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domingo, 21 de noviembre de 2021

ASS (04): Muéstrame tu pinga erecta

Alejo posa en una sesión de fotos al desnudo y al palo.

 


A las 9:30 de ese domingo por la mañana, el atlético Alejo llega a una de las casas de Los Ejidos. Toca el timbre. Viste un polo, short y unas zapatillas de tela. El polo y el short disimulan mal el simétrico trabajo que las pesas han forjado en su cuerpo: espalda ancha, pectorales y brazos hinchados y formados, cintura estrechita, buen par de nalgas y buen paquete, grandes y formados muslos y ni qué hablar de sus pantorrillas. Hermoso ejemplar de varón en sus 22 años, quien además tiene un rostro muy agradable y un cabello negro ensortijado algo desordenado. Saca su celular del bolsillo delantero y comienza a escribir un mensaje cuando la puerta se abre y un hombre en sus 30 le sonríe.

“Pensé que ya no ibas a venir, cabrón”.

“Hay poca movilidad”.

Enrique le da la mano y lo invita a entrar. Tiene rostro agradable, ojos algo claros, un poco alto, y ese polo y esa bermuda que se puso esa mañana también disimula mal un físico típico de gimnasio. Cruzan el jardín que rodea una casa de dos pisos. 

Al ingresar a la amplia sala, en la escalera un hermoso y atlético chico, totalmente desnudo, lo ve llegar. Avanza un poco más y al pie de las gradas, un pata aparentemente flaco y formado, vestido con polo y buzola, manipula una cámara fotográfica profesional.

“Te presento a Willy”, le indica Enrique.

“Mucho gusto”, intercambian ambos.

“Y ese cuate allá arriba es el gran Flavio”.

Alejo le lanza un tímido hola que el modelo le responde con una amplia y seductora sonrisa.

“Acompáñame”, indica el anfitrión hastallevarlo a unos modulares donde hay unos papeles. “Tómalos y fírmalos con tu nombre y DNI. Uno es el contrato y el otro es la autorización de uso. ¿Sí tienes claro qqué vamos a hacer hoy, no?”

“Posar desnudo”, responde Alejo con mucha seguridad.

“Y mostrando la verga erecta”, agrega enrique.

“Sí, normal. ¿Tienes lapicero?”

“¿No vas a leerlo antes?”

“No vas a ratearte, ¿o sí? Ya me dijiste que las fotos son para México, ¡no?”

“Sí. Para una revista que publica desnudo masculino erótico”.

“Normal”, reitera Alejo, y firma.

“encuérate que voy a ponerte el óleo. Apenas Willy termine de trabajar con Flavio, comienza a trabajar contigo; luego con ambos”.

Alejo se quita el polo y las zapatillas. Ya descalzo, se para sobre la alfombra de la sala y se quita el sshort. Queda calato.

“Uff. Te ves más mamey que en las fotos que me mandaste, cabrón”, le comenta enrique.

El muchacho sonríe.

Enrique toma un frasco de un aceite oscuro y comienza a pasárselo por todo el cuerpo, desde la cara, luego el cuello, los pectorales, los brazos, los costados, el abdomen, la cintura.

“Voltéate. ¿entrenas duro, no?”

“Eso y el trabajo en la chacra”.

“Sí, me contaste”, menciona enrique, quien está untando toda la espalda y se arrodilla para hacer lo mismo con las nalgas. Entre ellas, asoma uno que otro vello.

“Me estás metiendo la mano al culo”, sonríe alejo medio en son de reclamo.

“Tranquilo, cabrón. No quiero que salgan zonas claras”.

Continúa con las piernas y pantorrillas.

“Voltéate”, pide.

Alejo gira, y ahora enrique le pasa el aceite por el pubis y la ingle incluyendo el pene y los testículos. El pene comienza a reaccionar y crecer.

“Te pones erecto de plano”.

Alejo sonríe.

Enrique termina de untarlo.

“Que se absorba un poco y te traigo el vestuario… debiste podarte un poco el arbusto”.

“No tengo tijera para los pendejos”.

“Ahora traigo una”, sonríe enrique.

“Necesito ayuda con el pene de Flavio”, llama Willy desde la escalera.

“Voy”, responde Enrique. “Ya vengo”, le dice a Alejo.

El anfitrión va hasta donde está el otro modelo, se arrodilla en una grada y evidentemente comienza a chuparle la pinga a Flavio, quien mira la escena, igual que Alejo, pero a la distancia. Su pinga también se pone dura y recta: 18 centímetros, gruesa, botando líquido preseminal ya en la punta.

Enrique saca un frasquito de su bolsillo y echa un líquido transparente, como gel, sobre el miembro de Flavio.

“espárcelo”.

Flavio distribuye el lubricante por su pene y reanuda la sesión de fotos. Enrique regresa donde Alejo, y se percata de su pene erecto.

“Chinga tu madre, cabrón. Qué buena verga tienes”.

Alejo sonríe y distribuye su líquido preseminal por toda su pieza a manera de lubricante.

Cuando Willy acaba la sesión con Flavio, el aceite ya se ha absorbido sobre la piel de Alejo dándole un tono bronceado uniforme y natural y Enrique ya le ha recortado el vello púbico para que se luzca mucho más su pinga y sus grandes bolas.

“Contigo vamos a trabajar en la columna que está en el jardín”, indica el fotógrafo, a la vez que apunta el dedo a una rara y solitaria decoración de mármol blanco de contorno acanalado.

Alejo camina y coloca en su marca; no se pone nervioso frente a la cámara. Ejecuta todas las poses que le piden. Su cuerpo hermoso no solo se luce bien en las fotos que aparecen chiquitas en el visor. También llama la atención de Enrique, y especialmente de Flavio.

”¿De dónde sacaste a ese churro?”

“De un rancho”.

“Qué rico”.

“enrique, ya sabes qué hacer”, pide Willy, quien está arrodillado sobre el piso del jardín al lado de la piscina y con la cámara en ristre.

“Si quieres lo hago yo”, murmura Flavio.

”Ya tendrás tu turno”, sonríe el anfitrión. “No me asustes al morro”.

Enrique va hasta donde Alejo se arrodilla y comienza a mamarle la verga hasta ponérsela dura. Repite la aplicación del lubricante. Con eso, Alejo tiene lo necesario para seguir haciendo la sesión con el pene erecto.

“No vayas a eyacular”, pide Willy.

“Demoro mucho”, presume Alejo.

“Qué bueno, peoncito”, susurra Flavio a la distancia, cuya pinga vuelve a ponerse al palo.

Y para terminar,te dejamos con una porno. 

viernes, 28 de octubre de 2022

ASS (50): El secreto erótico del novicio

Mientras Santos entrena culo y piernas, Alejo y Miguel aprovechan para retozar desnudos en la ducha y en la cama hasta que algo aparece en el celular.



 

Esa noche del lunes en el AS de san Sebasstián quedan apenas dos alumnos entrenando, o terminando de entrenar. Alejo mira el reloj de pared: diez para las diez. Es casi la hora de cierre.

Con el poco pudor que le queda, el entrenador viste aquella noche un enterizo tipo luchador grecorromano, pero de licra, color celeste con ribetes plateados; debajo no tiene ropa interior, lo que le marca su gran bulto por delante y hace que de cuando en cuando se le meta la tela entre las nalgas. Ahora calza zapatillas de marca y gruesos calcetines. Revisa nuevamente su celular y termina de alimentar a una aplicación la planilla de ingresos y gastos de aquel día.

“Buenas noches”, le dice alguien vistiendo como él, pero en tono negro satinado.

“Bue-buen… buenas noches”, vacila el fortachón a la par que trata de reponerse de la primera impresión, pues acaba de ingresar un hermoso muchacho blanco, musculoso, rubio muy crespo, ojos azules y con vellos también rubios sobre su pecho y piernas que dan la impresión de que no los llevara,o que tuviera una especie de cubierta acolchada.

“¿Tú eres Alejo, verdad?”

“Claro. Tú…”

“Soy Santos”, alarga la mano el chico, quien habla con evidente acento español. “Vine ayer para ayudar a los Padres Alberto y…”

“Ah, eres el novicio”.

Santos sonríe: “Sí,eso mismo soy”.

Entonces Alejo examina mejor su rostro, pero ya no con embelezo sino con intriga.

“No sé si te mosqueo entrenando a esta hora; lo que pasa es que todas mis tareas…”

“Tranquilo”, interrumpe Alejo. “El AS es todo tuyo. ¿Necesitas que te oriente o ya tienes rutina?”

“Creo que ambas”, responde Santos, siempre con su sonrisa carismática.

En la antesala donde están las máquinas para calentamiento, Alejo toma todas las medidas al nuevo alumno y las ingresa en el aplicativo del celular.

“Qué guay que vosotros estéis tecnificados”.

“recién desde esta tardecita”, sonríe ahora Alejo sin dejar de examinar el rostro del nuevo alumno. “Pareces tener el canon perfecto… ¿Santos?”

“Sí, así me llamo”.

“¿Hace cuánto no entrenas?”

“Hace… 48 horas”.

“Entonces sigue el programa de entrenamiento que seguías, y si necesitas ayuda, me avisas”.

“Genial”, replica el novicio sin renunciar a esa hermosa y blanca sonrisa. Entonces, los dos alumnos que siguen en la gran sala pasan por el lado de ambos y se despiden. Nadie más excepto Alejo y Santos quedan en el AS. Entonces el primero toma nuevamente su celular y busca. Está en eso cuando siente sutilmente una mano tocándole en el medio de su bien formado y duro culo. Alejo se asusta.

“Eras tú”, reacciona suspirando.

“No… el fantasma de Paco nada más”. Miguel sonríe gracioso.

“¿Qué? ¿Ya fue?”

“Nada aún, pero los médicos no le dan esperanzas… Y, oye, vino Santos… Olvidé avisarte”.

“¿Tú lo mandaste?”

“Luego te cuento”.

Miguel se aproxima hasta Santos, quien está haciendo sentadilla libre, y, aprovechando su descanso entre series, lo saluda y conversa brevemente. Ambos se sonríen mucho y parecen bromearse. Entonces,Miguel regresa donde Alejo.

“Voy a ducharme… ¿me acompañas?”

“Pero…”

“Tranquilo. Estudia Educación Física, así que si tú o yo nos vamos, él tranquilamente nos reemplaza”.

Mientras Santos está a mitad de la prensa para piernas, Alejo y Miguel ingresan a la ducha, totalmente desnudos. En tanto el agua comienza a caer recorriendo sus cuerpos, Miguel besa la boca de Alejo. Sus penes no tardan en ponerse erectos conforme se estrujan uno contra el otro.

“Aguanta, huevón”, reacciona seductor Alejo. “Recuerda que tenemos que guardar leche para la porno de esta semana”.

“Tranquilo, mi amor”, responde Miguel. “No quiero que me la metas… quiero que comiences a mimarme ahora”.

Mientras se ponen el jabón mutuamente, las manos de ambos recorren cada centímetro cuadrado de sus físicos de dios griego. Nada queda exceptuado. Ni siquiera la pinga, las bolas, la entrepierna,las nalgas y en medio de ellas. Este momento es aprovechado por Miguel para, de todas maneras, darle una mamada al pene de Alejo. Qué rico sabe su líquido pre-seminal.

“¿Quieres hacerlo tú?”, invita.

Alejo respira hondo. Titubea unos segundos. Trae a su mente el hecho de que ésa no será la primera vez, que, de hecho, aprendió a hacerlo antes. Respira hondo de nuevo. Se arrodilla, abre su boca, cierra sus ojos, deja que Miguel le ponga el glande en su lengua. Poco a poco, Alejo va mamando el falo de su mejor amigo mientras pajea el suyo.

“Así, Ale… así… qué rico la chupas”, susurra Miguel,todo excitado.

Casi a las diez y media de esa noche, Alejo, solo cubierto por la cintura con una toalla y calzando sandalias, se acerca a un sudoroso Santos quien está echado boca abajo sobre la máquina de femorales. Entonces se percata del redondo culo que tiene el novicio. Y parece… que no tiene ropa interior debajo.

“Tranquilo, que solo vine a saber si necesitabas ayuda”, se adelanta el fortachón peruano al ver cierta cara de ansiedad en su colega español.

“Ah, pensé que…”

“Nada. Tú tranquilo. Solo voy a apagar las luces que no necesitamos”.

“me parece perfecto, pues tenemos que ser responsables con el planeta”.

No termina la oración cuando desde el fondo, Miguel también viene al encuentro de ambos caminando vestido solo con ttoalla y en sandalias. Se detiene al lado de Santos, quien ha reanudado su serie. Lo mira y mira la pantalla del celular. El novicio siente que algo raro está pasando allí. Ahora solo quedan las luces de la zona de piernas dentro del AS.

Entonces, Miguel siente que le tocan el culo; se voltea y su toalla está a punto de caer. Logra detenerla mientras mira a Alejo haciéndole un gesto de retirarse.

“Estamos en el cuarto”, le avisan a Santos.

Y en ese cuarto, Alejo y Miguel, ya libres de las toallas, siguen retozando sobre la cama, besándose, acariciándose y revolcándose. Sus penes duros se refriegan en medio de una romántica y sensual batalla.

A eso de las once les tocan la puerta. Con la impudicia que lo caracteriza, Alejo se levantta abrirla así, desnudo y con su pene de 18 centímetros erecto. Santos está con el enterizo bajado hasta la altura de la cintura mostrando su bello torso y parte de su cadera izquierda: efectivamente, parece no tener ropa interior.

“He de irme, regreso mañana, chaval”.

La desnudez y la gran y húmeda erección del entrenador parecen no inmutar al novicio.

“Un momento”, se levanta Miguel, también desnudo y con el pene erecto. “Tenemos una duda y queremos que nos la resuelvas”, le dice a Santos.

El español se turba un poco, especialmente cuando le dan el celular con algo en la pantalla. Lo mira. Abre la boca y se pone evidentemente nervioso.

“¿De-de-de dónde sacaron esto?”

“Eres tú, ¿cierto?”, interpela Miguel.

Un hermoso chico desnudo y con el pene erecto se despliega en la pantalla en una foto aparentemente tomada en una playa.

Y para terminar, te dejamos con un video porno gay.


sábado, 26 de noviembre de 2022

ASS (54): Puertas abiertas

Santos tiene una especie de revelación respecto a su homosexualidad.



Esa tarde de martes, en la casa parroquial de San Sebastián, Santos termina de ducharse. Tras secar su velludo y bien esculpido cuerpo, se anuda la toalla a la cintura. Al salir y andar a pie seguro por el pasillo, encuentra la puerta del dormitorio del Padre Alberto abierta.

De reojo mira al cura: está desnudo, de espaldas. Santos traga saliva al ver en esa fracción de segundos, un cuerpo finamente entrenado: ancha espalda, cintura estrecha, culo grande y redondo, gruesas y bien definidas piernas. Es obvio que va al AS, piensa. Prefiere seguir avanzando hasta su habitación.

“¿Santos?”

El aludido se detiene y gira. Nuevamente la toalla está a punto de deslizarse hacia el suelo, acariciando su cuerpo blanco lleno de vellos rubios.

“¿Sí, Padre?”

“¿Qué pasó con David?”

“Ah… dijo que había de resolver un tema en el refugio de migrantes, que iba a tomarle tiempo, y que apenas terminara, venía para acá”.

“Perfecto. avanzaremos sin él, entonces”.

“Como diga, Padre”.

Santos tiene muchas preguntas y temores en su cabeza, especialmente tras lo que le había pasado la noche anterior en el gimnasio, luego que Alejo le mostrara aquella foto de él desnudo, una imagen que él pensaba se había perdido en algún lugar de la red.

Pero también tiene curiosidad por lo que acaba de ver en esa puerta, aunque conscientemente se lo esté negando. Retrocede sus pasos hacia ella. Adentro, Alberto sigue desnudo: imposible ignorar esa ancha espalda, esos gruesos brazos, ese redondo culo, esas poderosas piernas. El sacerdote extiende su ropa sobre su cama, y cuando se inclina, los vellitos que rodean su ano, asoman entre sus dos nalgas.

“Padre, disculpe”, reacciona santos antes de que su polla comience a engordar y alargarse.

“Dime”, sonríe Alberto, tomándoselo todo como la cosa más natural del mundo.

“¿Usted… usted también va al AS, cierto?”

Alberto se extraña por la pregunta, pero se lo toma como si nada:

“Sí, Santos, a primer hora de la mañana, antes de la primer misa, ¿por qué?”

“No… por nada… gilipolleces mías”.

Alberto sonríe, toma una toalla. Ahora Santos puede contemplar sus pectorales bien esculpidos, su abdomen de tabla de lavar, su vello púbico evidentemente recortado, su verga aún dormida descansando sobre ese par de generosas bolas.

Le dijeron que solazarse de esa forma es pecado; pero, si la otra persona muestra su cuerpo desnudo como si se tratara de algo totalmente normal, ¿dónde está el pecado: en quien lo muestra o quien lo mira?

“¿y cómo te fue con Alejo anoche?”

“¿Anoche?”,reacciona Santos.

“Claro. ¿qué tal la rutina?”

“Ah… me dejó hacer la que ya llevo hace meses”.

“Tienes bonito cuerpo”, le califica Alberto, sonriendo.

“eh, gracias. Solo una pregunta, Padre… ¿Cuánto usted confía en Alejo?”

Alberto se extraña por la cuestión:

“¿Por qué? ¿Acaso hizo algo que…?”

“No, Padre”, se apresura Santos. “Es solo… solo que me… gustaría conocerle más”.

Justo en ese momento, sin que medie acción alguna… la toalla que cubre a santos cae al suelo. Sus mejillas enrojecen casi de inmediato.  Otra vez el novicio queda completamente desnudo enfrente de Alberto, quien nota un detalle adicional: el pene del chico está tterminándose de poner erecto. Santos nota que le están mirando el miembro y se pone más rojo aún, ya sudando frío.

Alberto controla la situación con una sonrisa:

“Alejo, Miguel… son mis chavos de confianza. No tengas miedo: también hazlos tus chavos de confianza”.

Santos guarda silencio, y mas bien mira sin tanto remilgo hacia la entrepierna de su superior: el pene de Alberto también comienza a ponerse erecto.

“es obvio, Padre, que debo comenzar confiando por usted”, concluye Santos.

“Absolutamente”, confirma Alberto.

“Buscaré el momento, Padre, porque tengo una larga historia que contaros”.

Alberto sonríe mientras muestra sin complejo alguno su pene totalmente erecto y con el líquido preseminal comenzando a gotear desde su cabecita rosada. El de Santos también está erecto y palpitando.

Alberto , entonces, hace algo arriesgado. Se aproxima ante Santos, lo atrae del dintel de la puerta hacia el interior de su dormitorio y lo abraza así desnudo, juntando su verga a la polla del muchacho, ambas duras. Para Santos, el gesto lo libera, y a la vez le gusta.

No es un sueño ni una fantasía; está pasando en ese mismo instante.

“Cuando desees platicamos, Santos… ahora vístete que tenemos una misa por celebrar”.

Santos siente que la humedad del precum comienza a mojarle la punta de su pene.

“Claro, Padre”, le responde.

Unos quince minutos después, Santos entra por la puerta de servicio al AS y toca la puerta del dormitorio. Mientras espera que le respondan, se abre la puerta del baño. Marcano aparece totalmente desnudo terminando de secarse el cuerpo.

“Buenas tardes”, saluda el venezolano.

“Buenas… buenas tardes”, balbucea el español, sorprendido de ver ese otro monumento de carne masculina.

Es cuando le abren la puerta del dormitorio. Es Miguel. También está desnudo. ¿Qué mierda está pasando en este lugar donde los chicos parecen emular al paraíso terrenal pero solo compuesto por las mitades masculinas?

“Me cambio al toque y voy para allá”, le avisa el otro muchacho.

“Perdona, ¿puedo hablaros un segundo?”, pide Santos.

“Claro”.

Miguel hace pasar a Santos y cierra la puerta mientras busca ropa limpia para ponerse encima.

“Es sobre la foto de anoche… ¿se la habéis mostrado a alguien más?”

Miguel se detiene en su búsqueda y mira a Santos con una sonrisa.

“¿Estás loco? No, para nada. Eso solo lo sabemos Alejo, tú y yo”.

“O sea… ¿eso está seguro entre nosotros?”

“Por supuesto, Santos. Puedes confiar al ciento por ciento en nosotros”.

“¿y también en el Padre Alberto?”

Miguel se extraña por la inquietud, pero tiene una respuesta inmediata:

“También en el Padre: es nuestro mayor aliado”.

Como resorte, Santos se aproxima a Miguel, quien sigue desnudo, y lo abraza fuerte.

“Necesito confiar en vosotros”, le dice.

Miguel le corresponde el abrazo y comienza a acariciarle la recia espalda de arriba abajo.

“Confía”, le replica.

Ahora la  mano de Miguel comienza a palmear una de las nalgas duras de Santos. El novicio parece estar cómodo con la caricia.

 

y para terminar, te dejamos con un video porno gay.


domingo, 29 de mayo de 2022

ASS (30): Un nuevo actor porno exclusivo

Marcano llega a grabar su escena porno con Flavio y Enrique, a quien ya conoce de mucho tiempo atrás.

 


Marcano llega a la discoteca en la ciudad de Piura donde lo citaron para grabar su escena en la película porno que produce Enrique… con la producción asociada de Flavio. Un vigilante le da acceso junto a su vehículo. Sin necesidad de preguntarle, a leguas reconoce que este chico no es peruano como él. Al entrar, Willy está calibrando la cámara con las luces del escenario en el salón principal.

“Vengo a…”, anuncia.

“Claro”, sonríe el camarógrafo. “Te llevo”.

Si el rostro hermoso que puede ver y la anatomía perfecta que intuye lo han impresionado, el culo del chico le jala la vista mientras caminan por el pasillo hasta la oficina de la administración. Como resultado, Willy siente que su pinga comienza a ponerse dura dentro de su pantalón. Al ingresar a la oficina, Enrique está sentado viendo algo en su laptop mientras Flavio se termina de poner el short sexy que usará en la escena.

“Hola de nuevo…chamo”, sonríe Enrique. “Ya sabes cómo es el protocolo”.

Marcano le devuelve la sonrisa y comienza a desnudarse todo. Conforme va descubriendo su torso perfecto, sus piernas fuertes, su culo enorme, su gran verga y huevos, Flavio queda tan boquiabierto que olvida asegurar la trampilla del short y se le cae al suelo: su pene erecto queda al descubierto y sus mejillas enrojecen.

Esta escena será un poco diferente a las anteriores: Marcano encarna a un conserje que barre el escenario mientras el personaje de Flavio ensaya su coreografía.

“¿Un venezolano que no sabe bailar?”, pregunta el actor a Enrique mientras le ponen aceite.

“Y qué tiene, cabrón. Tú eres piurano y no sabes bailar ese… tendero, rondero, tontero, o como se llame ese baile que intentó enseñarte ese chico que te cogió en esa orgía”.

“Ah, el campeón nacional de tondero”, ríe Flavio. “El baile se llama tondero, ton-de-ro”.

Willy por su parte también coloca aceite a Marcano.

“Cuando me toque dar clases de figura humana, te contrataré como modelo”, le dice.

“¿Pagan bien?”

“No tanto como hacer porno, pero tu canon puede abrirte muchas puertas”, Willy le guiña un ojo.

Enrique grita acción, y Flavio comienza a bailar en el escenario mientras Marcano finge barrer en un costado. Entonces Flavio lo mira y lo seduce con su baile hasta conseguir llamar la atención del otro muchacho. Se le acerca, le sigue bailando, y mientras lo hace se va quitando el polo y luego el short. Entonces, toma el polo a Marcano, se lo arranca, literalmente, le baja la pantaloneta y se arrodilla a chuparle la verga.

A Flavio le cuesta trabajo lograr que esos gruesos 21 centímetros se metan todos en su boca pero la escena lo amerita.

“Chúpame el culo”, pide el bailarín.

Flavio se pone en cuatro sobre el suelo y Marcano se agacha a practicarle el beso negro. Willy aprovecha para captar la escena desde varios ángulos, como de costumbre, y de vez en cuando acomoda su erección. La forma cómo Marcano sopea a a Flavio es diferente, con más pasión, y la imagen lo capta fielmente.

Marcano se incorpora luego, disimuladamente se unta mucho lubricante en su pene erecto y lo va introduciendo en el ano ya dilatado de Flavio. Se supone que el actor debe fingir placer a través del dolor, pero esos gestos no son actuados. Bajo otras circunstancias, quizás le habría pedido a su compañero que detenga todo pero hay una cámara delante y mil soles más en su cuenta.

“Corten”, indica Enrique. “Vamos a grabar contraplanos y el fin de la escena”.

Marcano se detiene por un momento pero no saca su pene del ano de Flavio. Willy acomoda la cámara y Enrique se coloca en una puerta a espaldas de los actores. “Acción”, ordena.

Marcano vuelve a meter y sacar su verga del culo de Flavio mientras, al fondo, enrique hace el ademán de pasar y quedarse sorprendido viendo el coito en el centro del escenario. Entonces se apoya en la puerta y comienza a sobarse el paquete hasta ponerse el pene duro, sacárselo y comenzar a masturbarse mientras, supuestamente espía a los dos amantes; pero, en el proceso mueve tanto su mano que topa el escobillón que estaba arrimado al filo, hace que se caiga, y los dos chicos se asustan al ser descubiertos.

Primer plano a la cara de enrique, evidentemente excitado; corte en el mismo plano a su pinga erecta fuera de su pantalón. Tras un corte, Enrique, ya desnudo, se arrodilla delante de Flavio y le ofrece su pene para que se lo chupe mientras Marcano lo sigue haciendo sufrir al penetrarlo. Willy, como siempre, revoloteando mientras busca el mejor ángulo.

Tras cierto tiempo, Enrique cambia de lugar y se coloca detrás de Marcano. Le introduce su pene. Sabiéndose al medio del trenecito, Marcano comienza a mover su cadera tratando de estimular el ano de Flavio (sin conseguirlo) y estimulando el pene de Enrique con su ano (lográndolo por completo). Tras otro rato, Marcano y Enrique se paran dejando a Flavio al medio y arrodillado, se masturban y disparan su semen casi al mismo tiempo sobre las mejillas del modelo quien también masturba su miembro hasta eyacular sobre el suelo del proscenio. Corte y queda.

“Entonces… ustedes ya se conocían”, conecta Flavio.

“es una larga historia, cuate, como mi verga… y la suya”, se acaricia el pene Enrique.

Willy entra también desnudo y secándose con una toalla.

“El venezolano ya está listo para hacer la sesión en tu casa”, avisa a Enrique.

“Genial. Que salga, nos duchamos de inmediato y nos vamos”.

Marcano no demora mucho y aparece aún desnudo y también secándose.

“Por fin te taladré ese ojete”, sonríe el productor.

“¿¡Por qué no me metiste huevo esa vez en Maracaibo?”

“Me dio pena tu… novio. ¿Cuento contigo para la escena de mañana?”.

Marcano se sienta en una silla buscando su ropa:

“Mi ex novio. Y sobre mañana, siempre que haya dinero, cuentas conmigo”.

“Genial porque tengo una propuesta adicional: un contrato deexclusividad con ASS”.

Esa noche, Miguel masajea el cuerpo perfecto y desnudo de Marcano en el cuartito del AS.

“¿Y aceptaste ser su actor porno exclusivo?”

“Tengo buen cuerpo, tengo buena verga, tengo buen culo, soy versátil, me pagan por lo menos un 25 por ciento más de lo que saco en un mes. ¿Tengo más opciones?”

Miguel sonríe mientras le masajea las nalgas a a lo ancho y largo, y vaya que si son anchas y largas.

“Yo también lo acepté pero seguiré con el gimnasio, los masajes, el grupo de danzas. A ver si con lo que ahorro por fin puedo dedicarme a hacer mis cuadros y mis fotos de desnudos”.

“Con lo que ahorre primero validaré mi título de ingeniero, luego pondré una empresa de servicios, y si no, me iré a Buenos Aires, o Río, o México, o Miami… o Madrid”.

Miguel termina de masajear la parte posterior de piernas y hace que Marcano se ponga boca arriba en la camilla: su pinga está casi erecta.

“Primero tendremos que sobrevivir el primer año”.

“Gracias por reconectarme con el charro”.

“Por nada”, sonríe Miguel, acaricia la verga de Marcano, y se inclina a mamarla para terminarla de poner dura. Marcano disfruta esa boca tibia y húmeda hasta que súbitamente siente que le dejan de chupar el cipote.

“Oye, ¿y qué sabes de Edú? Alejo dice que no lo ve desde hace un par de días. ¿No fue contigo?”

“No”, dice Marcano. “Tampoco sé nada de él”.

“Raro, ¿no?”

“Sí… raro”, miente Marcano. Ya empeñó su palabra en no decir nada a nadie. 

            

viernes, 2 de septiembre de 2022

ASS (44): El nadador y el político… con el pene erecto

Enrique coordina todo para lanzar un nuevo talento porno gay: Julián.



En uno de los dormitorios de la extensa casa de Enrique en Los ejidos, Julián está arrodillado en el filo de la cama totalmente desnudo mientras Flavio le mama su pene. El experto actor y modelo porno gay también está desnudo. Julián mira cómo su miembro es succionado por la boca experta de su compañero sexual. Al recorrer con su mirada la espalda de Flavio y llegar a sus musculosas y redondas nalgas, mira cómo entre ellas la cara de Enrique se solaza metiendo su lengua al ano del chico.

Julián cree que ver un beso negro a otro pata es una cosa excitante, pero está inseguro sobre si él haría eso. Sí le había chupado y lamido la chucha a sus enamoradas, ¿pero a otro chico? Mejor prefiere no pensar.

A un lado de ellos, Willy mira la escena atentamente. Está sentado sobre una silla y solo viste su bóxer. Su pene está evidentemente erecto y se lo soba con la mano. Entonces mira a Julián:

“Tienes que hacerte a la idea de que va a verte mucha gente, pero a la vez tienes que meterte en la cabeza que todo debe parecer muy íntimo y natural”.

“Jodida la cosa”, sonríe el nadador, cuyo hermoso cuerpo desnudo y depilado de pies a cabeza luce como una escultura griega bajo la luz suave del cuarto.

El celular de enrique suena. Suelta las nalgas de Flavio, camina hasta un ccostado de Willy, coge el aparato, mira la pantalla:

“Me llegó la visita… Sigue tú, güey”, indica a Willy.

Enrique se pone el jean y una chompa encima de su cuerpo desnudo, se calza las zapatillas rápidamente y sale del cuarto. Willy se saca el bóxer y continúa el beso negro que su compañero inició en el culo de Flavio. Julián sigue ‘practicando’ cómo manejar su excitación mientras le chupan el pene.

“¿te animas a cacharlo de una vez?”, Willy lo desafía.

Julián duda.

En el primer piso de la casa, Enrique recibe a Eliezer. Ambos se sorprenden de la estampa de culturista que lucen. Se sientan en los muebles de la sala.

“entiendo que debes tener muchas cosas que hacer así que iré al grano”, se desahueva Enrique. “Quisiera que me faciliten la piscina comunitaria un par de días para grabar un video porno gay: te pago lo que me pidan y eso pueden ponerlo como aporte a la campaña sin necesidad de buscar un concepto de blanqueamiento”.

“¿Para cuándo la necesitas?”, se sorprende Eliezer.

“Esta semana… ustedes vean el mejor momento”.

“La huevada es cerrar una piscina de uso público…”

“Yo entiendo, Eliezer; pero comprenderás que no puedo grabar una porno gay a vista y paciencia de todo el mundo. ¿Cuento con ustedes?”

El asistente de Pelu se toma unos segundos.

“Déjalo de mi cuenta”, al fin responde sonriendo. “Y… ¿cuán fuertes serán las escenas que van a filmar?”

Enrique se deja de protocolos y comienza a acariciar la pierna de futbolista  que se maneja Eliezer, quien comienza a sentir que la pinga se le pone dura. Entonces, pone su mano encima de la del productor porno gay:

“Creo que sabemos cómo va a terminar esto y… no sé cómo decírtelo… yo… es decir… ustedes”.

“¿¿Qué pasa, Eliezer?”

“¿Ustedes están sanos? Mira que ahora ha aparecido esto de la viruela del mono, hay ese nuevo brote de Covid…, y el… el…”

“Estamos vacunados contra Covid, Eliezer. Y sobre viruela del mono, todos tenemos sexo solo entre nosotros”.

“Y el VIH?”

“Todos estamos controlados y tomamos Truvada ®… por cierto, deberían convertirlo en política de salud pública, especialmente para los gays y bi que aquí son más de lo que el censo dice”.

“Yo caché con uno de los chicos que trabaja para ti; Flavio creo que se llama. Él me dijo que es escort, ¿entonces qué me garantiza que no tenga algo más?”

Enrique sonríe comprensivo y deja de acariciar la pierna de Eliezer:

“¿Tú coges con el tal José Luis, cierto?”

“sí… así que imagínate si le da algo… los otros candidatos lo demolerían”.

Enrique sonríe de nuevo:

“Te entiendo… bueno, celebro que tu jefe no sea… promíscuo… y más bien, mándame tu cotización y la cuenta para depositar”.

Eliezer se incomoda al escuchar la insinuación sobre la conducta sexual de Pelu pero se las traga:

“Claro… Mañana a primera hora”.

Eliezer se levanta y se despide. Enrique lo acompaña siguiéndolo a propósito para ganarse con su hermoso culo. Entonces, el moreno frena en seco:

“Nunca he visto el porno que hacen… ¿dónde puedo encontrarlo?”

Enrique le sonríe: “Sígueme”.

Cuando ambos llegan al segundo piso, sobre la cama Flavio está en cuatro patas mientras Willy le acomete por el culo con su verga y Julián sigue delante de la boca del actor y modelo dejando que le siguiera mamando el pene. Eliezer se asoma con cuidado tratando de no hacer bulla. Logra concentrarse en la imagen, tanto que su gran pene comienza a ponerse duro bajo su jean. Pero no solo es la única cosa que siente: algo se arrima en sus nalgas. Reacciona. Al girar, la cara de enrique está a milímetros de la suya.

“Soy activo solamente”.

Qué pedo, güey”, le susurra enrique. “Entonces acaríciame el culo”.

Eliezer no aguanta más; se trenza en un beso con el dueño de casa mientras sus manos se posan ya sin roche sobre las firmes nalgas, y más aún, tratan de meterse bajo el jean de enrique. Eliezer se separa de pronto, ya excitado:

“No tienes ropa interior”.

“No tengo nada debajo excepto unas ganas increíbles de que me cojas”.

“¿

En solo cinco minutos, Eliezer y enrique ocupan el cuarto contiguo y comienzan a desnudarse sin ddejarse de besar en la boca, suben a la cama y se arrodillan sin dejar que sus labios pierdan el contacto.

Así desnudos, Eliezer puede pasear sus gruesas manos por esas lampiñas, redondas y duras nalgas mientras su pene erecto esgrime con el pene erecto de Enrique.

“Chúpame el culo”, dice el anfitrión.

Enrique gira y se agacha. Eliezer olvida todos sus escrúpulos sanitarios y se inclina también a probar el ano que se le abre en medio de las dos poderosas nalgas que también lame, besa y mordisquea. Enrique gime y pide más.

Tras varios minutos de beso negro, Eliezer se levanta otra vez: “Chúpamela”.

Enrique gira y se prende de la vergota gorda y larga que se le eleva dura como un tronco fresco emergiendo del negro bosque de un vello púbico sin recortar. Increíblemente, enrique logra tragarse todo el pene. Eliezer lo agradece en el alma.

Posteriormente, Enrique da un condón a Eliezer quien se lo calza. Una buena cantidad de lubricante es untada sobre el falo y en el agujero del culo. La penetración anal se hace despacio. Eliezer sabe que su miembro no puede entrar de golpe; además, lento se siente más rico. Eso incluye el bombeo.

Él y enrique gimen mientras disfrutan del momento.

En la habitación del lado, Willy preña a Flavio. Saca su pene y mira a Julián:

“¿te animas? Hay condones”.

Julián lo piensa… “De acuerdo”.

Willy le alcanza el preservativo, Julián se lo pone y se coloca detrás de Flavio.

“Al fin te la voy a sentir en mi culo”, comenta éste último”.

Julián no termina de meterle la cabeza cuando siente que no puede evitar la eyaculación. Ahí acaba todo. Mira nervioso a Willy, quien no sabe qué decir.

En la habitación del lado, Eliezer todavía dura una hora más antes de que su semen llene el látex y tras un beso recuerdde a enriqe que el trato está cerrado:

“Tranquilo que vas a tener la piscina en el menor tiempo posible”.

Y para terminar,una porno gay.


miércoles, 5 de abril de 2023

Miguel Rosas: “Hay aún la creencia de que el desnudo masculino es obsceno”

Conozcamos algo más del pintor y artista plástico peruano que nos desafía a quitarnos la ropa para crear arte.

 


Que “el cuerpo desnudo de un hombre es bello” no es novedad y aquí te lo hemos mostrado, entre otras perlas. Pero que un artista plástico peruano se haya atrevido a plasmarlo y mostrarlo en público, eso sí se llama tener los huevos bien puestos.

 

Y no estamos hablando de chicos en pelotas sacados de su imaginación. Miguel Rosas (Lima, 19 de enero de 1992) dibuja y pinta a varones que se desnudan frente a él en su taller, y los va plasmando rasgo a rasgo, músculo a músculo, centímetro a centímetro… incluso el pene o los testículos.

 

Quizás conozcas su historia: Miguel Rosas dibujó desde niño pero tuvo que someterse a la exigencia de estudiar una carrera que pagara sus cuentas. eligió Economía. Pero un accidente que lo dejó impedido de caminar por unos meses lo enfocó en el dibujo y la pintura, y eso le sirvió como terapia.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

El caso es que Miguel dibujaba lo que todo el mundo dibuja; ya sabes, paisajes, costumbres, objetos inertes. Entonces, un día rompió la frontera y trazó chicos desnudos. Y no solo los trazó; hizo que éstos se quitaran toda la ropa frente a él para inmortalizarlos. Y no solo hizo que se desnudaran; los expuso a quien quiera verlos.

 

Este artista plástico y pintor limeño  nos concedió valiosos minutos de su tiempo para conversar algo más sobre su arte y lo que hay dentro del proceso creativo.

 

¿Cómo lograste mantenerte firme en tu decisión de dibujar y pintar cuerpos masculinos?

Al comienzo era algo que quería experimentar en el arte. ya había hecho otros temas en pintura pero quería pintar desnudo masculino y luego continué por la fascinación que tengo a la hora de hacer mis obras. Es una experiencia que disfruto dibujando las líneas y poniendo el color, consiguiendo plasmar la belleza masculina.

 

¿Tuviste miedo en algún momento?

Si, al inicio pensé en que si pintaba cuerpos masculinos y sobretodo desnudos no podría publicarlo debido a que podría generar reacciones en contra ya que es más común en el arte ver el desnudo femenino. Pero fui superando esos miedos.

 

¿Cómo los superaste?

En el proceso de hacer las pinturas y conocer a los modelos que participaron fui dándome cuenta que lo que hacía era tan o mas maravilloso como el resto del arte y que debía continuar haciéndolo.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

¿Cómo calificarías esa primera sesión con tu primer modelo posando desnudo?

Fue buena. Para esa ocasión fue un amigo mío el que posó y me sentía muy cómodo. El resultado también me gustó mucho y pude aprender mucho de esa primera experiencia.

 

¿Fue fácil plantear el desnudo a tu amigo?

No mucho. Él ya había posado para mí pero con ropa. Tuve que convencerlo de posar desnudo para hacer dibujos y una pintura. La confianza que tenía conmigo fue lo que le animó al final.

 

En tu experiencia, ¿el hombre peruano se desnuda con facilidad para ser plasmado en un dibujo o una pintura?

No. Muchos prefieren posar aún con algo de ropa por miedo a mostrar sus partes íntimas a otra persona. Además hay todavía una creencia que el desnudo masculino es obsceno como para ser representado en el arte.

 

¿Por qué no es obsceno plasmar un desnudo masculino?

Porque el arte es libre y el desnudo masculino es parte de la naturaleza. La idea de que sea obsceno, o no, depende más de la cultura de las personas de una determinada parte del mundo.

 



Arte por Miguel Rosas. Sigue leyendo para ver más.

 

Pero persiste el temor de mostrarse sin ropa, en especial el pene, los testículos o las nalgas, ¿no?

Si. Hay una cultura conservadora y de pudor en mostrar los genitales.

 

Las culturas prehispánicas peruanas representaron penes erectos, incluso ahora hay una controversia sobre un huaco que semeja un pene erecto. A tu juicio, ¿es arte mostrar una erección?

Claro. El arte muestra todas las facetas de la vida de las personas. Si se puede representar una acción como el trabajo, comer, dormir, ¿por qué no también el sexo o una erección?

 

Entonces, ¿por qué tanto escándalo cuando un chico decide posar mostrando su pene erecto o incluso eyaculando?

Porque aparte de los artistas, el resto de las personas no tienen ese conocimiento artístico ya que no tienen mucho contacto con el arte. Y otra razón es porque este tipo de arte no es común, esto recién se está exponiendo al público.

 

y los hombres somos obras de arte por definición, ¿no?

Por supuesto; somos una obra de arte de la creación.

 






Miguel Rosas nos cedió algunas de sus obras que las redes sociales han censurado, y que aquí las podrás ver sin temor a que nos desaparezcan del ciberespacio.

 

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domingo, 8 de abril de 2012

SOT-2012-015: Cuerpos con arte

Hay una regla estúpida que sigue el serenazgo de mi ciudad para admitir nuevos miembros: no tener tatuajes.
Nadie me ha sabido explicar la relación entre éstos y el rendimiento de los serenos, pero varios jóvenes fueron rechazados por esta absurda razón. Dicen que es porque los tatuajes son signo de gente maleada. ¿Han eschado una justificación más cojuda que ésa?
Como necesitaba reforzar la seguridad de mi negocio, tuve que convocar gente con preparación militar para que formen parte del cuerpo de vigilantes.
Como es de suponer, pedí papapeles, incluyendo autorización para manejar armas y los certificados de antecedentes.
Tras mucho pensar y conversar con los potenciales candidatos, me quedé con dos chicos. Uno vive en una urbanización y el otro en un barrio cerca del centro de la ciudad; uno estudia, y el otro trabajaba en una mototaxi; uno tiene 21 años, y el otro tiene 25. Lo que ambos tienen en común es que se mantienen en buena forma. Incluso hice arreglos para que los tres entrenáramos en el mismo gym, entonces, todo nos sale por precio de oferta.
Me enteré también que ambos habbían postulado Al Serenazgo por casualidad.
Un día convoqué al mayor de ellos, durante su día de descanso, para que  regularizara unos papeles.
- Me preguntaron si tenía tatuajes. Justo ese día fui con un polo de mangas cortas, y se veía la pata de la pantera que tengo en el brazo izquierdo.
- ¿Y qué pasó?
- Me hicieron arremangarme el polo, vieron el tatuaje, y me dijeron que me iban a llamar... hasta ahora lo hacen.
- ¿Y por qué te lo hiciste?
- Porque lo vi a un pata en una revista, me vaciló, y, como tengo un amigo que sabe hacer tatuajes, le pedí que me lo dibujara.
- ¿Hace cuánto tiempo?
- Cinco, seis años, los mismos que llevo haciendo fierros.
Justo ese día, él fue con camisa, y le pedí que me mostrara el diseño. Como temía que se le arrugara la prenda, me dijo si se la podía sacar, y le dije que no había problema. Se quedó con el torso desnudo, y en su voluminoso brazo estaba el felino sobre una especie de pisito con hierba, un trabajo meticuloso y bien hecho, a pesar que sólo se trata de trazos lineales.
- Me gustaría hacerme una cadena en el otro brazo, y una culebra enroscada en mi muslo.
Comencé a calentarme. Por alguna inexplicable razón, sentía atracción por ese tipo de arte, sí, arte, porque el nivel del trabajo refleja eso, además de su bien cuidado cuerpo.
- ¿Y ya has pensado en el diseño?
- Sí. ¿Tiene un lapicero?
- ¿Para qué?
- Para mostrarle los diseños que he pensado.
Le dí uno negro, y comnzó a dibujarse la cadena en su brazo derecho, decorada con una especie de hojas. Cuando vi el trazo, descubrí que el dibujo era su otro talento.
Él se entusiasmó explicándome el significado y el tipo de técnica que usan.
- ¿Y en tu muslo?
- Pero... tendría que sacarme el pantalón.
- No hay problema.
Fui y puse seguro a la puerta de mi oficina, y le dije que podía proceder.
Se quitó la prenda, y debajo sólo tenía un pequeño calzoncillo, con unas tiras bien delgadas, que le dejaban media nalga descuubierta, la que, por cierto, es grande. Sus piernas también lo son, y no tienen tanto vello.
Comenzó a practicarse el diseño, siempre explicándome técnicas y significados. Yo casi no presté atención a ello, sino a sus volúmenes corporales, y a su pene que se marcaba debajo de su ropa interior, dando la impresión de que estaba erecto, pues abultaba uno de los costados de la prenda, justo encima de sus bolas.
- ¿Le gusta?
- Está de la puta madre.
- Me refiero al dibujo.
- Claro, pues. ¿De qué cosa estamos hablando?
- Es que... a veces los ojos se van por otro lado.
- Sí, a veces.
Sin decir más nada, se quitó la prenda, y su miembro semi-erecto saltó. se acercó a mí, y me tomó por los brazos.
Mientras me tenía sentado sobre el escritorio de la oficina, comenzó a besarme, y a quitarme mi polo, mi jean, mis boxers. Juntamos nuestros sexos, y él comenzó a moverse, mientras me acariciaba las piernas, tratando de levantarlas. Logró acostarme sobre mi pupitres, me alzó las piernas y comenzó a hacerme el beso negro. Me sentía en las nubes.
Sin perder tiempo, sentí luego su pinga de 15 cm entrando en mi ano. Comencé a masturbarme. Él se movía procurando no hacer mucha bulla.
A los diez minutos, sentí que su miembro palpitaba, pero yo seguía sin eyacular, ya que demoro harto.
Botó el condón en mi baño privado, se vistió y se despidió.
- Gracias, jefe, por darme la oportunidad, y por este rato.
- De nada. Ojalá te sientas a gusto trabajando aquí.
- De hecho... y si la repetimos otro día, mucho más.
- De lo que se perdieron en la municipalidad.
se sonrió y se fue.
Yo no pude trabajar tranquilo toda esa tarde, y en vez de hacer mis cuadros y revisar las finanzas de la empresa, aproveché la Internet para ver páginas de patas, a la vez que me preguntaba si había sido muy evidente, al punto que hubiera pasado ese episodio.
De todos modos, intenté ponerme al día, y acabé como a las seis y media de la tarde.
Cuando salía, el chico de 21 años le estaba entragando el turno a otro vigilante que tengo de años. Este chibolo es súper-hábil e inteligente para su edad.
Me saludaron.
- ¿Ya de salida, jefe?
- Sí. Ya me voy.
- ¿Para dónde vas?
Me señaló la dirección.
- Estotoy en tu ruta. ¿Te jjalo?
- Ya, jefe, Gracias.
En el camino, fuimos conversando y también me contó la historia de cómo postuló al Serenazgo, y fue rechazado por tener un tatuaje.
- Pero yo nunca te vi tatuajes.
- es que... lo tengo en un sitio que normalmente está cubierto.
- ¿Y cómo se dieron cuenta?
- a la hora del examen médico. ahí uno se calatea, pe.
- ¿Lo tendrás en los genitales?
- No. En las dos caderas.
- Ah, pero ¿quién se va a dar cuenta de eso?
- Pero así es esa gente, pe.
Llegamos a mi casa.
- Hoy vi la pantera de tu compañero y me dijo que quiere hacerce una cadena en el otro brazo, y una serpiente en su muslo.
- Sería de la puta ma're... pero, ¿usted no dice nada?
- No. Porque eso nada tiene que ver con su rendimiento. Para mi, es arte.
- Puta, jefe. Usted sí que es un tipazo.
- Colecciono arte, cuando puedo.
- ¿Donde lo colecciona?
- en mi depa.
- a mi me gusta el arte. quise estudiar Dibujo y Pintura, pero mi viejo dijo que me moriría de hambre, pero tampoco tuvo plata para mandarme a estudiar otra cosa.
- Con que te gusta el arte, ¿no?
- Sí. ¿Por qué?
Lo invité a entrar a mi depa, y a que vea algunas pinturas medio abstractas, y otros desnudos masculinos que tengo en mi sala. Puedo darme esos lujos, porque vivo solo.
Mi empleado se quedó extasiado viendo cada obra, cada trazo. ¡Mierda!, decía yo. ¿Cómo carajo estos chicos son sensibles a estas cosas, y la porqueríaque tenemos de funcionarios no? Bueno, en lo que sí son capos es en el arte de ociosear y coimear.
- ¿Y tus tatuajes son de ese estilo?
- No. son diseños étnicos.
- ¿Puedo verlos?
- Bueno, sí, jefe, pero... me tendría que quitar la ropa, y no lo quiero incomodar.
- Normal.
Preparé dos vasos de vodka con jugo de naranja, y cuando se lo alcancé estaba en boxer aún. Parte del trazo aparecía en una de las mangas.
- ¿Y el resto del dibujo?
Tomó un sorbo de su trago, y tímidamente, se bajó su ropa interior.
Entonces, lo pude contemplar. Era un intrincado dibujo de curvas y más curvas pintado de negro, que comenzaba en su cintura, bajaba por su cadera, y terminaba  a medio muslo. El diseño, a la altura de su cintura, invadía algo del glúteo.
- ¿Cuando te lo hiciste?
- El año pasado. Un pata que vino de Lima me lo hizo. La vaina es que tuve que esperar el último turno, usted sabe, el roche.
- ¿Y cuánto te costó?
Tomó otro sorbo.
- Nada.
- ¿Lo hizo por nada?
- Bueno, jefe. Yo creo que usted es mente abierta. a juzgar por ese cuadro de desnudo frontal que está allí.
- sí. Normal. Es de un chico de Bellas Artes.
-Yo conocí al pata en una fiesta, tomamos, y luego así picados, nos fuimos a un telo, y... pasó lo que tenía que pasar.
- ¿Tuvieron sexo?
- Ajá. Y luego, cuando acabamos, me dijo que me quedaría bien este tatuaje. Acepté, y listo.
- Entiendo.
- ¿Y usted quiere hacerse algún tatuaje?
- Me gustaría, pero no sé cuál ni dónde.
- ¿Le puedo sugerir?
- ¡Claro!
- Pero... ¿se quitaría la ropa?
Lo miré fijamente, me sonreí.
Me desnudé.
Con su dedo, fue dibujando opciones en diferentes partes de mi cuerpo, tanto por delante, como por detrás.
Preparé un segundo vaso de vodka.
sentados en mi sofá, desnudos, seguimos conversando.
Al tercer vaso, él estaba acostado sobre mi, acariciándome, y besándome.
Fue bajando con su boca, hasta hacerme sexo oral. También me hizo el beso negro. Entonces, regresó con su boca hasta mi cuello, y luego se sentó, poniendo su trasero, encima de mi pene erecto.
Le agarré las caderas, justo sobre sus tatuajes.
Minutos después, mi pene estaba dentro de su ano, y el brincando sobre mis 17 cm de carne, que esa tarde ya habían sido estimulados, sin querer, por su otro compañero.
Su pene, similar al mío, también estaba erecto, golpeando mi abdomen a medida que brincaba.
Nos acariciamos mutuamente el pecho, los brazos, las caderas, las bolas, lo masturbé un rato, raspándome levemente con su vello púbico afeitado.
Entonces, ráfagas de su semen cayeron sobre mi pecho y abdomen, mientras su ano se contraía, lo que provocó que también me viniera.
Descansamos como media hora, mientras disfrutamos un cuarto vaso con vodka, en la cocina. Entonces, hizo que me inclinara sobre la mesa allí presente, y me la metió.
Casi eran las nueve, cuando salimos de la ducha, y nos despedimos.

CONCLUSIÓN
Las consecuencias de juzgar a la gente por su apariencia son nefastas. Si me hubiera dejado llevar por los tatuajes, no tendría esos dos empleados tan buenos, como el resto de mi personal; además, no habría disfrutado de un sexo chérvere, informal, y placentero.
Creo que me haré un tatuaje también, pero aún no sé dónde.
A lo mejor convoco a los dos, me quitaré la ropa frente a ellos, y les pediré opiniones.
¿Y ustedes que me sugieren?

©2012 Hunks of Piura Entertainment. siempre practica sexo seguro. Cuéntanos tus relatos con policías, serenos o vigilantes: hunks.piura@gmail.com

sábado, 19 de noviembre de 2011

No nos paltea posar calatos

Cuando conocemos a alguien que se queda encantado con nuestra figura, es casi seguro que escucharemos esta pregunta: “¿Posarías desnudo?”
La mayor parte de nosotros reaccionamos con palta, y nos negamos de primera mano. Algunos le damos vuelta y le ponemos precio, a ver si el proponente se desanima. Poquitísimos atracamos y, sin problema alguno, nos calateamos y ya.
El desnudo masculino es una de las formas de arte más antiguas del mundo, y, si bien se te puede venir a la cabeza la Antigua Grecia, no fue el único lugar del mundo donde se cultivó. Hay evidencias de que también se hizo en Egipto, la India y casi todas las culturas bajo los trópicos.
Cuando Colón llegó al Caribe, se quedó sorprendido de que los indígenas anduvieran con el huevo al aire, cosa que era tan natural como cazar con lanza.
Perú no escapó ni escapa al tema, a juzgar por muchas tribus no contactadas en nuestra selva, ahora una de las siete maravillas del mundo.
Cuando llegaron los españoles a Isla Puná y Tumbes, un montón de calatos salieron a su encuentro. Claro que los barbudos se quedaron escandalizadísimos, y eso que venían del Renacimiento, que se dedicó a calatear patas con la misma facilidad como se producían clásicos del arte mundial.
¿O será que por acá se vino la escoria peninsular? Puede ser, ¿no?

BENDICIÓN DIVINA
Nos contaron que en Grecia, la desnudez era sinónimo de cultura, ya que, debido al entrenamiento constante de esa gente, no era raro ver cuerpos de gym y sin ropa en calles, plazas y casas. Diríase que la cultura hunk también nació allí.
La belleza de los cuerpos no pasó inadvertida para múltiples artistas y fue representada en muchas esculturas y pinturas.
La perfección anatómica era considerada una bendición divina, entonces, representar a esos patas era casi, casi, como darle carne y hueso (mas bien mármol) a los dioses.
¿Alguien llegó a morbosearse con los patas calatos? Bueno, la verdad, sí, y hasta llegaron a más. Pero, eso ha sucedido en todas partes.
Un dato curioso que también nos pasaron: en Grecia lo único blanco eran las estatuas porque si algo apreciaba esa cultura era el bronceado de un cuerpo masculino.
¿Dónde se cagó la historia? Cuando en el siglo IV E.C. se abolen los Juegos Olímpicos (que se hacían sin ropa deportiva, mejor dicho, sin ropa).
La adopción del Catolicismo convirtió al desnudo en un asunto cochino. ¿Bajo qué fundamento? En realidad el de que si ver una verga te hacía caer en pecado (¿pecado?), mejor era andar cubierto de pies a cabeza.
Hasta que un milenio después, los artistas del Renacimiento Italiano redescubrieron el significado real del desnudo, que no sólo era un don divino, sino también el signo de máxima perfección y pureza. Y es que no hay mejor obra de arte que el cuerpo humano, ¿no?
Claro que la Iglesia Católica puso el grito en el cielo y, si pudo, destruyó creaciones magistrales o mandó a poner las hojitas de parra.
Lo poco que se salvó nos permite conocer un talento inigualable para representarnos casi a la perfección.

CALATEO PERUANO
En el Perú, desnudos masculinos claves bien trabajados, y a vista y paciencia de todo el mundo, están en el Monumento a La Libertad, en la Plaza de armas de Trujillo, y, si eres bien observador, en algunas formas del grupo escultórico del Monumento a Grau en Piura. En pleno cruce de Loreto y Grau.
Claro que el pene está estratégicamente occulto, pero hay buenos culos para recrear la vista.
Los desnudos masculinos contemporáneos en Piura son casi inexistentes, porque no hay patas que se animen a posar, a pesar de tener un cuerpo de modelo, y debido a que si alguien lo hace, podría ser estigmatizado como maricón. Sí, pues, no falta quien tenga un maní por cerebro, y no por otra cosa.
A propósito de maníes, otra razón parece ser la palta de mostrar nuestros miembros, pero, y si la Naturaleza nos dotó así, ¿no deberíamos tener algo de autoestima y lucirlo? ¡Plop! Esa parece ser la palabra clave: autoestima.
Calatearse para permitir la creación de arte no es signo de debilidad, mariconería, ni nada por el estilo. Si no, ¿por qué es materia obligada en las escuelas de arte?
¿Sabías que en la Ignacio Merino de Piura, se tiene una pequeña base de datos con modelos masculinos que se qitan la ropa y posan calatos ffrente a chicas… y chicos?
Incluso hubo erecciones, pero es normal que cuando te calateas, liberas a tu miembro, se llena de sangre, y ya. Todo no pasa de una sonrisa nerviosa y un pata ruborizado, porque alumnas y alumnos siguen dibujando como si nada.
Además, lo normal es que se pare, ¿no?
Dicen que la ignorancia es atrevida, y a veces nos juega malas pasadas como la de negarnos a posar desnudos, no porque no estemos en forma (que es otro tema) o porque nos ha salido un barrito en las nalgas (que es otro tema, también), sino porque eso es cochino. ¡Ya pé!
Ojjo, que posar con la verga parada también puede ser arte, si no ahí tienen a Pier Paolo Pasolini y su inolvidable Massetto, desnudo y erecto, en su película de culto, “El Decamerón”. No, no es porno por si acaso, o ¿no te acuerdas de tus clases de Literatura Universal?
Ahora que si alguien quiere morbosearse con tu figura desnuda (y posiblemente erecta y hasta eyaculando (como el chiclayano Ko Ryu), es problema de quien te ve.
Pero, si tú tienes la intención de generar morbo, ¿cuál es el problema? Kristen Bjorn es uno de los mejores exponentes de ese tipo de arte, por si acaso.
La belleza se hizo para apreciarse, y si tú la posees, no te prives de compartirla con el mundo; aunque, la decisión final es tuya.
En lo que a nosotros respecta, si estamos en forma y nos ofrecen posar calatos, no diremos que no.

©2011 Hunks of Piura Entertainment. Si quieres posar desnudo, adquirir nuestro “calátogo” Hunks4Adults o escribirnos: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.

viernes, 11 de mayo de 2012

SOT-2012-020: Trío rítmico

Como una cantante se presentó, me pidieron que integre el cuerpo de seguridad. Ella llegó acompañada de su orquesta, coros y bailarines. La orquesta iba en un vehículo aparte, y ella, con sus bailarines y coros en otro. A mi me mandaron a dar seguridad al segundo grupo. No fue fácil.

9:22
Llegamos al hotel a tener una reunión para coordinar aspectos de seguridad con el Jefe de Seguridad de la empresa que trajo a la cantante.

9:38
Iniciamos el operativo. La cantante llega y nos saluda con mucha amabilidad. Mientras el resto de los chicos que me acompañan se quedan pasmados con su belleza, yo voy sacando mi línea.
Las chicas del coro y los bailarines están aparte, y casi ni nos miran.

10:01
Iniciamos el recorrido por algunas radios. Mientras la cantante da entrevistas, tenemos que escoltar a los dos bailarines que deciden ver artesanías. Noto que uno de ellos es muy amanerado, lo que me sorprende, ya que es fornido, al igual que su compañero.
Le pide a uno de los chicos que le estamos dando seguridad, que le cargue unas cosas que compró.
Regresamos al carro.
Yo hablo aparte con el muchacho de mi equipo y le recuerdo que su tarea no es ser el empleado del bailarín, sino tener las manos libres para cualquier eventualidad.

13:00
Estamos almorzando a prudencial distancia de la comitiva.
Me he percatado que la cantante se ha preocupado de que nos atiendan bien (y eso que no me gusta su música).

16:07
Vamos al sitio del concierto para hacer pruebas de sonido.
Justo a mitad de trayecto, al bailarín amanerado se le antoja ir al baño a orinar. estamos en pleno descampado, y la cantante le pide que se espere a que lleguemos al lugar del concierto. Caprichoso, el bailarín se niega a esperar, y nos obliga a hacer una parada de emergencia.
Un colega que tiene entrenamiento y cuerpo de comando y yo (igual) bajamos con él y lo escoltamos. Ubicamos un matorral cerca de la carretera, y le decimos que puede orinar allí.
Oímos un grito y vamos a verlo. Lo encontramos con su jean abajo, descubriendo sus glúteos redondeados.
- ¿Pasó algo?
- Creo... que vi... una culebra.
Reviso la zona. Sólo hay lagartijas.

17:03
Ya en el lugar del concierto, el colega que me acompañó a escoltarlo al bailarín´me contó que, mientras yo verificaba que el matorral donde orinó estuviera limpio, y él lo cuidaba, se dio cuenta que lo miraba a los ojos con cierta pendencia, y disimuladamente se tocaba su lampiño trasero desnudo.
- ¿Qué opinas?
- Parece que le gustas.

17:22
Voy al urinario. Segundos después, entra el bailarín amanerado también a orinar. El detalle es que el urinario no tiene divisiones. Noto que se me queda mirando el pene.
- Has tomado mucha agua.
- ay, sí. Así me mantengo humectado.
Sonrío. Lo quedo mirando con cierto aire de seducción.
- Disculpa por hacerlos parar en la carretera.
- Descuida. es nuestro trabajo.
Nuevamente se baja su pantalón y me muestra sus corvas lampiñas y blancas.
- No te preocupes, que te recompensaré ese favor.
- No te preocupes. suerte en el concierto.
- Gracias... ¿Cuál es tu nombre?
Intercambiamos identidades. Salgo del urinario. Entra mi colega...

00:45
El concierto es un éxito. Implementamos el protocolo de salida, y buscamos evitar a los fanáticos.
Lo conseguimos, y llevamos a todo el grupo a su hotel, pero en el sitio del concierto, que está a 10 minutos.

01:18
acabo de tomar un baño, y voy a contestar el celular, que ha estado sonando.
- Vente de inmediato, a la habitación 311.
- ¿qué pasó?
- Ven, nomás.
Me visto de inmediato y salgo.

01:28
Llego a la habitación. Toco discretamente. Me abre el bailarín, quien sólo viste una toalla anudada a la cintura. su torso está perfectamente trabajado, y eso explica que su polo alicrado, que usó durante el concierto, le quedara perfecto. Parece que se depila los vellos.
- Pasa.
Ingreso. Sobre la cama está mi colega, totalmente desnudo... y con el pene erecto.
- ¿Qué pasa aquí?
- Todo lo que tú quieras que pase. ¡Salud!
El bailarín me alcanza un vaso con whisky. Se quita la toalla. Debajo sólo viste un hilo dental. Las piernas tampoco tienen vellos, y por lo que veo de su paquete, concluyo que se depila integralmente.
- Ponte cómodo.
El bailarín sube a la cama, se arrodilla frente a mi colega, y le practica sexo oral. Mi colega cierra los ojos lenta y fuertemente: lo está disfrutando. sorbo el whisky. Mi pene comienza a erectarse.

01:39
Completamente desnudo, me acerco por detrás del bailarín, quien está en cuatro chupando el pene a mi colega, quien lo agarra del pelo, y gime de vez en cuando.
Le bajo el hilo dental al bailarín, y le separo las nalgas para practicarle un beso negro. apenas mi lengua toca sus nalgas y su ano, el bailarín comienza a contorsionarse y a gemir sin dejar de hacer sexo oral a mi colega. Definitivamente, se depila.

01:49
Mi colega y yo estamos de pie, y el bailarín se ha arrodillado sobre la alfombra. Me chupa el pene por un momento, luego a mi colega, y luego a mi. Así va alternándonos.
- este conchesumadre la chupa de la puta madre.
- Sí, tiene buena boca y lengua.
- Sí, carajo, se la mete hasta la garganta.
El miembro de mi colega es tan grande como el mío - casi 20 cm.

02:07
Nos ponemos condones. El bailarínse agarra de la cabecera de su cama en cuatro. Mi colega y yo nos alternamos para penetrarlo y mecernos dentro de él por unos 30 segundos cada uno. Lo hacemos como doce a quince veces.
El bailarín no deja de gemir.
- Así. Así. Cógeme el culo. Así. Ahhhh.
Mi colega se mueve como loco.
- Así que caprichosito, ¿no? Toma mi pija para que se te quite.
- Así, castígame papi.
el ano del bailarín está bien dilatado debido a la penetración de ambos.

02:20
El bailarín hace que mi colega se eche sobre la cama. Él se sienta encima de su miembro erecto, metiéndoselo en el ano. Comienza a bombear.
De pronto, me mira.
- Métemelo.
- Pero...
- Anda, quiero sentir las dos juntas en mi culo.
Me arrodillo y comienzo a penetrarlo, sintiendo en la estrechez de su orto, el pene de mi colega.
Los tres comenzamos a movernos al ritmo del bailarín, quien gime de dolor y de placer. Nosotros dos igual.
¡Es la primera vez que practico una doble penetración! Apenas la había visto en películas.
Me excita también sentir que los testículos de mi colega chocan con los míos. Ambos los tenemos grandes y lampiños.

02:47
El bailarín eyacula sobre el abdomen de mi colega, y como su ano se estrecha, es imposible que contenga ambos penes.
Se apoya sobre mi colega, quien comienza a masturbarse y dispara su semen sobre las nalgas del bailarín.
Yo no me quedo atrás, y luego de unos minutos, chorros de mi esperma forman blancas líneas sobre su espalda.
- Les dije que los iba a compensar por hacerles pasar apuros.
- ¡Y qué buena compensación!
Los tres sonreímos.

05:50
Despertamos en la cama del bailarín. Hemos dormido flanqueándolo a cada costado.
Con sigilo, mi colega y yo dejamos la habitación del bailarín, y vamos a nuestras habitaciones a descansar un poco más, luego de haber dormido algo, pues en unas horas deberemos llevarlos a todos al aeropuerto.

17:33
Mi colega me llama y me pide que lo acompañe a su oficina en la Jefatura.
El bailarín amanerado está por webcam, mostrándonos ´sus nalgas, y su ano aún dilatado.
Nosotros le mostramos nuestros penes erectos.
Como sentimos pasos, nos los guardamos, y cancelamos la transmisión.
Fin de la diversión.

CONCLUSIÓN
La verdad sólo me queda decir que lo disfruté mucho, y que fue una buena idea eso de experimentar la doble penetración.
Lo que sí me pasó algo raro con mi colega, al día siguiente. Por casualidad, estábamos subiendo unos archivadores, pasamos por un lado estrecho, y nos rozamos las braguetas. Volteamos a mirarnos por un segundo, pero reaccionamos como no dándole importancia.
En las duchas, nos mirábamos de reojo.
¿Estará pasando algo? ¡No lo creo!
O quién sabe.

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