miércoles, 16 de noviembre de 2011

Los abominables abdominales

Cuando uno de nuestros conocidos cumplió 18 años, hace cinco años, recibió una cámara digital como regalo.
Casi de inmediato se quitó el polo y se hizo dos fotos sexys: rostro simpatiquísimo (aún cuando en una se puso lentes de sol)hombros redondeados, pectorales prominentes, brazos fuertes y –algo complicado- abdominales marcados con cuadritos y todo.
La foto era la sensación en su cuenta de Messenger y en la comunidad de contactos por fotos sexymetro.
El año pasado, y luego de pensarlo mucho, unos publicistas en Sullana, lo llamaron para que sea la imagen de una constructora. No tenía que quitarse el polo, sino lucir la ropa oficial de la empresa.
Para resumirlo violentamente, el editor gráfico tuvo que usar mucho PhotoShop debido a su prominente panza.
Los abdominales son los músculos más complicados de forjar y mantener, y los más sencillos de perder, debido a malos hábitos de alimentación (mucho combo) y falta de ejercicio.
En el cuerpo de un varón, los cuadritos junto con los pectorales son lo que más se aprecia; dicho sea de paso, permiten que la espalda masculina tenga la típica forma de “V”, debido a que afirma la cintura (ver “Estas proporciones nos interesan”).
Si es que no parecen tabla de lavar, por lo menos se tolera que le den una consistencia plana al vientre.
¿Es fácil ejercitarlos o sólo hay unos cuantos elegidos que lo pueden lograr? La respuesta en ambos casos es “no”, y te lo demostraremos.
Los abdominales son como bisagras para el cuerpo. Permiten que podamos inclinar o elevar el tórax hacia el eje de tu rostro, y le dan flexibilidad a la pelvis, algo especialmente apreciado cuando cachas o bailas reggaeton.
Como casi todos los músculos, se ejercitan mediante movimientos intensos de estiramiento y contracción; pero a diferencia de todos ellos, en vez de ganar masa, se pegan al cuerpo, logrando la delgadez.
Los abdominales se dividen en los superiores, justo debajo del esternón, los medios, que rodean al onbligo, y los inferiores, que terminan prácticamente en el pubis, donde se expande el vello, si es que eres lampiño. Además tenemos los oblícuos, que algunos llaman los laterales, y que cuando no se trabajan dan esa ‘falsa cintura femeninna’, pero que, en realidad, es un depósito de grasa dañina para el cuerpo.
Si entrenas en casa, forzosamente requerirás una colchoneta para evitar lesiones en la espalda, la baja en particular.
Si entrenas en gym, debería, ¡debería!, tener bancas especiales de inclinación graduable para tener menor resistencia (horizontal) o mayor (casi 60°), debidamente acolchadas.
La menor resistencia es para principiantes o quienes reinician entrenamiento después de mucho tiempo; la mayor es para avanzados, que están entrenando constantemente.
* Los abdominales superiores siempre se entrenan estirando y comprimiendo el tórax contra éstos, y logrando impacto en los medios. En términos sencillos, el reto es llevar tu pecho hacia tus muslos. Ten en cuenta que este sub-grupo en particular es más complicado de trabajar, por lo que sería mejor que comiences por ellos.
* Los medios se forjan mejor aferrando tus brazos a algo estable y sólido, y elevando tus piernas abiertas a la altura de tus hombros hasta prácticamente tocar tu pecho con tus rodillas, o la parte inferior de tus muslos. Sí, es cierto, al inicio no sale, pero si lo practicas, la haces.
* Los inferiores se trabajan elevando tu tórax hasta hacer una especie de ángulo obtuso (> 90°)con tus piernas, donde el eje horizontal son éstas. Un ejercicio complementario es agarrarte como cuando entrenas los medios, sólo que esta vez las piernas se levantan juntas hasta formar un ángulo recto con tu tronco, donde éste es el eje horizontal (elevaciones en “L”).
* Los oblícuos casi siempre se trabajan de pie, casi, porque hay una variante acostado que consiste en recoger tus piernas, poner tus manos detrás de la cabeza, y hacer que el codo derecho toque la rodilla izquierda, y luego que el codo izquierdo toque la rodilla derecha.
Pero, si te quedas a medio camino, lo mejor será que te pongas de pie, tomes un bastón de 1.20 m y lo ubiques en paralelo a ti extendiendo uno de tus brazos, pero afirmado al suelo. Entonces, junta tus piernas, y haz que la mano que queda libre pase por encima de tu cabeza, como intentando alcanzar la mano que sujeta el bastón. Hazlo primero de un lado y luego del otro, y lo repites unas cuatro veces por cada lado.
Conforme vayas bajando, si estás en casa, puedes pasar al de codo derecho-rodilla izquierda y codo izquierdo-rodilla derecha. Si vas al gym, el disco es una excelente opción.
Por supuesto, para lograr resultados no basta un movimiento. Comienza con tres series de diez repeticiones (o las que te salgan al inicio), y según cómo vayas sintiendo el impacto, las vas aumentando.
En el caso de los oblícuos, cuando acabes las repeticiones de un lado, comienza con el otro, y regresas al anterior. No cometas el error de ir uno, uno, porque el efecto será más lento. Eso sí, la misma cantidad que le das a un lado, debes darle al otro por criterios de simetría.
Por supuesto que los dos primeros días, el abdomen te dolerá como mierda, especialmente, si te ríes o estornudas, pero debes superar el dolor y continuar. Algunos masajes hechos por especialistas previenen y anulan esa incomodidad.
Queremos aclarar que estos ejercicios no son los únicos para esta zona, pero son los más difundidos, efectivos y los puedes hacer incluso si viajas. En este caso, si no puedes llevar tu colchoneta, varias toallas pueden amortiguarte, y si te falta bastón, puedes tomar como referencia la cabecera de una cama alta, o el marco de una ventana.
No importa si quieres bajar o subir de peso, el entrenamiento de abdominales es imprescindible, incluso si no haces gimnasia en casa o en el gym, ya que hagas lo que hagas necesitas la fortaleza y flexibilidad de esta parte de tu cuerpo. Cinco días a la semana es el mínimo ideal.
El entrenamiento de abdominales, además, activa los movimientos digestivos y evita el estreñimiento; eso sí, debes acompañarlo con una dieta que active las funciones de esta región, que no consiste en otra cosa, que comer más frutas, verduras, alimentos ricos en fibra y los lácteos y sus derivados (si no los toleras, la soya es una buena alternativa). No olvides tomar mucha agua.
No se ha comprobado que el tabaco ayude a reducir peso, pero sí te aumenta los riesgos de cáncer. El alcohol, como te dijimos antes, con una copa, ya, sufi.
Si te han detectado hernias abdominales, en especial del ombligo, probablemente no puedas hacer mucho. Mejor consulta con tu médico.
No tenemos reportes independientes sobre la efectividad de los aparatos y productos para reducir o mantener el abdomen, como los que se anuncian en la tele; entonces, preferimos no sugerirlos. Pero tampoco dejes de ver los comerciales, porque los modelos están buenazos.
Y hablando de modelos, ¿qué le pasó al que te contábamos al inicio? Sabemos que va al gym, sea en Piura o en Sullana, muy de vez en cuando, porque está terminando su carrera en la universidad, y anda viendo a quién le pica plata para chupar el fin de semana.
Pero aquella cinturita sexy, es probable que no regrese. No al menos en los próximos doce meses, si es que quiere entrenar en serio.

Escríbenos: hunks.piura@gmail.com o déjanos tu comentario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario