual internado”.

“Me imagino que esto saldrá más tarde en los diarios, ¿no, chicos?”

“Eso será lo más papaya; lo verdaderamente bueno vendrá después que se publique, si es que ya está disponible en la web”, ironiza Evandro.

Gibrán se angustia más:

“Chicos… creo… que me fui de lengua esta noche”.

Evandro y Alexis se miran, entonces lo miran apelativamente. Esa confesión necesita ser explicada al detalle.

 


Al amanecer, junto a la noticia del accidente en varios diarios, uno anuncia ‘explosivas revelaciones’ que Arnold Escalante atesoraba en su celular… y uno muestra la fotografía de Gibrán en páginas interiores…


 

sábado, 18 de junio de 2022

Proyecto Lujuria 9.2: Osmar y Alexis también gozan rico en la ducha


A la misma hora, Osmar regresa de la calle al departamento en el condominio. Alexis justo sale del dormitorio principal cubriéndose sus genitales con una toalla:

“¿Cómo te fue en la entrevista?”

“Bien, pero ya estaba olvidando que esto de atender a la prensa tiene su lado pesado. Al menos no me pidieron quitarme la camisa”.

“La cena está para calentar por si desees”.

“Báñate, luego me ducho y ceno antes de que venga Alejandro”.

Alexis se aproxima un poco más sin separar la toalla de sus partes íntimas:

“¿Entonces va en serio la cosa con ese chico?”

Osmar se lo queda mirando y sonríe:

“¿Podemos ducharnos juntos?”

 


El baño se llena de cierto vapor. En la ducha, los dos actores están empapados y cubiertos sus cuerpos con la espuma de sus jabones que masajean con cierta delicadeza. Casi sin quererlo, por instantes se rozan un poco.

“¿Y cómo tienes tanto estómago para soportar toda esa presión, Osmar?”

“Sobrevivir al chavismo da experiencia suma cum laude, pana”.

“¿Hasta cuándo vas a soportar?”

“el miércoles iré a la embajada americana y veré si puedo tramitar mi visa. Un compañero en Doral dijo que puede alojarme mientras hago castings, busco algo. Para cuando acabe la temporada, ese trámite ni siquiera habrá comenzado, creo”.

“¿Y la película que están negociando? ¿Y lo de esa serie? ¿La sesión para Brasil?”

“Si llega, ya veremos. Por ahora, mis planes son emigrar… otra vez”.

“¿Te puedo acompañar? Yo tampoco me veo con futuro en Perú”.

“¿Tienes dónde llegar en Miami?”

“Quiero ir a Los Ángeles. Qiero preguntar bien a Keith  cómo es la nota allá”.

“¿En serio ese man es peruano?”

“Su partida de nacimiento dice que sí. ¿No ves cómo hablaba todo criollo?”

“sus facciones son de gringo”.

“Bueno, quizás por eso ha podido trabajar en mercado anglo, aunque acá no se ha conocido ese trabajo”.

“Los Ángeles es más jodido que Miami, Alex”.

“En el valle de San Fernando no son muy exigentes”, el actor se coge  el paquete con una mano, meneándolo, mientras con la otra se nalguea.

“Al menos tienes buena verga… y buen culo. Yo solo buen culo. Mi verga no es… muy pornográfica que digamos, sin ofender”.

Alexis se sonríe:

“Pero eres guapísimo, huevón. A veces tengo que controlar mis hormonas cuando te veo calato, como ahora”.

Osmar ríe:

“Me deseas sexualmente, acaso, vale?”

“¿quién no te desea sexualmente? Aunque, claro, con todo lo que me cuentas… puta, huevón, no sé si aguantaría estar en tu pellejo”.

Osmar se enjuaga el jabón, dándole la espalda a Alexis. De pronto, comienza a sobarse las nalgas más de la cuenta. Voltea un poco la cara:

“Podrás vaciarme tu leche aquí?” Osmar se toca la raja del culo. Alexis se sorprende.

Osmar gira, sonríe, coge a Alexis, lo mete bajo el agua tibia, lo enjuaga de cabeza a los pies, sin obviar pene, bolas y trasero. Lo abraza.

“No te dije nada, pero sí sentí hace semana y media cuando en la escena del sueño, tu huevo estaba un poco más duro que lo usual”.

“¿Te molestó?”

“Para nada. Sé que no tuviste intención”.

“A veces es jodido controlar la mente”.

Osmar sonríe, se estrecha más en el abrazo, siente cómo el pene de Alexis se pone duro; lo mira con cariño, lo toma de las mejillas y lo besa en la boca. Entonces se arrodilla a chupár ese pene con cierta dificultad; se ayuda con una mano para acelerar el orgasmo.

“Las voy a dar, Osmar”.

El arrodillado se saca la pinga de la boca, la magrea fuerte y deja que el semen se le dispare en la cara.

Al salir, se topan inesperadamente con Gibrán en la puerta.

“¡Entonces sí es cierto!”, exclama el inquilino principal, con cierto asombro.

  

sábado, 11 de junio de 2022

Proyecto Lujuria 9.1: evandro y Alejandro cachan rico en la ducha


A las seis y cuarto de la tarde, Alejandro entra en su dormitorio alquilado.

“Pasa”, invita.

Evandro ingresa tras él. La puerta se cierra.

“Todo está casi igual”, dice mientras gira su cabeza en ciento ochenta grados.

Alejandro deja las llaves en un enorme cenicero de vidrio con motivos turísticos de Montego Bay, Jamaica, un recuerdo de uno de sus viajes periodísticos que terminó siendo cuasiturístico, y que conserva sobre el archivador de metal; va a su cama y se comienza a desnudar:

“Me disculparás, pero ha sido un día pesado: necesito una ducha”.

“Yo también”, secunda Evandro sin ninguna intención. “Especialmente luego de lo que me contaste: ducha con masaje, de ser posible”

Alejandro ríe un poco:

“¿Recuerdas ese gym de mala muerte en Ventanilla”.

“La ducha no tenía lluvia, era un chorro”, sonríe Evandro. “Y en invierno era una tortura bañarse ahí”.

“Acá al menos tengo de esas termas brasileñas de resistencia”.

“Todas las termas tienen resistencia, Alejo”.

“No jodas con tus tecnicismos”.

El fotógrafo ya está calato con una toalla al hombro y camino al baño. Abre la cortina de la ducha, la cierra, abre la llave del agua, regula la palanca de temperatura y entra.

“¿Qué piensas hacer?”, pregunta alzando la voz un poco.

Nadie responde.

“¿Evandro?”, confirma el surfista. “Sigues ahí?”

Cuando está a punto de salir para ver si no se ha desvanecido en el aire o el suelo, casi se estrella con el actor, totalmente desnudo y con un paquetito plateado en su mano derecha:

“¿Podemos?”

Alejandro ssonríe. Ambos entran en la ducha.

Tras la cortina no hay diálogo, excepto el de dos cuerpos húmedos y cansados que comienzan a prodigarse caricias y besos. Hay jadeos, gemidos, hay lujuria al por mayor.

Evandro mete su pinga rrecta, gorda y babeante, pero protegida por un condón, en el ano de Alejandro. Gozan sin hacer tanto malabar, aunque el fotógrafo tiene un estilo muy peculiar de mover la cadera y masturbar el pene que sigue en sus entrañas hasta ordeñarlo todo.

Como cierre, Evandro coge el pene de Alejandro, lo soba fuerte aprovechando la lubricación del jabón hasta que la eyaculación se produce.

“¿qué harás ahora?”, pregunta Alejandro terminándose de vestir.

“Tengo que ingresar esos datos en el diagrama de flujo… las cosas no van a resultar como esperaba”, responde el actor también terminándose de poner la ropa.

“Oye, y perdona que me meta en esto, pero… ¿eres feliz con Laura?”

“Por favor, no me remuevas culpas, ¿quieres?”

“¿Y Osmar?”

“Ya veremos”. Evandro guiña un ojo.

Se acomoda la casaca y verifica que su cabello no esté húmedo aunque sí peinado con su raro copetito.

“Lo gracioso de todo esto”, reflexiona Alejandro, “es que acabamos de serles técnicamente infieles”.

“No jodas con tus tecnicismos”, sonríe Evandro.

Ambos terminan riendo. Un nuevo abrazo. Otro beso en la boca. ¿Es un nuevo adiós?

  

sábado, 4 de junio de 2022

Proyecto Lujuria 8.6: el chofer también es actor porno


Esa tarde, un hombre en sus treinta llega al departamento y se lo presentan a Fernando. Reconoce al chofer del Corolla quien comienza a quitarse toda la ropa. ¿quién iba a pensar que bajo esa polera y ese jean anchos hay un cuerpo digno de campeonato de men’s physique, esa casi nueva disciplina en la que más que el volumen, importan la definición y la armonía, sin descartar las curvas propias de los músculos?. Escalante da indicaciones y se coloca detrás de César, quien ha puesto la cámara de televisión sobre un trípode entre tres reflectores. El reducido elenco y el equipo mínimo están desnudos.

“¡Acción!, indica Escalante.

Fernando y el chofer se aproximan, abrazan y besan, se rozan todo el cuerpo. Sus pingas se ponen al palo poco a poco. Fernando se arrodilla, coge la verga grande y gorda del otro modelo y comienza a mamarla con entusiasmo, se la mete toda, como un tragasables. Luego se pone de pie, practica una suculenta guerra de espadas, gira y se apoya en el sofá. El chofer ahora se arrodilla para hacerle un beso negro con las consiguientes nalgueadas. César acerca la toma con el zoom. La tiene durísima. Lo mismo Escalante, quien se la masajea con la mano.

“No paren”, pide el camarógrafo quien acerca más la lente y reacomoda las luces para que su sombra no se proyecte.

“que no se me note mucho la cara, huevón”, pide el chofer.

“No pierdas el ritmo; confía en mí”

El actor continúa metiendo su lengua al ano de Fernando. Luego se para y le comienza a clavar su verga poco a poco. Lo bombea lento y va aumentando la fuerza de las embestidas, poco a poco. Los gemidos y jadeos de ambos se incrementan, poco a poco. César aprovecha para tomar la cara de Fernando, quien no finge gozárselo: ¡lo goza!

Escalante aprovecha que su camarógrafo está agachado, mostrando su ano cerradito, le acerca su pinga y se la soba entre las nalgas, poco a poco.

El chofer no resiste más y dispara su semen dentro del ano de Fernando quien fuerza los músculos de su vientre y expulsa pedos para demostrar que el esperma estaba allí dentro. El fluido cae por sus abductores.

César corta mientras Escalante pone un plástico que cubre el piso y el sofá; entonces, el chofer besa el cuello del otro actor ocultando su cara tras la nuca.

Fernando está de pie masturbándose cada vez más fuerte, más fuerte, más fuerte. Da un gran gemido. Dispara toda su leche. Se relaja moviendo su culo en el paquete del chofer a ver si puede estimularlo. Lo logra.

“Corten”, dice Escalante.

César apaga la cámara.

Cuidándose de no pisar el semen que ha caído en el plástico, Escalante se para sobre él, hace que Fernando se agache y que le mame la pinga erecta. El chofer, que también la tiene dura otra vez, cede el turno a César, quien no demora más tiempo e introduce todo su falo en ese hoyo goloso a pesar que ya no está tan dilatado como durante la grabación; pero así apretadito se siente más rico, piensa.

El chofer se arrodilla en el sofá de tal manera que pueda poner su miembro a la altura del ano de Escalante, echa saliva a la cabecita, hace que se incline un poco  y se la zampa pasito a paso.

Por su lado, César no aguanta y eyacula dentro del ano de Fernando.

La cosa entre Escalante y su chofer aún tiene para buen rato.

La luz de Lima tras la ventana de la sala, en aquel departamento miraflorino, comienza a pasar del blanco al negro.


  

domingo, 29 de mayo de 2022

ASS (30): Un nuevo actor porno exclusivo

Marcano llega a grabar su escena porno con Flavio y Enrique, a quien ya conoce de mucho tiempo atrás.

 


Marcano llega a la discoteca en la ciudad de Piura donde lo citaron para grabar su escena en la película porno que produce Enrique… con la producción asociada de Flavio. Un vigilante le da acceso junto a su vehículo. Sin necesidad de preguntarle, a leguas reconoce que este chico no es peruano como él. Al entrar, Willy está calibrando la cámara con las luces del escenario en el salón principal.

“Vengo a…”, anuncia.

“Claro”, sonríe el camarógrafo. “Te llevo”.

Si el rostro hermoso que puede ver y la anatomía perfecta que intuye lo han impresionado, el culo del chico le jala la vista mientras caminan por el pasillo hasta la oficina de la administración. Como resultado, Willy siente que su pinga comienza a ponerse dura dentro de su pantalón. Al ingresar a la oficina, Enrique está sentado viendo algo en su laptop mientras Flavio se termina de poner el short sexy que usará en la escena.

“Hola de nuevo…chamo”, sonríe Enrique. “Ya sabes cómo es el protocolo”.

Marcano le devuelve la sonrisa y comienza a desnudarse todo. Conforme va descubriendo su torso perfecto, sus piernas fuertes, su culo enorme, su gran verga y huevos, Flavio queda tan boquiabierto que olvida asegurar la trampilla del short y se le cae al suelo: su pene erecto queda al descubierto y sus mejillas enrojecen.

Esta escena será un poco diferente a las anteriores: Marcano encarna a un conserje que barre el escenario mientras el personaje de Flavio ensaya su coreografía.

“¿Un venezolano que no sabe bailar?”, pregunta el actor a Enrique mientras le ponen aceite.

“Y qué tiene, cabrón. Tú eres piurano y no sabes bailar ese… tendero, rondero, tontero, o como se llame ese baile que intentó enseñarte ese chico que te cogió en esa orgía”.

“Ah, el campeón nacional de tondero”, ríe Flavio. “El baile se llama tondero, ton-de-ro”.

Willy por su parte también coloca aceite a Marcano.

“Cuando me toque dar clases de figura humana, te contrataré como modelo”, le dice.

“¿Pagan bien?”

“No tanto como hacer porno, pero tu canon puede abrirte muchas puertas”, Willy le guiña un ojo.

Enrique grita acción, y Flavio comienza a bailar en el escenario mientras Marcano finge barrer en un costado. Entonces Flavio lo mira y lo seduce con su baile hasta conseguir llamar la atención del otro muchacho. Se le acerca, le sigue bailando, y mientras lo hace se va quitando el polo y luego el short. Entonces, toma el polo a Marcano, se lo arranca, literalmente, le baja la pantaloneta y se arrodilla a chuparle la verga.

A Flavio le cuesta trabajo lograr que esos gruesos 21 centímetros se metan todos en su boca pero la escena lo amerita.

“Chúpame el culo”, pide el bailarín.

Flavio se pone en cuatro sobre el suelo y Marcano se agacha a practicarle el beso negro. Willy aprovecha para captar la escena desde varios ángulos, como de costumbre, y de vez en cuando acomoda su erección. La forma cómo Marcano sopea a a Flavio es diferente, con más pasión, y la imagen lo capta fielmente.

Marcano se incorpora luego, disimuladamente se unta mucho lubricante en su pene erecto y lo va introduciendo en el ano ya dilatado de Flavio. Se supone que el actor debe fingir placer a través del dolor, pero esos gestos no son actuados. Bajo otras circunstancias, quizás le habría pedido a su compañero que detenga todo pero hay una cámara delante y mil soles más en su cuenta.

“Corten”, indica Enrique. “Vamos a grabar contraplanos y el fin de la escena”.

Marcano se detiene por un momento pero no saca su pene del ano de Flavio. Willy acomoda la cámara y Enrique se coloca en una puerta a espaldas de los actores. “Acción”, ordena.

Marcano vuelve a meter y sacar su verga del culo de Flavio mientras, al fondo, enrique hace el ademán de pasar y quedarse sorprendido viendo el coito en el centro del escenario. Entonces se apoya en la puerta y comienza a sobarse el paquete hasta ponerse el pene duro, sacárselo y comenzar a masturbarse mientras, supuestamente espía a los dos amantes; pero, en el proceso mueve tanto su mano que topa el escobillón que estaba arrimado al filo, hace que se caiga, y los dos chicos se asustan al ser descubiertos.

Primer plano a la cara de enrique, evidentemente excitado; corte en el mismo plano a su pinga erecta fuera de su pantalón. Tras un corte, Enrique, ya desnudo, se arrodilla delante de Flavio y le ofrece su pene para que se lo chupe mientras Marcano lo sigue haciendo sufrir al penetrarlo. Willy, como siempre, revoloteando mientras busca el mejor ángulo.

Tras cierto tiempo, Enrique cambia de lugar y se coloca detrás de Marcano. Le introduce su pene. Sabiéndose al medio del trenecito, Marcano comienza a mover su cadera tratando de estimular el ano de Flavio (sin conseguirlo) y estimulando el pene de Enrique con su ano (lográndolo por completo). Tras otro rato, Marcano y Enrique se paran dejando a Flavio al medio y arrodillado, se masturban y disparan su semen casi al mismo tiempo sobre las mejillas del modelo quien también masturba su miembro hasta eyacular sobre el suelo del proscenio. Corte y queda.

“Entonces… ustedes ya se conocían”, conecta Flavio.

“es una larga historia, cuate, como mi verga… y la suya”, se acaricia el pene Enrique.

Willy entra también desnudo y secándose con una toalla.

“El venezolano ya está listo para hacer la sesión en tu casa”, avisa a Enrique.

“Genial. Que salga, nos duchamos de inmediato y nos vamos”.

Marcano no demora mucho y aparece aún desnudo y también secándose.

“Por fin te taladré ese ojete”, sonríe el productor.

“¿¡Por qué no me metiste huevo esa vez en Maracaibo?”

“Me dio pena tu… novio. ¿Cuento contigo para la escena de mañana?”.

Marcano se sienta en una silla buscando su ropa:

“Mi ex novio. Y sobre mañana, siempre que haya dinero, cuentas conmigo”.

“Genial porque tengo una propuesta adicional: un contrato deexclusividad con ASS”.

Esa noche, Miguel masajea el cuerpo perfecto y desnudo de Marcano en el cuartito del AS.

“¿Y aceptaste ser su actor porno exclusivo?”

“Tengo buen cuerpo, tengo buena verga, tengo buen culo, soy versátil, me pagan por lo menos un 25 por ciento más de lo que saco en un mes. ¿Tengo más opciones?”

Miguel sonríe mientras le masajea las nalgas a a lo ancho y largo, y vaya que si son anchas y largas.

“Yo también lo acepté pero seguiré con el gimnasio, los masajes, el grupo de danzas. A ver si con lo que ahorro por fin puedo dedicarme a hacer mis cuadros y mis fotos de desnudos”.

“Con lo que ahorre primero validaré mi título de ingeniero, luego pondré una empresa de servicios, y si no, me iré a Buenos Aires, o Río, o México, o Miami… o Madrid”.

Miguel termina de masajear la parte posterior de piernas y hace que Marcano se ponga boca arriba en la camilla: su pinga está casi erecta.

“Primero tendremos que sobrevivir el primer año”.

“Gracias por reconectarme con el charro”.

“Por nada”, sonríe Miguel, acaricia la verga de Marcano, y se inclina a mamarla para terminarla de poner dura. Marcano disfruta esa boca tibia y húmeda hasta que súbitamente siente que le dejan de chupar el cipote.

“Oye, ¿y qué sabes de Edú? Alejo dice que no lo ve desde hace un par de días. ¿No fue contigo?”

“No”, dice Marcano. “Tampoco sé nada de él”.

“Raro, ¿no?”

“Sí… raro”, miente Marcano. Ya empeñó su palabra en no decir nada a nadie. 

            

sábado, 28 de mayo de 2022

Proyecto Lujuria 8.5: Fernando es reclutado como actor porno


En un terminal de buses en la avenida Javier Prado Este, César espera con impaciencia viendo su reloj: son casi las diez de la mañana. Si ha preguntado quince veces en el mostrador a qué hora llega el servicio desde Piura ha sido poco. Entonces, uno de los vehículos se detiene. Trata de no perder de vista a quienes bajan, y consigue divisarlo.

“Al fin llegas, veneco”, musita.

Cuando César y Fernando salen del terminal, por el lado de la avenida Nicolás Arriola llega Evandro en el Yaris con un cargamento de ropa que va a despachar al interior. Viste como si fuese a correr al parque: calentador, gorro, anteojos de sol (a pesar de que el día está nublado). Al ver a la pareja, se da la vuelta, saca su celular y calcula el recorrido de ambos hasta que toman un auto.

Al ver el video, se encuentra con un detalle que ya le resulta familiar:

“¿Ahora qué te traes entre manos, Arnold Escalante?”

 


Ya acomodados en el Corolla blanco, César y Fernando van por Paseo de la República.

“¿Cómo así te soltó?”, sonríe el camarógrafo.

“Le dije que venía por un par de días y que regresaba”, contesta su acompañante  viendo los edificios del distrito financiero en San Isidro.

“¿Y si te quedas?”

Fernando voltea a ver a César:

“Me quedo, pues”, sonríe.

“Lo bueno que no vas a necesitar tanta ropa de esa mochila que trajiste”.

“Sí… ya me lo figuraba”.

 


Evandro llega a una cuadra de la Plaza Cáceres en Jesús María y se estaciona frente a una vivienda de tres pisos. Toca el timbre. Zaira baja las escaleras:

“Sí que te has tomado a pecho lo de la popularidad”.

“Más vale prevenir que fornicar”.

Zaira sonríe y saca un sobre manila:

“Aquí están tus dos cheques”.

Evandro abre y verifica el contenido:

“Aunque… quisiera hablar de dos temas adicionales, digo, si tienes tiempo”.

“¿Quieres subir?”

“No, gracias. Será rápido. El primero es que sí, la recontracagué ese día y necesito que me perdones”.

Zaira suspira:

“Ay, Evandro. Creo que yo me quise engañar, y bueno… déjame hacer mi proceso, pero no te sientas culpable. Si no era contigo, era con cualquiera, incluso Osmar”.

“¿Osmar?”, se extraña Evandro.

“La volada es que…”

Evandro interrumpe: “Espera, Zaira. Creo que sí tenemos que subir”.

“¿Y lo segundo?”

“Necesitamos ir a Indecopi”.

Zaira se sorprende: “¿Cuándo?”

“Subamos: me explicas lo de Osmar, te explico lo del trámite”.

Al momento que Zaira hace subir a Evandro, suena el celular de éste último. Lo saca; reconoce el número:

“¿Qué hay, campeón?”

 


Mientras tanto, en Miraflores, la cama de Escalante se ilumina un poco con la presencia desnuda de Fernando, quien recorre la espalda del director hasta llegar al medio de su culo y trata de dar un festín de placer.

“Así, Fer, qué rico lo chupas. Eso, papi. Cómetelo”.

Escalante se mete la mano bajo el pubis, se acomoda su pene erecto y comienza a masturbarse sobre las sábanas moviendo su cadera hacia arriba y hacia abajo. Fernando solo tiene que sacar la lengua y dejar que ésta roce el ano del otro hombre sin mayor esfuerzo. Es cuando entra César, totalmente calato,con un frasquito en la mano. Carraspea. Los dos amantes se detienen.

“Negativo”, dice el camarógrafo y le alarga la evidencia a Escalante.

“Perfecto”. Entonces, se dirige a Fernando: “Vas a descansar del viaje mientras preparamos todo. Esta tarde grabamos el dúo y mañana te hacemos tu sesión solo toda la mañana. Te pago tu plata, me firmas el release, y listo. Tú decides si te quedas o regresas”.

“¿Mil quinientos dólares, me dijiste?”

“Solo para comenzar… De ti dependerá cuánto quieres crecer. Espero que no seas malagradecido nada más”.

“No, pana. Ni loco. Gracias por la oportunidad más bien”.

“¿quieres leche?”

Escalante jala a César a la cama, y comienza a mamarle la verga. Cuando está bien parada, se la ofrece a Fernando, quien se la traga toda, y así se alternan hasta que el trigueño camarógrafo bota todo su semen en la boca de su benefactor.

“Concentradita, como siempre”, califica tras tragárselo y besar al recién llegado.

  

domingo, 15 de mayo de 2022

ASS (28): Nalgas que se van, nalgas que se quedan

¿Qué pasaría si Alejo se vuelve moderno? O mejor dicho, ¿qué le pasó a Alejo cuando hizo el servicio militar? Y… volverá a ver el culo de Edú?

 



Ya distendido, Pedro toma una ducha en el AS luego de su diaria jornada nocturna de entrenamiento físico. Este martes ha tocado pecho y hombros. Bajo la espuma de jabón, sus manos recorren también su abdomen plano, sus nalgas firmes y redondas y sus piernas que ya comienzan a parecerse a las de un futbolista. De pronto, la puerta se abre, y al girar, Alejo va a su encuentro totalmente desnudo.

“¿qué tal está el agua?, dice el musculoso entrenador abrazando el cuerpo húmedo de su amigo y besándolo en la boca.

“Rica como… pues, como tu… lengua”.

Alejo sonríe:

“Pensé que ibas a decir: rica como mi pinga”.

Ambos sonríen y se besan de nuevo en la boca, se acarician y comparten el baño. Las manos de ambos se exploran la espalda, el pecho, el culo, las vergass: los 18 centímetros de Alejo y los 15 de Pedro se ponen duros. Los dos chicos deciden rozarlos primero en una guerra de espadas y luego estrujándolos mientras se acarician los traseros sin dejar de besarse en la boca.

“Oye”, reacciona alejo. “¿Duele mucho cuando te meto mi huevo?”

“Al inicio”, responde Pedro. “La cosa es que desde que ustedes usan esa técnica que les enseñó el Padre Alberto, sí se siente que mi ano se expande, pero ya no hay ese dolor del inicio… aparte que tu pene bota mucho líquido preseminal y resbala más fácil”.

“¿Ttienes ganas de que te la meta ahorita?”

Pedro sonríe, besa a Alejo y gira:

“Chúpame el culo”.

Alejo se arrodilla sobre la mayólica mientras Pedro se apoya en la pared. El primero separa los glúteos y comienza a lamer el ano aromatizado por la espuma del jabón de tocador. Pedro disfruta esa lengua, y se excita más cuando siente la mano de su amigo sobándole el pene.

Poco después, Alejo se pone de pie, coloca su glande en la entrada del ano de Pedro y comienza a empujar despacio. “el truco”, les dijo ya hacía varios meses atrás el Padre Alberto, “es que ambos estén bien calientes, pero bien calientes y que estimulen bien el ojete, así se dilata, sus vergas se ponen bien al palo, y el resto es no desesperarse, es irla metiendo despacito, y todas las veces hacerlo como si fuese la primera vez, yendo de menos a más hasta donde aguanten”.

Alejo siempre lo tiene presente ya sea cachando con sus amigos, cachando con sus clientes, o cachando frente a cámaras como le está pasando recientemente. Bombea rítmicamente a la vez que sigue masajeando el pene de Pedro.

“Deja de pajearme que se me viene la leche”, pide el chico.

“Eso quiero, que se te venga la leche”, seduce Alejo.

Pedro no resiste más y dispara chorros de su semen sobre las baldosas de la ducha.

Minutos después, ambos están en la cama del dormitorio, aún desnudos.

“Qué novedad que ahora me has pajeado”, comenta Pedro.

“¡Te jode que te pajee mientras te cacho?”, sonríe Alejo.

“Para nada; me parece más excitante aún… Pero… ¿por qué me preguntabas si me duele cuando me la metes? O sea, siempre me la metes y…”

“Ah… Por nada”, sonríe Alejo. “nada. Curiosidad”.

“¿Nunca te la han metido, Alejo?”

El musculoso carraspea:

“No. Recién que me dejé chupar el culo y… bueno, es rico, pero, que me la metan… no sé”.

“Y… ¿me chuparías la pinga?”

“¿A ti, Pedro? No sé. Creo… que…no”.

Pedro sonríe y prefiere no ahondar las dudas de su amigo, se levanta y busca su ropa limpia.

“¿Qué pasaría si me vuelvo moderno?”, al fin lanza alejo.

“Nada. Para mí, no pasa nada. Sería una forma mucho más rica de gozar contigo. O sea, con Miguel me la mete y se la meto, el Padre Alberto mayormente me la mete pero también se la deja meter, y bueno, de moderno se goza más, pienso yo. ¿por qué?”

“No, nada, curiosidad. ¡Y ese edú es moderno contigo?”

“No, edú es activo, o al menos conmigo es activo. ¿Por qué? ¿Se la quieres meter?”

“edú tiene rico culo a pesar de ser delgado”.

 “Ha sido futbolista, acuérdate , aunque es delgado marcado, tampoco es huesudo”.

Alejo sonríe. Pedro ya está totalmente vestido. La puerta se abre y entra Miguel.

“¿Y qué novedades, angelitos?”

“Aquí Alejo que quiere meterle su pene al culo de Edú”.

“Tiene rico culo”, comenta Miguel mientras se quita la ropa. alejo carraspea.

“Sí”, reitera Pedro. “Tiene bonitas nalgas. Bueno, chicos, me voy a casa. Nos vemos mañana. Y, Alejo, ten cuidado al registrar esos dos alumnos que te dije”.

“Tranquilo”, sonríe el musculoso.

Pedro se va del AS. Cuando se escucha que se ha cerrado la puerta de la calle, Alejo se levanta y se acerca a Miguel, ya calato del todo, y le da un manazo en las nalgas.

“¡au, huevón! ¿Y eso?”

“Casi la cagas: casi se te suelta decir que te cachaste a Edú”.

“Ay, Alejo. ¿Y qué tiene? A Pedro ya le llega al pincho la opción sexual”.

Alejo se tranquiliza:

“¿Tú crees, Miguel, que si me vuelvo moderno, le dará lo mismo?”

“No es para darle gusto ni darme gusto, Alejo. Es para que te sientas más a gusto contigo mismo. Y para ver si, por fin, te reconcilias con eso que te pasó cuando hiciste el servicio militar”.

Miguel agarra su toalla y se va a la ducha. Alejo vuelve a sentarse y el recuerdo de aquella primera semana en la cuadra de Cerritos llega a su cabeza. Quizás no sea tan cierto que el tiempo lo cura todo, como le dijeron aquella vez. Mejor se mete bien bajo las cobijas e intenta dormir.

Cuando Pedro llega a su cuarto, le llama la atención que la cama de Edú esté perfectamente tendida y vacía. A lo mejor se fue para la parcela, piensa. Se desnuda y se duerme plácidamente hasta que amanece el miércoles. Entonces, descubre que la maleta de Edú tampoco está, menos su ropa. Cuando Julio, su padre, regresa de la parcela, prefiere no preguntar lo que le parece obvio hasta que le palmea el hombro.

“¿Edú se despidió de ti?”

Pedro se extraña:

“¿A dónde se fue?”

“Se fue, hijo. Parece que le salió chamba en otro lado”.

Pedro se extraña aún más.

“¿Alguno de tus amigos no querrá chambear como peón?”, consulta Julio. 

Y para terminar, te dejamos con un video porno.