ACONSEJAMOS DISCRESIÓN DEL LECTOR: Algunas escenas que presentamos a
continuación son inapropiadas.
TRACK #7: ¡NO MAMES!
Hasta ese momento mi mamá no sabe que estoy en este mundo... ¿Qué pasará
después?, seré una gran decepción para ella, me imagino muchas cosas y sé que
serían las peores semanas de mi vida, lograrán aceptar que soy bisexual, y si no
me botarían de casa no lo sé.
Aquella noche en que mi mamá me hizo ingresar al cuarto y me preguntó por lo
que aconteció la noche anterior con mi primo, verla llorar, ver que suplicante
entre lágrimas me pedía que le dijera que ocurrió.
–
Dimeeee Frank ¿Qué pasó?, dimeeee¡¡¡
Yo no sabía ni que hacer, decirle la verdad o simplemente ocultarle todo. Me
quedaba en silencio, mientras que mi mamá seguía llorando, lloraba como si un
hijo se le hubiese muerto. En medio de este problema yo quería morirme, pero
lamentablemente el daño ya estaba hecho. Una vez más mi mamá volvía a
interrogarme:
-Frank responde, ¿Porqué ah?, dime es verdad lo que dice tu primo... es verdad
que anoche lo estuviste tocando?- en la voz de mi mamá se notaba dolor y al
mismo tiempo rabia y cólera, mostrando una decepción hacia mi; justamente era lo
que yo no deseaba, que ella se sienta decepcionada de mi , pero tampoco podía
decirle la verdad.
En la oscuridad, yo solo mostraba un rostro confundido, como para desviar las
cosas que me decía, haciéndole creer que no recordaba nada.
-Responde hijito, o me tienes vergüenza, si es así dime para que mejor tu papá
hable contigo- me dijo mi mamá, yo solo moví la cabeza en señal de un no.
Pasamos largo rato con mi mamá, ella llorando y yo queriendo desaparecer.
Finalmente tuve que negar todo, nada mas decía:
-No me acuerdo de nada.
No tenía más palabras para consolar a mi madre, me dolía mucho verla llorar y
todo por mi culpa, y más me dolió haberle mentido y nunca haber tenido el
atrevimiento para decirle lo que realmente me pasaba. Esa cobardía se debía a
que nunca me habían brindado la amistad de padres a hijo.
Para suerte mía ese martirio terminó tan pronto mi mamá me creyó, tenía la
suerte de que siempre procuro ser atento con ellos y por ese lado, eso es tener
puntos a favor.
Tener computadora en casa me permitió conocer más gente de la nota, pero de
otras ciudades.
A mis quince años, una etapa nueva marcó mi vida. Yo era del típico que creía y
pensaba que en esta nota no se podía amar a alguien. La vida puso en mi camino a
un lindo chico de nombre Carlos, con el que conocí el amor, mi primer amor,
lamentablemente él es de Lima y hasta el día de hoy no lo conozco. Carlos es
cuatro años mayor que yo, desde el momento en el que me habló sentí que algo
pasaría, poco a poco Carlos empezaba a robarse mi corazón. Lo que sí es bien
cierto que me enamoré demasiado de él, porque es la única persona a la que el
tener sexo en una pareja gay no es lo primordial. Hasta hoy que tengo 18 años
sigo extrañándolo...
Paralelo a ello, a esa edad yo andaba con las hormonas muy alborotadas, siempre
que veía pornografía me quedaba perplejo ver la cara de los patas a quienes les
practicaban sexo oral, yo quería experimentar y sentir alguna boca mamándome el
pene, para ese entonces, esa era mi mayor fantasía.
Para finalizar noviembre, conocí a un chico, que me dijo que era pasivo, esos
términos de activo, pasivo y moderno los conocí gracias a Carlos.
El chico pasivo se llama Jhoel, es de Talara, me decía que quería venir para
chupármela y tantas cosas.
La cuestión que yo andaba confundido quería mucho a Carlos pero también andaba
con esas ganas que me la chupen.
Llegó el 2011, y mis queridísimos papas no tuvieron mejor idea que arruinarme
aquel verano matriculándome a la academia Pre- Universitaria El triunfo, ciclo
ADES. Desde el primer día quise salir corriendo de aquel lugar jejeje...Habían
momento que no entraba a la academia y me iba a perder el tiempo, conociendo
bien las calles de Piura.
Una vez hablé por Messenger con Jhoel y le comenté que había momentos que me
salía de clases, así que él decidió, un día viernes del mes de Febrero, viajar a
Piura para conocerme.
Jhoel me dijo que consiguiera cuarto para hacer muchas cosas, la verdad yo solo
quería que me haga sexo oral, aprovechando que decía que también le gustaba
tomar semen.
Ese día falté a clases. El carro en el que viajaba Jhoel había salido a las 7am,
por ello llegó a las 9am. Fui a recogerlo al terminal del Eppo, que por entonces
se ubicaba en la AV. Sánchez Cerro, él bajo y nos saludamos con un apretón de
manos. Mientras caminábamos como que nos íbamos conociendo, él me preguntó si
había conseguido cuarto, le dije que no.
–
Hay que buscar por allí, quizá encontramos uno- me dijo
Caminamos como 1 hora y media y no encontramos, hasta que Jhoel me dijo que lo
acompañara a un internet, hasta allí yo no comprendía cual era su propósito.
Llegamos a un internet y estaba lleno, fuimos a otro, y bueno estaba vacío, solo
al fondo había un chibolo, en la última cabina. Jhoel alquiló una hora, y nos
dieron la cabina que estaba al inicio.
El pata que alquilaba, atravesó una cortina dirigiéndose a lo que era el resto
de su casa, dejando totalmente el área descubierta.
Jhoel comenzó a tocarme por encima del pantalón, luego me bajó el cierre y dejó
al descubierto mi pene, el cual se iba despertando por la excitación, Jhoel, me
miraba la verga y me dijo:
–
Eres un niño pingón.
Yo solo puse mi sonrisa pendejita y le dije:
–
¿Quieres?
–
Así que nunca te la han chupado, mmmmm te va a gustar conmigo ya verás, y dicho
eso Jhoel bajó su cabeza, dirigiendo su boca hacia mi pene.
Sentí que apoyaba sus labios en la cabeza de mi pene, de pronto empezó a
succionar, mierda¡¡ que rico se empezaba a sentir , jamás pensé que fuera una
sensación tan agradable. Empecé a excitarme, él se daba cuenta y seguía bajando
su cabeza, sus labios húmedos de saliva mojaban todo mi pene. No quería que
nadie me quitara de ese momento.
La excitación se había apoderado de mi, cerraba los ojos y empezaba a gemir de
placer. Me había perdido en aquella sensación que por primera vez experimentaba.
Al abrir los ojos me di cuenta que una niña de aproximadamente tres años estaba
cerca a nuestra cabina, lo primero que hice fue poner mi mochila a un costado,
para poder cubrir la escena, al mismo tiempo le hacía señas a Jhoel que parara
por un momento.
Tan pronto desapareció la niña, le dije a Jhoel que prosiguiera, es que eso eran
tan rico y también porque este patita era un experto en eso, o sea había
contratado un profesional del sexo oral.
La excitación crecía cada vez más y más, ante aquella situación ¿Qué mas podía
faltar?, de reojo logré ver que se abrió la cortina y en lo que menos canta un
gallo, el pata se acercaba a la cabina de control... el mamón seguía pegado, yo
con la sangre caliente, el pata a poca distancia de nuestra cabina...
xuxaaaaaa¡¡¡
(CONTINUARÁ…)
© 2013 Hunks of Piura Entertainment.
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