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viernes, 27 de abril de 2012

SOT-2012-018: Soy honesto

Les resumo lo que pasó: debido a que mis planes de semana santa se frustraron, decidí ir con mi familia a la playa. Allí conocí a un gringo, al que luego hallé borracho deambulando por ahí. Lo llevé hasta su cuarto, y allí tuvimos sexo. Cuando iba a salir del hotel donde se alojaba, en pleno vestíbulo, me encontré con mi mujer.

Me quedé de una pieza. Peor, porque ella me miraba fijamente. A pesar de mis múltiples infidelidades, era la primera vez que me sentía realmente mal.
- ¿Qué haces aquí?
- Me dijeron que te podía encontrar aquí.
- ¿quién te dijo?
- eso no importa. ¿qué haces aquí?
- Vine a socorrer al gringo.
- ¿Cuál gringo?
- Con el que desayunamos. ¿Recuerdas?
Su expresión se ablandó, desconcertada.
- Iba a la Jefatura, lo vi vagando en la playa, y había unos choros que lo estaban rondando.
- Bueno... sí... me acuerdo...
- si quieres, pregunta en Recepción.
- Sí pregunté.
- ¿Entonces?
- es que alguien me llamó de un privado para decirme que venías a ver a tu amante, aquí.
- ¿Y crees que voy a ser tan cojudo de sacarte la vuelta aquí, en la misma ciudad?
Mi mujer terminó de ablandarse, y terminó pidiéndome disculpas. Yo estaba algo nervioso, a pesar de todo.
Regresamos a nuestro hotel, en silencio, y durante el camino, comencé a hacerme varias interroghantes, especialmente quién la llamó y cómo tenía su número. Pero decidí callar, para no remover las cosas y ponerme en evidencia.

22:00
Aprovechando el dinero que me dio el gringo, invito a mi mujer a una disco. Dejamos a mi hijo durmiendo plácidamente.
En la disco, la pasamos bien.
Cuando fui al baño, me encontré con el chico que me había topado más temprano, cuando fui a ver el almuerzo. Comenzó a insistirme para tener sexo allí mismo. Obviamente me negué, porque es algo escandaloso; además, no me recuperaba del problema con el gringo. Lo evadí. Parecía estar drogado.
- ¡Racista!
Cerré la puerta del baño.
Fui donde mi mujer y fuimos a otro lugar.

Al día siguiente, 10:00
Tras una noche de lujuria increíble, arrullada por el alcohol, me despierto sobresaltado. Voy a ver a mi hijo al otro cuarto. está cambiando de canales en su televisor. Despierto a mi mujer y les propongo nuevos planes.

19:00
Cenamos en Los Órganos, luego de pasar un increíble día de playa. Pasamos la noche allí.

Sábado, 9:00
Tras desayunar, regresamos a casa.
Mi mujer dice que, de todas maneras, quiere ir a ver a su madre. Le digo que no hay problema. Como siempre, me quedaré cuidando la casa.

14:45
Despido a mi mujer y a mi hijo. antes de subir al ómnibus, ella me abraza fuertemente.
- Por favor, no te portes mal.
Nuevamente, el remordimiento me invade.
Regreso a mi casa.

20:45
Alguien toca la puerta de mi casa con mucha insistencia. Veo el reloj: me he pasado toda la tarde durmiendo. Me pongo una toalla encima y salgo a atender: era el hermano de mi mujer.
- Los vi en Máncora, pero estaba con unos patas, y cuando quise pasarles la voz, ya se habían ido.
- ¿Y cómo sabías que estaba aquí?
- Hablé con ella, hace como cinco horas. Me dijo que estaba en camino a la casa de mi vieja.
Lo hice entrar, y le ofrecí un espacio.
- No te preocupes. Buscaré un hotel.
- Ya, no seas majadero. Eres mi cuñado. Puedes quedarte aquí.
- No te quiero incomodar.
- No me incomodas.
Lo miré fijamente, y entendí por qué quería irse a otro lado. Él me presentó a mi esposa, hace más de cuatro años; pero a él lo conozco desde hace más de seis o siete cuando vine para el norte. Antes de conocer a mi esposa tuvimos una especie de relación no declarada, como una amistad con privilegios, puro sexo, pero nada de un compromiso formal. Él tenía como 24 años, y trabajaba modelo eventual en una disco. allí lo conocí. Cuando le dije que ya no podíamos seguir en lo mismo, se deprimió horrible... mejor ni me acuerdo.

21:50
Luego de tomar una ducha, y comer algo, mi cuñado y yo nos sentamos a ver una película de acción, de las que me gustan.
De pronto, en una escena, Arnold Schwarzzenegger aparece completamente desnudo.
- ¡Qué tal cuerpazo"
- ¿Te gustan así?
- Claro, ¿a quién no?... Tú casi eras así hace varios años atrás.
- sigo siendo así.
- Te veo menos masivo.
- Es la ropa.
- Es que... hace años que no te veo calato.
Me sonreí.
Comencé a perder interés en la película. Volteé a verlo.
- ¿qué pasa?
- Nada. Pensaba.
- ¿Puedo saber en qué?
- qué hubiera pasado si no estuviera con tu hermana.
- ¿Estás bien?
- No... no estoy bien.
Respiré profundo. Le conté todo lo que había pasado, con lujo de detalles, desde cuando rescaté al chico con pinta de surfer hasta los acontecimientos de 48 horas antes. También le confesé todos los encuentros que tuve. Me escuchó atentamente.
- ¿Por qué sigues con mi hermana?
- ¿Ya te olvidaste por qué me casé?
- ¿Mi sobrino ya estaba en camino?
- Estaba confundido, y con miedo.
- ¿Miedo?
- A que descubrieran qu cacho con patas.
- Yo sabía que eres gay.
- ¡¡Ese es el problema!!
Nos quedamos mudos. Terminator seguía disparando a cuanto se le cruzaba en la pantalla.
- Mira, eso lo debes resolver tú. Pero si quieres un consejo, sé honesto... por el bien de todos.
Se levantó del sofá y se fue de la sala.

23:10
Fui al cuarto de mi hijo, donde le di posada a mi cuñado. Estaba acostado boca arriba y con los ojos abiertos. Me miró.
No sé por qué, pero comencé a desnudarme por completo, y así desnudo, me quedé en la puerta de esa habitación. No me atreví a entrar.
Él se levantó, caminó hacia mi, me abrazó, y me besó profundamente.

23:20
Los dos estamos desnudos en el cuarto que comparto con su hermana. abrazándonos, besándonos, gimiendo mientras nuestros penes ganan dureza y se chocan. El cuarto se llena de gemidos y de placer.
Él comienza a recorrer mi cuerpo con sus labios, hasta llegar a mi mienbro erecto. Me lo chupa. Poco a poco, voy pasando de estar de rodillas sobre el colchón hasta echarme boca arriba. Disfruto la adoración de mi falo, mis testículos, y me abro de piernas, levantándolas. Él comienza a lamerme el ano. Siento, de nuevo, esas cosquillas que sólo consiguen incrementar mi excitación.
Vuelve a chuparme el pene, y me pone un condón, se sienta encima de él y comienza a introducírselo por el ano. Luego, comienza a rebotar, dándonos oportunidad a acariciar nuestros firmes y lampiños torsos.
Tras un movimiento rápido, coggiéndolo de sus caderas, me pongo encima suyo y le hago un piernas-al-hombro. Me muevo fuerte, rápido, como queriendo destrozarlo. Él gime, gime y gime.
Luego, se pone en posición de perrito, levantando el trasero. Vuelvo a sodomizarlo, y hacer que sus gemidos se mezclen con los míos.
Me acuesto encima de él.
Eyaculo.
Me ´quedo largo rato acostado sobre él, besándole el cuello.
Lo hacemos otras dos veces más, hasta quedarnos rendidos del cansancio.

Domingo, 11:00
- Gracias por todo.
- De nada... Sólo una pregunta. ¿Aún sientes algo por mi?
- Te estimo mucho. Aprendí que es complicado que un maestro y un policía, con la llegada pública que tienen, puedan ser pareja.
- ¿Por temor al qué dirán?
- somos incompatibles y complementarios a la vez.
- ¿Ah?
- Jamás seríamos fieles uno con el otro.
- ¿No me fuiste fiel?
- Cuando me di cuenta que nunca aceptarías un compromiso, comencé a probar otros patas. Eso me hizo darme cuenta.
- ¿De qué?
- De que no soy perro de una sola casa... como tú.

CONCLUSIÓN
Esa noche, cuando llegó mi mujer, me senté a hablar seriamente con ella, a explicarle cómo me sentía, y lo que realmente sentía en el terreno de la identidad sexual.
Agarré mis cosas y me fui a la Jefatura, donde viven los oficiales solteros que han sido asignados a esta ciudad.
Un nuevo aire me permitirá pensar mejor las cosas, o quien sabe, porque acá no hay mucho tiempo para pensar, entre emergencia y emergencia.
El hecho es que... estoy separado. quizás fue lo más honesto... quizás...

©2012 Hunks of Piura Entertainment. Cuéntanos tus relatos con policías, vigilantes y serenos: hunks.piura@gmail.com

sábado, 12 de agosto de 2023

Un café al desnudo con Elías Velasco

¿qué hay detrás del nuevo encueramiento del conductor de Café & Conversa?

 








Elías Velasco
(nacido en Lima el 21 de noviembre de 1974, donde reside) estaba encerrado en el baño vestido únicamente con un sacón verde. Respiró profundo. Debió pensar que ésta era la cuarta vez en su vida que lo hacía. “Voy a interpretar a un personaje”, se repitió. Logró tranquilizarse, abrió la puerta, salió hacia la sala, se despojó de la prenda. Estaba completamente desnudo.

 

Afuera lo esperaban dos miembros de su equipo de producción, el artista plástico Miguel Rosas y sus tres aprendices. Todo el mundo entendió que estaba listo. elías se sentó como el pintor le pidió y posó como Dios –aunque no crea en Él—lo trajo a este mundo.

 

“Me sentí nervioso, un poco ansioso, muy observado en general”, cuenta el creador, director y conductor de su show en YouTube, el amenísimo e inspirador Café & Conversa, un espacio donde Elías se sienta a charlar en profundidad con invitados muy diversos.

 

Para el episodio dedicado a Miguel Rosas, su productor sugirió que no solo converse ante cámara o que muestre parte del desnudo masculino que el artista plástico pinta. Pidió a Elías que sea uno de los modelos: “Me pareció una idea bastante arriesgada, polémica, pero muy artística”.

 

No podía echarse para atrás porque cree que si un periodista tiene que narrar bien una crónica, en cierto modo debe convertirse en parte de ella. O sea, si tenía que hablar de hombres pintados completamente desnudos, pues… tenía que ser uno de ellos. Para evadir la censura de YouTube, que prohíbe mostrar explícitamente la pinga, las bolas o todo el culo, su producción eligió ángulos que no mostraran nada más que sus hermosos torso y piernas.

 

Hoy, por primera vez, Elías Velasco cuenta en exclusiva para Hunks of Piura esos detalles y secretos que ni siquiera confesó en aquel comentado episodio.

 







Grandes músculos, pequeño autoestima

En 1993, Elías era otro chico limeño flaco que se sentía demasiado pequeño psicológicamente hablando. Acababa de salir de una relación que de tóxica pasó a violenta. Su pareja se emborrachaba, se desaparecía del mapa; y cuando reaparecía, lo que debía ser un reencuentro romántico se volvió discusiones cada vez más crispadas. Entonces, llegaron los golpes. En algún momento, Elías fue violado sexualmente por ese chico totalmente drogado.

 

“Tener sexo forzado con una persona es violación”, afirma hoy. “Eso me deprimió mucho. Me encerré. Estaba muy delgado”, recuerda.

 

Recapacitó  cuando pidió trabajo en una galería de ropa. el dueño era un miembro de la comunidad LGTBIQ+: “¿cómo un feo va a vender ropa bonita?”, le encaró.

 

Cierta tarde, un amigo pidió que lo acompañara a ver un partido de básquet en el colegio Guadalupe, en el centro de Lima, y cuando menos se dio cuenta, estaba metido en el gimnasio: “en un año cambió mi cuerpo, comencé a arreglarme más”. Su musculatura causó furor e inquietud, lo que Elías usó para cobrarse revancha: “si me maltrataron, yo tenía que maltratar”.

 

Echó para adelante, y en 2004 comenzó a estudiar los secretos de esos físicos que despiertan nuestros deseos prohibidos. Para entonces, estaba en una segunda relación. “Mi pareja me pagó el curso”.

 

En 2007, Elías salió al público vistiendo una tanga bajo la que ya destacaba un hermoso culo y un delicioso paquete. Llegó al Mister Perú y se codeó con las mayores figuras del fisicoculturismo y el fitness; de hecho, obtuvo el tercer lugar en la categoría de culturismo clásico. Previamente, había quedado en segundo lugar en el Mister Lima en la misma categoría, y había ganado el Mister Verano. Tenía 33 años.

 

El problema fue que esa hermosa figura necesitaba que consuma anabólicos. Una enfermedad en sus huesos se activó y lo postró en cama. “Bajé hasta los 49 kilos.”. Como referencia, Elías mide metro 68, así que su peso ideal tenía que estar entre 67 y 70 kilos. “Traté de suicidarme, pero algo impidió que me lanzara al vacío… ¿qué fue? Ni yo mismo lo tengo claro”.

 

Los siguientes doce meses fueron de tratamiento psiquiátrico intensivo. El deseo de matarse fue desapareciendo poco a poco, pero su propio concepto seguía muy devaluado: “Yo me sentía una persona pobre en todos los aspectos”.

 






Las mejores nalgas

Antes del desnudo integral que hizo para su programa, Elías Velasco ya se había quitado toda la ropa en tres ocasiones: en 2008 para una campaña orientada a escorts de Panamá y para el Ministerio de Salud (Minsa); en 2011, nuevamente para el Minsa esta vez en alianza con el Movimiento de Homosexuales y Lesbianas, dentro de una campaña que se llamó Úsame; en 2012 para un fotógrafo francés, que las publicó en una revista para chicos;.

 

La segunda sesión fue especial porque se trató de despertar conciencia sobre el uso del condón y porque Elías compartió el set con otros dos modelos de hermosos cuerpos con quienes simuló poses sexuales pero cubierto por látex de pies a cabeza. Pudo lidiar con el hecho de posar solo, pero hacerlo con otros dos modelos lo intimidó: “Sentí un poco de pudor y nervios”, cuenta.

 

El fotógrafo tuvo tino para romper el hielo, y la sesión se hizo, aunque duró siete horas. Una de las estrategias fue alabando el culo de Elías: “Son las mejores nalgas que he visto”, le dijo, y se lo explicó: estaban bien trabajadas y lucían bien masculinas. Tratamos de vérselas nuevamente, y las tiene riquísimas, aunque de inmediato nos pide orden: “Me gusta  cómo han quedado mis nalgas, pero más me gustan mis ojos… como que hablan mirando.”

 

La campaña Úsame fue un éxito en todo el Perú, aunque a la mamá de Elías no le hizo gracia que el cuerpo desnudo de su hijo se exhibiera en bares y discos de ambiente: “Lo hice porque había un tema de fondo.”.

 

Tener un hermoso cuerpo también lo hizo atractivo para el negocio de los escorts. Ocurrió en 2007. No aceptó. También le propusieron actuar teniendo sexo con otros culturistas peruanos y extranjeros pagándole de 1000 a 1500 dólares por sesión. Volvió a negarse.

 

“No lo acepté porque no lo consideraba estratégico”, explica. Un árbitro argentino era el reclutador de los modelos. Poco después, el escándalo de los culturistas peruanos calatos estalló con fuerza por los medios.

 






Primero, belleza interior

Tener un hermoso cuerpo es ahora un estilo de vida para Elías, pero el físico no es lo primero en que se enfoca. El primer entrenamiento es mental: “como vas a estar por dentro, vas a estar por fuera”. El comunicador se reconoce como un paciente que ha tratado su depresión y su ansiedad. Su búsqueda mental ha entendido que la raíz del problema comenzó desde el mismo momento cuando fue concebido.

 

¿Pareja? No. Ya aprendió que es mejor tomarse el tiempo necesario para elegir mejor; más bien, está enamorado de sí mismo. “Me está resultando enfocarme en cosas concretas y no rodearme de personas que no me aportan nada”, afirma. Su consigna es la empatía o ponerse en los zapatos del otro. Así puede tomar mejores decisiones. “Me siento libre, cicatrizado”, sonríe.

 

Elías asegura que el mejor regalo que te puedes hacer es cambiar porque es tu propia postura, no porque te lo dice la gente: “Mi vida no se maneja por una aceptación colectiva sino por una aceptación interna”.

 

¿Y su pasado? “No puedo renegar de las experiencias de mi vida porque me permiten estar más cuajado”. Y parte de ese crecimiento ha sido crear Café & Conversa. “El programa ha salido más por un tema catártico, debido a una segunda ruptura amorosa”, revela.

 






Y la erección comenzó

Como parte de esa nueva aventura, llegamos a la mañana cuando Elías posó completamente desnudo frente a Miguel Rosas. Tras liberarse del sacón, el siguiente reto fue mantenerse quieto. Y si Elías tiene un pequeñito problema es que suele moverse mucho.

 

Estuvo sentado por tres horas: “Tuve calambres en nalgas, pantorrillas y pies”. Eso le activó la ansiedad y los nervios… y ambas le activaron su pene de 17 centímetros de largo. “Miguel, creo que esa parte se quiere levantar un poco”, le dijo al artista plástico. “eso es normal”, le respondió Rosas con naturalidad. Dicho eso, su verga se volvió a dormir.

 

Lucir su metro 68 y sus actuales 72 kilos requirió alguna preparación corporal: se recortó un poco los vellos del pubis y las piernas. Para sus dos primeros desnudos, sí se depiló completo.

 

Cuando terminó de posar y vio su cuerpo desnudo pintado en el lienzo, quedó muy satisfecho. “Me impresionó el color que le plasmó… Me sentí muy cuidado y protegido por Miguel… Me sentí muy pleno.

 

Elías cree ser una persona bastante normal. “No me considero guapo”, pero “yo me siento atractivo”. A pesar del desnudo y de su físico, tampoco se siente un símbolo sexual. “Me considero una persona en pleno proceso de crecimiento, que busca la belleza interna,” afirma. Eso no lo desenfoca de su físico, del que, dice, no cambiaría nada a estas alturas de su vida.

 

“El cuadro que me hizo Miguel es una piel que expresa colores a través del lienzo, que ha sabido posicionar lo que más me gusta de mí, que son mis ojos”. El cómo lo tome la gente, para bien, para mal, o para fantasear sexualmente lo tiene sin cuidado.

 

Elías piensa que la sesión que hizo para Miguel Rosas ha beneficiado su trabajo como comunicador; de hecho, cree que el cuerpo “es un templo o un lienzo que habla”. “Si me proponen un desnudo y siento que va a aportar a mi vida profesional, sí lo aceptaría”, asegura.

 

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domingo, 22 de abril de 2012

SOT-2012-017: Tú y yo, y el gringo

Hace dos semanas les conté que, raíz de que había salvado a un chico de que se suicidara, ayudando a un salvavidas que entrené, habíamos hecho planes para pasar el último feriado largo juntos, en retiro, pero no necesariamente meditando... bueno, a menos que la meditación haya sido al desnudo.
La noche anterior a Jueves Santo, el chico me mandó un mensaje para decirme que el plan no podía ser, debido a problemas de fuerza mayor que me contaría después.
Estaba frustrado, porque ya tenía todo listo para ir a la playa. Entonces, decidí algo inusual: desanimar a mi mujer a que se vaya a visitar a su mamá, y decirle que venga con mi hijo y conmigo a la playa.
Por supuesto que ella se extrañó, pero luego se emocionó, así que hicimos maletas, y salimos temprano al día siguiente.

6:30
Usando mi placa, consigo pasajes de última hora en el bus a Máncora.

10:00
Llegamos a Máncora. Hay mucha gente. Vamos a un conocido restaurante a tomar desayuno, pues apenas salimos con un café en el estómago.

10:45
Ordeno algo para que comamos todos. Mientras espero, noto que un chico evidentemente extranjero intenta por todos los medios pedirle algo al mesero.
Minutos después, le sirven un café y un sandwich de algo.

11:15
El chico va a pagar, y el mesero le dice: "Son 50 soles, mister". Le comento a mi mujer la pendejada (disculpen el término) del mesero, y decido intervenir.

11:18
Alcanzo al mesero. Disimuladamente le enseño mi placa.
- Mira, huevón, yo sé que Máncora es caro, pero no te la quieras dar de pendejo con ese gringo.
- No jefe. Yo no le cobré así.
- ¿Y quién rechucha su madre te ordenó cobrarle así?
- El-el-el... dueño.
- Llama a ese hijo de puta... pero tranquilo nomás. No me hagas un escándalo, o te llevo a la comisaría, mierda.

11:20
Evidentemente asustado, sale el dueño.
- Disculpe jefe. Pensé que había pedido más cosas.
- Anda y devuélvele su plata.
- Pero jefe. Entienda.
- ¡Yo no entiendo esas huevadas! Cóbrale lo que nos cobras a todos, o hago que te clausuren el local.
Saco mi celular y hago el ademán de llamar a una patrulla.
- Ya jefe.
acompaño al dueño, quien le explica que fue una equivocación. El chico parece no entender, entonces, en el poco inglés que manejo, le digo lo que pasa.
- Oh, thanks, sir.
Se presenta y me invita a sentarme. Le digo que no puedo porque estoy con mi familia. pero si desea, puede venir a nuestra mesa.
Por cierto, la comida nos salió gratis.

13:15
Estando en la playa, mi hijo comienza a sentir hambre; entonces, mi esposa me pide que compre algo y que lo comamos allí. Yo me pongo en camino.

13:22
Llego a un restaurante de la playa donde tengo un conocido, que me atiende de inmediato. Cuando ya estaba retirando mi orden, me encuentro ccon un pata que hace tiempo me estaba buscando para tener sexo, pero yo lo evité por indiscreto.
- Mira qué sorpresa.
- qué ingrata sorpresa. dirás.
- Ay, no seas así. Oye, ¿sabes que estoy en el Hotel...? ¿Qué dices?
- Mira, no me jodas. Tengo que llevar esta comida.
- ¿A quién?
- Mira. Dame pase o te saco la mierda.
- Ya. Sólo espero que la pases mal con tu amiguito de turno.
Me río y avanzo.
Justo saliendo del restaurant. me encuentro con el chico gringo que había ayudado más temprano.
- Wow! What a surprise!
- Yes. Are you going to have lunch?
- Yep! Is this place OK?
- Sure! say the waaiter I told you about this place.
Le señalo dónde estamos con mi esposa, por si nos quiere acompañar. Me dice que no puede, porque ha quedado con unos amigos para encontrarse, pero que si tenemos planes más tarde. está libre, y me menciona su hotel, número de habitación y nombre. Le pido que la escriba y me la dé. Como tenía las dos manos ocupadas, le indico que la meta en el bolsillo de mi short.

17:00
Tras un día de playa, y luego de haberle hecho el amor a mi mujer en la ducha (mi hijo estaba dormido), le propongo caminar por la playa. Me dice que está cansada, que mas bien podríamos salir en familia más tarde, luego de cenar.

17:15
Como mi mujer me dijo que estaba cansado, decido salir a caminar un rato, de paso que voy por un momento a la Comisaría local para comentarles el incidente del desayuno, con tal de evitarme malos entendidos.
En el camino, me encuentro al chico gringo, que me reconoce y se acerca a saludarme, evidentemente bebido, y quién sabe, drogado.
Hay algunos maleados que lo están viendo, entonces detecto peligro. Lo convenzo para dejarlo en su hotel, dice que sí y lo escolto.

17:29
Llegamos a su hotel.Identificándome, pido permiso para llevarlo a su habitación. Llegamos, y le pido que se meta a la ducha para que se le pase un poco la borrachera, y pueda ir a descansar un rato.
- Yo're so nice.
- Thank you.
Comienza a acariciarme, y a pedirme que lo acompañe en la ducha, pues teme resbalarse. Yo no veo problemas, y accedo. Me quito las sandalias, y me quedo en short. Comienzo a quitarle la ropa, que o era mucha: un polo, una bermuda, unos boxer pequeños. El chico tiene el cuerpo definido, pero no masivo, y es totalmente lampiño. el sol ha puesto rojos sus brazos y la parte inferior de sus piernas.
Hago que se meta a la ducha, pero en una rara maniobra, se resbala. Lo atrapo en el aire.
- Thank you, baby.
Me mira extraño, y me acaricia de nuevo el pecho.
- Nice body.
- Thanks.
sorpresivamente su mano alcanza mi paquete, y comienza a sobármelo. Ahora entiendo que este chico es gay. Mi pene se pone duro ante sus caricias.

17:45
El gringo y yio estamos desnudos en la cama de su habitación. Me acuesto sobre él, y comienzo a besarlo, mientras él gime. Se coloca encima mío, y comienza a recorrerme el cuerpo con su boca hasta llegar a mi miembro duro, y hacerme sexo oral. Me aloca cómo succiona y cómo consigue aprisionarlo por completo en su boca. Mi glande puede sentir su garganta.
Tras unos diez minutos de usar su boca para compensar a mi pene y mis testículos, se sienta encima de mi pelvis y comienza a masajear mi erección. No resisto más.
- Do you hav a condom?
- Sure, baby!
Abre el cajón de su mesa de noche, y me pide que elija el que desee.
Cojo uno al azar y me lo pongo. Le hago un breve beso negro, y le introduzco mi falo por su ano, en la posición de piernas al hombro.
El gringo gime y se excita sobremanera.
- Yeah! Yeah! Fuck me so, Baby!
Luego cambiamos a la posición de perrito, luego me acuesto sobre su espalda.
Me llama poderosamente la atención que, a pesar de mi excitación, y de que casi una hora antes ya había tenido relaciones, duro más tiempo de lo usual, y mi erección no decae.

18:30
Por fin eyaculo.
El gringo me besa dulcemente.Ambos estamos sudados.
- It was so great.
Noto que su borrachera se ha pasado un poco.
Le pido que me deje usar su baño para orinar y darme una ducha.

18:40
Ya cambiado, me despido.
- Thanks for saving and fucking me.
- No problem.
Va y saca un billete de 50 dólares y me lo da. Le digo que no es necesario, que era mi deber. Insiste. Le digo que no, de nuevo.
- It's to buy a nice gift to your wife and son... please... for having me this morning.
Al final le recibo la plata.
Nos despedimos dándonos un beso.

18:55
Bajo rápidamente las escaleras para ir a ver a mi mujer al hotel, e invitarle una rica cena esa noche usando los 50 dólares, y ver si podemos salir a bailar más tarde.
Lo de la Jefatura puedo dejarlo para mañana.
Llego al lobby del hotel, contento, y pensando en qué lugar podría ser acogedor para los tres: mi mujer, mi hijo y yo.
Entonces, freno en seco...
En el lobby... me estaba esperando... mi mujer.

CONTINUARÁ...

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lunes, 14 de noviembre de 2022

El precio de Leandro 13.2: Confesión mortal


A la mañana siguiente, en el dos cero uno del Condominio Las Flores, el futbolista sale de ducharse cuando Cintia entra muy nerviosa al cuarto, blandiendo un celular en la mano. Leandro se alarma y toma el aparato… Comienza a sudar frío. En la pantalla, fotos de Rico y Pepe bajo el titular “Darío Echenique nos abrió y cerró puertas”.

“¿Sabías que Rico tiene una productora porno?”, reclama Cintia.

“¿Yo?”, disimula mal Leandro. “no, para nada”.

“¡Ay, Leo! Son amigos íntimos. ¿Me vas a decir que no sabías esto?”

“No, te lo juro”, responde el muchacho con todo el cinismo de que es capaz.

“¿Sabes? Creo que mientes, pero tranquilo que no le diré nada a Adela. Solo algo más: ¿también es mentira el rumor que Darío y tú fueron pareja?”

“Ay, Cintia. Ahora me inventarán que hice videos porno”.

“¿Y por qué no darlo por cierto, Leo, ah?”

Cintia se va del dormitorio, indignada. Sin duda que uno de los chicos en las fotos es Rico; pero, ¿en que momento se le ocurrió sacar esto por los medios? Y, ¿quién es ese otro muchacho, cuya cara le es familiar?

“Claro, el moreno con uniforme de mantenimiento en la Torre Echenique”, se dice a sí mismo.

Busca su celular, topa algo en la pantalla y se lo lleva a la oreja:

“¿Houston? Tenemos problemas”.

De pronto escucha la alarma de llamada entrante:

“Espera un momento. No te vayas”.

Da paso a la siguiente llamada:

“¿Aló?”


“Hola Leandro. Te saluda José Miguel Echenique. Necesito hablar urgentemente contigo”.

 

Esa noche, Darío está devastado, llorando en el penthouse, y, para variar, embriagado en vodka. Roberth está a su lado.

“¿Por qué lo hicieron?”, se repite una y otra vez entre lágrimas.

“No tengo ni la más remota idea de quién les dijo que hagan este disparate”, le contesta firme el fotógrafo.

“Ha sido Madero, que no termina de perdonarme lo de Elías. ¡Siempre me la tuvo jurada!”

“Darío, eso pasó hace tres años. No creo que la capacidad de rencor de Beto sea tan tóxica”.

“Por eso no le voy a dar más el gusto, Rob: voy a salir del armario. Ya tengo la exclusiva vendida a Época Semanal y tú vas a hacer las fotos”.

“¿Que vas a hacer qué? ¿Te has puesto a pensar en las consecuencias?”

“Sí, confirmaré lo que es un rumor. Ahora sí nadie tendrá argumento para hablar a mis espaldas”.

“¿Y has pensado por un momento en Leandro,Darío?”

“¿Y quién crees que será el próximo en hablar? ¿Te has dado cuenta que los están buscando uno a uno? ¿Quién falta? Leandro. ¿Con quién trabaja Leandro? Con Alberto Madero”.

“El propio Leandro me llamó y me dijo que no va a declarar, que sí lo llamaron para hacerlo pero que no va a hacer ningún comentario”.

“Ay, Roberth. Como ahora es popular, a lo mejor no acordaron pagar lo que él les pidió por abrir la boca”.

“¡Te equivocas, Darío! Leandro no va a hablar porque te tiene respeto aún”.

“¿Y por qué no viene a decírmelo en mi cara, Rob?”

“¡Porque también te tiene miedo, Darío! Porque te has convertido en una persona insoportable de la que no se sabe qué esperar. De hecho, nadie quiere hacer tratos contigo porque todo lo ves ese bendito trago”.

Roberth hace una maniobra veloz y le quita la botella al supermodelo y la lanza a una de las paredes. El vidrio se hace añicos al estamparse contra uno de los cuadros de flores, cuyo lienzo se rompe y despinta un poco. Darío llora con mayor amargura.

“¿No te das cuenta, Rob? Todo es un plan de Beto. Él buscó a Leo, y lo contrató para vengarse de mí, porque no me perdona, ¡no me perdona!”

“No sé si Beto quiso vengarse de ti con Leandro, pero no es tan exacto que él lo buscó, como tampoco es exacto que Leandro será el próximo en hablar. Él no quiere hacerte daño, pero con tu decisión, sí se lo vas a hacer. Vas a dañar a quien no te hace daño, Darío”.

“¿Por qué dices que Madero no buscó a Leandro?”

“Porque no fue así. Madero no sabía de la existencia de Leandro hasta que él le mandó su book y luego vio el catálogo de Lawrence’s”.

“¿Te das  cuenta? Él lo buscó, Rob. ¿él lo buscó!”

“¡Porque yo le di el contacto!, Darío!” Yo los puse en contacto”.

“¿Qué?”, se desencaja el supermodelo.

“Leandro estaba harto de que lo absorbas y me pidió ayuda. Le di contactos, y uno de ellos respondió: Beto”.

“¿Estaba harto de mí?”

“Y ojo que en ese momento estabas bueno y sano y no entendías razones. Menos vas a entenderlas ahora que andas drogado”.

Darío deja de llorar y comienza a enfurecerse.

“Qué irónica es la vida. Mi mejor amigo propició el contacto entre mi peor enemigo y el amor de mi vida. ¡Qué irónico, por Dios!”.

Darío explota en llanto otra vez, y se va a la cocina.

“¡Darío!”

“¡Voy a prepararme un puto jugo de naranjas!

Pero al llegar a la puerta de la cocina, un brillo a las tres llama la atención del supermodelo. Lo mira por unos segundos. Mira a Roberth, quien se ha sentado sobre el sofá, inclinado hacia adelante con el rostro entre sus brazos acodados sobre sus muslos. Darío mueve la hoja de la puerta para que haga bulla, rápidamente se pone en cuclillas, coge algo y corre a toda velocidad hacia el fotógrafo, quien siente agudos dolores en su espalda y un líquido caliente inundándola, a la vez que su vista se torna borrosa primero, y oscura poco a poco…