viernes, 27 de abril de 2012

SOT-2012-018: Soy honesto

Les resumo lo que pasó: debido a que mis planes de semana santa se frustraron, decidí ir con mi familia a la playa. Allí conocí a un gringo, al que luego hallé borracho deambulando por ahí. Lo llevé hasta su cuarto, y allí tuvimos sexo. Cuando iba a salir del hotel donde se alojaba, en pleno vestíbulo, me encontré con mi mujer.

Me quedé de una pieza. Peor, porque ella me miraba fijamente. A pesar de mis múltiples infidelidades, era la primera vez que me sentía realmente mal.
- ¿Qué haces aquí?
- Me dijeron que te podía encontrar aquí.
- ¿quién te dijo?
- eso no importa. ¿qué haces aquí?
- Vine a socorrer al gringo.
- ¿Cuál gringo?
- Con el que desayunamos. ¿Recuerdas?
Su expresión se ablandó, desconcertada.
- Iba a la Jefatura, lo vi vagando en la playa, y había unos choros que lo estaban rondando.
- Bueno... sí... me acuerdo...
- si quieres, pregunta en Recepción.
- Sí pregunté.
- ¿Entonces?
- es que alguien me llamó de un privado para decirme que venías a ver a tu amante, aquí.
- ¿Y crees que voy a ser tan cojudo de sacarte la vuelta aquí, en la misma ciudad?
Mi mujer terminó de ablandarse, y terminó pidiéndome disculpas. Yo estaba algo nervioso, a pesar de todo.
Regresamos a nuestro hotel, en silencio, y durante el camino, comencé a hacerme varias interroghantes, especialmente quién la llamó y cómo tenía su número. Pero decidí callar, para no remover las cosas y ponerme en evidencia.

22:00
Aprovechando el dinero que me dio el gringo, invito a mi mujer a una disco. Dejamos a mi hijo durmiendo plácidamente.
En la disco, la pasamos bien.
Cuando fui al baño, me encontré con el chico que me había topado más temprano, cuando fui a ver el almuerzo. Comenzó a insistirme para tener sexo allí mismo. Obviamente me negué, porque es algo escandaloso; además, no me recuperaba del problema con el gringo. Lo evadí. Parecía estar drogado.
- ¡Racista!
Cerré la puerta del baño.
Fui donde mi mujer y fuimos a otro lugar.

Al día siguiente, 10:00
Tras una noche de lujuria increíble, arrullada por el alcohol, me despierto sobresaltado. Voy a ver a mi hijo al otro cuarto. está cambiando de canales en su televisor. Despierto a mi mujer y les propongo nuevos planes.

19:00
Cenamos en Los Órganos, luego de pasar un increíble día de playa. Pasamos la noche allí.

Sábado, 9:00
Tras desayunar, regresamos a casa.
Mi mujer dice que, de todas maneras, quiere ir a ver a su madre. Le digo que no hay problema. Como siempre, me quedaré cuidando la casa.

14:45
Despido a mi mujer y a mi hijo. antes de subir al ómnibus, ella me abraza fuertemente.
- Por favor, no te portes mal.
Nuevamente, el remordimiento me invade.
Regreso a mi casa.

20:45
Alguien toca la puerta de mi casa con mucha insistencia. Veo el reloj: me he pasado toda la tarde durmiendo. Me pongo una toalla encima y salgo a atender: era el hermano de mi mujer.
- Los vi en Máncora, pero estaba con unos patas, y cuando quise pasarles la voz, ya se habían ido.
- ¿Y cómo sabías que estaba aquí?
- Hablé con ella, hace como cinco horas. Me dijo que estaba en camino a la casa de mi vieja.
Lo hice entrar, y le ofrecí un espacio.
- No te preocupes. Buscaré un hotel.
- Ya, no seas majadero. Eres mi cuñado. Puedes quedarte aquí.
- No te quiero incomodar.
- No me incomodas.
Lo miré fijamente, y entendí por qué quería irse a otro lado. Él me presentó a mi esposa, hace más de cuatro años; pero a él lo conozco desde hace más de seis o siete cuando vine para el norte. Antes de conocer a mi esposa tuvimos una especie de relación no declarada, como una amistad con privilegios, puro sexo, pero nada de un compromiso formal. Él tenía como 24 años, y trabajaba modelo eventual en una disco. allí lo conocí. Cuando le dije que ya no podíamos seguir en lo mismo, se deprimió horrible... mejor ni me acuerdo.

21:50
Luego de tomar una ducha, y comer algo, mi cuñado y yo nos sentamos a ver una película de acción, de las que me gustan.
De pronto, en una escena, Arnold Schwarzzenegger aparece completamente desnudo.
- ¡Qué tal cuerpazo"
- ¿Te gustan así?
- Claro, ¿a quién no?... Tú casi eras así hace varios años atrás.
- sigo siendo así.
- Te veo menos masivo.
- Es la ropa.
- Es que... hace años que no te veo calato.
Me sonreí.
Comencé a perder interés en la película. Volteé a verlo.
- ¿qué pasa?
- Nada. Pensaba.
- ¿Puedo saber en qué?
- qué hubiera pasado si no estuviera con tu hermana.
- ¿Estás bien?
- No... no estoy bien.
Respiré profundo. Le conté todo lo que había pasado, con lujo de detalles, desde cuando rescaté al chico con pinta de surfer hasta los acontecimientos de 48 horas antes. También le confesé todos los encuentros que tuve. Me escuchó atentamente.
- ¿Por qué sigues con mi hermana?
- ¿Ya te olvidaste por qué me casé?
- ¿Mi sobrino ya estaba en camino?
- Estaba confundido, y con miedo.
- ¿Miedo?
- A que descubrieran qu cacho con patas.
- Yo sabía que eres gay.
- ¡¡Ese es el problema!!
Nos quedamos mudos. Terminator seguía disparando a cuanto se le cruzaba en la pantalla.
- Mira, eso lo debes resolver tú. Pero si quieres un consejo, sé honesto... por el bien de todos.
Se levantó del sofá y se fue de la sala.

23:10
Fui al cuarto de mi hijo, donde le di posada a mi cuñado. Estaba acostado boca arriba y con los ojos abiertos. Me miró.
No sé por qué, pero comencé a desnudarme por completo, y así desnudo, me quedé en la puerta de esa habitación. No me atreví a entrar.
Él se levantó, caminó hacia mi, me abrazó, y me besó profundamente.

23:20
Los dos estamos desnudos en el cuarto que comparto con su hermana. abrazándonos, besándonos, gimiendo mientras nuestros penes ganan dureza y se chocan. El cuarto se llena de gemidos y de placer.
Él comienza a recorrer mi cuerpo con sus labios, hasta llegar a mi mienbro erecto. Me lo chupa. Poco a poco, voy pasando de estar de rodillas sobre el colchón hasta echarme boca arriba. Disfruto la adoración de mi falo, mis testículos, y me abro de piernas, levantándolas. Él comienza a lamerme el ano. Siento, de nuevo, esas cosquillas que sólo consiguen incrementar mi excitación.
Vuelve a chuparme el pene, y me pone un condón, se sienta encima de él y comienza a introducírselo por el ano. Luego, comienza a rebotar, dándonos oportunidad a acariciar nuestros firmes y lampiños torsos.
Tras un movimiento rápido, coggiéndolo de sus caderas, me pongo encima suyo y le hago un piernas-al-hombro. Me muevo fuerte, rápido, como queriendo destrozarlo. Él gime, gime y gime.
Luego, se pone en posición de perrito, levantando el trasero. Vuelvo a sodomizarlo, y hacer que sus gemidos se mezclen con los míos.
Me acuesto encima de él.
Eyaculo.
Me ´quedo largo rato acostado sobre él, besándole el cuello.
Lo hacemos otras dos veces más, hasta quedarnos rendidos del cansancio.

Domingo, 11:00
- Gracias por todo.
- De nada... Sólo una pregunta. ¿Aún sientes algo por mi?
- Te estimo mucho. Aprendí que es complicado que un maestro y un policía, con la llegada pública que tienen, puedan ser pareja.
- ¿Por temor al qué dirán?
- somos incompatibles y complementarios a la vez.
- ¿Ah?
- Jamás seríamos fieles uno con el otro.
- ¿No me fuiste fiel?
- Cuando me di cuenta que nunca aceptarías un compromiso, comencé a probar otros patas. Eso me hizo darme cuenta.
- ¿De qué?
- De que no soy perro de una sola casa... como tú.

CONCLUSIÓN
Esa noche, cuando llegó mi mujer, me senté a hablar seriamente con ella, a explicarle cómo me sentía, y lo que realmente sentía en el terreno de la identidad sexual.
Agarré mis cosas y me fui a la Jefatura, donde viven los oficiales solteros que han sido asignados a esta ciudad.
Un nuevo aire me permitirá pensar mejor las cosas, o quien sabe, porque acá no hay mucho tiempo para pensar, entre emergencia y emergencia.
El hecho es que... estoy separado. quizás fue lo más honesto... quizás...

©2012 Hunks of Piura Entertainment. Cuéntanos tus relatos con policías, vigilantes y serenos: hunks.piura@gmail.com

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