Este actor,
modelo, bailarín y ex futbolista nació en Lima, Perú,
el 29 de noviembre de 1989. Ha sido tanto galán como villano. Nos sorprende con
cada interpretación. Pero, por encima de todo, nos trae con la pinga dura y el
culo dilatado por esa hermosa combinación de inteligencia, talento y, como no,
un hermoso
físico.
Y justo hoy
queremos concentrarnos en lo tercero, el físico, y en particular en esas
hermosas dos nalgas
que traen más de una pinga bien al palo desde que lanzó su carrera en 2008.
Aparentemente el culo
de Jesús Neyra es un don de la genética. Si bien jugar fútbol suele ddesarrollarte
unos hermosos y redondos glúteos, no todo quien corre termina nalgón.
Así que por su lado peruano-hispano o por el lado italiano, de donde desciende,
debe existir algún ancestro que ha lucido un trasero tan o más lindo que
el suyo.
Personas que han
logrado conversar con él fuera de los reflectores y las cámaras nos contaron que
el propio Jesús habría asegurado que no le dedica tanto tiempo a su cuerpo como
pareciera. Aunque, cuando participó en la telenovela Avenida Perú, sí admitió
que se metió a un entrenamiento físico especial para encarnar a un
luchador de artes marciales
mixtas.
Recordemos
también que ha participado en realities de baile y trabaja en teatro musical,
que exige mucho desplazamiento coreográfico en los escenarios. Ambas cosas
demandan fortaleza en las piernas y los glúteos. Entonces, todo tiene sentido,
¿o no?
Al margen de si
es o no es gay (él dice que no), también es cierto que una de nuestras fantasías
sexuales es tenerlo totalmente desnudo, hacer que se agache,
abrirle esos dos globos de puro músculo y comenzar por hacerle un buen beso
negro que lo dilate tanto para que luego sea fácil enterrarle toda nuestra
barreta. Y darle y darle hasta que nuestro semen inunde ese
hueco caliente. Debe ser una rica experiencia. ¿O tú qué opinas?
Por lo demás,
insistimos, este chico nos cae excelente y esperamos que el éxito le siga
sonriendo. Y que, por supuesto, siga cuidando ese físico y nos siga deleitando
con ese hermoso
trasero.
El actor y modelo brasileño Rafael Cardozo (10 de diciembre de 1983) llegó a Perú en 2003. No vino de placer. Huyó de amenazas de muerte luego que se arriesgara a defender a su familia de unos ladrones que lo habían tomado de rehén mientras se metían a su casa. En un movimiento arriesgado, logró reducir al hampón y dispararle con su propia arma de fuego.
Rafael dejó en Brasil una naciente carrera como modelo de fitness, que incluso lo llevó a posar desnudo y con el pene totalmente erecto para la otrora gloriosa G Magazine. Había ganado concursos deportivos y de belleza masculina.
Cuando llegó a Perú, fue incorporado al grupo de ballet axé Porto Seguro que se hizo muy popular en la televisión peruana y llegó a dar shows en diferentes lugares del país. Pero en el caso de Rafael, su apariencia y su musculatura llamaron la atención de todo el mundo, y pronto se convirtió en una personalidad de los medios.
Uno de sus trabajos más conocidos fue el de pertenecer a un reality show consistente en superar diferentes pruebas de esfuerzo físico y agilidad mental. Su carisma se basa en la naturalidad con que habla de su vida incluyendo la oportunidad en que hizo los desnudos porno. Tampoco se acompleja de calificar la belleza de otros hombres sin que eso determine su orientación sexual. Simplemente, califica lo que ve y lo hace de manera muy honesta. Muy amigo de sus amigos, quienes lo conocen en lo personal e íntimo, siempre lo destacan por su lealtad.
Finalmente, si algo le tenemos que reconocer a Rafael es que podría no gustarte el tamaño de su pinga, pero a diferencia de los culturistas peruanos que prefieren evadir el tema, cuando al brasileño le hablan de sus desnudos porno, no los niega ni se acompleja en contar detalles. Como un agradecimiento a dos décadas de elegir a Perú como su nuevo hogar, y haber triunfado en él, aquí te hemos ilustrado con sus célebres fotos calato y al palo.
¡Por Dios, ya no
recuerdo qué se veía en la pantalla!
ese domingo ESTUVO
repleto de sentimientos encontrados. Por un lado, alegría y satisfacción porque
yo no; pero tristeza e incertidumbre porque mi mejor amigo sí.
Tras conocer la
inesperada noticia, me pasé toda la jornada con Josué, acompañándolo, dándole
mi apoyo, mostrándole que si habíamos estado en las malas, no dejaría de estar
en las peores. Y ésta fue la peor de todas, hasta ese momento.
Lo realmente jodido
fue sentarnos ante sus padres y revelarles que, además de ser homosexual, era…
La oscuridad que tenía
alrededor ayudó a disimular mi llanto silencioso.
¿Por qué él?
Estaba en la función
de siete y cuarto de la noche en el cine triple X, y apenas habían corrido
cinco o seis minutos de la cinta.
Mientras el actor y la
actriz se quitaban la ropa en la pantalla, yo no sabía qué hacer con mi
espíritu: si blindarlo y vestirlo contra el frío, o quitarle todo y arriesgarme
a rasguñarlo más.
Un hombre se sentó a
mi derecha. Encendió un cigarro. No me importó que me viera o me reconociera.
“Hola”, me dijo.
“¿Recién comenzó?”
“Sí”, respondí con
levedad.
Está buena, ¿no?”
“Sí, parece que sí”.
“¿Siempre vienes?”
“Hace siete meses que
no vengo”.
“¿Cómo te llamas?”
“Rafael”.
“Bonito nombre… ¿pero
no es el verídico, no?”
“Es mi nombre”.
El hombre dio una
pitada. En pocos segundos, el olor a tabaco se imponía a la humedad del
recinto.
“¿qué buscas?”, me preguntó.
“Respuestas. Hace
tiempo que busco respuestas”. Suspiré largamente. “La vida parece haberme dado
una segunda oportunidad. El caso es que en mi vida he estado con un pie en dos
hemisferios distintos, entre tirar con mujeres o tirar con hombres. Tiro con
mujeres para conservar ciertas apariencias, pero la verdad es que me gusta
tirar con hombres”.
El hombre dio otra
pitada.
“Me parece que ya
tienes las cosas claras. ¿Qué respuestas buscas, entonces?”
“La gente no acepta
que dos hombres hagan una vida juntos, aunque te mueras de amor por uno de
ellos. En cambio, no hay joda si se trata de hombre y mujer, aunque luego se
pasen años de años como perro y gato… gata quiero decir”.
El hombre suspiró.
“¿Tienes enamorada, al
menos?”
“Claro. Casi cuatro
años de relación, dando tumbos, pero ahí vamos”.
“Cásate, entonces”.
Volteé a mirarlo y
noté cómo la combustión del tabaco iluminaba sutilmente su grueso rostro.
“¿estás loco?”
“No…. ¿Rafael dijiste?
Casarte lo resuelve todo. Cuidas tu imagen pública, y puedes hacer tus
cochinadas por allí. Además te protege de los otros chicos: cuando estás
soltero, están allí encima como moscas, alucinando que pueden tener algo
contigo; en cambio, cuando te casas, te miran con respeto, no te acosan y
puedes darte el lujo de elegir, usar y botar. Casarte te da caché”.
“¿Cómo sabes todo
eso?”
El hombre volvió a
pitar. Botó la colilla y la pisó con su zapato.
“Hace catorce años que
estoy casado. Desde los 24 años. Tengo treinta y ocho. Tengo mi mujer, dos
hijos, y cuando quiero acción, vengo acá, consigo cualquier pasivita y me
olvido del asunto. Satisfago a todas las partes, especialmente a mí, y nadie me
dice nada”.
Me quedé pensando. Lo
que había escuchado parecía tener sentido.
Súbitamente, percibí
su mano sobre mi muslo. Me lo apretó. La tomé y la retiré.
“Gracias por el
consejo. Tengo que irme”.
“¿Volveremos a vernos,
Rafael? Tienes buenas piernas”.
“Quién sabe”.
Me levanté, previa
escala en el baño. Tenía necesidad de orinar.
Mientras acababa, oí
unos gemidos que venían de uno de los cubículos al costado. Sigilosamente
avancé, y lo hallé con la puerta abierta: un chico estaba agachado, con el
pantalón y la ropa interior por las rodillas mientras otro hombre, como de
treinta y cinco, lo penetraba casi apoyado en una de las paredes, en tanto que
enfrente de ambos, pegado a la otra pared, otro hombre, de unos veintiocho,
estaba también con un pantalón deportivo bajado a la altura del muslo, con su
miembro rígido al aire libre, tratando de que la boca del pasivo pudiera
complacerlo. El de treinta y cinco me vio, mientras se
movía con cierta
dificultad; hizo con su cabeza el ademán de que me acercara. No le acepté y me
fui.
Apenas era las ocho de
la noche, cuando llegué a la casa de Laura. Toqué el timbre varias veces, pero
no me respondieron. Llamé a su celular. Parecía estar apagado.
Regresé a mi casa.
Mamá estaba con cara
de pocos amigos.
“¡Se te olvida llamar
para avisar dónde estás o a qué hora regresarás!”
“Estaba ayudando al
Tuco, mamá. Se presentó un problema, y tenía que acompañarlo”.
“¿Qué problema?”
“Nada. Un proceso del
negocio. Nada más”.
“¿Quieres decirme en
que líos te estás…”
“Mamá, trátame como
adulto, por favor. Déjame tomar mis decisiones, ¿quieres?”
Mi madre guardó
silencio mientras me observaba con asombro. Fui a mi dormitorio.
Me bañé y me acosté
desnudo en mi cama.
Llamé a Eduardo. Su
broma pesada debía tener una explicación, y esta vez no aceptaría un ¿estuve
borracho, no me acuerdo’ como excusa.
Nada, mierda.
Llamé a Josué.
“¿Cómo sigues?”
“Ahí”, me contestó
lloroso. “Pensando”.
“¿Irás al hospital,
como te dijeron?”
“No sé, huevón. Justo
ahora que comenzamos el negocio”.
“Pero si te enfermas
más, ya no podrás manejar el negocio”.
Josué se quedó callado
un rato.
“¿Y si cancelo todo,
Rafo?”
“No debes. ¡es tu
proyecto! No puedes. Hay gente que depende de ti. Y sé que, en el fondo, no
quieres. Has luchado tanto por esto. Podría ser una prueba”.
“Una prueba para
conseguir ¿qué, Rafo?”
“No lo sé, la verdad.
Solo sé que tienes que luchar y que jamás te dejaré de lado”.
“¿Por qué?”
No pude más. Comencé a
sollozar.
“Porque te quiero,
carajo. Porque no quiero que te mueras”.
Julián sorprende
durante su primer día como actor porno gay.
“hello – This is Julian. I’m a pro swimmer
who won international titles. But trusting in wrong people put me in trouble. I
have no title anymore, but I have all what I learned of swimming. So, I’m gonna meet some buddies to know how they swim, teach ’em how to improve, and
make something hot… and you’re invited too.”
Julián se queda
sonriendo a la cámara mientras ha terminado de hacer una especie de strip-tease
que comenzó con un abrigador calentador de dos piezas, casaca y pantaloneta, y
ahora lo deja en una tanga de baño turquesa que hace lindo juego con el blanco
de su bien esculpida piel.
“y… corten”, dice
Willy. “Vamos a las tomas en el podio”.
Él y Julián van hasta
la marca mientras en un lado cerca de la piscina olímpica, enrique y Flavio,
cubierto con una bata de baño, miran la
escena.
“No entiendo por qué
este video va a ser en inglés cuando los otros chicos apenas hablan
castellano”.
“Ay, carnal”, sonríe
Enrique. “Son exigencias de Los ángeles”. ¿estás listo para tus tomas?”
“Sí”, asiente Flavio.
“Todo tiene que parecer como una de esas series documentales del cable, ¿estoy
en lo cierto?”
“Solo que al final, él
te cogerá ese culote y te lo va a preñar con sus mecos”.
“Agradece que sé tu
dialecto mexicano”, sonríe Flavio.
Mientras tanto, Julián
se ha nadado un largo completo enseñando el estilo mariposa y ahora se dispone
a mostrar cómo se hace el estilo espalda. El agua sobre su piel le define cada
músculo. Willy lo sigue desde un lado de la piscina con la cámara cargada sobre
un estabilizador, el nuevo juguete comprado para producir porno gay.
“¿y lo del
estanozolol?”, pregunta Flavio en voz baja.
Enrique hace un gesto
en el rostro que puede interpretarse como que no importa o como que no es
relevante. Flavio voltea a ver a la piscina y se sorprende de ver que Julián ya
está haciendo el largo de espalda, pero de regreso.
“Ese conchasumadre es
un torpedo en el agua”, murmura.
Cuando Julián ha
terminado de demostrar los tres estilos, va a una esquina de la piscina donde hay una banca protegida por dos
tabiques de madera en ambos lados; la cámara lo sigue. Se sienta y toma una
toalla mientras se saca el gorro y se sacude el cabello, además de sacarse los
lentes subacuáticos. Se sienta sobre la banca.
“After that, I got a little tired… and
wet.”
Julián se saca
lentamente la tanga, le escurre el agua y la deja a un lado. Así, desnudo, mira
seductoramente a la cámara.
“And now, I’m becoming
hot.”
Julián comienza a
masajearse el pene y los testículos: la erección se da en cuestión de segundos.
Su miembro tiene unos 16 centímetros más o menos; es cabezón, venudo. Se
masturba un rato mientras jadea y lo disfruta.
Willy no escatima
encuadres de la cara arrecha, el sexo crecido, y, como el nadador ha levantado
una pierna y la ha apoyado sobre la banca, por ratos puede ver el ano cerradito
y rosado.
Julián jadea cada vez
más fuerte y comienza a gemir, hasta que su cara revela que llega al éxtasis:
“I’m cumming. Oh, shit. I’m cumming now!”
Ráfagas de su semen se
comienzan a disparar salpicando de blanco su vientre como tabla de lavar.
Cuando termina de eyacular, soba su aún
duro pene contra su abdomen y pubis totalmente depilados.
“I need a shower.”
Julián sonríe a la
cámara. Su rostro agradable convierte una escena tensa en una secuencia realmente
cachonda. Willy deja de grabar:
“y… corten. Vamos a la
ducha”.
La indicación es el
aviso que Flavio espera para iniciar su secuencia. En ese momento, vibra el
celular de Enrique; mira la pantalla, responde:
“Claro, carnal. Ahora
voy a abrirte”.
Dentro del vestidor,
mientras Julián se ducha, llega Flavio ya listo con su tanga roja:
“Good morning, coach. I’m ready for my
class.”
“Oh, how are you doing, Flavio?”
“Very well. Beautiful body, you have.”
“So do you… Let’s go to the class!”
Y todo queda
registrado por la cámara.
Tras grabar la
presentación de Flavio, él y Julián escenifican una clase privada de natación. En
un lado de la piscina enrique supervisa todo; a su lado, Alejo aún está vestido
con su ropa de calle: polo, jean ceñido, zapatillas.
“Sí lo vi de pasada en
el consultorio. ¡él es el que salió en las noticias?”
“él mismo, pero eso
aquí no se comenta.
“Oye, Enrique… yo
quería preguntarte algo… ¿qué pasaría si yo…. Si yo… también la hago de pasivo?”
Enrique voltea a ver a
Alejo sin ocultar sorpresa.
En la piscina, la
fingida clase de Julián a Flavio ha terminado, y el primero se ha lanzado al
agua para felicitarlo. Nadan hasta la parte poco profunda, cerca de los podios,
y en una esquina comienzan a abrazarse:
“you really did it good, Flavio.”
“you’re the best and most handsome coach.”
Julián y Flavio
comienzan a besarse y acariciarse con la mitad de sus cuerpos fuera del agua.
Los dos se quitan las tangas, y así desnudos continúan el juego sexual previo.
Julián sube un poco
por la escalerilla en uno de los costados y se sienta en uno de los pasos:
“Now, suck my cock.”
Flavio comienza a chuparle
el pene, el que se pone duro de forma casi inmediata.
Alejo decide entrar al
vestidor. Se desnuda por completo y abre el casillero que le indicaron: encuentra una bata, sandalias y la tanga de baño que debe usar, de color
blanco. Se sonríe.
Cuando sale del
vestidor y se asoma por un costado de la piscina, Alejo nota que ahora Flavio
está apoyado en el borde con las piernas abiertas dentro del agua; Julián aprovecha para practicarle un beso negro. Sabe
que el siguiente paso es el sexo anal; pero, ¿dónde lo harán considerando que
el espacio es demasiado abierto?
La respuesta no tarda
en llegar: sobre una toalla al borde de la piscina, Flavio se pone en cuatro y
Julián, quien en el entretiempo ya se ha untado su pene con lubricante, lo mete
y saca del ano del experimentado modelo y actor porno.
“Oh, coach, fuck me. Fuck that hot ass, coach.”
“yeah. I’m fucking your tight ass, bro.”
Aunque, desde la
respetable distancia que ocupa para evitar aparecer en el encuadre, a Alejo le sorprende
ver que Julián, para ser un completo novato en el porno, y más aún el porno
gay, tiene un dominio escénico bárbaro. Se mueve rápido y sensual, su cara
demuestra que se está gozando el sexo, su cuerpo atlético brilla de manera divina.
“you like my dick, Flavio?”
“yeah, coach. I love your hard dick in my
ass.”
La imagen de Santos
viene a la cabeza de Alejo, y por un momento cree que sería el compañero de
escena sexual perfecto para Julián.
“Oh, God. What a tasty ass you have, bro.”
El nadador está
llegando al orgasmo por segunda vez en menos de una hora:
“I’m Cumming. Shit. I’m Cumming!”
“Breed my ass, coach!”
Julián al fin eyacula
dando un par de sordos jadeos. Se deja de mover progresivamente, saca su pene
aún duro. Flavio trata de dilatar su contraído ano para convencer a la cámara
que dentro de su recto está el semen caliente de su ‘entrenador’.
Entonces Alejo se
voltea pues siente que alguien más está mirando la escena. No es enrique. En
una esquina tras una puerta, descubre a a un extraño, quizás un empleado
municipal, que parece haber visto todo. Cuando éste se da cuenta que Alejo ya
lo descubrió, se asusta, y mucho más cuando el actor y modelo porno le mira la
entrepierna: por la cremallera se asoma un pene largo y moreno. Evidentemente,
el empleado municipal se ha estado pajeando .
Llegamos a la calle
donde estaba el dormitorio de Antonio. Miré a todos los lados: cero gente.
Sin vergüenza alguna y
mostrando la reacción de mi falo bajo la ropa ajustada, bajé y me metí en la
casa.
Como la escalera para
llegar al dormitorio era independiente, me daba lo mismo que se me viera o no;
total, nadie estaba allí. Incluso el propio Eduardo pareció no advertir el
cuadro porque siempre estaba delante de mí.
Al llegar a la
habitación, traté de sacarme el traje.
“¿No te meterás al
baño?, me preguntó Eduardo.
“Sí, una vez que
consiga quitarme esto”, le respondí.
El muchacho se me
aproximó y ayudó a deshacerme de la tela que el sudor había pegado a mi piel.
Cuando por fin yo
estaba con todo el torso desnudo, le detuve sus manos.
“Gracias. Esta parte
será sencilla”.
Él se retiró y se
sentó en la cama.
Al quitarme las mangas
de las piernas, saltó mi erección.
Traté de no darle
importancia, de no mirar los ojos de Eduardo. Tomé una toalla y me metí
brevemente a la ducha para limpiarme la capa pegajosa a lo largo de toda mi
piel.
En un par de minutos
estaba fuera.
Eduardo miraba la
televisión. Tenía la pantalla sintonizada en una película pornográfica
heterosexual que daban en el canal para adultos.
Tomé mayor atención a
lo que veía: el actor era T.T.Boyd.
Me quedé desnudo
contemplando la escena, y la excitación, que había decrecido con el agua fría,
retornó.
“Bonito discurso de
cumpleaños”, me dijo Eduardo.
“¿Tú crees?”
Mi miembro ahora
estaba totalmente congestionado de sangre y casi palpitando.
Él volteó a mirarlo.
Entonces, buscó MIS
OJOS.
“No voy a hacerlo,
Rafael… No puedo, no debo… No quiero”.
Nos miramos unos
segundos más.
Él se levantó y vino hacia
mí.
Puso su mano derecha
sobre mis pectorales y comenzó a bajar lentamente.
“Al final sí quieres”,
le dije en voz baja.
Su cabeza se fue
aproximando a la mía. Su mano ya estaba en mi abdomen.
“No debo, pero sí
quiero”, dijo él casi susurrando.
Su mano ya estaba en
mi recortado vello púbico. Su cabeza estaba demasiado cerca a la mía.
“Hazlo ahora que
puedes”, asentí.
Por fin, sus suaves
dedos comenzaban a acariciarlo, a sujetarlo, a masajearlo.
Su boca estaba a
milímetros de la mía.
De pronto, Mi celular
sonó…
“Espera”, le dije.
Era Sonia pidiendo
que, al regresar, compráramos una botella de vino en la estación de servicio
cercana.
Mi erección decayó un
poco. Busqué mi boxer, mi pantalón y mi camisa.
Eduardo seguía inmóvil
donde lo había dejado, a mitad del dormitorio.
“¡Vamos! El trago se
les está acabando”, le avisé.
Eduardo caminó hacia
la puerta. Yo también.
Cuando él iba a
abrirla, se detuvo.
“Queríamos pero no
pudimos”.
“Tampoco debíamos”,
repliqué.
Eduardo demoró otro
par de segundos. Al fin abrió la puerta.
Bajamos.
Al regresar a la casa
de Laura, la reunión estaba en su apogeo.
El doctor
Talledo, olvidándose de cualquier principio ético, acaricia el pene de Julián.
El cuerpo desnudo
de Julián sobre la camilla del doctor Talledo parece un regalo de los dioses
del Olimpo: enormes pectorales a juego con una gran espalda y unos brazos bien
moldeados, una cintura muy pequeña, grandes piernas torneadas, y en medio de
ellas, un pene flácido de dimensiones promedio descansando sobre un par de
generosas bolas. De reojo, Talledo ha notado que el culo de su nuevo paciente
no es enorme como el de Flavio o Marcano, pero redondito y cumplidor como el de
Alejo, Miguel, o el propio Enrique.
“Tu examen
externo parece normal: no veo nada excepto el cuerpo de un nadador en toda su
plenitud, pero…”
“¿Pero qué pasa,
doctor?”
“El PREP es una
droga relativamente fuerte; de hehcho podrías sentir alguna incomodidad los
primeros días que la tomas, pero nada del otro mundo hasta que te adaptas… Mi
problema es que no haga interacción con… con los que tomas para recuperar masa
muscular”.
“Doctor, si se
refiere a lo del estanozolol, es falso: no he perdido cabello, como dentro de
mi régimen, duermo ocho horas corridas sin sobresaltos… mis huevos no se
achicaron, se me para el pene con normalidad y firmeza”.
“¿En serio?”,
averigua Talledo más por curiosidad personal que por preocupación médica.
“Claro… Si me
estimulo, puede notarlo”.
“¿Cómo te
estimulas, Julián?”
“Bueno… Me lo
toco, o si veo a dos personas teniendo sexo, o cuando tengo sexo… usted sabe,
lo normal… Usted me dice y yo se lo puedo comprobar ahorita”.
“Haremos una
pequeña prueba”, avisa el médico, quien, olvidándose de cualquier principio
ético, acaricia suavemente el pene de Julián. “Relájate”.
Poco a poco, el
miembro del nadador va alargándose aunque aún sigue flácido. Julián cierra los
ojos.
“Anoche me lo
chuparon rico”, comenta el atleta.
“¿Te gusta que te
la chupen?”
“Me encanta”,
suspira el chico sonriendo y con los ojos cerrados.
Talledo no espera
más. Se inclina. Él mismo mama la picha de Julián.
“Wow… Qué rico”,
sigue susurrando Julián. “Qué rico”.
Efectivamente, el
pene se pone duro y grueso.
“Qué rico la
chupa, doc”.
“¿Quieres eyacular ya?”, consulta el médico en un descanso.
“Me contengo,
pero… siga, siga”.
Talledo sonríe.
Detiene la fellatio, va a su escritorio y saca un frasquito. Se lo pone en la
mano al nadador.
“Entra al
baño, lávate bien la pinga y luego te pajeas pensando en cómo te la chupé.
Quiero que eyacules aquí dentro”.
“¿qé va a hacer
con mi semen?”
“Exámenes de
rutina… confía en mí”.
Julián se
desconcierta un poco, pero… acata. Dentro del baño, será fácil elegir alguno de
sus recuerdos más recientes: aquella mañana con el español velludo en su
departamento de Lima, la escena de la orgía que vio apenas llegado a casa de
Enrique en Los Ejidos, la prueba que le hicieron con Flavio la noche anterior.
Pasa todas esas imágenes en su cabeza como si fuese una película. Su pene se
pone duro. Se pajea. Cinco minutos después, eyacula dentro del frasco. No lo
profuso que quisiera, pero hay una buena cantidad.
Aún desnudo,
Julián sale del baño y entrega el frasquito cerrado al doctor Talledo.
“¿Cuánto tiempo
tomarán los resultados?”
“Para mañana a
esta hora ya debemos tener datos, querido Julián”.
El nadador sonríe
y busca su ropa. Encuentra su slip y justo al ponérselo, se queda viendo al
médico:
“¿Puedo decirle
algo, doc, pero no se ofende?”
“En absoluto,
Julián; puedes confiar en mí”.
“La chupa
riquísimo”.
Talledo sonríe.
Mientras rotula la calcomanía que pondrá como sello en la tapa, se pregunta a
qué sabrá la leche del nuevo talento de ASS.
Cuando Julián
regresa a la sala de espera, nota que en el asiento hay un chico guapo,
musculoso, viendo su celular. Se detiene unos segundos. Entonces, la puerta del
consultorio médico se abre.
“Pasa, Alejo”,
anuncia Talledo.
El chico se
levanta y entra.
“Alejo, Alejo”,
se repite Julián en voz baja para no olvidarse. Entonces, su cerebro hace
sinapsis.
Al bajar a la
calle, donde enrique lo espera en la SUV que está aparcada en la vereda del
consultorio, y acomodarse, no espera mucho.
“¿Tendré escenas
con el tal Alejo?”.
“Ah, ya lo
cachaste al güey”, responde enrique despreocupadamente.
“No, aún no me lo
cacho pero… si se presenta”.
Enrique sonríe y
entiende que usó la jerga desacertadamente:
“Que ya lo viste
al güey”.
“Ah, sí, y me
pone para una escena”.
“Podría ser una
escena de guerra de espadas en la piscina: Alejo es activo”.
“No importa”,
dice Julián. “Si me lo pides, hasta le hago beso negro”.
“¿Y que te lo
haga?”
“Déjame pensarlo…
¿de cuánto hablamos, enrique?”
El productor y actor
sonríe. Tendrán que esperar a que Alejo salga de su consulta. Es probable que
el viaje en la SUV pueda arribar a algunos acuerdos.
Mientras tanto,
dentro del consultorio, Talledo mama la pinga del actor y escort musculoso.
Toda hasta la garganta. Se la saca de la boca:
“Tengo condones y
estoy limpio: ¿me la metes al toque?”
Alejo sonríe:
“Se supone que
usted…”
“Te pago tu
tarifa”.
Alejo vuelve a
sonreír:
“Trato hecho”.
Talledo se baja
su blanco pantalón y su bóxer de licra mientras el escort se pone el forro.
Meter su pinga en ese agujero casi no necesita lubricante. El médico gime
ahogadamente mientras se pajea hasta venirse en otro frasquito de muestras. El
espasmo del músculo anal advierte a Alejo que ya no debe mecerse más. Menos mal
que solo perdió un poco de líquido preseminal. Nada más.
Enrique coordina
todo para lanzar un nuevo talento porno gay: Julián.
En uno de los
dormitorios de la extensa casa de Enrique en Los ejidos, Julián está
arrodillado en el filo de la cama totalmente desnudo mientras Flavio le mama su
pene. El experto actor y modelo porno gay también está desnudo. Julián mira
cómo su miembro es succionado por la boca experta de su compañero sexual. Al
recorrer con su mirada la espalda de Flavio y llegar a sus musculosas y
redondas nalgas, mira cómo entre ellas la cara de Enrique se solaza metiendo su
lengua al ano del chico.
Julián cree que
ver un beso negro a otro pata es una cosa excitante, pero está inseguro sobre
si él haría eso. Sí le había chupado y lamido la chucha a sus enamoradas, ¿pero
a otro chico? Mejor prefiere no pensar.
A un lado de
ellos, Willy mira la escena atentamente. Está sentado sobre una silla y solo
viste su bóxer. Su pene está evidentemente erecto y se lo soba con la mano.
Entonces mira a Julián:
“Tienes que
hacerte a la idea de que va a verte mucha gente, pero a la vez tienes que
meterte en la cabeza que todo debe parecer muy íntimo y natural”.
“Jodida la cosa”,
sonríe el nadador, cuyo hermoso cuerpo desnudo y depilado de pies a cabeza luce
como una escultura griega bajo la luz suave del cuarto.
El celular de
enrique suena. Suelta las nalgas de Flavio, camina hasta un ccostado de Willy,
coge el aparato, mira la pantalla:
“Me llegó la
visita… Sigue tú, güey”, indica a Willy.
Enrique se pone
el jean y una chompa encima de su cuerpo desnudo, se calza las zapatillas
rápidamente y sale del cuarto. Willy se saca el bóxer y continúa el beso negro
que su compañero inició en el culo de Flavio. Julián sigue ‘practicando’ cómo
manejar su excitación mientras le chupan el pene.
“¿te animas a
cacharlo de una vez?”, Willy lo desafía.
Julián duda.
En el primer piso
de la casa, Enrique recibe a Eliezer. Ambos se sorprenden de la estampa de
culturista que lucen. Se sientan en los muebles de la sala.
“entiendo que
debes tener muchas cosas que hacer así que iré al grano”, se desahueva Enrique.
“Quisiera que me faciliten la piscina comunitaria un par de días para grabar un
video porno gay: te pago lo que me pidan y eso pueden ponerlo como aporte a la
campaña sin necesidad de buscar un concepto de blanqueamiento”.
“¿Para cuándo la
necesitas?”, se sorprende Eliezer.
“Esta semana…
ustedes vean el mejor momento”.
“La huevada es
cerrar una piscina de uso público…”
“Yo entiendo,
Eliezer; pero comprenderás que no puedo grabar una porno gay a vista y
paciencia de todo el mundo. ¿Cuento con ustedes?”
El asistente de Pelu
se toma unos segundos.
“Déjalo de mi
cuenta”, al fin responde sonriendo. “Y… ¿cuán fuertes serán las escenas que van
a filmar?”
Enrique se deja
de protocolos y comienza a acariciar la pierna de futbolista que se maneja Eliezer, quien comienza a
sentir que la pinga se le pone dura. Entonces, pone su mano encima de la del
productor porno gay:
“Creo que sabemos
cómo va a terminar esto y… no sé cómo decírtelo… yo… es decir… ustedes”.
“¿¿Qué pasa,
Eliezer?”
“¿Ustedes están
sanos? Mira que ahora ha aparecido esto de la viruela del mono, hay ese nuevo
brote de Covid…, y el… el…”
“Estamos
vacunados contra Covid, Eliezer. Y sobre viruela del mono, todos tenemos sexo
solo entre nosotros”.
“Y el VIH?”
“Todos estamos
controlados y tomamos Truvada ®… por cierto, deberían convertirlo en política
de salud pública, especialmente para los gays y bi que aquí son más de lo que
el censo dice”.
“Yo caché con uno
de los chicos que trabaja para ti; Flavio creo que se llama. Él me dijo que es
escort, ¿entonces qué me garantiza que no tenga algo más?”
Enrique sonríe
comprensivo y deja de acariciar la pierna de Eliezer:
“¿Tú coges con el
tal José Luis, cierto?”
“sí… así que imagínate
si le da algo… los otros candidatos lo demolerían”.
Enrique sonríe de
nuevo:
“Te entiendo…
bueno, celebro que tu jefe no sea… promíscuo… y más bien, mándame tu cotización
y la cuenta para depositar”.
Eliezer se
incomoda al escuchar la insinuación sobre la conducta sexual de Pelu pero se
las traga:
“Claro… Mañana a
primera hora”.
Eliezer se
levanta y se despide. Enrique lo acompaña siguiéndolo a propósito para ganarse
con su hermoso culo. Entonces, el moreno frena en seco:
“Nunca he visto
el porno que hacen… ¿dónde puedo encontrarlo?”
Enrique le
sonríe: “Sígueme”.
Cuando ambos
llegan al segundo piso, sobre la cama Flavio está en cuatro patas mientras
Willy le acomete por el culo con su verga y Julián sigue delante de la boca del
actor y modelo dejando que le siguiera mamando el pene. Eliezer se asoma con
cuidado tratando de no hacer bulla. Logra concentrarse en la imagen, tanto que
su gran pene comienza a ponerse duro bajo su jean. Pero no solo es la única
cosa que siente: algo se arrima en sus nalgas. Reacciona. Al girar, la cara de
enrique está a milímetros de la suya.
“Soy activo
solamente”.
Qué pedo, güey”,
le susurra enrique. “Entonces acaríciame el culo”.
Eliezer no
aguanta más; se trenza en un beso con el dueño de casa mientras sus manos se
posan ya sin roche sobre las firmes nalgas, y más aún, tratan de meterse bajo
el jean de enrique. Eliezer se separa de pronto, ya excitado:
“No tienes ropa
interior”.
“No tengo nada
debajo excepto unas ganas increíbles de que me cojas”.
“¿
En solo cinco
minutos, Eliezer y enrique ocupan el cuarto contiguo y comienzan a desnudarse
sin ddejarse de besar en la boca, suben a la cama y se arrodillan sin dejar que
sus labios pierdan el contacto.
Así desnudos,
Eliezer puede pasear sus gruesas manos por esas lampiñas, redondas y duras
nalgas mientras su pene erecto esgrime con el pene erecto de Enrique.
“Chúpame el
culo”, dice el anfitrión.
Enrique gira y se
agacha. Eliezer olvida todos sus escrúpulos sanitarios y se inclina también a
probar el ano que se le abre en medio de las dos poderosas nalgas que también
lame, besa y mordisquea. Enrique gime y pide más.
Tras varios
minutos de beso negro, Eliezer se levanta otra vez: “Chúpamela”.
Enrique gira y se
prende de la vergota gorda y larga que se le eleva dura como un tronco fresco
emergiendo del negro bosque de un vello púbico sin recortar. Increíblemente,
enrique logra tragarse todo el pene. Eliezer lo agradece en el alma.
Posteriormente,
Enrique da un condón a Eliezer quien se lo calza. Una buena cantidad de
lubricante es untada sobre el falo y en el agujero del culo. La penetración
anal se hace despacio. Eliezer sabe que su miembro no puede entrar de golpe;
además, lento se siente más rico. Eso incluye el bombeo.
Él y enrique
gimen mientras disfrutan del momento.
En la habitación
del lado, Willy preña a Flavio. Saca su pene y mira a Julián:
“¿te animas? Hay
condones”.
Julián lo piensa…
“De acuerdo”.
Willy le alcanza
el preservativo, Julián se lo pone y se coloca detrás de Flavio.
“Al fin te la voy
a sentir en mi culo”, comenta éste último”.
Julián no termina
de meterle la cabeza cuando siente que no puede evitar la eyaculación. Ahí
acaba todo. Mira nervioso a Willy, quien no sabe qué decir.
En la habitación
del lado, Eliezer todavía dura una hora más antes de que su semen llene el
látex y tras un beso recuerdde a enriqe que el trato está cerrado:
“Tranquilo que
vas a tener la piscina en el menor tiempo posible”.
Este actor
venezolano, al margen de si lo deseas o no, bien puede anotarse un récord: ser
el objeto de deseo masculino que no ha perdido vigencia por más de 30 años.
Dicen que el buen
vino es más rico cuanto más añejo, y parece que eso también sucede con el actor
venezolano Fernando Carrillo (Caracas, 6 de enero de 1966) , quien con los
años no se desluce sino todo lo contrario: además de su hermoso rostro, ese
esculpido cuerpo en el que destacan esos increíbles abdominales y ese glorioso culo,
lo hacen absolutamente irresistible.
El gran aporte de
Fernando Carrillo a la comunidad gay y bi de Latinoamérica es haber sido
uno de los protagonistas de sus más húmedas y pegajosas fantasíaspor más de tres décadas desde que apareció en
las pantallas de su país hasta que poco a poco se hizo más internacional,
especialmente cuando llegó a radicarse en México.
Cómo olvidarlo
cuando lucía su cuerpo apenas cubierto
con una tanga que solo consiguió parar penes y salivar a los
amantes del beso negro, o más aún verlo en aquella emblemática foto
filtrada de cuando grababa un duchazo totalmente desnudo. ¿Por Dios! ¿Qué
jugosa retaguardia!
Pero si hablamos
de fantasías eróticas con el buen Fer, ¿a cuáles nos referimos? Pensemos
en su actitud de galán caballero e impetuoso a la vez, todo un monumento de
carne al deseo sexual más cachondo. Así que desde Hunks of Piurase nos ha ocurrido algo.
Como a Carrillo
le encanta la vida en el campo, imagina que lo llevas a una cabaña para que
descanse y lo acuestas en una cama muy cómoda. El actor se va quitando la ropa
con esa sensualidad natural que lo caracteriza y una vez que está bien desnudo
se echa boca arriba sobre el lecho.
Lo que Fernando
ignora es que en las cuatro esquinas de la cama hay suaves cuerdas que nos
servirán para atarle ambas manos y ambos pies. Ya bien sujeto, tú te desnudas
por completo, tomas una pluma y comienzas a pasearla por toda su hermosa
anatomía hasta detenerte en su bien cincelado abdomen. Paseas la pluma de lado
a lado mientras él gime y pide que te detengas, pero tú no le harás caso.
entonces, te
sientas sobre su pene semi-erecto, y con un suave masaje de tu raja del culo
comenzarás a ponérselo duro y palpitante. Cuando lo consigas, sin dejar de
pasear la pluma, te reclinarás hasta que le chupes y lamas sus tetillas. Él te
pedirá que pares, que ya no más. Tú continuarás. No olvides seguir moviendo tu
culo sobre su pene ahora ya erecto del todo. El actor jadeará y gemirá
de placer, ya sin articular más palabra.
En ese momento
dejas de besarle las tetillas y sin dejar de pasarle la pluma por el abdomen,
le mamas bien su verga y le lames sus huevos con ahínco. Usa los dedos de tu
otra mano para masajearle el ano gentilmente aprovechando que
está amarrado con las piernas abiertas.
Entonces, te
incorporarás, volverás a sentarte sobre su verga y aumentarás elmovimiento de tu culo mientras
sigues trabajándole el abdomen con la pluma, y te moverás tanto hasta que sientas
que su semen fluye caliente entre tu ano y su pubis. Será el turno para
que tú tomes tu verga y te la frotes hasta que tu leche se dispare sobre su
abdomen esculpido como tabla de lavar.
Como acto final,
te volverás a inclinar a lamer y tragar tu propio esperma… y el suyo, si
es posible. Esa es nuestra fantasía. ¿Cuál es la tuya? Cuéntala en la caja de
comentarios aquí debajo. Y si no te gusta Carrillo, dinos a quién y qué le
harías. ¡Nunca dejemos de fantasear!
Éste podría
ser uno de los ejemplos perfectos de qué pasa cuando eres famoso, te catalogas
como heterosexual, pero comienzas a trabajar para el público gay y te vuelves
popular en medio de él hasta que tus propios conflictos personales terminan dderrumbando
tu imagen pública no por quien eres realmente sino por quien crees que el resto
cree que tú crees que cree. Así de enredado.
El brasileño Alexandre
Frota (Río de Janeiro, 14 de octubre de 1963), también conocido como el Pitbull
o el Bad Boy (Chico Malo), ahora es el diputado federal Alexandre
Frota, investido con ese cargo desde 2019. De ser un luchador profesional a
modelo recurrente de G Magazine, el musculoso inició una carrera
no tan fugaz en el porno hetero que incluyó una participación muy criticada en
un video porno gay.
En el rodaje, Frota
debía besar a otro actor en la boca y agarrarle bien el culo mientras ambos
están desnudos; pero lo que pasó en escena fue que el Bad Boy apenas si posó
sus labios sobre su compañero y prácticamente le acarició una de las nalgas. No
pasó nada más. Su delgada piroca de tamaño promedio no se paró, menos
entró a ser mamada por boca alguna, ni qué decir que se introdujo dentro de un
ano goloso hasta botar toda su leitinhna. Los gays que vieron el video
lo consideran una pérdida de tiempo. Corte a la siguiente escena donde sí se ve
penetración y eyaculación pero por otros actores.
Pero en sus
videos hétero, Frota no se guarda nada: lame vulvas, deja que le chupen su pica,
fode muito gostoso (cacha bien arrecho) a la actriz y le deja su semen
encima como símbolo de conquista. “evidentemente lo hizo por dinero”, nos
comenta un seguidor de Hunks of Piura radicado en Londonia, estado de
Paraná.
A pesar de esto,
lo que la comunidad gay brasileña esperaba era que o deputado federal si
no iba a abogar por los derechos de esta comunidad, como un acto de respeto a
los tiempos en que posó pelado y cubierto de mostaza y hasta calzando
tacos de mujer en una cocina, al menos no votara contra iniciativas que les
recortan derechos. Pero no solo hizo eso. Frota incluso se declaró… homofóbico.
Y eso que ha sido parte de la Comisión de derechos Humanos y Minorías de la
Cámara de Diputados del Brasil.
Nadie sabe qué
pasará con Frota cuando su culo deje la curul que actualmente ocupa. Quizás
regrese a la lucha libre, quizás regrese al fútbol americano que lo había
atraído hace poco, quizás vuelva a alguna novela, o quizás termine posando
desnudo o regresando a las porno… pero, ¿atraer nuevamente al público gay
brasileño? Está por verse.
OnlyFans es
una red social que de un tiempo a esta parte ha tenido un crecimiento
interesante, especialmente en mercado peruano. Y para muchos gays, casi es una
bendición porque pueden ver a muchos chicos mostrándolo todo casi sin censura.
Aunque tenemos que aclarar que el acceso cuesta, y según cuánto pagues, cuanto
más podrás ver.
OnlyFans se ha convertido para muchos chicos en una
fuente para conseguir plata. Claro que ésta puede aumentar dependiendo de la
frecuencia con que publiquen, y las cosas que publiquen. Y, sin duda, los
contenidos más apreciados son los calateos completos o las sesiones de sexo
explícito.
De los usuarios
peruanos más populares, nos quedamos con dos ejemplos.
Nicola
Porcella es una primera
muestra. el actor, ex modelo y ex futbolista (sí, fue
delantero del Melgar, del Municipal y del Sport Boys) ha sido uno de los que
abrió su cuenta, aunque la cerró recientemente luego que consiguiera un
contrato con Televisa, la empresa de medios de comunicación más poderosa de
México.
Las fotos más célebres
de Nicola en OnlyFans, y que ha rescatado en su cuenta de Twitter, son aquellas
en las que aparece en un jacuzzi, o enseñando su culito.
El capitán
histórico de los guerreros ha sabido ocultar su paquete estratégicamente,
incluso en aquella foto de la ducha donde su mano es la principal barrera entre
su pinga y sus huevos y la vista de todos sus seguidores. ¿O qué
tal en la que deseamos ser la espuma que tapa las joyas que Dios le dio? Ya,
pues, Nicola, aunque sea para verla de lejitos, ¿no? Recuerda que amar (a tus fans)
es compartir (tus desnudos frontales).
Porcella ha
borrado algunas fotos calato, pero ha dado suficiente tiempo para que
muchas personas las bajaran y compartieran… y para que nuestro equipo de
investigadores las encontrara para que tú las disfrutes.
Mack La Macyna es la segunda muestra. este entrenador,
stripper, comerciante, emprendedor al fin y al cabo, ha sido un poco más
explícito en OnlyFans, y cuando hablamos de explícito, nos referimos a que no
ha tenido ninguna palta en mostrar su pinga y sus huevos.
La Mackyna
también ha enseñado su hermoso culo…
mucho más formado que el de Nicola, por cierto. ¿Qué dices, Mack, se te puede
hacer un rico beso negro… o quién sabe? ¿Será cierto que eres ‘todo terreno’ en
todo el sentido de la expresión? No sería malo.
La Mackyna se
recursea dando clases particulares a algunas estrellitas peruanas, aunque
también tiene alumnos no tan famosos. ¿No te provoca contratarlo para unas
clases de musculación totalmente al desnudo? Por lo menos, el que haya posado así en
pelotas para que todos lo admiremos y deseemos, se agradece enormemente…
como las erecciones que ya nos
generó.
Estas fotos
fueron previamente publicadas por Mack La Mackyna. ¿qué opinas de ellas?
Ya veremos qué
otras sorpresas nos tiene preparadas OnlyFans. A propósito, ¿tú tienes cuenta
allí? Si es así, déjala en los comentarios a continuación, deja que nuestros
seguidores las visiten y que las califiquen. Será muy sabroso hacer un ranking
de los mejores OnlyFans en la comunidad Hunks of Piura.